Una respuesta más a otra crítica sobre los memes que tratan la discriminación masculina

En un principio pensé no responder a este artículo, pues no tengo tiempo ni interés para “guerras de blogs” o de redes sociales, pero dado que la revista donde se publica tiene un importante alcance, con unos 100.000 seguidores en su página de Facebook en el momento de este escrito, decidí que era una buena oportunidad para ampliar las perspectivas de quienes les interese ver la otra cara de la moneda.

En la primera parte de esta entrada explicaré cuál es mi postura, algo que todos los críticos de mis memes parecen desconocer. En la segunda responderé a las 10 críticas realizadas por el artículo.

Mi postura

No me molesta la crítica a mi trabajo, lo que sí me molesta es que no hayan pasado por la bitácora para averiguar por qué se hicieron estos memes y qué pretendo con ellos. O peor aún: que lo hayan hecho pero prefirieran ignorarlo. Esto podemos verlo claramente cuando el encabezado del meme sobre homicidios señala “Los hombres se asesinan entre sí por culpa de las feministas” o sobre los ahorcamientos en Irán “El feminismo está a favor de que asesinen a homosexuales.” No recuerdo haber culpado al feminismo de estas cosas. La autora ridiculiza así una postura que ella misma ha creado pero decide atribuirme a mí. Si quieren ver cuál era mi postura sobre el homicidio masculino, pueden consultarla en el artículo que dediqué a este tema.

Voy a recordar cuál era el propósito de los memes, como aparece descrito en la entrada:

En esta entrada recopilo la serie de memes titulada “…Pero no es un problema de género”, que publiqué en la página de Facebook para denunciar la invisibilidad de la discriminación y el sufrimiento masculino en los medios, la universidad y las instituciones tanto nacionales como internacionales, al menos desde una perspectiva de género. La idea es resumir el mensaje de forma breve pero al mismo tiempo proveer las fuentes y/o artículos necesarios para aquellos que quieran profundizar más en el asunto.

Aunque la intención original de la coletilla “…Pero no es un problema de género” tenía una connotación de tristeza, como bien recogió Nails Malenko en un video, con frecuencia ha sido interpretada como sarcasmo, o incluso de manera literal (algo así como “los hombres no nos quejamos”). Lo cual ha llevado a furiosas y/o indignadas reacciones como las que ya describí en su momento. Considero que la crítica de Marina Minara se encuadra en este contexto.

Quienes han seguido esta página, saben que mi postura no es la típica “el feminismo tiene la culpa de todo” (si bien tampoco está libre de culpa precisamente). Como he defendido muchas veces, lo que existe es un sistema de roles de género, no necesariamente un patriarcado, que asigna a los hombres un mayor estatus y a la mujer una mayor protección, y que tiende a resultar en una mayor mortandad masculina y un reducido papel de la mujer en la vida pública. Estos valores no son absolutos (pensemos en los indigentes varones o las mujeres asesinadas), pero se aplican a la mayoría de hombres y mujeres.

El feminismo ha luchado por eliminar las restricciones que impedían a las mujeres acceder al mismo estatus que tenía el hombre. Sin embargo, no ha pedido que simultáneamente se extienda una mayor protección al varón en asuntos determinados como el suicidio, los reclutamientos forzados o la trata de personas, y si la habido (por el momento no conozco casos) ha sido la excepción y no la regla. De hecho, la tendencia es pedir insistentemente cada vez más protección para la mujer. A esto obviamente no me opongo, salvo en aquellos casos donde dicha protección requiere la pérdida de la presunción de inocencia del varón o de socavar sus derechos.

En cualquier caso, los métodos y objetivos del feminismo ponen de relieve que esta ideología no es el mejor canal para tratar los problemas masculinos, ya que sus soluciones no pasan por admitir que el hombre tiene problemas, sino que el hombre es el problema. Esto desemboca en  soluciones abstractas como “deconstruir la masculinidad” en lugar de cambios políticos o legislativos concretos que puedan mejorar la vida de los hombres, como los que enumeré en la sección de Propuestas. Dado que no esperamos que el feminismo aborde nuestros problemas, lo lógico es que creáramos nuestros propios espacios para tal fin, motivo por el que nació esta bitácora y en cuyo contexto se encuentran los memes.

Respuesta a las 10 críticas

Nótese que los diez títulos en resaltado corresponden a lo que escribió la autora. Las aclaraciones entre corchetes sí son mías.

Aunque voy a tratar los diez puntos donde se critica mi trabajo, quiero empezar con el punto 4 para que tengamos presente algo de lo que allí se dijo en el resto de esta réplica. Este punto trata sobre los memes acerca de batidas, reclutamientos forzados y el servicio militar obligatorio. Allí la autora afirma:

…por cierto, el feminismo es bastante anti-belicista y no nos mola nada que se obligue a la gente a hacer la mili.

Como ya dije, no he culpado al feminismo de esto, pero ya que lo menciona voy a señalar unos datos que muestran lo contrario. Recordemos lo que ocurrió con la Guerra de Afganistán, donde la retórica feminista fue utilizada para justificar la invasión del país a fin de liberar a las mujeres afganas.

Marit Nybakk, quien presidía el Comité de Defensa Noruego, declaró en 2002 al diario nacional Dagbladet:

Ésta es una guerra de liberación y también una guerra para liberar a las mujeres de Afganistán. Por tanto el aspecto de los derechos de las mujeres es crucial para mí. Durante muchos años he estado gravemente preocupada por la extrema opresión de las mujeres bajo el gobierno talibán. Aquí en Occidente cerramos nuestros ojos al grotesco tratamiento al que las mujeres son sometidas porque no nos afecta.

Recordemos que en aquel entonces Noruega tenía implantado el servicio militar obligatorio sólo para hombres. Pero no hubo una sola mención (en ningún país) sobre la sangre que tendrían que derramar los hombres para alcanzar dicha liberación, mientras que instituciones como el servicio militar obligatorio masculino vulneraban su propia libertad.

Pero Marit Nybakk no estaba sola. Organizaciones de peso como la estadounidense Feminist Majority Foundation también ofrecieron su apoyo a la guerra de Afganistán. La feminista Hillary Clinton, apoyó igualmente una guerra de liberación femenina que costaría la sangre de miles de hombres, y también votó a favor de la Guerra de Irak. Del mismo modo, Barack Obama se ha declarado abiertamente feminista pero no ha eliminado el servicio selectivo (que el gobierno se reserve el derecho a los reclutamientos forzados), y de hecho durante su mandato se habló de incluir a las mujeres.

Cuando llegamos a este punto, es cuando se suele aducir que el feminismo no es monolítico, sino diverso. Aunque yo diría que Feminist Majority Foundation, creada por Gloria Steinem hace casi 30 años, es probablemente más representativa del feminismo que Locas del Coño. Y aunque no lo fuera, si el feminismo no es monolítico, no se podría afirmar tampoco, como hizo la autora, que el feminismo es “antibelicista”. Igual que no se podrían afirmar muchas otras cosas sobre este movimiento en general como hace a lo largo de todo el artículo. Pero dado que ella habla del feminismo como un todo por lo que cree que son tendencias generales, así lo haré yo a partir de ahora en cuanto a posturas que considero predominantes.

Veamos qué otras cosas se decían en el punto 4.

  1. El patriarcado nos considera incapaces de salir de la cocina, pero esto es de algún modo producto del hembrismo [sobre los reclutamientos forzados para la guerra]

Podemos encontrar decenas de memes que hablan de la obligación de los hombres a servir en el ejercito de una forma u otra y sus consecuencias. Sí, es un problema. Es un problema que se obligue a cualquiera a participar en guerras o ser parte del ejercito contra su voluntad. Pero eso no lo causa el género, lo causa el belicismo.

De ser el servicio militar obligatorio también para las mujeres, sufririamos lo mismo. Pero el patriarcado no nos considera igual de capaces y nos reduce a personas que debemos estar en la retaguardia, para cuidar de la casa y los hijos en caso de guerra. El problema de estos hombres, no es ser hombres, es ser considerados capaces y completos en una sociedad belicista. La solución a su problema no tiene que ver con el género, sino en construir un mundo menos violento.

El argumento que se hace aquí es lo que en su momento llamé “encontrar la aguja de la opresión femenina en el pajar del sufrimiento y el dolor masculino” (Contrargumento 9). Es algo así como si yo dijera que la trata de mujeres con fines de explotación sexual fuera el resultado del escaso valor sexual que la sociedad otorga al cuerpo del varón y que deberíamos concentrarnos en esto último para solucionarlo: en lugar de centrarme en las mujeres violadas y en medidas prácticas para aliviar este problema me revuelvo para hacerme la víctima. Quizá quienes se sienten cómodos navegando en esta retórica no lo sepan, pero suena así de mal.

También notemos esto:

De ser el servicio militar obligatorio también para las mujeres, sufririamos lo mismo.

No necesariamente. En algunos países donde esto ocurre, como en Israel, la duración del servicio femenino es menor y las posiciones de combate son para ellas una opción en lugar de una obligación. En ese sentido se las considera capaces de desempeñar funciones bélicas, pero no se las fuerza a ello (actualmente constituyen el 3% de las tropas de combate). Aquí el lugar de la mujer no está necesariamente en la cocina, pero el del hombre sí está en la trinchera.

Veamos lo que se dice ahora en el punto 1 sobre los homicidios.

  1. Los hombres se asesinan entre sí por culpa de las feministas [sobre el meme referente a las víctimas masculinas de homicidio]

Lo primero de todo, es que no tengo ni idea de qué entiende el autor por “problema de género”. En serio, es un concepto que no existe como tal. Pero sabiendo que vivimos en una sociedad patriarcal, un problema de género será aquel que experimenta alguien en base a su género.

Ahora, ¿un hombre se causará problemas a si mismo adrede? ¿Los hombres, que tienen el poder en una sociedad patriarcal y llevan milenios luchando por mantener su poder a base de seguir coartando las libertades de las mujeres, iban a causarse problemas a ellos mismos? ¿Cuándo un hombre le dice a otro que no llore, le causa un problema? ¿O este ataque a la libertad del hombre a llorar –oye, que tienen sentimientos-, no es más que un recordatorio para que no se rebaje al nivel de las mujeres?

Yo tengo claro que los roles de género son un problema, sí, pero que a los hombres se les diga que no pueden ser como nosotras, no es un ataque a ellos. Es otra forma de atacarnos a nosotras. Así que el problema, seguimos viviéndolo nosotras.

¿Qué por qué hablo de esto y no de los carteles? Bueno, porque quiero que nos ubiquemos, porque estos carteles intentan obviar todo esto, y mira, no. No cuela.

Voy a recordar lo que comentaba otra feminista, conocida como The Toxic Lesbian, sobre este asunto:

Cuenta Elena García-Oliveros, más conocida por su alterego artístico Toxic Lesbian, que actualmente es más difícil para la mujer emprender el camino hacia la masculinidad que al contrario, cuando un hombre adopta atributos femeninos. Muchos de sus trabajos consisten en dar voz a aquellas mujeres que, desde diferentes lugares de la sociedad, deciden explorar su identidad de género. “La masculinidad femenina es un terreno vetado tradicionalmente a las mujeres. Digamos que los hombres pueden adentrarse en su feminidad, explorarla y visibilizarla, pero a las mujeres que se adentran en la masculinidad se les penaliza”, explica.

Cuándo insultos como “marimacho” o “caminonera” salen de boca de otras mujeres , ¿lo hacen para que no se rebajen al nivel de los hombres?

Quizá tenga más sentido pensar que lo masculino se percibe mal en la mujer y lo femenino en el hombre,  algo que apoya buena parte de la sociedad. Al igual que describí en el caso del servicio militar obligatorio en Israel, la diferencia es que ahora la mujer tiene más opciones.

Seguimos:

Los hombres son víctimas de homicidio muy a menudo. Pero el autor olvida comentar que hay algo que pasa mucho más a menudo, y es que sean el homicida. De hecho, y según el mismo estudio que cita el autor, el 95% de los homicidas a nivel global son hombres. Es decir, que en general hablamos de hombres matando a hombres.

Que el 95% de los hombres son los condenados no lo olvidé, como mencioné en la entrada original:

El 95% de los condenados por homicidio, según este mismo documento, son hombres (p. 13). Claro que en la comunidad negra de Estados Unidos el 93% muere a manos de otro negro, lo cual no supone un efecto ni mucho menos “compensatorio”, por así decirlo, sino más bien lo contrario.

La autora continúa:

Oye, que es un problema, sí. Pero el problema no es que sean el 70% de víctimas. Es que viendo estos datos, o los hombres son muy violentos por naturaleza o lo son por construcción social. Eso sí es un problema de género, esa violencia que les lleva o a matar y a terminar muertos…  (…)

Pero sea como sea, ¿sabéis que colectivo lleva tiempo abogando por reducir esa violencia entre los hombres? Sí, las feministas, hablando de nuevas masculinidades y animando a los aliados a deconstruirse. Las que creemos que esa violencia es por una construcción social, por lo menos.

Como siempre nos recuerdan, los hombres no tenemos problemas: los hombres son el problema. Para argumentarlo se basa en que el 95% de los condenados por homicidio a nivel global son hombres (2012).

Decidí contrastar la población mundial masculina mayor de 15 años a nivel global con el 95% de asesinatos en el mismo año y el resultado fue que un 0,016% de los hombres habrían cometido homicidio (si asumiéramos que cada homicidio lo realiza un hombre diferente). Es decir, más del 99,98% de los varones no lo habría hecho.

Quien se preocupa sinceramente por la violencia probablemente explorará qué tiene ese 0,016% de hombres homicidas en común, en lugar de ver qué tienen en común con el 99,98% restante (la masculinidad). Salvo que en realidad no se trate de una preocupación por la violencia, sino de culpar a todo un colectivo por las acciones de unos pocos porque es políticamente útil.

Como dije en el pasado, lo normal es que para evitar la intolerancia hacia un grupo determinado (refugiados, inmigrantes, musulmanes, afroamericanos, etc.) se separe claramente a los elementos criminales del resto del grupo. Pero con los hombres el progresismo realiza el trayecto opuesto. Y es que al fin y al cabo, la intolerancia siempre encuentra un camino.

Y de paso, os cito dos frases destacables del estudio, que, convenienetemente, el autor del meme ha ignorado “Hay una tendencia regional y de género hacia las víctimas masculinas en homicidios vinculados a la delincuencia organizada y las pandillas” y “mientras una gran proporción de mujeres víctimas pierden la vida a manos de quienes se esperaría que las protegieran, a la mayoría de los hombres los asesinan personas que quizá ni siquiera conocen“. Es decir, que no sólo los hombres matan más, sino que suele ser en contextos delictivos mientras que a las mujeres nos matan hombres a los que conocemos.

Si he ignorado tanto estos datos, ¿cómo es posible que haya escrito todo un artículo al respecto? También recordemos que nadie nos ha dado un porcentaje de cuántas víctimas han  muerto “siendo criminales”. La delincuencia organizada y las pandillas también matan a inocentes. Justamente la narrativa oficial de que los criminales matan sólo a criminales fue uno de los motivos que sacó a Javier Sicilia y otros manifestantes a la calle en México creando el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad.  En la única ocasión que he encontrado donde se examinó esta cuestión, los resultados no fueron los esperados. El académico Adam Jones afirmó sobre Ciudad Juárez:

Hay que notar también que en el 2000, el año más reciente del que pude encontrar estadísticas, fueron asesinados 215 varones así como veintisiete mujeres. Esto indicó un ligero aumento en la proporción de víctimas masculinas con respecto al periodo 1994-97, algo menos del 89%. Yendo en relativa contracorriente de los estereotipos de género, sólo 51 del total de los asesinatos fueron clasificados como relacionados con el narcotráfico, incluyendo a cinco de las mujeres victimadas.

Cuando la mortandad masculina es incómoda, siempre se pueden buscar argumentos para  barrerla debajo de la alfombra, y mandar a los hombres a que se deconstruyan mientras hacemos campaña para proteger a las víctimas que realmente importan.

  1. La masculinidad está tan confusa que se hirió a si misma. Malditas feminazis [Crítica a los memes sobre alcoholismo, drogadicción, suicidio e indigencia]

(…)La incapacidad para expresar sentimientos y pedir ayuda, también influye mucho en como la inestabilidad pueden propiciar que la situación termine en adicción al alcohol u otras drogas, intentos de suicidio o con problemas que hagan que uno pierda su casa.

Y sí, precisamente, los hombres son más propensos al tener problemas a no pedir ayuda, no expresar sentimientos o no tener una red de apoyo que pueda colaborar para evitar estas situaciones y sus consecuencias. Incluso el mismo estudio que cita el autor para las cifras de alcoholismo y drogodependencia, este estudio de la OMS, destaca que el aislamiento social se da con más frecuencia en hombres. Otra vez, cabe recordar quienes que esta incapacidad para pedir ayuda o expresar sentimientos de los hombres es parte de como se construye la masculinidad y ¿adivináis quién está luchando por cambiarlo? Sí, las feministas.

Resulta interesante que la autora vea la solución a estos problemas en el feminismo, según ella porque este movimiento combate una construcción de la masculinidad que hace que los hombres sean incapaces de pedir ayuda o expresar sus sentimientos. ¿Cómo lo hace? Intentando ridiculizar los problemas masculinos que yo denuncio en los memes con una imagen de cabecera titulada “male tears” (lágrimas masculinas) y afirmando cosas como  “Lloriquear porque se te considera capaz… lo que me faltaba.” (punto 8 de su artículo, sobre la jubilación).

Esta actitud no se parece mucho a una invitación a expresarse o a aceptar la vulnerabilidad del hombre, sino una petición de que cierre la boca y no nos venga con sus problemas. Comportamiento más cercano al tradicionalismo que a las ideas que dicen defender. Aparentemente intentar burlarse de la percibida ofensa hacia el feminismo es más importante que tratar con un mínimo de dignidad y respeto temas tan graves como el suicidio. Ahora el mensaje no es “ve a deconstruirte”, sino “cierra la boca, no molestes con tus problemas y ve a deconstruirte”. Quizá habría sido más útil apoyar un plan nacional contra el suicidio como el recomendado por la OMS (no hablemos ya de uno más específico para hombres), pero probablemente no tiene la misma utilidad política que centrarse en la deconstrucción.

Tengo mucho más que decir sobre la idea de que los hombres se suicidan más porque no saben pedir ayuda, por la testosterona o porque utilizan métodos más letales. Todo esto lo discutí en el artículo “El suicidio masculino y la falta de compasión”, que les invito a leer, pero les dejo un fragmento sobre el tema que señaló la autora.

El artículo de BBC MundoSuicidio masculino: el drama de no saber pedir ayuda“, aunque bastante mejor que este de El País, también responsabiliza al varón de su situación por no haber comunicado su estado. Lo curioso es que el propio texto recoge que uno de los fallecidos mencionó a su pareja la intención de suicidarse y no fue tomado en serio. Comunicó lo que le ocurría pero fue ignorado. Decir simplemente que los hombres “no saben o no quieren pedir ayuda” es culpar a la víctima. Llamarlo orgulloso, emocionalmente inmaduro o estúpido, sin examinar por qué adopta dicha actitud y ni qué ocurre cuando finalmente decide abrirse a los demás. Como de costumbre, cuando se trata del varón la sociedad prefiere mirar para otro lado en lugar de hacer examen de conciencia y reconocer que quizá esté cometiendo las injusticias que lo han llevado a esta situación.

Vamos al punto número tres:

  1. Al congreso de Guatemala le dan igual los hombres desaparecidos [sobre la ley para la búsqueda de mujeres desaparecidas]

 “El congreso de Guatemala aprobó una ley para buscar sólo a los desaparecidos de sexo femenino, pero no es un problema de género”

Vale, esta rechina un poco más, ¿no? Bueno, es cierto que se ha aprobado la “”Ley de búsqueda inmediata de mujeres desaparecidas”. ¿Pero por qué se ha aprobado una ley así? Cuando se denuncia la desaparición de una mujer en Guatemala la policía no suele actuar porque asume que se ha fugado con su pareja y que se sabe que la mayoría de desapariciones en ese país tienen que ver con la trata, muchas veces con fines sexuales.

Básicamente, si la búsqueda de estas mujeres empezara nada más recibir la denuncia, es probable que pudieran evitar que terminaran atrapadas en redes de trata. Es por esto, por evitar que terminen siendo víctimas de trata, y no sólo por su desaparición, que se redacta la ley. Así pues, la ley va a un problema más específico que el de las desapariciones. No es que no quieran investigar las desapariciones masculinas, es que tienen características distintas, y por lo tanto, hacen falta leyes distintas.

Quiero recordar que a nivel mundial, entre 1980 y 2015, el 90,5% de las víctimas de desapariciones forzadas han sido hombres (p. 26-31). Esto ha sido no sólo a manos de los gobiernos, sino también por parte de organizaciones criminales (que a veces, por cierto, también penetran las instituciones del Estado). En cuanto al caso específico de Guatemala, como ya dije en la bitácora:

Para poner en contexto la ley, recordemos que el número de desaparecidos en Guatemala desde 2003 hasta 2014 supera los 25.000. De ellos:

-12.036 son hombres
-13.156 son mujeres

Alguien dirá que en los últimos años ha habido el doble de casos de mujeres (o más), pero es como decir que sólo se investiguen los asesinatos de hombres “porque son más”. Esto no puede defenderse de ninguna manera.

Dice la autora que las desapariciones de mujeres tienen características distintas.  No contamos con estadísticas claras al respecto (por ejemplo cuántas de las desaparecidas son víctimas de la trata) pero supongamos que así es. Que las desapariciones son distintas. La pregunta clave es ésta: ¿podría la extensión a los varones del protocolo de intervención inmediata ayudar también a prevenir las desapariciones masculinas? Con casi toda seguridad sí, y no haría daño a las mujeres porque sumaría en lugar de restar.

Claro está, aplicar esta política a ambos sexos requeriría de mayores recursos, y siguiendo la teoría de que tradicionalmente al hombre se le otorga un mayor estatus y a la mujer una mayor protección, lo “natural” es ofrecerlo sólo para esta última. El feminismo es revolucionario, pero no tanto como para pedir que se extienda la protección a los hombres. Eso sería demasiada igualdad.

El punto número 4, sobre los reclutamientos forzados, ya lo tratamos al principio de modo que pasamos directamente al número 5.

  1. Obligamos a los hombres a pasar pensión a sus hijos. Pobres. [Referencia al meme sobre Francia, donde solicitar una prueba de paternidad está multado con hasta 15.000 euros y un año de cárcel]

Si dudas de la fidelidad de tu pareja hasta el punto de hacerte una prueba de paternidad, ¿no será mejor que te divorcies y le ahorras a todo el mundo el mal rato? Pero claro, es probable que las que se divorcien a la que te pidas la prueba de paternidad sean ellas. Entonces, si esto va a acabar en divorcio o ruptura en cualquier caso, ¿qué utilidad práctica tiene esta prueba para ellos?

Uno de los planteamientos que hacen los grupos machistas para quejarse de que la prueba de paternidad sea ilegal en Francia es que se sienten discriminados por tener que “pagar por los hijos de otro”. Este es un tema muy recurrente cuando hablamos de reivindicaciones machistas sobre la paternidad: el dinero. Prueba de paternidad para no tener que pagar pensión, custodia compartida para no tener que pagar pensión.

Éste es quizá el argumento más débil de todos. La falsa atribución de paternidad no tiene por qué darse en el contexto de una relación duradera, sino que puede ocurrir pocos meses después de iniciarse la relación y sin estar casados. Saber si un hijo es tuyo, se utilice esto o no para cuestiones relacionadas con la pensión, debe ser un derecho inalienable que no debe estar a merced de la decisión de jueces o funcionarios del Estado. Y punto. No es tan difícil de entender, salvo que se quiera justificar leyes injustas sólo porque dicha injusticia recae en el sexo masculino, y haya que argumentar para que de alguna forma podamos pintar como un villano a quien en realidad estaría sufriendo una injusticia. Los sentimientos del hombre importan tanto al feminismo que algo tan fundamental como tener el derecho a saber si tu hijo es tuyo o no sin necesitar de quedar a merced de juez les preocupa bien poco, y hasta justifican medidas como ésta.

Y luego está el derecho a saber si uno ha sido engañado por su pareja en algo tan esencial como la paternidad, en lugar de permanecer con una incertidumbre que te puede hacer presa fácil de la manipulación. Pues alguien que te ha mentido y manipulado con esto, volverá a manipularte emocionalmente hasta que puedas saberlo con seguridad. Esto es independiente de que se utilice o no para pagar pensión. Es una mera cuestión de justicia, también para librarte de una relación abusiva.

Con todo esto no quiero negar la vertiente económica. Desde luego los hijos deberían continuar siendo atendidos en este aspecto, pero aquí la carga podría desviarse del marido engañado a la familia de la mujer, que sí está biológicamente vinculada con los niños. Lo entiendo, ellos no tienen culpa y sería injusto, pero mucha menos culpa tiene quien ha sido engañado y de hecho debería ser compensado por daños psicológicos (al menos). Si les parece injusta una, les parecerá injusta la otra, salvo que las injusticias contra el hombre se consideren más aceptables, como creo que ocurre aquí.

Otra opción sería que el hombre pasara la pensión pero hasta la mayoría de edad de los niños y, dos o tres años más tarde, el envío de dinero se hiciera a la inversa (de la mujer al hombre), hasta compensar todo lo invertido por él más inflación y daños emocionales. De propuestas así, les gusten más o menos, no escucharán por parte de nuestros críticos, porque aquí lo importante es presentar al hombre como un villano aunque sea la víctima. La deconstrucción, recuerden, es la solución para todos los problemas del hombre. Porque recuerden, él no tiene problemas, él es el problema.

Vamos al sexto punto.

  1. Los hombres están discriminados porque los obligan a prostituirse menos que a nosotras [sobre la discriminación institucional del varón como víctima de la trata]

A ver, por partes. Lo primero es que muchas legislaciones condenan más fuerte la trata de menores, lo que me parece completamente normal.

A mí también.

Sobre que se discrimine a los hombres, la cuestión está en que no es tan así. Me explico: las mujeres que sufren trata suele ser con fines de explotación sexual, algo mucho menos habitual en el caso de los hombres que sufren trata.

La clave está en que como la mayoría de mujeres que sufren trata lo hacen para ser forzadas por proxenetas, muchos países legislan desde la idea de que esa es la única forma de trata; ya sea expresamente o inconscientemente. No obvian a los hombres porque sí, los obvian igual que obvian a las mujeres víctimas de trata para trabajos forzosos sin carácter sexual. Es decir, la legislación discrimina entre víctimas de trata con fines de explotación sexual y trata por trabajos forzosos. Las mujeres son la inmensa mayoría del primer grupo. El problema, por lo tanto, no es el género, es considerar poco importante o inexistente la trata por trabajos forzosos.

Se puede discrepar sobre ciertas cuestiones pero lo que de ningún modo puede hacerse es inventarse las cosas y presentar dicha invención como si fuera una certeza fuera de toda duda. Pero con tal de ningunear la discriminación masculina parece que todo vale.

Veamos lo que dicen la legislación de El Salvador y República Dominicana (el subrayado es mío):

Artículo 3. Se considera pasible del delito de trata de personas el que mediante la captación, el transporte, el traslado, la acogida o receptación de personas, niños, adolescentes, mujeres, recurriendo a la amenaza, fuerza, coacción, rapto, fraude, engaño, abuso de poder (…).

Artículo 10. Párrafo II. Las víctimas de trata de personas, sobre todo mujeres, niños, niñas y adolescentes, serán objeto de las evaluaciones sicológicas u otras requeridas para su protección, tomando en cuenta la edad y el sexo.

Artículo 11. Asimismo, las instituciones correspondientes estarán obligadas a desarrollar políticas, planes y programas con el propósito de prevenir y asistir a las víctimas de la trata de personas, y de proteger especialmente a los grupos vulnerables, mujeres, niños, niñas y adolescentes, contra un nuevo riesgo de victimización.

Artículo 15.La Secretaria de Estado de la Mujer, la Secretaria de Estado de Relaciones Exteriores, la Procuraduría General de la Republica, a través del Departamento para Combatir el Tráfico de Mujeres, Niños, Niñas y Adolescentes, la Dirección General de Migración y el Comité Interinstitucional de Protección a la Mujer Migrante (CIPROM) procurarán el cabal cumplimiento de las disposiciones de la presente ley y quedan facultados para establecer las normativas pertinentes para su correcta aplicación.

-Ley Nº 137-03 sobre tráfico ilícito de migrantes y trata de personas. República Dominicana.

Artículo 367. (…) Si el comercio se realizare con mujeres o niños salvadoreños, la sanción podrá aumentarse hasta en una tercera parte del máximo señalado.

Aquí el trato diferenciado no depende del tipo de trata (sexual o laboral), sino de quién es la víctima. No son los únicos países que hacen esto. Seychelles, Bangladesh, Vietnam, Irak, Bhután, China y Etiopía no reconocen directamente la trata de hombres, sea para fines sexuales o laborales.

Luego tenemos otra categoría de países donde se imponen penas menores si las víctimas de la trata son hombres: Mozambique, El Salvador, Birmania, Albania, Bahréin, Arabia Saudí, Emiratos Árabes, y Jordania. Repito, por ser hombres, no por el tipo de trata.

Hay más tipos de discriminación, como en los servicios prestados a las víctimas. En este sentido, el último protocolo de la ONU contra la trata (p. 43), aunque incluye a los hombres, resulta revelador en su propio título: “Protocolo Para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas, Especialmente Mujeres y Niños, que Complementa la Convención de las Naciones Unidas Contra la Delincuencia Organizada Transnacional”.

Todas las fuentes sobre este asunto están en el artículo de mi bitácora “Cuando su vida vale menos: la discriminación institucional del hombre como víctima de la trata”. Son tantas que tuve que ponerlas en una hoja de cálculo. Pero si alguien todavía no me cree, puede leer la última reforma del gobierno egipcio sobre este asunto que fue recogida por el diario El País, quien la consideró “modélica”:

La legislación incluye penas de cárcel y elevadas multas (de entre 20.000 y 50.000 euros) para quienes se dediquen al tráfico de personas, e incluye un agravante en caso de que éstas sean mujeres, menores y personas discapacitadas.

De nuevo, esto obedece a quién es la víctima, y no al tipo de trata al que es sometido.

Marina Minara también menciona lo siguiente:

Y por cierto, puestos a comparar cifras, podríamos hablar de como las mujeres y niñas son víctimas de trata tanto en números globales como sólo cuando es con fines de trabajo forzosos, en mayor número que los hombres. Y no, no me lo saco de la manga, lo dice la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.

Aquí se nos remite a un resumen ejecutivo. Sin embargo, si miramos el informe completo, en la página 29 encontramos la siguiente afirmación:

Aunque los incrementos [en número de víctimas] pueden verse para hombres y niños varones, es más pronunciado para los hombres. La razón principal parece ser el mayor número de casos detectados de trata para trabajo forzado en muchos países, y este tipo de trata involucra a más víctimas masculinas que femeninas.

Dado que constituye una actividad ilegal, no puede saberse con certeza la proporción de hombres y mujeres que son víctimas de la trata. El documento citado consideraba que los varones representaban el 30% (18% hombres adultos y 12% niños). Por otra parte la Organización Internacional del Trabajo (OIT), también dependiente de Naciones Unidas, estima que los varones constituyen el 45% de las víctimas de la trata, sin especificar la proporción entre adultos o niños. Otro informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito afirmaba en una nota al pie (el resaltado es mío, p. 49, nota 11):

El problema de la trata de varones adultos está relacionado con el problema de la trata para explotación laboral, que parece ser la forma principal de explotación de hombres adultos (aunque no la única). Muchos expertos señalan que el tráfico de hombres adultos y para trabajo forzado está extremadamente infrarreportado.

Independientemente de cuáles sean los números, todos deberíamos estar de acuerdo en que no se pueden imponer penas diferentes dependiendo del sexo al que pertenezca la víctima. Sin embargo, difícilmente podemos llegar a dicho acuerdo mientras una parte niegue que dicha discriminación exista e invente cosas porque se niegue a aceptar que el hombre pueda ser discriminado.

  1. A las mujeres no nos toman en serio ni para delinquir, pero esto les discrimina a ellos [sobre la cadena perpetua sólo para hombres en Rusia]

Hay otros carteles que también hacen referencia a la diferencia de penas según el género de la persona delincuente. A ver, es cierto. Y no me parece nada bien. Primero de todo, porque estoy en contra de la cadena perpétua, cosas de haber estudiado integración social y creer que cualquier persona puede ser reinsertada si se hace bien. Pero sobretodo, porque como feminista me toca la moral que se usen legislaciones de países tan abiertamente machistas que a las mujeres nos tratan a medio camino entre adultas y menores, para decir que os hombres están oprimidos.

No, señores. Que el problema aquí está en que si no fuera por el machismo, las mujeres también serían condenadas a cadena perpetua, porque se nos consideraría igual de capaces de cometer delitos conscientemente. Así que sí, hay un problema y tiene que ver con el género, pero no es que los hombres puedan ser condenados a cadena perpétua, es que hasta cuando somos delincuentes las mujeres no somos tomadas en serio. Y tranquis, que aún no he conocido ninguna feminista que quiera ser juzgada como menor siendo mayor de edad. Nos va lo de ser consideradas adultas.

En Rusia, como en la inmensa mayoría de los países, hay roles de género y hay sexismo hacia hombres y mujeres. Sin embargo, en cuanto a leyes se refiere, no hay diferencia. Excepto en esto, y la pena de muerte. Si realmente el Estado ruso infantilizara legalmente a la mujer, veríamos otro tipo de leyes como las que se encuentran en Arabia Saudí: no poder conducir, tener que salir con un guardián, etc. Curiosamente, en un país donde sí se infantiliza a la mujer como en Irán las mujeres pueden ser condenadas a cadena perpetua o a la pena de muerte, al igual que en Arabia Saudí.

Por tanto podemos afirmar que sentencias como cadena perpetua o pena de muerte no son necesariamente una buena forma de medir la infantilización de la mujer. En el caso de Rusia, lo que existe es una discriminación legal por razón de sexo que debería ser evidente, excepto para quienes prefieren hacer todo lo posible en mirar hacia otro lado, mientras afirman defender la igualdad. La idea por supuesto no es que estos castigos se apliquen  a las mujeres, sino que se eliminen para los hombres.

  1. Las mujeres somos consideradas trabajadoras de segunda para discriminar a los ancianos [sobre la diferente edad de jubilación en muchos países para ambos sexos]

Mira, entre que mezcla churros con merinas al meter por en medio la esperanza de vida (si quiere quejarse de ello, que le dé un cartel a parte…) y que en algunos de estos países se ha aprobado equiparar las edades, pues me cuesta tomarme en serio el cartel. La fuente que cita principalmente es este artículo de la wikipedia (en el que por cierto, se explica en qué países se están equiparando las edades) pero también añade países de este artículo. Bueno, primero de todo, repito, algunos de estos países, están igualando las edades, así que ya han decidido solucionar “el problema”.

La autora aquí no sé si no lo entiende o no lo quiere entender. La esperanza de vida es especialmente relevante para este tema porque si el hombre vive de media menos años que la mujer y también se jubila más tarde, significa que disfruta de menos años efectivos de su jubilación. Por tanto, esto seguiría ocurriendo (por lo general) incluso una vez igualada la edad de jubilación.

Lo segundo, que supongo que este hombre no se ha planteado, es que en muchos países, el trabajo femenino está mal visto o ha estado (y sigue estando) condicionado a que un hombre diera la aprobación a la mujer para trabajar.

Eso nos convierte a las mujeres en trabajadoras de segunda; se nos permite trabajar, ya sea porque hay trabajos que los hombres no quieren, o porque así parecen un poco menos machistas y autoritarios, pero realmente, no hay mucho interés en que la mujer salga de casa. ¿Y en serio el problema es que nos jubilemos antes? Claro, porque así nos devuelven “a nuestro sitio”. Porque la idea de que la mujer no debe trabajar sigue presente en muchos países y está muy viva.

Voy a citar un artículo donde se explica por qué esta jubilación temprana tampoco es necesariamente una buena solución al problema que plantea la autora:

Pensemos en dos tipos de mujer

La primera mujer dedicó toda su vida a las labores domésticas y la crianza de niños. Nunca participó en el mercado de trabajo, lo hizo en un trabajo informal o muy esporádicamente en un trabajo formal. Lamentablemente, esta mujer nunca se pensionará porque nunca acumulará las cotizaciones necesarias para hacerlo. Para ella la edad de jubilación no importa, por lo que si se pretendía ayudarla con una edad temprana de jubilación no se consigue.

Una segunda mujer trabajó toda su vida, principalmente en un trabajo formal (es decir, cotizando a pensiones). Tuvo interrupciones laborales debido a embarazos, pero consiguió cotizar consistentemente por 25 o 30 años al sistema pensional de su país. Para esta mujer una edad temprana de jubilación sí puede significar un subsidio importante, dado que podrá dejar de trabajar antes y disfrutar de su pensión durante más tiempo. Aunque esto no es siempre cierto, y aquí entra la segunda distinción: depende del sistema pensional.

Una edad de jubilación más temprana significa un subsidio en un sistema de beneficio definido, donde el monto de la pensión depende de los años cotizados, pero no de los años que le queda por vivir (como en Brasil). Es decir, una mujer con 30 años de cotización que se jubila a las 60 tiene la misma pensión que una mujer con 30 años cotizados que se jubila a las 65. En este sentido, jubilarse antes es un subsidio, dado que se recibirá la misma pensión durante más tiempo.

Sin embargo, en un sistema de contribución definida (como en Chile) la mujer que se jubila a los 65 tendría una pensión mayor que la que se jubila a los 60, porque en estos sistemas la pensión depende de la contribución acumulada y de los años por vivir. Por lo tanto, en estos sistemas jubilarse antes significa que las mujeres tendrán una pensión menor.

Teniendo en cuenta que la mayoría de los países optan por la contribución definida (con la excepción de empleados estatales, p. 2), quizá la solución para el problema al que se enfrentan las mujeres resida en otra parte, y no tiene por qué ser incompatible con igualar la edad de jubilación. Por desgracia, la autora entiende que pedir la rectificación de una discriminación que sufre el varón es inadmisible y hay que justificarlo de alguna manera. Se podría pedir que hombres y mujeres tuvieran la opción de jubilarse en las dos edades marcadas, dependiendo de las circunstancias de cada uno.

Lloriquear porque se te considera capaz… lo que me faltaba.

Volvemos a ver cómo pide a los hombres que no lloren. Cuando interesa, no hay problema en reforzar los roles de género tradicionales. Deconstruye tu masculinidad, pero no llores porque no tienes problemas.

  1. Las mujeres no quieren hacer trabajos “peligrosos” [sobre las muertes laborales masculinas]

Para empezar meme no hace referencia a si las mujeres quieren o no hacer trabajos peligrosos, sino que simplemente indica que la abrumadora mayoría de las muertes laborales las sufren los varones.

Lo primero de todo, es que si hablas de un país concreto, como es el caso viendo que la fuente es este informe de la UGT del 2011 debes especificar el país. Ya os lo digo yo, habla sólo de España.

El documento es de España, porque no he encontrado un documento que compare estas cifras en múltiples países. Sin embargo, las estadísticas son muy similares en todos ellos. Por ejemplo en Estados Unidos es el 92% (p. 8), en Malasia el 95%, en Noruega e Islandia el 96%, y en Dinamarca, Suecia y Finlandia el 92% (fuente para países nórdicos). El caso español es representativo de un fenómeno que se da en todos los países del mundo.

Lo que obvia muy hábilmente es mirar en qué grupos de ocupación se dan los accidentes mortales, y bueno, esos datos están en el mismo informe, así que os doy los más destacados:

  • 113 (de los 520 trabajadores que sufrieron accidentes mortales) eran conductores y operadores de maquinária móvil.
  • 73 eran trabajadores cualificados de la construcción, excepto operadores de máquinas.
  • 66 trabajadores cualificados de las industrias manufactureras, excepto operadores de instalaciones y máquinas.
  • 62 peones de la agricultura, pesca, construcción, industrias manufactureras y transportes.

¿Qué tienen en común estos trabajos? Son trabajos en los que pocas veces se contrata a mujeres, y no porque ninguna quiera trabajar en estos sectores. Si no estamos presentes en los grupos en los que se concentran los accidentes mortales, es obvio que no los sufriremos. El problema aquí es que hay trabajos que están masculinizados y trabajos que están feminizados.

La autora afirma que el problema radica en que hay trabajos masculinizados y feminizados. Voy a recordar que también hay otros trabajos masculinizados, como los cargos directivos en las empresas, las ingenierías y otros campos científicos. Curiosamente, hay una amplia variedad de artículos protestando la desigualdad en estas áreas, pero ninguno para pedir que esta igualdad se extienda a otros trabajos “masculinizados” que se perciben como menos deseables. Excepto claro, cuando se vuelven deseables una vez reducido el riesgo. Como vemos en esta noticia:

Hasta ahora, la normativa de la empresa impedía el trabajo de mujeres en dichos sectores en virtud de haber sido conceptuados como penosos, peligrosos o insalubres.

De acuerdo con los estudios realizados por las áreas de Medio Ambiente, Seguridad e Higiene de la EPE de la provincia y de Salud y Seguridad del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de Santa Fe, se reconoce un avance importante en la eliminación de los riesgos de los lugares de trabajo, lo que permitiría incluir a las mujeres en ciertas ocupaciones y tareas porque han visto disminuida su peligrosidad.

Recordemos el intercambio de estatus por protección y cómo esto puede perjudicar o beneficiar a los sexos según el caso. Aquí podemos ver las dos caras de la moneda, o aferrarnos a una para minimizar la otra. Todavía no he encontrado un estudio que hable de cuántas mujeres solicitan estos trabajaos en comparación con los hombres y cuántas son rechazadas. Teniendo en cuenta que las organizaciones feministas reciben miles de euros al año sólo en España (no hablemos de ONU Mujeres) y que han dedicado un amplio especio a cuestiones como la publicidad sexista o el sexismo en el lenguaje, me resulta extraño que no tengamos información sobre esto. Imagino que probablemente sea porque no les preocupa demasiado.

La autora menciona también el meme sobre los trabajadores muertos en la construcción de los estadios de Qatar.

A ver, es que… No sé como decirlo, porque creo que es muy obvio. Digamos que para poder morir construyendo estadios, las mujeres deberían trabajar construyendo estadios. Pero dado que pocas mujeres trabajan en Qatar y que no suele ser en el sector de la construcción, pues no. Realmente no veo como iba a morir una mujer construyendo un estadio en ese país.

Algo que no parece entenderse es que no quiero tampoco que las mujeres mueran en la construcción de estadios u otros accidentes laborales. No quiero que muera nadie. Por otra parte, para hablar de un problema de género no es necesario que lo experimente el otro sexo. De hecho, eso es lo que convierte al problema en uno específico de hombres. Es como si dijera que la trata de mujeres con fines sexuales no es un problema de género porque a los hombres no se les considera para la prostitución o no tienen una presencia significativa y por tanto no pueden ser explotados de esa forma. ¿Tendría eso sentido?

Vamos, que es un problema, sí, pero nada que ver con el género, sino con unas élites que desprecian completamente las vidas de sus trabajadores.

No tiene nada que ver con el género pero todas las víctimas son hombres. Con tal de minimizar el sufrimiento masculino cualquier pirueta retórica vale. Recordemos que una cosa no quita la otra (en el feminismo lo llaman “interseccionalidad”). De nuevo, es como si dijera que la trata de mujeres para fines de explotación sexual no es un asunto de género, sino de unas mafias que explotan a las prostitutas. Desde luego esta postura sería inaceptable, y partidos políticos como el español PSOE ya decidieron que querían incluir la trata en su nueva ley sobre violencia de género. Pero en lo referente a los hombres estos argumentos son perfectamente aceptables.

  1. El feminismo está a favor de que asesinen a homosexuales [sobre los hombres ahorcados en Irán por homosexualidad]

Bueno, es que la mayoría de feministas estamos por la despenalización de la homosexualidad, y tal… Así que no sé. Expone un problema que nunca hemos negado y de hecho muchas hemos señalado.

Voy a recordar que, como en prácticamente todos los memes, el feminismo no es mencionado, por lo que aquí la autora se está defendiendo de una acusación que nadie realizó. No todo gira en torno a ustedes.

Un problema, además, que es claramente creado por hombres homófobos.

Y apoyado por un gran número de mujeres homófobas también, salvo que en Irán las actitudes sean radicalmente distintas del resto del mundo islámico en este asunto. Como pueden ver, cuando se trata de señalar a los causantes del problema, el género de repente importa muchísimo. Pero cuando se trata de las víctimas masculinas, se prefiere mirar para otra parte. Porque en ese caso no es políticamente útil.

Y encima, obvia que el motivo por el que esta tergiversación del Islam es tan anti-sodomia y es menos dura con el lesbianismo es que considera que las mujeres no somos seres activos con una sexualidad propia.

Si eso fuera así, se lapidaría únicamente a los hombres infieles, o a aquellos con quienes la mujer comete la infidelidad. O lo pondrían más difícil para lapidar a una mujer, al no considerarse que las mujeres tienen una sexualidad propia. No ocurre así. Por otra parte, el código penal iraní condena el lesbianismo con 100 azotes (artículo 129), mientras que la sodomía es castigada directamente con la ejecución (artículo 110). Recordemos que el lesbianismo es definido como homosexualidad entre dos mujeres empleando los genitales (artículo 127). Una lesbiana sólo puede ser ejecutada la cuarta vez que es condenada por este “crimen” (artículo 131). Los hombres no tienen tantas oportunidades.

Por supuesto, la idea no es igualar la severidad del castigo a hombres y mujeres, sino eliminarla para todos. Eso no crearía una percepción de que los hombres son seres pasivos que carecen de una sexualidad propia. Simplemente rectificaría una injusticia.

Como buena parte de los argumentos expuestos por la autora, éste también se correspondería al contraargumento 9: “encontrar la aguja de la opresión femenina en el pajar del sufrimiento y el dolor masculino.” Más de un centenar de hombres han sido ahorcados por algo que no debería ser un delito, pero en realidad debemos centrarnos en la discriminación que esto supone para la mujer. Como dije anteriormente, es algo así como si yo dijera que la trata de mujeres con fines de explotación sexual fuera el resultado del escaso valor sexual que la sociedad otorga al cuerpo del varón, y que deberíamos concentrarnos en esto último porque es lo realmente problemático: en lugar de centrarme en el dolor de las mujeres violadas, me revuelvo para hacerme la víctima.

En fin, podria seguir, porque la verdad es que el autor hizo muchos más carteles, pero me da bastante pereza y sería un tocho tan largo que no me leería ni yo misma. Simplemente os animo a que si véis estos carteles corriendo por vuestro Facebook respondáis y desmontéis las manipulaciones que se esconden para sustentar la lectura que el autor pretende que se haga.

Inventando la postura e intención sostenida por la persona a la que se va a atacar, en lugar de la que realmente tiene, criticar es un ejercicio fácil y se puede escribir indefinidamente. Pero es un ejercicio vacío que resulta en una enorme pérdida de tiempo para quien lo escribe, para quien lo lee, y como en mi caso, para quien tiene que responder. Por tanto, si la autora decide continuar, espero que se centre en lo que he escrito y no en mis supuestas intenciones.

O bueno, simplemente recordad que, irónicamente, tiene razón al decir que las cosas que señala no son un problema de género.

Aunque los memes no van dirigidos al feminismo, con esta última frase ha confirmado la que sospechábamos: el feminismo no puede ayudar a los hombres, porque no se pueden resolver o aliviar problemas que para empezar, no reconoce. Su solución para todo pasa por mandarlos a deconstruirse, y ni siquiera son sinceros en esto, como prueba la imagen de cabecera de su artículo (lágrimas masculinas) y su alusión a que nuestros problemas suponen un lloriqueo. Recuerden, los hombres no lloran.

Lo importante es que aquí no estamos pidiendo su permiso, aprobación o ayuda. Y si así fuera, queda claro que carecen de legitimidad y credibilidad para decir si los problemas que enumero son o no de género. Sea como sea, está claro que no tienen nuestros mejores intereses en mente, y este artículo lo refleja excepcionalmente bien.

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44 respuestas a Una respuesta más a otra crítica sobre los memes que tratan la discriminación masculina

  1. Rebus dijo:

    “Y tranquis, que aún no he conocido ninguna feminista que quiera ser juzgada como menor siendo mayor de edad.”(Marina Minara)

    Ah, no? Pues precisamente eso es lo que hace la ley de violencia de género y todas las femenistas están de acuerdo con ella. En qué quedamos?

  2. Manuel dijo:

    Gracias por escribir esto. No solo ahora sino desde antes me acerqué al feminismo y ciertamente agradezco muchas cosas que me dieron perspectiva sobre la opresión hacia las mujeres, pero cuando termina siendo para los hombres una autoflagelación y que ademas niega activamente cosas que sabes que te pasan, solo te genera malestar. No malestar de “perdida de privilegios” malestar de negación, de ridiculización. Me di cuenta que el machismo no es que otorque privilegios a los hombres per se, sino a un modelo muy concreto de hombre y de mujer. Como dices, el feminismo es completamente legitimo, pero ya que admite que no nos incluye ni les importamos segun ellas mismas. Quedamos nosotros, minimamente que si no negamos sus opresiones (No quiero ser parte de la opresion de nadie) que no nieguen las de otros.

  3. Cartavio dijo:

    Acerca del punto 1, “Los hombres se asesinan entre sí por culpa de las feministas”, me gustaría aportar algo. Dice esta señora que las feministas luchan contra la violencia que sufren los hombres “hablando de nuevas masculinidades y animando a los aliados a deconstruirse”. El mensaje implícito, como tu mismo señalas, es que “los hombres son el problema”. La gran hipocresía, en este caso, es dar por sentado que las mujeres no tienen absolutamente ninguna responsabilidad en los valores dominantes. Sólo ellos tienen que cambiar, ellas son perfectas. Ellos, en consecuencia, deben aprender de ellas y por tanto, subordinarse a ellas.
    Es puro supremacismo, de una variedad especialmente retorcida: no se trata de superioridad física, ni siquiera intelectual, lo que se atribuyen estas personas es SUPERIORIDAD MORAL.

  4. Raúl dijo:

    Como debate, por tu parte has argumentando centrándote en datos, respetando cualquier escenario posible, pues la verdad absoluta no existe, y creando una atmósfera conciliadora. No puedo decir lo mismo, desgraciadamente, de ella, pues sus únicos contraargumentos eran sostenidos por concretos escenarios subjetivos, repitiendo el mismo mantra una tras otra. Y era automático, pues si tu decías blanco, ella negro, la conciliación por su parte estaba ausente, y es que, esta última es una de las claves para resolver cualquier problema. Así, no se resolverán si quiera los problemas que afectan a las mujeres, hasta que la gente no se de cuenta de ello, los que se benefician de todo este negocio seguirán aglutinando más poder y pasta. Creando más victimismo por un lado, y culpabilidad hacia el otro, y con ello, un mayor descenso de derechos, mayor abuso y manipulación, creando una sociedad estancada y antihumanizada.

  5. Pepe dijo:

    Me ha llamado la atención uno de los comentarios (bueno, me ha llamado muchos, pero las mentiras y los hombres de paja los ignoro).

    “Maria Isabel Serradilla dice:
    9 noviembre, 2016 a las 03:54
    “Julia Aparis A todo lo que has dicho, hay que añadir que habrá muchísimos mas accidentes laborales domésticos imposibles de denunciar o corroborar, puesto que millones de mujeres en cuanto a limpieza domestica mayoritariamente se refiere, muchas de ellas están sin asegurar!”

    Vamos, que cree que si se contabilizarán esos accidentes domésticos como accidentes laborales la cifra de mujeres muertes en ámbito laboral subiría de forma significativa, como si fuera igual de peligroso trabajar en el andamio, de bombero o en un poste eléctrico que haciendo camas y fregando suelos.

    Enhorabuena, muy buen artículo.

  6. Martinc dijo:

    Una respuesta magistral, como de costumbre.
    Personalmente fue todo un desafío para mi leer el articulo de esta feminista hasta el final. La falta de compasión en sus argumentos fue solo superada por las contradicciones de su ideología. Por otro lado, y como otros comentaristas ya han señalado en este blog, la colección de memes parece ser el objetivo principal de crítica y burla por parte de quienes no comparten nuestra forma de pensar, pero no solo eso, he visto que muchas personas que comparten la colección, lo hacen sin el acompañamiento de las fuentes que los sustentan y con intensiones revanchistas contra el feminismo. En una ocación he visto publicada la colección seguida del mensaje “En tu cara #NiUnaMenos”, segundado por un descomunal forobardo en los comentarios. A mi entender, los memes son lo suficientemente explicitos respecto a los problemas de los hombres, pero como ya se expuso en esta nota, hay quienes lo toman como sarcasmo, y las publicaciones revanchistas sin el acompañamiento de argumentos generan problemas en vez de un debate constructivo. Todo esto lo señalo porque creo que merece ser considerado.

    • Así es. Uno de los grandes problemas de los memes ha sido que mucha gente los ha utilizado como arma arrojadiza a su conveniencia, sin tampoco entender lo que se pretendía con ellos.

    • Es cierto, lo he visto y hasta yo mismo lo uso contra feministas. Porque hay algo que Carlos mismo va a tener que entender, quiera o no: que esto, sin siquiera esperar a una persona usarla contra feministas, AMENAZA A LAS FEMINISTAS. Por qué? Porque, primero, el mayor factor de que de todo lo que reclama Carlos se invisibilice o su mero trato se reduce a un “callate y deconstruite”, es el feminismo. Le guste a Carlos o no, él es un gran arma anti-feminista.

      Las veces que con el trabajo de Carlos puse a una feminista y sus argumentos en decadencia, fueron bastantes. Las veces que con el trabajo de Carlos demostré que una feminista es igual de poco empática que lo que ella clama que la sociedad es con la mujer, fueron bastantes. Las veces que pude romper la teoría del patriarcado, no necesariamente con el trabajo de Carlos, fueron bastantes… pero especialmente FUE ÚNICA la vez en que por primera vez en mi vida vi a una persona, no auto proclamado anti-feminista, yendo contra tal misándrica teoría.

      Entre paréntesis, NiUnaMenos hace hincapié a la teoría de “violencia de género”, que desde ya se sabe es sexista, y una penosa forma de abordar la violencia. Y ya dio más de un caso de hombres víctimas de violencia doméstica discriminados porque la contraria era mujer, gracias a esas propagandas.

      Volviendo, Carlos no puede hacer nada contra esto. Porque el masculinismo simplemente es anti-feminismo en potencia. Porque el mayor factor de todo lo que al primero le aflige sea ocultado, es el feminismo el cual el segundo enfrenta sin pelos en la lengua.

      La única diferencia es que el masculinismo sigue el enfoque al sexo, mientras el anti-feminista, o al menos yo desde mi anti-feminismo, trato de romper tal enfoque, ya que el mismo, empezado por feministas, solo llevó a una competencia entre sexos entre quién la lleva peor y qué sexo tiene la culpa, y a una reducción impuesta al sexo de la persona… al punto de que todos los demás problemas, “no son lo mismo”. Y así restan importancia, cuando la verdad, no me haría mucho problema en determinar si me mataron en un robo o por ser hombre… directamente me indignaría de que me hayan matado, sea por a, b o c.

  7. Pepe dijo:

    El problema que veo en los memes no es en los memes en sí sino en que se presenten solos, sin los contraargumentos, que sin ellos los memes pierden valor y están expuestos a refutarse con falacias y mentiras que ya conocemos todos. Por eso creo que el error de algunos ha sido viralizar los memes por el enlace de facebook o por copiapegas de imágenes y no por el blog, que es el que contienen los contraargumentos, contraargumentos, que aún así, muchos no leen, feministas y no feministas.

  8. Es un hecho… de que a tus publicaciones las hayan atacado más feministas o personas con argumentos feministas o con la idea de que “la mujer es quien la lleva peor”, que un tradicionalista con la idea de que “el hombre no debe llorar” o con la idea escalada de que “la mujer es inferior al hombre”.

  9. Y en cuanto al apunte de dejar las fuentes o no, directamente más de una ocasión dejé las bitácoras aclarando las fuentes y sus ideas. Siempre dejé en claro que Carlos y personalmente yo, tenemos diferencias y que él no es anti-feministas. También hasta en más de una ocasión señalé que Carlos CITA A FEMINISTAS MISMAS, sobre todo cuando acudo a la bitácora de “El origen de la dominación masculina”, con la tercera versión, que es de una antropóloga feminista misma.

    Y en mayoría de veces no hubo caso, tildaban a este blog como “de un machirulo que niega sus privilegios”, “de malísimos argumentos de hombre machista”, etc. etc.

    Es hora de que Carlos y vos lo entiendan: el feminismo ya se siente afligido con Carlos, no porque anti-feministas lo hayamos usado, sino desde el mero momento en que lee “HOMBRE VÍCTIMA”. El feminismo NO aguanta que el foco de victimidad se desvíe de una mujer, necesita mostrarlo todo, incluso cosas que le afligen al hombre, como derivados de lo que ellas primeramente odian y de lo que en primer lugar “afecta a la mujer”.

    Así que no es que el feminismo viene en contra porque le plantan tal cosa en la cara para amenazarlas (que no lo considero malo hacerlo), sino porque quiera o no Carlos, esto significa una gran amenaza para las ideas que el feminismo trata desde su inicio de arraigar: la mujer es oprimida, el hombre es privilegiado, si el hombre sufre la mujer lo hace mas, “no, esto no es un problema de los hombres, por más de que el afligido sea hombre es por la idea machista de la mujer siendo inferior así que esto también es parte del sexismo contra la mujer”… y todo eso.

  10. Excelente respuesta, cuando leí la primera vez el artículo de “Locas del Coño” no pude evitar notar un discurso que apelaba demasiado a las pasiones y que además estaba repleto de falacias ad hominem y de muñeco de paja.

  11. Hugo dijo:

    Como siempre un placer para la mente leer tus respuestas, me resulto duro leer la critica, llena de desprecio y tan burlona hacia problemas que en teoria por las que ellas luchan, me da tristeza las personas que siguen esos blogs a ciegas, adulando a la autora como lei, resultan carentes de ideas propias, de un sentir individual……

  12. Especimen dijo:

    Inevitablemente, tus argumentos van a ser utilizados por gente machista y misógina, eso me temo que es inevitable. Pero ocurre lo mismo con el feminismo, en el que algunas mujeres utilizan sus ideas para racionalizar su misandría y disfrazarla de sociología. Me gusta que persigas la terminología ofensiva (machirulo, feminazi, etc) para evitar atraer a ese tipo de gente.

    Sobre el artículo, mientras el concepto de patriarcado siga estando en la base de sus argumentos, no hay nada que hacer. El planteamiento de una sociedad que explota a hombres y a mujeres de formas distintas invita a la unión y al entendimiento, mientras que el de “sociedad creada por y para los hombres que oprime sistemáticamente a las mujeres” crea resentimiento. Me doy cuenta de que un hombre quejándose de problemas de género se percibe como un rico quejándose de pagar más impuestos que un pobre, o de sufrir más empachos de langosta; mientras esa mentalidad no cambie, el diálogo va a ser muy complicado.

  13. Pedro dijo:

    Hey Carlos, acerca de los memes: necesitas arreglar el enlace que dirige al conteo de los suicidios (globales) de los hombres, el cual esta caído.

    Y agrego: aunque sé que tu blog no se declara en contra del movimiento feminista, para mí está cada vez más claro que este movimiento no es sino un cancer para la sociedad Occidental. Cuyo mejor logro hasta ahora ha sido dividir a las personas.

  14. Isidro dijo:

    La réplica es impecable.
    No obstante, he de decir que a mí no me extraña que el feminismo se sienta directamente aludido por las denuncias que presentas en las fotos, pues es el feminismo quien habla de problemas de “género”. Él ha creado el concepto de “género”. Es cierto que otro posible receptor es la persona tradicionalista, y, finalmente, cualquier persona que ignore (que desconozca) el sufrimiento de los hombres o que le dé igual ese sufrimiento. Son mensajes dirigidos a todo el mundo, pero insisto en que no puede extrañarme que sean las feministas quienes, por estar ante “su tema” favorito (los problemas de “género”) se sientan especialmente aludidas. Y hacen bien, dicho sea de paso.

    Una sugerencia, Carlos. La leyenda “pero no es un problema de género” es muy inteligible para quien tiene dos dedos de frente o para quien quiere entender las cosas sin retorcerlas en plan rococó, pero hemos de tener en cuenta que entre nuestros detractores abundan las frentes estrechas y los marrulleros, como estarás harto de comprobar. Para evitar confusiones, yo creo que podrías modificar algo esa leyenda. Por ejemplo:
    “PERO, TRISTEMENTE, NO SE CONSIDERA UN PROBLEMA DE GÉNERO”.

    Ten presente que la leyenda original es demasiado polisémica.
    1. Puede entenderse literalmente. Es decir, puede entenderse como que para ti la cuestión que denuncias NO es, en efecto, un problema de “género”. A falta de información prosódica, esta es una interpretación posible.
    2. Puede entenderse como una ironía o como un sarcasmo.
    3. Puede interpretarse como una coletilla triste, Esta es tu intención, pero no queda suficientemente clara.

    Ya sé que la adición que propongo rompe un tanto con la sencillez y cortedad deseada para ese formato de información, pero creo que aporta más beneficios que perjuicios.
    Valdrá cualquier otra modificación que, en definitiva, elimine la polisemia original.

    Saludos.

    • Gracias Isidro. El co-administrador de Facebook AD ha recreado los memes bajo la frase, “también es un problema de género”, que creo soluciona el problema. Sin embargo, creo que la polisemia de la original, aunque me trajo muchos quebraderos de cabeza, fue justamente lo que dio pie a tantísimos debates, pues todo el mundo podía tener distintas interpretaciones para abrazar o rechazar los memes. Y accidentalmente produjo más debate que una frase más clara.

      • @Isidro, afirmar que los hombres tienen asuntos que se pueden evaluar como problemas de género no es, en si mismo, un ataque al feminismo. Si el feminismo mayoritario pretende tener la total exclusividad en cuestiones de género está dando muestras de fragilidad.

        @Isidro, @Carlos Rodríguez, espero que afirmar que cada asunto que afecta de manera exclusiva o mayoritaria a los varones “también es una cuestión de género” no constriña demasiado el debate. La palabra “género” se puede interpretar de diferentes maneras, no necesariamente del mismo modo que en el feminismo dominante. Esta polisemia no es mala. Creo que favorecer el reconocimiento de la diversidad de pensamiento en cuestiones de género es bueno para la sociedad.

      • No veo problema con “también es una cuestión de género”. Creo que los memes originales no van a generar muchas más conversaciones ya, y es una buena forma de afirmar con contundencia lo que sí es.

  15. Isidro dijo:

    Ya he dicho que la réplica de Carlos es impecable. Más que suficiente como para sumir en el silencio perpetuo a nuestros detractores, pero mucho me temo que nos cansaremos de comprobar que no es así. Yo voy a añadir aquí algunas cosas que creo de interés.
    Dice la señora:
    “…por cierto, el feminismo es bastante anti-belicista y no nos mola nada que se obligue a la gente a hacer la mili.”
    “¿A la gente?” Gente: hiperónimo de hombres o varones.
    Por lo visto, no es lo suficientemente anti-belicista como para que, en su momento, las diputadas socialistas y feministas se pronunciaran y se opusieran a la mili obligatoria para los hombres. Durante un gobierno socialista, María Teresa Fernández de la Vega y demás correligionarias feministas, votaron a favor de la promulgación de leyes penales contra los insumisos. Esta es la contribución anti-belicista del feminismo a los varones españoles. Agradeceríamos de verdad que no nos “ayudaran” tanto.

    Consideremos ahora algunas afirmaciones de Marina en materia de milicia y guerra:
    1. “…por cierto, el feminismo es bastante anti-belicista y no nos mola nada que se obligue a la gente a hacer la mili.
    2. “Pero el patriarcado no nos considera igual de capaces y nos reduce a personas que debemos estar en la retaguardia, para cuidar de la casa y los hijos en caso de guerra.”
    ¿Cómo hacer casar estas dos declaraciones? Por un lado, Marina nos dice que el feminismo es contrario al servicio militar obligatorio. Pero, por otro, que a las feministas les fastidia que el patriarcado no las crea capaces para estar en el frente. No queda muy claro si al feminismo le fastidia más el hecho de que la mujer no sea considerada capacitada para ir al frente o si el hecho de que reclute por la fuerza a quien sea.

    Pero ¿quién es anti-belicista, señora Marina? ¿Las feministas en particular o las mujeres en general? Si solo lo son las feministas, dígase, entonces, que las mujeres, en general, son tan belicistas como los hombres. Y si el anti-belicismo alcanzara a las mujeres en general (sean o no feministas), entienda, señora Marina, que es razonable que el patriarcado las rechace para ir a la guerra. Porque, mire, la verdad es que el feminismo ha manifestado un sinfín de veces que las mujeres, a diferencia de los hombres, son pacíficas y pacifistas, y mucho menos agresivas que los hombres. Por tanto, el feminismo tiene exactamente la misma visión de las mujeres que ese ente ubicuo que ustedes llaman patriarcado. Por consiguiente, no se extrañe que el patriarcado las desestime para la guerra. Su condición femenina, reluctante a la violencia, las hace poco aptas para el frente, ¿no cree?

    Veamos como argumenta Marina la cuestión de los asesinatos. Tomemos algunas de sus declaraciones al respecto:
    1. “Los hombres son víctimas de homicidio muy a menudo. Pero el autor olvida comentar que hay algo que pasa mucho más a menudo, y es que sean el homicida. De hecho, y según el mismo estudio que cita el autor, el 95% de los homicidas a nivel global son hombres. Es decir, que en general hablamos de hombres matando a hombres”
    2. “Oye, que es un problema, sí. Pero el problema no es que sean el 70% de víctimas. Es que viendo estos datos, o los hombres son muy violentos por naturaleza o lo son por construcción social. Eso sí es un problema de género, esa violencia que les lleva o a matar y a terminar muertos… (…)”
    3. “A las mujeres no nos toman en serio ni para delinquir, pero esto les discrimina a ellos”
    Nuevamente, la señora Marina es poco cuidadosa con lo que escribe. Va ensartando contradicciones con olímpica soltura. Es ella quien arremete contra la condición violenta (natural o adquirida) de los hombres, ella quien retrata la mujer como un ser muchísimo más civilizado y controlado que el hombre; y, sin embargo, es a ella también a quien le indigna que el patriarcado pene menos a las mujeres delincuentes que a los hombres delincuentes. Pues mire, estamos de acuerdo: deberían penarse los delitos de igual manera, con independencia del sexo del perpetrador. Lo que suena extraño de narices es que esta igualdad la pida después de remarcar la condición violenta del hombre y de hacer apología de la condición pacífica de la mujer.
    El feminismo y sus aledaños tratan de excusar una y otra vez a la mujer que delinque, a la mujer que asesina o maltrata. Lo vemos continuamente en los periódicos. Si Fulanita ha matado a sus hijos, lo ha hecho por pura compasión, como parte de un “suicidio ampliado”. Si Menganita pegó a su marido fue, indefectiblemente, en defensa propia, o en un arrebato justiciero, etc. Es decir, se diría que si las mujeres delinquen lo hacen en condiciones extremas que las fuerzan a ello, nunca o casi nunca porque sean malvadas o aptas para el delito. Empero, hete aquí a la señora Marina lamentando que el patriarcado no tome en serio a las mujeres ni para delinquir. ¡Pero si son ustedes las primeras que desean proyectar esa beata imagen de ineptitud para el delito, si son ustedes las que siguen la estela a las concepciones tradicionales, patriarcales (o paternalistas, más bien)!

    A la señora Marina parece molestarle, sobre todo, la infantilización de la mujer, que no se la tome en serio para casi nada, incluso cuando delinque.
    Sus palabras lo demuestran. Veamos algunos extractos:

    “El patriarcado nos considera incapaces de salir de la cocina”
    “el patriarcado no nos considera igual de capaces y nos reduce a personas que debemos estar en la retaguardia”
    “A las mujeres no nos toman en serio ni para delinquir, pero esto les discrimina a ellos”
    “si no fuera por el machismo, las mujeres también serían condenadas a cadena perpetua”
    “Las mujeres somos consideradas trabajadoras de segunda”
    “Lloriquear porque se te considera capaz… lo que me faltaba.”
    “Y encima, obvia que el motivo por el que esta tergiversación del Islam es tan anti-sodomia y es menos dura con el lesbianismo es que considera que las mujeres no somos seres activos con una sexualidad propia.”

    De hecho –nos dice la señora Marina- si la mujer fuera considerada a pie de igualdad del hombre, las leyes serían igual de severas con los delincuentes de ambos sexos. Es verdad, le doy la razón, señora feminista. Pero esto no nos lo explique a nosotros. Esto explíqueselo a todas esas feministas que, a base de llorar y llorar, han conseguido que las leyes penales de España sean mucho más duras con los maridos que pegan a sus esposas que con las esposas que pegan a sus maridos. Ya ve, señora, las mismas feministas con poder se empeñan en no tomar en serio a la mujer, ni siquiera cuando delinque.

    Por el contrario, toman mucho más en serio al hombre. Tan en serio que no dudan, incluso, en conculcar su derecho a la presunción de inocencia. Tan en serio, que la ley prevé el doble de pena de cárcel para el hombre que perpetra violencia contra la mujer que para la mujer que hace lo propio con el marido. ¿Se da usted cuenta, señora, de que hasta las mismas feministas se niegan a reconocer la mayoría de edad a las mujeres?

    Después de leerla, ¿debo deducir que usted está en pleno desacuerdo con las leyes contra la llamada “violencia de género” que, como sabe, castigan más duramente al hombre que a la mujer por el mismo tipo de delito? ¿Está entre sus preocupaciones procurar convencer a sus compañeras de que las penas de cárcel deben ser iguales para hombres y mujeres acusados de maltratar a sus parejas? Si es así, le deseo toda la suerte del mundo en su tarea de sacar a la mujer (y a la mujer feminista) de su imagen de ser humano de segunda. He echado un vistazo a su blog, pero no he visto ningún artículo sobre esta cuestión. Si es que alguno se me ha pasado por alto, le ruego me indique su ubicación.

    Señora Marina, a la vista está que tienen ustedes un serio problema para hacerse entender entre las personas dotadas de mediana capacidad de análisis. A usted no le preocupa que las mujeres sean tratadas como personas menores de edad, o como personas con las que hay que tener más indulgencia que con el hombre. Usted simplemente se dedica a tachar de machista todo lo que le desagrada de este mundo (que es mucho) y a dar palos de ciego.

    Si de verdad cree que la mujer vale tanto como el hombre para hacer la guerra, pelee con las instituciones para que las mujeres sean reclutadas por la fuerza en todos aquellos países en que se haga esto con los hombres. Y, por favor, no me salga con el cuento de que lo que ustedes piden es que nadie vaya a la mili o la guerra obligado. Mientras exista ese débito para el varón, solidarícense con él y comprueben hasta qué punto son ellos víctimas de un leonino abuso. Mientras ustedes se nieguen a sufrir las mismas injusticias que sufren los hombres (reclutas), su credibilidad será nula o escasa.

    Si de verdad desea que las mujeres sean consideradas iguales a los hombres en cuestiones laborales, convenza a sus compañeras de que las políticas de cuotas y todas las medidas de “discriminación positiva” afrentan la dignidad de la mujer y la definen como a una menor necesitada de ayuda especial. Inténtelo al menos. Insufle usted un poco de cordura en un movimiento que por un lado pide ingentes ayudas para las mujeres y mayores penas carcelarias para los hombres que maltratan a sus mujeres y, por otro, se lamenta de que el patriarcado trate a la mujer como a un menor de edad o un incapaz.

    Usted misma lo está viendo, señora. Si usted es feminista, usted participa de un movimiento que regatea valor y capacidad a la mujer frente al hombre. Si, por el contrario, si usted anhela un mundo en que las mujeres no reciban más ortopédicas ayudas y subsidios del hombre, y anhela un mundo donde las mujeres sean consideradas como seres tan aptos para delinquir como los varones, entonces usted no es feminista.

    Mi opinión es que usted es feminista, tan feminista como la que más. Y por ser tal cosa, no encuentra contradictorio un discurso que tiene en la doble moral su piedra filosofal, un discurso plagado de falacias, antinomias y disparates. Son ustedes avezadas alquimistas capaces de convertir el plomo en oro. Su piedra filosofal es infalible. El plomo que recibe el soldado en el frente es para usted oro. Para algunos hombres, solo algunos, es oro póstumo. Para ustedes es oro incluso mientras esos pobres soldados sufren el plomo como lo que es: una tortura.
    Ustedes –prepóstero juego- han convertido el sacrificio de los hombres que mueren en alta mar, en los andamios, en campo de batalla o en las entrañas de la tierra en una suerte de privilegio. Ustedes al horror le llaman privilegio, y al privilegio, horror. Se hacen ustedes víctimas de la brisa y se ríen del sufrimiento de los hombres ante el huracán. Ese es su mundo: un mundo puesto del revés, según conveniencia y capricho.

    Si de verdad ansían ustedes un mundo que reconozca la capacidad de las mujeres, tendrán que ponerse serias ante el espejo y abandonar el infantilismo que les caracteriza. Porque ustedes son libres de acusar al hombre de juzgar a las mujeres como seres incapaces, pero sepan que es un contrasentido, ya que son ustedes mismas quienes, con su comportamiento y sus retorcidos, maniqueos y simplistas argumentos, dan sustancia y fundamento a la creencia tradicional de que la mujer es inferior al hombre para afrontar las hostilidades del mundo. Yo no voy a negar que los hombres siempre han tratado a las mujeres como a seres menores a los que hay que proteger como si fueran niños, o casi. La inmensa mayoría de los genios universales pensaron eso de la mujer. Pero la cuestión aquí es que si ellos (y el resto de mortales) estaban equivocados, la conducta del feminismo no hace otra cosa que darle la razón a ellos. El feminismo que ustedes profesan es infantil, victimista, subjetivo y egocéntrico, caprichoso y arbitrario. Es infantil por lo ya dicho y explicado. Es victimista a más no poder, como ha quedado demostrado a cualquier persona con un mínimo de sentido común. Subjetivo y egocéntrico en grado superlativo, pues es incapaz de ver los problemas desde la perspectiva de los demás, y solo es apto para percibir sus propias heridas (o de percibir como herida lo que no lo es). Caprichoso y arbitrario porque desconoce las leyes de la lógica y la razón y se zambulle sin pereza en el más turbio lodazal de trampas y marrullerías.

    Como ve, yo estoy muy dispuesto a tratar a la mujer como se merece, señalando sus faltas y su poco rigor, exactamente como lo haría con cualquier hombre. No espere de mí mayor condescendencia (bondad) que la que profeso a cualquier hombre que incurra en el disparate o la injusticia. Es a ustedes, las mujeres feministas, a quienes toca asumir la tarea de salir del dédalo infantil en que andan metidas. Suerte.

  16. Estefanía dijo:

    Cuando se insulta a un hombre llamándolo “nenaza” por mostrar sus sentimientos es porque ser mujer se considera algo malo y es por ello un insulto en sí mismo.
    Cuando se llama a una mujer “marimacho” es porque su valor como tal únicamente depende de lo deseable y agradable que resulte a los hombres.

    Cuando se entienda algo tan sencillo como esto, este tipo de “enfrentamientos” no serán necesarios, porque simplemente habrá comunicación que es lo que surge de un entendimiento real.

    El feminismo no pretende perjudicar al hombre ni infravalorarlo de ningún modo, sino que se entienda que, siendo mujeres y hombres la mitad de la población mundial, una sola parte de la misma no puede ser la medida de todas las cosas.

    De veras, sería tan fácil si lo entendiéramos todos…

    • El problema de estos “enfrentamientos” muchas veces es de forma y no de contenido. Su comentario es un buen ejemplo de esto.

      Sobre los insultos “nenaza” y “marimacho” está claro que tenemos dos interpretaciones distintas. Sin embargo, afirma que la suya es la correcta y la nuestra no. No siente necesidad alguna de convencernos con ejemplos, estudios, datos, etc. Si no aceptamos su premisa, es que “no entendemos”. Y se acabó.

      Cuando yo afirmo, por ejemplo, que la circuncisión masculina es igual de condenable que la femenina, tengo que escribir varios artículos con imágenes, ejemplos, estadísticas de muertos, amputaciones y enfermedades. Porque entiendo que nadie debe aceptar mi premisa si no la demuestro razonablemente.

      https://quiensebeneficiadetuhombria.wordpress.com/2013/11/27/el-doble-estandar-de-las-circuncisiones-masculina-y-femenina/

      Luego tengo que escribir otro con más de una docena de citas históricas para explicar cómo también la práctica se dirigía a controlar la sexualidad masculina:

      https://quiensebeneficiadetuhombria.wordpress.com/2013/11/29/circuncision-y-control-de-la-sexualidad-masculina/

      Y un par de artículos para indicar que el papel de hombres y mujeres en estas prácticas no es el que creemos, sustentados con noticias, estudios, etc.:

      https://quiensebeneficiadetuhombria.wordpress.com/2014/10/25/cuando-un-problema-es-de-genero-lecciones-de-la-circuncision-femenina/
      https://quiensebeneficiadetuhombria.wordpress.com/2014/08/16/doce-hombres-son-circuncidados-a-la-fuerza-en-kenya-a-peticion-de-sus-esposas/

      Si quieren hacernos cambiar de opinión, tendrán que trabajárselo más. Mientras tanto, no nos están dando motivos para creer que su interpretación de las cosas es mejor que la nuestra, en torno a insultos como “nenaza” y “marimacho”, independientemente de quién lleve razón. Un esfuerzo por explicar en lugar de imponer una opinión haría mucho.

      Luego no se puede decir que el feminismo no pretende perjudicar al hombre. De nuevo, le pediré que lea estos dos artículos y nos diga por qué su interpretación es mejor que la nuestra.

      https://quiensebeneficiadetuhombria.wordpress.com/2014/09/21/lo-que-la-falsa-denuncia-de-malaga-nos-revela-sobre-el-pensamiento-feminista/
      https://quiensebeneficiadetuhombria.wordpress.com/2015/04/05/el-tuit-de-la-guardia-civil-sobre-la-violencia-en-la-pareja-hay-razones-para-su-retirada/

      Si no se esfuerzan un poco más, no vamos a sentir que nos están respetando, sino que simplemente debemos acatar sus interpretaciones. Saludos.

    • Isidro dijo:

      Nos reprocha Estefanía que para los hombres (o el patriarcado, no sé) las nenas son algo malo. ¡Madre el Amor Hermoso! He oído muchos disparates feministas, pero este se lleva la palma. Peino canas, pero no he conocido ni conozco a ningún hombre que considere a las niñas como algo “malo”. Jamás he oído decir a ningún hombre nada peyorativo o despectivo de las nenas. Jamás. Al contrario, es evidente que para la inmensa mayoría de los hombres las niñas son, probablemente, lo más adorable y valioso de este mundo. ¿Qué pruebas tiene usted de que los hombres despreciemos a las niñas?

      Y dígame, cuando un hombre califica a otro hombre de “niñato”, ¿también debemos deducir que ser hombre se considera algo malo y es un insulto en sí mismo?

      Si utilizamos la “lógica” de nuestra feminista, cuando alguien espeta aquello de “tonto de los cojones, huevos…”, asociando la tontería con las glándulas masculinas, debemos colegir que los cojones se consideran algo malo. Ídem para la expresión “tonto de la polla”, ¿no?

      Ídem para “huevón”.

      Ídem para bobochorra.

      Y también ídem para tontolaba, donde laba viene de “haba”; es decir, glande.

      ¿Curioso, no? Curioso que una sociedad “patriarcal y FÁLICA” acumule tantísimos insultos en palabras o expresiones que incluyen el falo o los testículos. ¿Alguna explicación razonable a todo esto, señora Estefanía?

      También hay expresiones que asocian el pene con algo bueno, como cuando se dice “esto es la polla”. O “esto es cojonudo”.

      Y expresiones, supuestamente misóginas” como “esto es un coñazo”. Pero, asimismo, “de puta madre” para hacer referencia a algo digno de celebrar. ¿Qué psicoanálisis hacemos de tal variedad de expresiones?

      Pero mire, Estefanía, ¿sabe usted qué frase hecha se suele emplear para hacer referencia a una persona o cosa a las que se tiene el mayor cariño o aprecio? Piénselo. ¿Ya le ha venido a la cabeza? ¿Es, acaso, “es el hombre de mis ojos”? ¿Verdad que no? No, la frase hecha que empleamos es “esto o esta persona “es la niña de mis ojos””. Vea cómo lo recoge el diccionario:

      la niña de mis, tus, sus, etc., ojos
      1. f. coloq. La persona o cosa a las que se tiene el mayor cariño o aprecio. Era u. t. en pl. con el mismo significado que en sing.

      Si viviésemos en una sociedad machista y que, por tanto, ensalzara al hombre por encima de todo, nos referiríamos a lo más preciado y querido para nosotros con la expresión “es el hombre de mis ojos”, ¿no le parece? ¿Qué explicación le da usted al hecho de que una sociedad tan (supuestamente) misógina como la nuestra tenga en las niñas lo más querido y apreciado y no lo tenga en los hombres?

      ¿Algo malo las niñas? Por lo que más quiera, tenga la bondad de pensar y razonar antes de acusar al hombre de cosas tan horribles e injustas.

    • Xabel Ron dijo:

      Cuando se insulta a un hombre llamándolo “nenaza” por mostrar sus sentimientos es porque su valor como tal únicamente depende de que produzca un valor neto, de que sea “rentable”. No tiene derecho, por tanto, a ser una carga para otros, a pedir ayuda ni a tener problemas. Un hombre debil, una “nenaza”, es un incordio porque todavia no ha comprendido su lugar en la sociedad, todavia no comprende que a nadie le importa su dolor, que es prescindible y que mas le vale ganarse su derecho a existir en sociedad… Produciendo algo.
      Cuando se llama a una mujer “marimacho” es porque la tosquedad y la groseria les corresponden a los hombres, de los que al fin y al cabo no se espera mas. De la mujer, en cambio, se espera que se entregue a la contemplacion de si misma, a satisfacer infinitamente sus propias necesidades egoistas y a manipular a los hombres que la complazcan.

      Lo anterior ha sido solo una burda exageracion, una parodia. Exactamente igual que la de usted. Cuando se puede refutar un “razonamiento” simplemente dandole la vuelta, significa que no tiene base alguna y por tanto, ninguna validez.
      ¿Cuando comprendereis algo tan basico?

    • Isidro dijo:

      Creo que el apunte calumnioso de Estefanía ha quedado más que refutado. No, los hombres no consideramos que las nenas sean algo malo, ni que lo sean las mujeres. No obstante, ahí va otro argumento que la refuta:
      yo he oído muchas veces a las mujeres (feministas o no) que los hombres son infantiles. Si lo que nos dice Estefanía fuera cierto, deberíamos concluir que para esas mujeres los niños (los infantes) son algo malo.

  17. Isidro dijo:

    Pertrechado de máscaras anti-gas, he entrado en el blog de Marina Minara y he ojeado alguno de los comentarios a su artículo. Una tal Jessica Fillol dice:

    “¿Padre es el que aporta el semen o el que educa desde el primer día? Eso de desentenderse de la crianza de un hijo al que has tenido por tuyo desde que nació solo porque la carga genética sea de otro hombre, como si por ello desapareciera el cariño y la vinculación, me parece sucio y rastrero, hacer que paguen los hijos por las diferencias de los padres.”

    Me resulta muy difícil con este tipo de argumentos sin poner los ojos en blanco en cuanto los leo. Son solo una muestra del paupérrimo nivel intelectual de nuestros detractores y, sobre todo, de su terrible egocentrismo.
    1. A la comentarista no parece resultarle “sucia y rastrera” la infidelidad de la mujer y el engaño conyugal consistente en colarle al marido un niño que no es su hijo.
    2. Según su “lógica”, una niñera que pase más tiempo con un niño que el padre biológico (o madre) y que le haya cogido un enorme cariño al niño (hipotéticamente mayor que el de sus mismos padres), podría reclamar al niño como su hijo.
    3. Si el verdadero padre (biológico) ha sido también engañado por la mujer (esta le ha ocultado el embarazo y su matrimonio, etc.) y, al cabo, conociese la verdad, ¿no tendría, derecho, acaso, a reclamar a su hijo? Me parece evidente que sí. Pero en caso de que las feministas y la ley decidieran que no, ese padre tampoco debería tener la obligación de apechugar con las obligaciones anejas a la paternidad.
    4. El padre putativo (el cornudo) que pide una prueba genética, no necesariamente dejará de tener cariño al niño que ha criado. Podría seguir queriéndolo igual, pero es lógico que reniegue de la obligación de mantenerlo. Una cosa es que lo siga manteniendo porque así lo desee, y otra que lo haga porque sea su obligación.
    5. Si para las feministas (y las leyes de algunos sitios) las mujeres tienen derecho a exigir que sus maridos críen a los hijos que han tenido con otros hombres, en lógica correspondencia, los hombres también deberían tener derecho a adoptar a niños y a exigir que sus esposas los amamanten, críen y eduquen como si fueran biológicamente suyos.
    6. También debería tener derecho los hombres a tener hijos extra-conyugales y exigir a sus esposas asumir su paternidad en caso de que las madres biológicas hayan muerto o, por lo que sea, no deseen criarlos.
    7. La señora Jessica afirma que los padres que piden una prueba de paternidad, hacen que paguen los hijos por las diferencias de los padres. Le importa un bledo que, en estos casos, las “diferencias de los padres”, están provocadas por la conducta infiel de las madres y la estafa de atribuir a sus maridos una paternidad que no les corresponde asumir. Y se olvida de los millones de casos en que, por las diferencias entre los padres, se produce un divorcio. ¿Por qué deberían pagar los niños las diferencias de los padres? ¿Y qué hay del sufrimiento de los niños que no pueden ver a sus padres varones por culpa de que la custodia va casi siempre a las madres?
    En fin, aquí lo dejo. Exaspera tener que enfrentarse a un egocentrismo tan recalcitrante.

  18. Black Borrego dijo:

    Excelente réplica Carlos, entiendo que debe ser agotador hablar contra las mismas paredes una y otra vez, por lo que es de agradecer que te tomes la molestia de contestar este tipo de críticas, que parecen obedecer más a la película de terror que la señora Minara ha construido en su propia cabeza que a la lectura rigurosa de tus memes y fuentes. El que además cites tus propios artículos (con fuentes) y argumentos para responder podría dar una lección de coherencia a las militantes (recordemos que los hombres solo pueden ser “aliados”) de este feminismo moderno, que pasa tanto casi tiempo justificando sus contradicciones como demonizando a los hombres. Desde aquí te mando ánimo, y no sientas que el tiempo empleado en responder está perdido del todo ya que entradas como ésta nos aportan cubos de agua que poder echar al reguero de pólvora que diatribas como las de Marina intentan prender fuego, recordemos que si no hiciéramos oír nuestra voz solo se escucharía la suya.

    Por otra parte, respecto al punto 7:

    “… si no fuera por el machismo, las mujeres también serían condenadas a cadena perpetua, porque se nos consideraría igual de capaces de cometer delitos conscientemente. Así que sí, hay un problema y tiene que ver con el género, pero no es que los hombres puedan ser condenados a cadena perpétua, es que hasta cuando somos delincuentes las mujeres no somos tomadas en serio.”

    ¿No sería oportuno recordarles que la machista ONU lleva tiempo trabajando en esta línea de ningunear la capacidad delictiva de las mujeres, llegando a proponer que se eviten las condenas de prisión para ellas?

    https://quiensebeneficiadetuhombria.wordpress.com/2015/12/05/las-penas-de-carcel-solo-deberian-ser-para-hombres-segun-naciones-unidas/

    “Alienta a los Estados Miembros a aprobar legislación para establecer medidas sustitutivas del encarcelamiento y dar prioridad a la financiación de esos sistemas, así como a la elaboración de los mecanismos necesarios para su aplicación” https://www.unodc.org/documents/justice-and-prison-reform/crimeprevention/65_229_Spanish.pdf

    Porque al igual que la señora Minara no ha “… conocido ninguna feminista que quiera ser juzgada como menor siendo mayor de edad.”

    Yo tampoco he conocido a ninguna feminista criticando la mencionada resolución de la ONU.

    Saludos.

    P.D: mis disculpas si algún otro comentarista ha mencionado este tema aquí ya, pero aún no he acabado de leer todos los comentarios de esta entrada.

  19. Finch dijo:

    Qué paciencia, Carlos, pero el resultado ha merecido la pena.

    Yo personalmente, creo que ya lo dije en alguna ocasión, pienso que deberías desanclar el artículo de los memes de la cabecera del blog. Trae mas polémica negativa que otra cosa, y se presta a la crítica facilona y a las reducciones al absurdo.
    El artículo de “Hacia una nueva historia de las relaciones de género”, por ejemplo, creo que representa mucho mejor la ensencia académica del blog.

  20. Hugo dijo:

    Es como siempre un placer leer tus respuestas, con argumentos y datos. Quisiera saber que tiene que decir la susodicha autora de la critica. Ya leí la critica, me pareció una perdida de tiempo leerla y no decir ya responderla, te felicito por ella.
    Estas cosas me dan pena por sus seguidores/as, no tienen auto critica ? una opinión personal ? vivencias propias ? una escribe semejante disparate y los demás la siguen como ovejas ? es triste donde va a parar todo.
    Un saludo !

  21. Comentaba con mis colegas el otro día que existe una web(esta) donde el nivel de los comentaristas resultan tan elevado que leerlos produce auténticos orgasmos intelectuales. Supongo que debe ser una cuestión de selección natural por las propia filosofía de la página y por la estricta función moderadora de su autor, que no permite ruido, farfolla ni ponzoña en los comentarios.

    Por otro lado, insistir en que no cae en saco roto lo que publica Carlos. El objetivo de toda esta información no es convencer a las feministas (eso es tan imposible como revertir la entropía del universo) sino plantear una alternativa al discurso dominante y proporcionar información veraz, contrastada y bien planteada para que la gente de a pie pueda ver las falacias y contradicciones del feminismo(que cuelan con mucha facilidad si no te cuentan dónde esconden la trampa). Como bien decía el propio autor de la entrada, no puede ser que el discurso hegemónico quede sin respuesta dando la sensación de que han “ganado” y de que lo que cuentan es la única verdad. Yo, como nuestro querido Isidro, también empiezo a peinar canas y a lo largo de los años me he ido dando cuenta de que los fanatismos poseen un punto en común muy característico: Que odian el debate.

    En la página de la tal Marina esta, intenté colocar el enlace de respuesta de Carlos en los comentarios y me lo censuraron. Nada que me extrañe lo más mínimo,pero lo intenté. En las redes sociales el argumento más común para cerrar la discusión cuando se encuentran atrapadas es aquello de “lee mas sobre feminismo” y te bloquean. Y lo mas miserable que he visto nunca, en la web de la Fillol se produce una suerte de censura muchísimo mas retorcida, pues la chica deja pasar todo tipo de comentarios “machirulos” insultantes, zafios o chorras pero no deja pasar los mensajes educados, con datos objetivos que destrocen su discurso. La intención es muy obvia: tratar de desacreditar al oponente mostrando solo la parte iracunda, pero no la parte argumentativa. Yo jamás he conocido una estrategia más abyecta.

    En el otro lado(hablo de sitios serios) yo creo que no he visto ni una sola vez que hayan censurado, bloqueado o banneado a una feminista que entra educadamente en un debate. Y por supuesto, tampoco he visto que la hayan mandado a “leer más”. Muy al contrario, las contra-argumentaciones son constantes(y muy interesantes) y siempre se mantiene la tensión dialéctica desde un punto de vista constructivo. No desde esa actitud rabiosa, enfadada y de odio que suelen mantener las feministas. Nos tienen un odio irracional, como los alemanes de los años 30 a otros alemanes de diferente religión. Como los yihadistas a los que no profesan el Islam. Como los skinheads a los de diferente raza y orientación sexual. Un odio feroz y completamente irracional, basado en una ideología tan falaz como que la que construyeron los anteriores. Se han fabricado un Enemigo abstracto, que han llamado patriarcado, que justifica cualquier fin para derrotarlo porque representa la fuente de todos sus males. Una religión donde la Divinidad es la Mujer y el Demonio el Patriarcado, pero en este caso, la leyenda dice que la Diosa Feminidad, fue sometida por el Diablo Patriarcal desde el inicio de los tiempos y hasta hoy, que sus aguerridas sacerdotisas están luchando(incluso con sus vidas) por derribar y volver a restablecer la Luz Femen, perdida hace incontables siglos en la noche de los tiempos. Lovecraft seguro que tiene algo que decir sobre El Monstruo.

    Es una pena, porque me encantaría poder leer a Isidro, a Sandra, al propio Carlos y al resto de comentaristas de aquí entrar en un debate profundo, sin limite de tiempo ni de espacio y poder argumentar con las Marinas, Filloles y demás compañeras del otro lado que tuvieran a bien comentar.

    Me temo que eso no lo voy a ver.

    • Gracias Rebus. Como suele decirse, el nivel de un blog no se mide tanto por la calidad de las entradas, sino por la de los comentarios.

    • Isidro dijo:

      Estimado Rebus:
      gracias por sus amables palabras.
      La verdad es que también a mí me encantaría entablar una sana discusión con estas feministas, pero me temo que no es posible. He dejado en el blog de Marina unos cuantos comentarios, pero a día de hoy no los veo publicados.
      Nos odian, como usted dice. De eso no hay duda razonable. Los fanatismos son atractivos para todas aquellas personas que se sienten tranquilas manejando esquemas simples y maniqueos sobre la realidad. “Esto es bueno. Esto es malo”. La eliminación de grises aporta mucha seguridad a esas personas. Prefieren ver la vida en blanco y negro.

      Una cuestión que me parece interesante es ésta: ¿cómo digieren los fanáticos los argumentos que no saben contestar? Mal, claro, pero todavía no sé si ven la evidencia y la niegan o si, sencillamente, no la ven. Tal vez haya de todo en ese movimiento.
      ¿Qué se les pasará por la cabeza cuando, como parece el caso, leen algo y lo censuran en sus páginas? Es como si lo convirtieran en tabú. Como si adoptaran la técnica del avestruz: “Si no lo veo, no existe y no me puede hacer daño”. Esta actitud me sugiere la posibilidad de que, en el fondo, sí saben reconocer la evidencia. La esconden (censuran) porque la temen. Prefieren seguir amarrados a sus ideas limpias y sencillas sobre lo bueno y lo malo.
      En contraste, quienes no tememos la posibilidad de estar equivocados, pues queremos que la razón sea nuestro reclamo y nos corrija si es necesario, publicamos y sacamos a la luz las críticas de nuestros detractores.
      Censurar las ideas que están expuestas con buenas maneras es, creo, un acto de desesperación, de rabia, de impotencia. Es un síntoma de debilidad íntima.

      Por si Marina y sus seguidores me están leyendo, les pregunto: ¿Por qué nos censuran ustedes? ¿O por qué no entran aquí a discutir cada argumento con que les replicamos? ¿Por qué desaprovechan la oportunidad de dejarnos en evidencia si tan cargadas de razón se saben y sienten?

      Lo que yo puedo decir es que ningún foro feminista de los que frecuento por Internet resiste un asalto dialéctico sin recurrir al insulto de sus seguidores, sin recurrir a ese odio de que usted habla, amigo Rebus.

      Decía un psiquiatra en un vídeo que vi hace unos días, que las mujeres debían tener cuidado cuando los hombres, en una discusión de pareja, se quedaban sin palabras, porque su silencio suele preceder a una agresión física. Puede que sea cierto. Pero yo me pregunto si esto no será también extensivo a las mujeres. Por lo que yo he podido observar, parece que sí.

      Lo más triste y alarmante de todo esto es –me parece a mí- que en unas sociedades que se precian de ser racionables y dialogantes, de cantar las virtudes de la tolerancia y de apoyarse en el estado de derecho, consientan o justifiquen una ideología tan descaradamente cargada de odio. Cuando parecía que los odios sectarios y la existencia de facciones y bandos, eran cosas del pasado y de la ignorancia, hete aquí una ideología dominante que tiene por bandera el odio y el rencor. Cuando parecía que esta parte de la humanidad se había desecho de dogmas de fe y oscurantismos, hete aquí, en su mismo seno, una ideología que repudia la razón y la ciencia y se hace fuerte en la superstición y la idolatría. Y cuando, en fin, creíamos que las generalizaciones (“Todo X es A”) estaban desterradas de nuestros discursos y argumentos, vemos que el movimiento feminista las emplea como axioma sagrado.

      Entrar en las páginas y los foros feministas es muy desagradable para quien odia la violencia. Desde el primer momento, sus palabras rezuman violencia y procacidad. Les alienta un deseo inagotable de provocar a quienes consideran sus enemigos. Todo o casi todo es violencia, violencia a borbotones: “¡machirulos, machete al machote, locas del coño, violadores, maltratadores, “femicidas”, machismo, machistas!… Es lo suyo un derroche dantesco de violencia. No hay en esos sitios ni un pequeño rincón apacible y sin ruido. Diríase que la humanidad está condenada a repetir sus errores y que los enemigos de la razón jamás nos abandonarán.
      Tal vez nos esté pasando que, a base de ser tolerantes, hemos dado en tolerar la intolerancia.

      Un cordial saludo.

  22. Fernando dijo:

    Coincido con Finch. Qué paciencia, Carlos!

    De todas maneras, ha valido la pena.

    Felicitaciones por este Blog y gracias de parte del género masculino!

  23. Josep Albert dijo:

    Con lo sencillo que sería reconocer el excedente de sobrevictimización y asumir que las generalizaciones desmesuradas generan mas problemas que resuelven… Que la superioridad moral se resquebraja cuando se lucha contra la discriminacion discriminando, se exige respeto mientras se recurre al insulto, se lucha contra la invisibilización invisibilizando…. Gran trabajo, Carlos. Y sin negar la mayor ni recaer en los vicios argumentativos de quienes pretenden darte lecciones. Una capacidad de dialogo y una paciencia como la tuya es lo que falta… En todo y para todo. Te admiro.

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