Multiculturalismo sin hombres, o como el progresismo social abrió camino a la extrema derecha

Esta entrada no tiene como objetivo debatir si el multiculturalismo es bueno, malo u otra cosa para las sociedades, algo que constituye un tema separado. Lo que discutiremos aquí son las contradicciones difundidas por los medios y sectores progresistas que pretenden humanizar al inmigrante al tiempo que deshumanizan a los hombres no occidentales. Clarifico también que cuando uso el término “progresista”, en referencia a las relaciones sociales, englobo no sólo la izquierda, sino también a sectores de la derecha económicamente liberales pero socialmente progresistas (de ahí las referencias al diario El Mundo), si bien es cierto que la izquierda domina la conversación en este área.

Hace poco el diario Público mostraba su indignación con un artículo titulado: “Prohibido tocar a las mujeres”: el racista manual alemán para “civilizar” inmigrantes.

Esta indignación por el trato injusto a los inmigrantes, donde se identifica a sus elementos criminales con todo el colectivo, desaparece misteriosamente cuando se habla de los hombres en sus países de origen. Mientras criticaban este particular asunto, en el mismo diario se podía leer lo siguiente sobre la ablación del clítoris (el resaltado es mío):

La MGF es una práctica cultural, una convención social, que se ha perpetuado en el tiempo por la presión interna de algunas comunidades. En última instancia, una violación de los Derechos Humanos, una forma de violencia de género facilitada por estructuras sociales patriarcales y sexistas, exacerbada por la pobreza y el aislamiento, una forma de control social de las mujeres, una agresión gratuita que se asienta en mitos y falacias transmitidas de generación en generación.

Ya vimos en nuestra bitácora que esta práctica es intrafemenina, basada en una multiplicidad de creencias erróneas, y que no puede en ningún caso describirse como violencia del hombre a la mujer, siendo estas últimas quienes la perpetúan pese a los intentos de sus gobiernos por erradicarla.

Ahora bien, si yo no sé nada de esto, lo que voy a preguntarme (bajo esta falsa premisa) es “¿por qué tenemos que recibir en mi país a hombres tan crueles y violentos, capaces de ordenar la mutilación de sus propias hijas o esposas para poder controlarlas mejor?”.

No hablemos ya de Oriente Medio. Hace poco el diario El Mundo publicó un artículo titulado “Un oasis para las mujeres afganas”, donde se afirmaba, sin hablar de porcentajes ni respaldar los datos, que:

…en las mismas universidades son muchos los jóvenes que creen que la mujer no debería tener acceso a la educación superior.

Y para probar que esto era así lo relacionaron con su reacción a una ley sobre un tema distinto:

Algo que se hizo evidente en 2013 cuando cientos de estudiantes se manifestaron en la Universidad de Kabul en contra de la Ley por la Eliminación de la Violencia de Género, arguyendo que ésta iba “en contra de los valores islámicos afganos”.

Tampoco se nos explica qué contenía esta ley y por qué se oponían a ella, algo que es importante porque en países como España también hay oposición a leyes relacionadas con la violencia de género (LIVG) y no quiere decir que por ello se esté apoyando la violencia hacia la mujer, menos aún que ésta vaya a la universidad. Sin embargo para El Mundo todo es lo mismo.

Ahora bien, si uno acepta la palabra de El Mundo sin cuestionarla, lo normal es que se pregunte: “¿por qué tenemos que recibir en mi país a hombres tan intolerantes que ni los más formados quieren que sus hijas vayan a la universidad?”

O pensemos en India, con más de tres millones de inmigrantes en los países de la OECD (p. 3). Los medios se cebaron con este país, que llegó a ser conocido como “la capital mundial de la violación”. Sin embargo, como también vimos en esta bitácora, dada la enorme población de la India es cierto que existen muchas violaciones (aunque podamos estar de acuerdo en que una es demasiado). Sin embargo, cuando se ajusta este crimen en proporción a la población, la India tiene un número igual o incluso inferior al de los países europeos.

Pues bien, el diario El Mundo publicó un artículo titulado “Mi marido es gay, y a mucha honra” sobre las mujeres indias casadas con hombres homosexuales. En él se decía (el resaltado es mío):

Para ellas es un alivio un esposo que no les pega, cumple como padre, trae dinero a casa

Aquí se repiten estereotipos sobre violencia doméstica en India que, como ya indiqué, parten de una premisa cuanto menos problemática al no ajustarlas en proporción a la población ni cuestionar la veracidad de los datos que se citan con frecuencia.

Nuevamente, si volvemos a aceptar las palabras de este diario sin cuestionarlas, uno podría pensar: “¿Y por qué vamos a recibir a hombres de un país donde muchos son violadores y maltratadores de mujeres?”

Pondré otros ejemplos según vayan apareciendo en la prensa (o recuerde otros antiguos). También pueden aportar los suyos.

Con todo esto lo que vengo a decir es que esta obsesión de los medios por exagerar (cuando no mentir), descontextualizar y distorsionar las relaciones de género en otros países constituye uno de los gérmenes de la xenofobia. Pero no me malinterpreten, no estoy defendiendo que no se hable de los problemas de género en otras partes del mundo, sólo que se haga de forma justa.

Entiendo que titulares como “Millones de hombres en Oriente Medio hacen vida normal con sus mujeres” no son noticia, pero cuando la única forma de interacción entre hombres y mujeres que nos llega de estos lugares es la peor clase (y recordemos que en Occidente también pasan cosas) puede ser fácil olvidarlo. Algunas prácticas informativas que se podrían llevar a cabo para arreglar esto al tiempo que se tratan los mismos temas podría ser:

  • Recordar que varios casos aislados no constituyen un rasgo cultural, ni en Occidente ni en el resto del mundo
  • Diferenciar entre las prácticas que ocurren en algunas aldeas remotas y la cultura nacional dominante o mayoritaria
  • Diferenciar entre las imposiciones de gobiernos dictatoriales y “las imposiciones masculinas”. Los gobiernos dictatoriales no son elegidos por sufragio universal masculino ni representan a todos los hombres
  • Poner las cosas en contexto. Algunas prácticas son injustas, pero si se describen como un capricho masculino para explotar a la mujer en lugar de un desarrollo histórico que obedece a circunstancias específicas, la reacción será diferente (pueden ver un ejemplo aquí).
  • Examinar con cuidado las estadísticas de ONGs que muchas veces están infladas porque dependen de escandalizar al público para recibir fondos.
  • Tratar los problemas que en estos lugares sufren los varones por el hecho de serlo (como se hizo en este artículo)
  • Y por supuesto no mentir (¡habrá que decirlo!), distorsionar o exagerar, como hemos visto en los tres casos que he citado. La ablación del clítoris es una práctica repulsiva (para esto no tengo relativismo cultural), pero no se basa en una maldad masculina para dominar a la mujer.

Como señalé al inicio, aquí no vengo a decir que el multiculturalismo sea bueno o malo, que se deban aceptar a más o menos inmigrantes, etc. temas sobre los que tengo una opinión pero quedan fuera del alcance de esta bitácora. Lo que quiero señalar es que los partidarios del multiculturalismo no pueden sorprenderse de que muchas personas traten a los inmigrantes como bárbaros (caso del diario Público) cuando nos martillean insistentemente con lo malvados que son estos hombres en sus países de origen, llegando al grado de mentir o exagerar si es preciso para conseguirlo.

Hace poco el mismo diario publicaba un artículo donde le preocupaba que la extrema derecha estuviera ganando apoyo entre la clase trabajadora y las mujeres en Europa. Y aunque como alguien que se considera de izquierdas este desarrollo no me gusta absolutamente nada, puedo entenderlo perfectamente. No digo que ésta sea la única causa, ni siquiera la principal, pero los progresistas han sido muy efectivos a la hora de deshumanizar a los hombres de otros países con este tipo de publicaciones, y ahora la extrema derecha puede recoger los frutos diciéndole a la población “no se preocupen, nosotros les protegeremos de ellos”. Desde la izquierda, sin embargo, los hombres no occidentales son malévolos patriarcas hasta que cruzan la frontera, cuando se convierten en “inmigrantes” y su estado vulnerable les convierte en un grupo moralmente superior al que deben defender.

El discurso de la extrema derecha, por odioso que sea, al menos es coherente: el inmigrante es malo, tiene costumbres bárbaras, y no lo queremos aquí. Los ideólogos progresistas, y particularmente de la izquierda, vilifican a los hombres de estas culturas y su opresión de la mujer, para después pedir que sean acogidos, tachando de racistas a quienes se oponen. Todo esto mientras conducen hacia sus urbanizaciones exclusivas después de dejar a los hijos en el colegio privado y abandonan en tierra a los obreros que tendrán que convivir con sus nuevos vecinos.

Después de los eventos de Colonia, sobre los cuales también hemos hablado aquí, los progresistas han intentado quitar hierro al asunto, pero los comentarios xenófobos, islamófobos y racistas inundan todos los diarios, de izquierda y derecha, prácticamente sin oposición. De nada sirve decir ahora que los 1.000 atacantes (si es que fueron tantos) representan sólo el 0,1% de la problación refugiada. Llevan largo tiempo alimentando al monstruo del racismo para mantener una narrativa de género interesada y ahora éste ha crecido tanto que son incapaces de controlarlo.

Por supuesto siempre se puede optar por una tercera vía, como hizo el presidente de Canadá Justin Trudeau, cuando declaró que no admitiría la entrada de refugiados que fueran hombres sin familia. O se puede ir más lejos aún, como hizo el gobierno de Urugay. En la noticia “Giro del gobierno: Uruguay solo recibirá mujeres y niños sirios” pudimos leer:

El presidente agregó que el gobierno no tiene “denuncias concretas ni nada por el estilo”, pero “lo que existe es una información global de formas culturales que tienen en otras partes del mundo –entre ellas en Siria– en las relaciones del hombre con la mujer.

Ésta sería la única forma de resolver las contradicciones de la izquierda en todo este asunto. Sin embargo, ello revelaría que en realidad no son tan diferentes de la intolerante extrema derecha, algo que quedó claramente ilustrado cuando el diario británco de izquierda The Independent publicó el siguiente titular: “Deberíamos concentrarnos en el sexo de los atacantes de Colonia, no su raza”, que podría traducirse como “no odies a este grupo: odia a este otro”. Simplemente enarbolarían otro tipo de intolerancia, y perderían apoyo entre los multiculturalistas, pro-inmigración y anti-racistas que luchan por los derechos de los migrantes sin importar el sexo.

En cualquier caso, Colonia ha puesto en evidencia los problemas ideológicos del progresismo social. Se mire como se mire, la deshumanización del hombre no occidental (del occidental también hablaremos) es incompatible con la humanización del inmigrante. El progresismo se encuentra ahora en una encrucijada de difícil resolución: puede reconocer que la misandria es también un tipo de intolerancia inaceptable que puede volverse fácilmente contra grupos vulnerables, ya sean migrantes o los propios trabajadores nativos (la mayoría de los inocentes que han ido a la cárcel por la LIVG no son precisamente banqueros millonarios), o seguir tapándose los oídos mientras la extrema derecha golpea a su puerta.

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24 respuestas a Multiculturalismo sin hombres, o como el progresismo social abrió camino a la extrema derecha

  1. kukuduxu dijo:

    En el 2010, en el 100% de las violaciones en Oslo, el violador era inmigrante de fuera de Europa.

    http://blogs.news.com.au/heraldsun/andrewbolt/index.php/heraldsun/comments/all_rapes_in_oslo_by_foreigners_police/P20/

    Es un dato extremo, pero no está fuera de contexto ni se suaviza al ajustarlo por población (es más, todo lo contrario). El problema está ahí, y las buenas palabras no va a hacer que desaparezca.

    • Hemos de tener en cuenta, que no se trata de todas las violaciones, sino de una categoría específica: “assault rapes”, que como dice otra fuente que consultó con el ministerio (puesto que el informe policial no aparece por ninguna parte), informa que el total de esta categoría de violaciones es de 5, y que en dos de los casos los acusados habían sido diagnosticados con graves trastornos psiquiátricos (es decir, problemas separados de su cultura). En el resto de categorías los nativos eran el grupo mayoritario (si bien no se ofrecen porcentajes).

      Pero supongamos que fuera cierto (porque de hecho es cierto que los inmigrantes por lo general cometen una parte desproporcionada de crímenes para la población que representan, incluyendo delitos sexuales), aquí no estoy abogando por buenas palabras. Lo que estoy pidiendo es que el progresismo no eche más leña al fuego de la extrema derecha.

      En el enlace que nos has enviado aparece que los agresores llevaban 5 años como refugiados, estaban desempleados y arrastraban traumas (probablemente de zonas de conflicto). Pues va siendo hora de que la izquierda aborde la complejidad de todo este asunto en lugar de esquivar el tema lanzando etiquetas como “racista” o “sexista” porque es mejor y más fácil que tener una conversación incómoda pero necesaria.

      Sin embargo, difícilmente puede buscar las raíces del problema en el hecho de que mucha de esta gente acabe en una espiral destructiva porque sienten que tienen poco que perder, arrastran posiblemente síndrome de estrés postraumático y otros problemas. ¿Por qué no pueden hacerlo? Porque la propia izquierda nos ha dicho repetidas veces que éstos son malvados patriarcas que viven para oprimir a las mujeres en sus países de origen (aunque mágicamente se transforman en buena gente al cruzar la frontera y convertirse en “inmigrantes”). Y por tanto la conclusión es la misma a la que puede llegar la extrema derecha: esta gente es mala y punto. Conversaciones más complejas sobre el efecto de la pobreza, mala integración, traumas de guerra, frustración económica y social, o propuestas para una mayor colaboración a fin de conocer el historial criminal de esta gente en sus países de origen pasan a un segundo plano. Es más importante quedar como moralmente superior y llamar a otros “racista”.

      Con esto no digo que no pueda haber gente ruin que cometa crímenes independientemente de su situación económica y social, pero es un hecho visible que el crimen tiende a abundar más en situaciones de pobreza, y la mayoría de los inmigrantes comienzan a moverse en dicho entorno cuando llegan a sus países de acogida.

  2. Llevo siguiéndote desde hace mucho y creo que este es de los análisis más brillantes que nos has regalado.

    Las contradicciones de la pseudoprogresía de izquierdas pueden resolverse en alguna cátedra de género, igual que la teología ha ideado un sistema ideológico para casar la existencia del mal con la existencia de Dios. Por eso no nos preocupemos.

  3. elogrocabreado dijo:

    Estoy de acuerdo en que lo cuentas sobre esa contradiccion que demuestra la progresía. Ahora bien, esa contradicción es perfectamente “lógica” para ese progresismo, y es que ese progresismo está en lo que está. Y o se entiende en “que esta”, o solo podremos señalar contradiccion tras contradiccion, sin entender, que a esa izquierda, no le importa caer en ella.

    El progresismo europeo esta inmerso en una guerra que consiste en diluir la identidad europa, su cultura y naturalmente las familias. En esa guerra se incluye desde la barbarie feminista actual, a un nihilismo aterrador; entre otros puntos. Y en esa guerra, demostrar contradiccion, no es que sea un fallo para ellos, es que es necesario, para controlar a la sociedad.

    Y la ola de inmigrantes, muchos con esas maneras y “culturas” no es badalí. Y lo siento pero no estoy de acuerdo en como minimizas a esos 1000 barbaros de Colonia (entre otras ciudades). No son pocos. Ninguna sociedad esta preparada para absorber sin consecuencias muy graves a tal cantidad de gente, que atesoran unos valores que voy a calificar como primitivos. Pero repito, esta ola, se permite en base a un nihilismo, y a esa guerra no declarada que Europa tiene consigo misma, ahogada en complejos y estupidez por quintales. Y ojo, porque esa batalla de valores, no es ya unicamente con inmigrantes, sino con segundas y terceras generaciones de estos, europeos de pleno derecho, y que demuestran mantienen en muchos casos esos valores primitivos, misoginos y antioccidentales.

    Ejemplos no faltan: barrios islamizados donde la mujer es igual de maltratada que un puñetero paramo africano. Tribunales de sharia. Bruselas, Londres, Alemania,….. No veran al progresismo cargar contra esto, ¿contradiccion?, claro, pero nadie dice que esa izquierda sea racional. Van a lo que van. Como leches no va a ascender la extrema derecha, es simplemente imposible no lo haga.

    • Hola Ogro. No creo que se trate de una destrucción deliberada de la cultura Europea. Como lo veo es más una mezcla de “buenismo”, sentido de culpabilidad y pretensiones de superioridad moral, además de flojera intelectual.

      No minimizo a los atacantes de Colonia. De hecho protesto que los debates que deberíamos estar teniendo sobre criminalidad e inmigración no existen en la izquierda porque nadie quiere perder su “carné de progre” y muchas discusiones terminan en un concurso de superioridad moral. Se acabó el análisis.

      Y no niego que la cultura pueda tener un papel, pero creo que centrarlo todo ahí puede ser muy peligroso. El término “cultura de la pobreza” sin carga racial o de nacionalidad le he visto ser utilizada en países como Estados Unidos para justificar que los pobres están donde están, y no veo que se utilice para solucionar nada, desde luego no para elevarlos, sino más bien lo contrario. Aunque como digo, no descarto nada, simplemente creo que debemos abrirnos un poco más. Por ejemplo: ¿tenía esta gente antecedentes criminales en sus países de origen? (con la inmigración nos traemos a gente de todo tipo, aunque de algunos países será imposible conocer el historial). ¿Arrastran traumas de algún tipo, a causa de un conflicto o de otra cosa? ¿Tienen opciones viables de empleo a medio plazo? Quizá una comparación entre estos criminales con criminales “nativos” que hayan cometido delitos similares puedan arrojar luz sobre las similitudes y diferencias para ver hasta qué punto es la cultura o son otros factores.

      Por supuesto me puedo estar equivocando, pero si la izquierda no empieza a hablar de estas cosas y se preocupa más por llamar racista a otro, está claro que la gente se va a ir para otra parte.

  4. Sandra dijo:

    “Los ideólogos progresistas, y particularmente de la izquierda, vilifican a los hombres de estas culturas y su opresión de la mujer, para después pedir que sean acogidos, tachando de racistas a quienes se oponen. Todo esto mientras conducen hacia sus urbanizaciones exclusivas después de dejar a los hijos en el colegio privado y abandonan en tierra a los obreros que tendrán que convivir con sus nuevos vecinos.” (Carlos Rodríguez)

    Bueno, esto no siempre ha sido así. La izquierda (mucho más que la derecha) se caracteriza por su capacidad de experimentar metamorfosis. Y es así que pasaron de considerar a la homosexualidad como un vicio burgués, y de ser los países de cultura occidental (Cuba y URSS) donde hasta más tardíamente se han perseguido tal “delito”, a convertirse en autoerigidos representantes de las minorías sexuales. Y en lo que se refiere a su multiculturalismo, ahí va esta cita, donde queda claro que hubo un tiempo y no muy lejano, en el que los de extrema derecha (el franquismo) eran los multiculturalistas, y nos hablaban de aquella “tradicional amistad hispano-árabe”, al tiempo que Dolores Ibarruri -a la que no han hecho santa nuestros progresistas y feministas porque son ateos- denunciaba el carácter violador de la morisma:

    “En el siglo XX a España le costó 20 años hacerse con el control de las zonas del Rif y la Yebala que le tocaba colonizar. Las derrotas del Barranco del Lobo (1909) y Annual (1921) convirtieron a los marroquíes en unos “cafres”, a los que había que “aplastar sin contemplaciones”. No obstante, una vez asentado el Protectorado, nació una nueva imagen: la del “morito bueno”, el primitivo, ingenuo, simpático y dolicocéfalo individuo en chilaba que decía: “Paisa, yo estar amigo”. Y, como observa Martín Corrales, se desarrolló una segunda ola de pintura orientalista, más realista y respetuosa, liberada en gran medida de prejuicios y fantasmas, que tuvo en Mariano Bertuchi su figura más señera.
    El romance duró poco. La participación de tropas moras en la guerra franquista contra la República resucitó, esta vez entre la izquierda, los estereotipos de brutalidad y lascivia. Y mientras Dolores Ibarruri denunciaba a “la morisima salvaje, borracha de sensualidad, que se vierte en horrendas violaciones de nuestras mujeres”, la derecha tenía que inventarse mitos, como en de la comunidad de creencia en Dios de marroquíes y franquistas, para justificar el recurso a la ayuda militar de los sarracenos. El contrasentimiento terminó con la mascarada de la Guardia Mora de Franco y la escena valleinclanesca de Mohamed Ben Mizián, capitán general de Galicia, haciendo la ofrenda a Santiago Matamoros.
    Observa acertadamente Martín Corrales que la visión positiva de lo moro que intentó difundir el franquismo jamás llegó a cuajar popularmente, como lo prueban los tebeos de El Guerrero del Antifaz o El Capitán Trueno. Además de imágenes bien explícitas, Martín Corrales espiga de estos comics los siguientes insultos dirigidos al vecino sur: “Moro del infierno”, “puerco sarraceno”, “vil traicionero”, “pajarraco de mal agüero”, “sabandija”, “chusma”, “esbirro del diablo”, “cara de betún” y “morángano”. ¡Y eso que era amigo del régimen!
    Un fenómeno curioso descrito en La imagen del magrebí en España es que junto al odio al moro real y cercano existe a veces en España una simpatía por el moro lejano o imaginario. En tiempos fue la leyenda del buen Abencerraje, el noble exiliado granadino, y hoy es el entusiasmo por el militante del Polisario. Martín Corrales recuerda que la imagen del fiel y noble guerrero saharaui, el muy literario hijo de la nube, en contraposición a la del desleal y cobarde marroquí, comenzó a ser forjada a fines de los cincuenta por los militares españoles destacados en el Sáhara Occidental. ¿Es posible que muchos progresistas la adopten ahora como coartada inconsciente para su morofobia?” (http://www.ed-bellaterra.com/php/llibresInfo.php?idLlibre=137)

    Vamos, que el multiculturalismo o la xenofobia no son valores eternos e intransferibles, sino que están directamente relacionados con la rentabilidad política que de los mismos se pueda obtener.

  5. Babel dijo:

    “Todo esto mientras conducen hacia sus urbanizaciones exclusivas después de dejar a los hijos en el colegio privado y abandonan en tierra a los obreros que tendrán que convivir con sus nuevos vecinos.” (Carlos Rodríguez).
    Aquí está una de las claves más importantes. No hay que olvidar que la progresía española es clasista y que, como los nuevos curas que son, recurren al consabido “haz lo que yo diga pero no lo que yo haga”.
    Hasta hace algunas décadas el señorito rico era de derechas y el de izquierdas se partía el lomo trabajando, pero eso en la España de hoy ha quedado obsoleto. Hoy en día es lo más normal del mundo ver a cuentistas “humanitarios” autodenominados “de izquierdas” que, desde sus chalets de lujo en barrios ricos, están bastante desconectados de los problemas de la gente de la calle, ya sean los problemas de los inmigrantes o los problemas de la población autóctona.
    Hemos llegado a un punto de absurdo en el que los “artistas de izquierdas” criminalizan a los inmigrantes que venden sus discos o películas en el top manta.
    Que aquí la gente es de izquierdas pero le gusta el dinero más que a Emilio Botín, que en paz descanse.
    Carlos, la progresía española es una contradicción constante y lo pones de manifiesto en el artículo con tu rigurosidad habitual.
    Colgué hace poco un comentario de una feminista de la página “pikaramagazine” diciendo que había que restarle importancia a las agresiones de Colonia. Es lo que tiene no ser capaz de pensar por ti mismo, que la realidad te cortocircuita rápido.

    • Gracias Babel. El problema es, como leí en una página que ahora no recuerdo, que desde el progresismo ya no se debate desde una posición informada sino desde una posición de “certeza moral”, y por eso es imposible convencerles de nada por más datos que uno arroje.

  6. Josep dijo:

    Exclente articulo, Carlos… Llevo tiempo navegando por tu bitácora, y desde luego me parece uno de los espacios mas coherentes, abiertos al razonamiento y al diálogo y mesurados que se pueden encontrar para analizar las problematicas de genero desde una óptica masculina. Totalmente homologable con las posturas menos dogamticas del feminismo.
    Yo también me considero de izquierdas. Al menos de una izquierda critica consigo misma, que distingue entre activismo y reflexión, y que compartimos todos los que están mas preocupados por remover privilegios injustos, que en “parecer” de izquierdas, limitandose a acatar consignas ya obsoletas.
    Trato de ser un izquierdista realista. De no cegarme ante la complejidad de la sociedad con simplismos. Desgraciadamente no abundamos. Los que abundan son los que confunden el objetivo con los medios. Los que siguen creyendo que el feminismo de genero nos va a llevar indefectiblemente a una sociedad mas igualitaria (Y no miran los niveles de censura que ya está acarreando en EEUU, por ejemplo) O que el integrismo islámico y el feminismo no están en rumbo de colisión dentro de nuestras sociedades… Parece que negar el problema acudiendo a cuatro lugares comunes referentes al feminismo y al multiculturalismo es suficiente…

    Ya no puedo contar cuantas veces me han llamado “Fascista” y “Machista” por señalar contradicciones, simplificaciones, reduccionismos, incongruencias. Por decir que no siempre las victimas tienen razón, aunque haya que auxiliarlas siempre. Por decir que no siempre contradecir a una mujer es “Machista”. Por decir que no todo vale. Que hay medicamentos que tienen efectos secundarios peores que la enfermedad que tratan de curar… Máxime cuando se administran a pacientes que tienen…OTRA enfermedad…
    Es cierto. A la izquierda le falta coherencia y le sobran ya demasiados dogmas…
    Pero eso es muy dificil de señalar en un país donde todo pensamiento critico se archiva en los cajones de la “Traición” y la “Herejía”

  7. Josep dijo:

    De nuevo gracias, Carlos. De mi epoca mas cercana al marxismo me quedan recuerdos de la dialectica entre forma y fondo de Hjelmsev. Una consecuencia nada banal es que en una sociedad cambiante, los mensajes progresistas dejan de serlo cuando el contexto social cambia. esperar un integración mas o menos fluida de los inmigrantes hace diez años quizá tuviera un sentido. Pero negarse a analizar el impacto que puede llegar a tener a medio plazo una mayoría de población musulmana me parece preocupante. Porque visto el auge del integrismo y el ritmo al que crece el Islam en los paises de la UE, no parece descabellado que haya que plantearse, al menos, una serie de medidas para asegurar que inmigrantes y refugiados conocen y se comprometen a respetar las reglas de convivencia de nuestras democracias. Todos los esfuerzos por boicotear, desde ambos bandos, el necesario pacto para dar curso a una “Educación para la ciudadanía” sólo están agudizando el problema… Y como trabajador del mundo de la cultura y el espectáculo que soy, me pudre la sangre que aquello que parece claramente un cóctel de tensión social, falta de cultura, y falta de empatía, se quiera solucionar a base de cargarlo todo a espaldas del Golem del Patriarcado y del Machismo. Si aún arreglara algo…
    Ni dando por buenas todas las tésis del feminismo de genero se puede discutir que esas “Verdades” no pueden germinar en individuos sin un mínimo de nivel cultural, humanistico, y sin un mínimo de capacidad de empatía… Si a eso le añadimos el espiritu crítico, obviamente esos dogmas se hacen añicos bien pronto. Es el camino que hemos andado muchos y muchas. Nos hemos acercado a ciertos feminismos por empatía, los hemos aceptado desde una perspectiva humanista…Nos hemos alejado por espíritu crítico.
    Soy persona de teatro. Habito dentro de una tradición iconoclasta. Desde la tragedia griega el teatro ha sido un dedo en la llaga de las contradicciones que una sociedad aún no sabe superar.
    El lugar de las conversaciones imposibles. El lugar donde se muestran las contradicciones puestas en pié y actuando.
    En españa no gusta el teatro porque nunca se ha sabido que hacer con la disidencia ni con la autocritica. Aquí no agradecemos que nos ayuden a ver nuestras contradicciones. No sabemos jugar si no es con los dados lastrados de la superioridad moral…
    Perdonadme la disgresión… Ando tocado con la sandez que estamos viviendo, con dos titirieros acusados de terrorismo por algo que hacen dos titeres de cachiporra en una ficción…
    Y me asombra que España, con tanto cambio aparente, siga doliendo tanto… Cuando ya nadie se acuerda de quien fué Unamuno…

  8. Anónimo dijo:

    De los comentarios mas acertados que has hecho.
    Solo te ha faltado remarcar los puntos en común entre la extrema derecha y el discurso progre-feminista

  9. Txema dijo:

    • Podemos mencionar la figura del pintor y escritor Percy Wyndham Lewis cofundador de todo un movimiento artistico como fue el Vortismo y convenientemente silenciado y olvidado a pesar de que el Vortismo se considera el unico movimiento artistico de cierto interes de comienzos del siglo XX. El concepto de Vortex fue definido por el poeta Ezra Pound como “El punto de maxima energia”.

    Algunas de las obras del pintor Percy Wyndham Lewis como escritor son los ensayos:
    • The Jews, Are They Human? (1939) (essay)
    • The Hitler Cult and How it Will End (1939) (essay)
    Su antisemitismo y sus simpatias tanto por el fascismo italiano de Mussolini como por Hitler convierten a este artista en otro de los que conviene olvidar. Auden dijo de él que era el “El viejo Volcan Solitario de la Derecha”.

    El Vortismo fue fundador a partir del Rebel Art Centre que ademas de ser cofundado por la pintora Kate Lechmere fue financiado por esta última.

    El Vortismo encuentra sus raices en el Cubismo, en el Futurismo y en el Circulo de Bloomsbury.
    Este último siempre se ha tratado de vincular a ideologias feministas, socialistas y pacifistas por lo que personajes como Percy Wyndham Lewis desentonan bastante de la historia oficial.

    El nombre de Vortysmo fue acuñado por uno de sus miembros, el poeta fascista Ezra Pound, el cual fue amigo y secretario de otro gran poeta como fue Yeats, tambien vinculado al ultranacionalismo y al fascismo y amante durante años de otra conocida feminista como fue Maud Gonne.
    Amigo intimo de Percy Wyndham Lewis fue el tambien pintor y tambien vortista Edward Alexander Wadsworth que firmo el manifiesto vortista en la revista BLAST fundada por su amigo Percy.
    Edward Wadsworth fue miembro del comite que agasajo a Filippo Tommaso Marinetti Marineti, ideólogo, poeta y editor italiano y figura claramente representativa del fascismo italiano ya que el autor del manifiesto futurista fue el poeta oficial del regimen de Mussolini.

    La fascisnacion que ejerció Marinetti sobre las mujeres lo demuestra que en abril de 1910 dio su primera conferencia en Inglaterra para un publico formado EXCLUSIVAMENTE por mujeres como lo dice Juan Vicente Aliaga en su obra “Orden Falico, Androcentrismo, y violencia de Genero en las practicas artisticas del siglo XX publicado por la editorial AKAL.

    Volviendo a Percy Wyndham Lewis , digamos que suya es la frase:
    “Como resultado de la revolución feminista, ‘femenino’ se convierte en un epíteto abusivo”

    Dentro del Vorticismo hubo dos artistas femeninas, las pintoras Jessica Dismorr, y la Helen Saunders.
    Vorticismo y Futurismo abogaban por un “nuevo modelo de mujer”
    Percy Wyndham Lewis se mostro “interesado” con el BUF (British Union Fascist) en el que tomaron parte algunas lideres destacadas del feminismo y sufragismo britanico como:
    Mary Richardson, famosa ademas por su liderazgo en el sufragismo por acuchillar el cuadro de la Venus del Espejo de Velazquez.
    Norah Elam: lider sufragista y feminista y figura destacadisima del movimiento de su amiga Emmeline Parkhust.
    Anne Brock-Griggs: Otra lider sufragista que tambien conviene olvidar por su virulento antisemitismo y fuerte fascismo.
    Algunas de ellas destacan en la Enciclopedia sobre el Antisemitismo “Antisemitism” donde el BUF es estudiado a fondo.
    Mary Sophia Allen ademas de ser lider sufragista tambien lo fue temprana lider del Women’s Police Volunteers y se dice que sus simpatias por el fascismo llevaron a esta mujer policia a entrevistarse con Franco, con Mussolini, con Hitler, con Goering y con el fascista irlandes Eoin O’Duffy que tomo parte activa en la Guerra Civil Española a favor del bando alzado.

    Mary Sophia Allen colaboro con Mosley, Norah Elam, etc.
    Interesantismo el libro de Nina Boy “From Suffragette to Fascist: The Many Lives of Mary Sophia Allen, Stroud”

    Asimismo interesantisima la historia del Women’s Police Volunteers, cuerpo en el que tomaron parte muchas sufragistas y feministas de la epoca.

    Nina Boyle por poner un ejemplo, miembro del Women’s Freedom League fue policia, sufragista, feminista y fascista convencida miembro del BUF.

    El Women’s Freedom League fue un cuerpo en el que predominaron lesbianas, feministas y sufragistas, destacando el caso de una de sus cofundadoras, como fue Margaret Mary Damer Dawson.
    En aquella epoca las lesbianas sufragistas y feministas si ingresaban en prision era en calidad de guardianas y policias.
    Eran modernas en el arte pero acuchillaban pinturas.
    Eran antisistema pero ingresaban en la policia.
    El Vortex era el punto de…..maxima energia.
    Y si algo las caracterizaba era precisamete hacer ostentacion de su energia.
    Estaban emponderadas.

  10. Sandra dijo:

    Ya hemos señalado que el multiculturalismo y la xenofobia no son valores eternos que puedan identificarse con la izquierda o la derecha de todos los tiempos. A los ojos de nuestra actual progresía, la comunista Dolores Ibárruri hubiese sido una xenófoba cuando decía aquello de “la morisma salvaje, borracha de sensualidad, que se vierte en horrendas violaciones de nuestras mujeres”. Y parece que no le faltaba razón, pues desde el otro bando, y cual antropólogo etnicista que exaltase las costumbres amorosas mabrebíes, Queipo de Llano decía aquello de: “Nuestros valientes legionarios y regulares han enseñado a los rojos lo que es ser hombre. De paso también a las mujeres de los rojos que ahora, por fin, han conocido hombre de verdad y no castrados milicianos. Dar patadas y berrear no las salvará.” (http://www.radiocable.com/las-mujeres-de-los-rojos-ahora-por-fin-han-conocido-hombre-de-verdad-y-no-castrados-milicianos-dar-patadas-y-berrear-no-las-salvara.html)
    Menos conocidas que las citas anteriores son los textos siguientes, algunos de cuyos párrafos, si hubiesen sido escritos hoy en día, serían calificados de “xenófobos” y “homófobos” por el nuevo clero de la corrección política progresista. De igual manera, al dejar en evidencia el papel de muchas mujeres como cómplices e incitadoras de la violencia, esas líneas hubiesen sido tachadas de “misóginas” por parte de las catequistas y teólogas de la nueva religión de sustitución del Santísimo Género, pues ese es su único recurso para cuando los hechos desmontan el supuesto carácter pacífico y angelical de las mujeres. Lo trágico del caso es que el autor de este diario era de izquierdas, y fue asesinado legalmente por la hez del militarismo español. Pero eran otros tiempos, aquella época en que la derecha era multiculturalista e importaba “inmigrantes” en forma de tropas moras, y la izquierda, al tiempo que exaltaba la hombría, era xenófoba, homófoba y misógina…

    Vázquez Carril, Faustino. Las columnas gallegas hacia Oviedo. Diario bélico de la guerra civil española (1936-37), editorial Nigratrea, Pontevedra, 2011.

    “Después llegamos a Guitiriz, quedándonos absortos al contemplar sus bonitos chalets, jardines que nosotros admiramos; pero nuestra admiración tomó más incremento al ver guapas muchachas, que nos sonríen atentamente y con las cuales pasamos un rato conversando (…) más tarde nos recibe Villalba. Aquí fue el acabose, pues sus simpáticas mujeres empezaron a regalarnos medallas y escapularios, que nosotros aceptábamos por no desairarlas, nos animaban a la lucha, y al ver que éramos artilleros nos pedían una bomba como recuerdo; en total, que desde que llegamos hasta la salida hemos estado rodeados por mujeres bonitas y simpáticas.” (p. 118) (Carlos, te sugiero que resaltes en negrita “nos animaban a la lucha”)

    “Vosotos, falangistas, ¿por qué no vais al frente y os dejáis de asesinar vilmente a hombres indefensos, que ni tan siquiera tienen el lenitivo de caer como hombres, quiero decir de luchar hasta el último momento? No, no tienen ese lenitivo, porque vosotros cobarde y traidoramente los pasáis por las armas… ¡Mujerzuelas!” (p. 150)

    “Por la tarde (…) organizamos entre nosotros, y en los bajos de nuestro cuartel, un pequeño baile, agarrándonos unos a los otros y marcando el ritmo de un fox americano, nos pusimos a danzar por el salón. (…) Desde luego dábamos la sensación de ser unos maricones, pues con los cuerpos pegados y las caras juntas, mismo parecía que sentíamos correr el placer por nuestra médula.” (p. 171)

    “Pero cuando preparábamos nuestros espontáneos lechos, el cielo se vio iluminado por infinidad de lengua rojizas. Miramos de dónde procedía tan bello espectáculo y nos quedamos asombrados. Tal espectáculo procedía de las casas que había por el radio del combate, cuyas unas [sic] fueron incendiadas por nuestra metralla y las otras por alguno de los malvados moros.” (p. 184)

    “En una casa de la Balsera había cinco muertos por los regulares [tropas moras al servicio del bando Nacional], cuatro hombres y una mujer; ésta estaba con todo a la interperie y sus bragas aparecían rasgadas, ¡ni que fuera violada después de muerta!” (p. 187)

    “Y al señorito sarasita de Franco le conviene el mal porque así llegará a lo que ansía: reducir y esclavizar a los obreros (…) ¡Más que un hombre humano es un salvaje! Tan sólo le falta el plumacho, porque su tez coincide y sus ojos parecen los de un indio en una infernal cacería.” (p. 189)

    “Me cuentan lo ocurrido a un amigo mío, al cual le hicieron comer un pasquín y cantar el himno falangista, terminando por darle unos golpes. También me entero de que un chiquillo fue maltratado por unas ‘Margaritas’*, cuyas [sic] le quisieron obligar a gritar ‘Viva España’. Pero el rapaz se largó llorando y cuando estaba un poco lejos dijo: ‘Viva la UHP’** (pp. 202-203) // *Se conocía como ‘margaritas’ a las mujeres pertenecientes a las organizaciones femeninas carlistas, importantes en algunas ciudades y villas gallegas desde los años previos a la guerra civil. // ** UHP = Uníos Hermanos Proletarios, consigna entre las izquierdas durante la Guerra Civil Española.

    “A una chica que le cortaron el pelo le hicieron burlas unas cuantas señoritas,” (p. 204)

    “Ya estoy en La Coruña. (…) los escaparates con grandes retratos de los chulos de Cantones y del homosexual. (…) También me dicen que el general Franco es maricón y que un sargento fue ascendido a capitán porque el mariquita de Franco lo esclavizó para sus caprichos sexuales, ¡qué vergüenza! El general de los generales un homosexual!” (p. 204-207)

    “En el comedor una vez entró una señora, la cual saludó a un mutilado de la guerra, preguntándole al mismo tiempo cómo marchaba:
    Ya ve, no siento tantos dolores. Perdí un brazo; pero ¡qué se le va a hacer!
    -Claro, hombre; ahora será un orgullo para ti pasear por la calle, pues podrás decir que diste un brazo por España y la gente te venerará.
    Y el mutilado, todo lleno de razón, le dijo:
    -Desde luego, y bastante di.
    Verdaderamente, estas señoras no deben tener familiares en la guerra, porque de lo contrario no dirían semejantes barbaridad. Qué orgullo puede tener un mutilado. Lo que él hará será maldecir a los culpables de que perdiera el brazo y en el fondo de su alma se cobijará el rencor, el odio, contra los secuaces que nos conducen a la muerte.” (p. 208)

    “Sentencia. En la Plaza de La Coruña a quince de Abril de mil novecientos treinta y siete, reunido el Consejo de Guerra Ordinario de Plaza para ver y fallar la causa instruida por el delito de rebelión contra el soldado del parque de Artillería Divisionaria número ocho, Faustino Vázquez Carril, (…) Resultando: Que el procesado (…) se dedicó a escribir un titulado ‘Diario bélico de la guerra civil española’ en el que se vierten las mayores injurias contra nuestros Generales más Gloriosos, (…) califica al Generalísimo de invertido, reconoce haber tratado de inculcar la esperanza en el triunfo de los rojos a los detenidos con él en la Cárcel de Lugo en los primeros días del Movimiento y manifiesta ser el propósito que le llevaba a redactar estas memorias el de ‘poner al descubierto el día de mañana todas las infamias cometidas por las fuerzas que luchan en pro del capital y de la religión’, injuria a Falange Española y califica de ‘chulos de Cantones a los Jefes del Ejército’, todo ello con la intención que él mismo reconoce de colaborar desde nuestras filas al triunfo de la causa revolucionaria que él sentía (…) Fallamos que debemos condenar y condenamos al procesado soldado Faustino Vázquez Carril a la pena de muerte.” (pp. 211-212)

    “Faustino Vázquez Carril (…) era un soldado de reemplazo del Parque de Artillería coruñés que se desplaza en los primeros días de agosto con las columnas gallegas hacia Oviedo. Faustino era un joven (…) al que le gustaba escribir y que tuvo la idea de redactar un diario de campaña con el deseo de verlo en algún momento publicado. El autor hace un recorrido por todo lo que ha escuchado y visto desde el 20 de julio de 1936, momento en el que está en su localidad natal de Monforte, hasta el hallazgo de su diario en los primeros días de 1937. El destino no jugó a su favor. Estos borradores (…) conservados en el Archivo Militar de Ferrol (…) fueron hallados en el Hospital de A Coruña donde se encontraba. Denunciado por las opiniones vertidas en él, Faustino pasó por un consejo de guerra, fue condenado a pena de muerte y finalmente fusilado.” (contraportada)

    • Esto es buenísimo. Gracias Sandra.

      • Sandra dijo:

        Carlos, si puedes corrige “la MORISIMA salvaje” por “la MORISMA salvaje”, para que quede claro que Dolores Ibárruri se refería a las tropas marroquíes. Y donde hay que matizar que la expresión “sensualidad” en textos de principios del siglo XX tiene un valor muy peyorativo, sinónimo de “depravación sexual”, y muy distinto a lo que actualmente se entiende por “sensualidad”.

        Carlos, te sugiero que resaltes en negrita “nos animaban a la lucha”, en el párrafo de la página 118. Igualmente este texto se puede insertar en el trabajo que dedicaste a las “Plumas blancas”.

        Un saludo

      • Hecho. Creo que lo voy a añadir a “la incitadora (III)” donde recopilo varios ejemplos a lo largo del mundo y la Historia. Saludos.

    • Isidro dijo:

      Impagable aportación la de Sandra. No obstante, no es algo que a mí me pueda sorprender. Tengo un vecino muy anciano (de unos 90 años) que parece la reencarnación de Stalin: mostacho y mata de pelo peinado para atrás. No creo que lo imite. Seguramente, ni siquiera lo conozca por fotos. Bueno, no lo sé. El caso es que este hombre no se parece físicamente al ogro ruso, también le da un buen aire en brutalidad psicológica e ideológica. Fanático izquierdista, sus ideas no desentonarían demasiado con las que profesaban el líder soviético y su cuadrilla de asesinos ministeriales. Pues bien, esta perla de vecino tiene exactamente la misma mentalidad arcaica que podamos atribuir o suponer a un carca: detesta a los homosexuales, se ríe de los pendientes de los chavales, abomina de los negros y cien cosas más por el estilo. No nos engañemos: Stalin siempre fue un vulgar matón de barrio. Llevaba pistola y presumía de machote. Era, además, antisemita. Stalin se habría reído hasta hartarse de las ñoñerías de la corrección política. Nada me extrañaría que las hubiera perseguido con encarnizado odio. De hecho, persiguió a los homosexuales (no solo lo sé por Wikipedia):

      https://es.wikipedia.org/wiki/Persecuci%C3%B3n_de_la_homosexualidad_en_la_URSS

      Tiene guasa que ahora los progres de hoy enarbolen la bandera de la izquierda como un símbolo de tolerancia en general y sexual.

      • Sandra dijo:

        Isidro, no hay que irse tan lejos y fijarse en Stalin. En España, y durante la Guerra Civil (1936-39), los muy libertarios anarquistas imprimían pasquines con textos como el siguiente:

        “F.I.J.L. (Federación Ibérica de Juventudes Libertarias) / F.A.I. (Federación Anarquista Ibérica).
        Guerra a la inmoralidad. Consignas libertarias
        EL BAR: anquilosa es el vivero de la chulería, CERRÉMOSLE.
        LA TABERNA, atrofia y degenera el espíritu combativo, CERRÉMOSLA.
        EL BAILE, es la antesala del prostíbulo, matando las energías del joven luchador, CERRÉMOSLE.
        CINES Y TEATROS, una misión: labor antifascista: de lo contrario, CERRÉMOSLO.
        Todo ser que frecuente estos lugares es merecedor del desprecio
        ¡ABAJO EL PARASITISMO!
        [Firmado] Comité Regional de Juventudes del Centro”
        (en Miguel, Jesús de et Sánchez, Antonio. La Guerra Civil Española día a día, Madrid, 2003, página 113)

        Y los socialistas de la UGT otro tanto de lo mismo:

        “Un ¡Borracho! es un parásito : ¡Eliminémosle!

        (cartel de la UGT-Catalunya-Sindicat de Dibuixants Professionals-Aragón-Departamento de Orden Público-1937) (http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000033652)

        Un “Eliminémosle” que en el contexto de la fecha (1937, en plena Guerra Civil) muy bien podría entenderse como una invitación a la eliminación física…

        Supongo que desde un punto de vista antropológico, la labor de pinza efectuada por un lado por las mujeres “animando a la lucha” a los hombres, y, por otro lado, las organizaciones políticas reprimiendo la sexualidad de los combatientes tenía como resultado el que estos últimos expresaran esa energía anulada de la única manera que les era permitida: lanzándose contra la trinchera del enemigo…

        Por lo demás, el texto anarquista me recuerda mucho al testimonio oral que he recogido en cierto pueblo de la geografía española:

        Don Mario (el cura, y hacia los años 1942-1970) puso unos altavoces en el campanario de la iglesia, y desde allí impartía sus sermones a todo el valle, en los que se preguntaba:
        “-¿Es el baile pecado?”
        Y él mismo se respondía:
        “-¡Noooo, el baile es causa próxima de pecado!”

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