¿Sometida o protegida? La infantilización de la mujer y los roles de género en el pasado

Proteger mujeres USA

En un artículo anterior exploramos el origen de la licencia marital en la Edad Moderna y las razones para su imposición, así como el por qué de la infantilización de la mujer. Acerca de este debate, Isidro, uno de los comentaristas habituales en este blog, realizó una observación que considero complementa bastante bien dicha entrada. Cito:

Es verdad [a las mujeres] se las consideraba eternas menores de edad. Pero eso no significa que estuviera “sometidas” u oprimidas por el varón: estaban protegidas, que no es lo mismo. ¿Solicitaban ellas esa ayuda? Rotundamente, sí. Es exactamente lo mismo que ocurre con los bebés y los niños: los padres tienen que tener potestad sobre ellos, autoridad sobre ellos. Eso es diferente al “abuso” de autoridad. Si el chaval tuviera el mismo poder que el padre que lo DEBE proteger, ¿cómo podría el padre protegerlo? ¿Cómo podría evitar que saliera por las noches hasta horas peligrosas? ¿Cómo podría evitar que fumara o comiera bollería de continuo? El protector tiene que tener alguna suerte de autoridad respecto del protegido, so pena de quebrarse la posibilidad de protección (…).

Los niños son tratados, lógicamente, como irresponsables, como menores de edad mental, PERO eso no significa que sus padres los opriman en absoluto o que su vida sea menos valiosa que la de los adultos: más bien indica lo contrario. Con las mujeres pasa exactamente lo mismo que con los niños: puesto que su vida se estima más valiosa que la de los hombres, son consideradas como seres menos responsables. Ellas mismas (no todas, claro) lo desean así.

Quizá la parte que más dudas pueda generar es si efectivamente la mayoría de las mujeres exigió esta protección. Para ello voy a remitirme al artículo de Natalia Fiorentini “Familia y diferenciación genérica en la Nueva España del siglo XVI a través de los ordenamientos civiles y la correspondencia privada” (la negrita es mía).

Ciertamente había mujeres que preferían su independencia, como también señala Isidro. En la mayoría de los casos se trataba de viudas que debido a su riqueza no necesitaban a un hombre:

De nuevo viene al caso hacer un paréntesis y señalar que la condena a las “viudas alegres” entre los moralistas de la época era fulminante. Francisco Osuna subrayaba que:

…hay unas viudas del mundo que se afeitan y hacen galanas y tornan a reverdecer en ellas las primeras locuras de su juventud. Estas viudas del mundo no se quieren casar, quieren estar sin marido, no por amor de Dios sino por mandar por entero en la casa y no deber sujeción al hombre ni pasar los trabajos del parir y criar, ni el dolor que se sigue a la muerte del marido … [Tampoco] se quieren sujetar a monasterio ni a marido y tiénense más que las casadas.

¿Pero se trataba de la mayoría? Todo parece indicar que no. Veamos lo que también escribe Fiorentini:

Se esperaba que los padres cumplieran con un rol social que consistía en encabezar el hogar, proporcionar lo necesario para el sustento de la familia, ser fieles a sus esposas, ayudar a los parientes desprotegidos, salvaguardar la honra de las mujeres de la familia y corregir a los hijos. De ahí que cuando esto no sucedía se daban serios reclamos por parte de algunas mujeres a sus maridos, muy especialmente de aquellas abandonadas por sus esposos por haber emigrado estos últimos a la Nueva España.

Como se advierte con los varones en el apartado anterior, las mujeres casadas que permanecieron en la península -algunas de las cuales se reunirían con sus maridos posteriormente- no cambiaron sus expectativas en cuanto a la obligación que éstos tenían de proveer lo necesario para su familia a pesar de su partida a tierras americanas.

Las cartas dan cuenta también de que así como algunos hombres casados no cumplían con sus deberes, muchos otros cruzaron el Atlántico y llegaron a la Nueva España para ganar “buena hacienda” y sustentar de mejor manera a sus familias, y en cuanto tuvieron posibilidades de hacerlo enviaron -ya fuera por amor a los suyos o porque la ley los obligaba– por sus mujeres e hijos a la península para reunirse con ellos en la Nueva España.

El artículo recoge varios de estos casos donde efectivamente la mujer reclama el regreso de quien supuestamente la “sometía”, su marido, en ocasiones invocando la ley:

Sirva como ejemplo el caso de María Gómez, quien pedía a su marido que regresara a España a cumplir con su deber de proveedor:

“…suplico a V[uestra] m[erce]d, por amor de Dios, se compadezca de mí y de los grandes trabajos que he padecido y padezco por criarle [al hijo de ambos]… y …se venga con toda brevedad del mundo y haga conmigo y con su hijo como cristiano que es”.

Otras tantas escribieron a sus esposos acerca de lo desprotegidas que se sentían con su ausencia, y solicitaban les enviasen algún dinero para su sostenimiento, para no caer en desgracia y poder conservar su honra. En este sentido, Leonor Gil de Molina dice a su esposo:

…es tanta la pena que mi corazón tiene de verme con tantos trabajos y ver que tan lejos está mi remedio. Que muchas veces, si Dios no me tuviese, hubiera hecho ya un desatino … Por amor de Dios, que os acordéis del trabajo que las dos tenemos [ella y su hermana enferma], y si es posible enviar algún dinero para pagar la casa en que vivimos.

Santa María escribió a su marido en Acapulco para decirle que conoce de sus infidelidades y que está dispuesta a pasarlas por alto si regresa con ella a España; también le solicita que envíe algún dinero para casar a su hija:

…Dios le ponga en la memoria el mal que ha hecho y … el olvido que ha tenido de su hija y mujer, que soy yo. V[uestra] m[erced] se podría venir en la primera flota, o si no me envíe al menos un resuello con que viva y case a nuestra hija … Y si se deja venir por los hijos que tiene, aunque hechos en pecado mortal, tráigalos que yo los criaré, aunque eso no lo hiciera ninguna mujer del mundo.

Algo similar escribió Elvira de Peñaranda a su futuro esposo, aunque en realidad ella no se mostraba asombrada por sus infidelidades, incluso le amenazó con meterse a monja si no regresaba a su lado:

…De enojada no quería escribir, pero el mucho amor me forzó a escribir y como entiendo que vivo engañada -como siempre estaba embebido con la mestiza- no se acordó de la moza a quien había dado la palabra, y fue muy buen salto el de la moza a la vieja, que todavía las viejas regalan a los mozos y ponen cama. De eso no me espanto, que en mi presencia lo hacíais, cuanto más en mi ausencia … mire que aquella moza a quien le dio la palabra dice que se ha de venir, si no que se meterá a monja.

En otro testimonio también encontramos una amenaza hacia el marido para que regresara:

Porque confío yo en Dios… que os tengo que ver en España; cuando no quisieres de voluntad ha de ser de fuerza, porque por ser yo mujer honrada y querellosa … no os he traído por fuerza, que bien sabéis vos tengo poder para hacerlo.

En estos casos, las mujeres reclaman la vuelta del marido, principalmente por motivos económicos, pese a que en casos de ausencias largas como los viajes a América las esposas obtenían del juez una licencia general que les otorgaba plenos poderes para administrar sus bienes.

Por otra parte, si la mujer contaba con una buena dote, podía convertirse en el miembro dominante del matrimonio, aunque la ley estableciera que el hombre era quien tenía derecho a administrarla:

Cabe mencionar que los moralistas de la época se oponían a la dote por considerar que cuando las mujeres llegaban al matrimonio con un cierto peso económico, era imposible obtener de ellas la famosa sumisión que debían guardar al cónyuge. Juan de Soto afirmaba que cuando uno se casaba con una mujer, “si es rica, bravo tormento sufrirá”. En el mismo sentido se expresaba Francisco Escrivá, quien observaba que la esposa rica era intolerable e insufrible, “quieren ser señoras y mandar, y tener sujeto al marido por la riqueza del patrimonio que le han traido”.

Isidro también añade:

(…) la minoría de edad de muchos, pero muchos niños no les impide ser “los reyes de la casa”, que los padres hagan casi todo lo que los niños les piden, hasta el punto de que no pocas veces esos padres están punto menos que tiranizados por éstos.

La italiana Modesta Pozzo (1590 d.C.), en su obra El valor de la mujer: donde se revela claramente su nobleza y superioridad con respecto a los hombres, escribió de boca del personaje Corina un pasaje que apoya esta afirmación:

¿Acaso no vemos que el justo deber de los hombres es salir a trabajar y agotarse intentando acumular riqueza, como si fueran nuestros auxiliares o ayudantes, para que podamos permanecer en casa como la dama del hogar, dirigiendo su trabajo y disfrutando de su beneficio? Ésa, si quieres, es la razón por la que los hombres son naturalmente más fuertes y más robustos que nosotras: tienen que serlo para poder aguantar el trabajo duro que deben padecer para servirnos.

Por su parte Lucrecia Marinella en la obra “La nobleza y excelencia de la mujer y los vicios y defectos de los hombres”, publicada en 1653 d.C. (p. 71) escribió:

Es una maravillosa visión observar en nuestra ciudad a la esposa de un zapatero, un carnicero o incluso un portero, vestida de seda con cadenas de oro en el cuello, con perlas y anillos de gran valor en sus dedos, acompañada por un par de mujeres a cada lado para ayudarla, y entonces, en contraste, ver a su marido cortando la carne, manchado con sangre de buey, desaliñado, o cargado como una bestia de carga, vestido con ropa tosca, como los porteros. Al principio puede parecer una anomalía extraordinaria ver a la esposa vestida como una dama y al marido tan despreciablemente que parece ser su sirviente o mayordomo, pero si lo consideramos cuidadosamente lo encontraremos razonable, porque es necesario que la dama, incluso si es humilde y de clase baja, esté adornada de esta forma debido a su natural excelencia y dignidad, y que el hombre esté menos adornado, como un sirviente o una bestia nacida para servirla.

No es posible crear estadísticas sobre cuántas mujeres exigían la protección del hombre, pero con los datos recogidos todo apunta a que así era en la mayoría de los casos. De hecho, Isidro argumenta que las exigencias de protección y provisión no han desaparecido, sino que se están transfiriendo de los hombres hacia el Estado (he añadido hipervínculos donde lo he visto necesario):

Le diré más: la cosa no ha cambiado mucho. Por supuesto, hay mujeres que no desean ser protegidas por el hombre o el Estado (o no más que lo desea el hombre común), pero todas o casi todas las adscritas al feminismo, DESEAN ser consideradas menores de edad. Es decir, que papá Estado les consiga de gratis un montonazo de cosas y privilegios. Es muy fácil pedir ser tratado como mayor de edad mientras se le pide al hombre, y consigue de él, cosas como las siguientes:

  • Menores penas de cárcel por los mismos tipos de delito
  • Leyes exclusivas para proteger a las mujeres por la violencia doméstica.
  • Mili obligatoria solo para los hombres. – Aborto exclusivo para las mujeres (los hombres podrían “abortar” [jurídicamente] en los términos que aquí ha propuesto Carlos).
  • Pensiones vitalicias en caso de divorcio. – Custodia de los hijos para ellas por defecto.
  • Presunción de inocencia solo para ellas en determinados tipos de delito.
  • Infinidad de ayudas monetarias por el hecho de ser mujer. – Leyes de cuota o paridad.
  • Diferentes e ingentes medidas de “discriminación positiva”.
  • Propaganda deferente hacia la mujer en todos los medios de difusión.
  • Propaganda de criminalización del hombre.
  • Hipersensibilidad de los medios de difusión ante los problemas de las mujeres y completo olvido de los de los hombres.
  • Más recursos médicos para los problemas de salud de las mujeres.

(…) el feminismo no es otra cosa que la lucha de las mujeres por seguir siendo consideradas menores de edad por un lado y mayores de edad por otro. Mayores de edad para todo lo bueno (puestos directivos, por ejemplo, reconocimiento por su labor científica, literaria, etc.) y menores de edad para los grandes marrones de la vida (la mina, la pesca, la milicia, la basura, la cloaca).

Proteger a la mujer por ley

Este deseo de protección también es palpable en numerosos movimientos e iniciativas para combatir la violencia contra la mujer pese a que este sexo sea el que estadísticamente menos la sufre (p. 6).

Isidro también exploró la naturaleza del enlace matrimonial para rechazar la idea de que la institución equivale o equivalió al sometimiento:

Yo no sé de ningún esclavo o persona completamente sometida a otra que CELEBRE por todo lo alto el momento en que se hace efectiva la relación de sometimiento. ¿Sabe usted de algún esclavo negro (o del color que sea) que celebre por todo lo alto el momento en que su amo lo compra o secuestra? Yo no, pero tal vez usted me pueda informar de algún caso. Las mujeres, sin embargo, se diría que tienen cierta inclinación a ser sometidas por sus maridos, o NO se explica la tremenda ilusión con que la inmensa mayoría de ellas hacen los preparativos de boda, se prueban sus maravillosos vestidos blancos, hacen, nerviosísimas, los preparativos de la boda y se suben al altar para decir el sí quiero a su futuro “opresor”. No se explica como muchas declaran que ese día del casamiento es el MÁS importante de sus vidas. O las mujeres son muy masoquistas o es completamente falso eso de que los maridos las tenían completamente sometidas.

De hecho, como hemos visto en el caso de Modesta Pozzo, parece ser que si el enlace matrimonial representa el sometimiento de alguien, es el del hombre. A finales de la Edad Media, por influencia del amor cortés, la relación romántica era frecuentemente comparada con el vasallaje, donde el hombre tomaba el papel de vasallo y la mujer el de señor feudal. ¿Pero heredó el matrimonio occidental algunos aspectos simbólicos de este vasallaje romántico?

Amor cortes

Según Peter Wright el hincar la rodilla por parte del hombre para pedir la mano, y el intercambiar anillos, entre otros elementos, tiene un origen feudal que simboliza este vasallaje del hombre a la mujer, como se hacía entre el señor feudal y su vasallo. Wright se apoya en la obra de la historiadora Joan Kelly Women, History and Theory (p. 23) y otras fuentes para hacer su caso. Recordemos en qué consistía el homenaje:

Uno de los actos del ceremonial de un pacto de vasallaje, por el que el vasallo -desarmado, descubierto y de rodillas- colocaba sus manos juntas en las del señor, quien las tomaba entre las suyas, simbolizando, respectivamente, la entrega de su persona, convirtiéndose en su «hombre», y la aceptación de la entrega.

Lo cual nos recuerda a la petición de matrimonio que los hombres realizan hincando la rodilla de algunas culturas occidentales. El intercambio de anillos, también presente en este tipo de ceremonias (pero no siempre), serviría para sellar el contrato, y aunque se encuentra presente en otras culturas como la egipcia o la romana, aquí tendría un significado distinto.

Pidiendo la mano

En conclusión, es cierto que a la mujer se la trataba como menor de edad (por razones que ya hemos explicado), y aunque no era una situación justa desde un punto de vista contemporáneo, parecer haber sido la preferencia mayoritaria tanto de hombres como mujeres, quizá por adecuarse mejor a sociedades donde el trabajo dependía de la fuerza en la mayor parte de los casos, además de otros factores también explicados. No es sorprendente, pues, que fuera Isabel la Católica quien aprobara la ley de licencia marital (p. 105), y su hija Juana quien la promulgara durante su reinado.

¿Podía esta situación conducir a abusos? Sin duda, igual que ocurre con la desigualdad de poder entre padres e hijos. Pero en ambos casos, hablamos de fenómenos minoritarios. Y cuando se trataba de violencia en la pareja, pese a la idea popular de que el maltrato se toleraba, existían recursos para que las mujeres denunciaran y se separaran de sus maltratadores, tema que también traté en este espacio con ejemplos concretos. Del mismo modo, la ley protegía a las mujeres en caso de tener maridos derrochadores, pudiendo ellas exigir la restitución de la dote.

Hemos de tener mucho cuidado a la hora de realizar generalizaciones como “la mujer ha estado sometida en el pasado” porque simplifica una realidad histórica de gran complejidad donde no todo es lo que parece.

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102 respuestas a ¿Sometida o protegida? La infantilización de la mujer y los roles de género en el pasado

  1. Isidro dijo:

    Me alegro, Carlos, que esos comentarios míos te hayan servido para componer un artículo tan bueno. La fundamentación histórica y legal de los argumentos tiene un valor incalculable. Es de vital importancia refutar los dogmas feministas que satanizan al hombre en general y, muy especialmente, al marido, pues en dicha satanización tiene el feminismo su punto de origen y su mejor musa. En cuanto encuentre tiempo, añadiré algo más.
    Por cierto, el anterior artículo es también magnífico.

  2. Helena dijo:

    La comparación del matrimonio con un contrato de vasallaje en el que el hombre ocupa el lugar de vasallo y la mujer el de señor no es muy convincente porque si fuese así… ¿cómo es el “vasallo” el que adquiere autoridad sobre su “señor”?
    En el caso de la mujer que amenaza a su marido diciendo “no os he traido por fuerza, que bien sabéis vos que tengo poder para hacerlo”, ¿quiere decir que la mujer podía acudir a las autoridades para pedir que obligaran al marido a regresar o enviarles el sustento? Es algo que no me queda claro, en los otros ejemplos las mujeres se limitan a suplicar al marido que cumpla sus obligaciones, ¿existía la posibilidad de obligarlos legalmente?

    • Parece que sí. Cito aquí lo que dijo Fiorentini:

      Las cartas dan cuenta también de que así como algunos hombres casados no cumplían con sus deberes, muchos otros cruzaron el Atlántico y llegaron a la Nueva España para ganar “buena hacienda” y sustentar de mejor manera a sus familias, y en cuanto tuvieron posibilidades de hacerlo enviaron -ya fuera por amor a los suyos o porque la ley los obligaba– por sus mujeres e hijos a la península para reunirse con ellos en la Nueva España.

      Con respecto a matrimonio y vasallaje, hemos de recordar que en el amor cortés se situaba a la dama en el papel de señora y al hombre que la pretendía en el de vasallo. Se trataba de una posición simbólica, no de una realidad legal.

      http://tinyurl.com/ox59ejq

    • Isidro dijo:

      Helena, la autoridad del marido respecto de la mujer funciona en un plano administrativo o legal, en el sentido de que él es, en buena medida, representante jurídico de ella, del mismo modo que los padres son representantes de los hijos hasta que estos alcanzan la mayoría de edad. Es él quien figura como cabeza de familia, como responsable de sus representados: mujer e hijos. Pero esto no significa otra cosa que vasallaje del hombre respecto de la mujer, como corresponde a quien debe proteger y proveer a otro. Tal es así que, hoy, el marido representa a la mujer incluso cuando se disuelve el matrimonio: “Representa”, es decir, la tiene a su cargo, como lo demuestra el hecho de que el marido deba pasarle una pensión que puede ser vitalicia. Es decir, es el hombre quien debe servir a la mujer. Matiza Carlos que lo de hincar la rodilla el hombre ante la mujer cuando le pide la mano es una posición simbólica, no una realidad legal. Ocurre, no obstante, que ese simbolismo de sumisión (arrodillarse) es reflejo de un profundo significado práctico. Lo simbólico tiene un poder enorme: el símbolo de la cruz para el cristiano, la bandera para ciudadano (patriota), el trono elevado del rey, el vestido blanco de la mujer virgen… No se pueden violar los símbolos impunemente, no sin sufrir consecuencias. Piensa por un momento qué persona realmente sometida a otra tiene potestad para hacer que el opresor se arrodille ante ella. ¿Se arrodilló algún blanco sureño de EE.UU. ante un negro esclavo? ¿Se arrodilló el amo ante el vasallo? Obviamente, no, nunca, jamás. Por lo demás, ese hincarse de rodillas tiene su correlato legal: como ya hemos dicho más arriba, la mujer (feminista) ha conseguido muchas medidas legales que la proveen y protegen.

      La sumisión del marido (del hombre ante la mujer) no se limita al momento del cortejo: bien sabe la psicología que el marido que deja de cortejar a la mujer después del casamiento la perderá sin remedio al cabo de un tiempo. Esto es tan real que podrás encontrar a bastantes mujeres divorciadas contando que se divorciaron del marido porque llegó un día en que no se sentían cortejadas. Yo conocí a una mujer que se divorció de su marido porque ya no la sacaba al cine o a cenar. Y se divorció a pesar de que tenía dos niñas, las cuales, por supuesto, sufrieron mucho con la ruptura de sus padres. Una de ellas acabó en la consulta del psicólogo. Esto es más la regla que la excepción.

      Apunta Athini que “la belleza de la mujer se convirtió en el reflejo más directo disponible en la tierra de la perfección divina, y, por tanto, la admiración desinteresada y trascendente de esta belleza femenina pasa a ser el mejor medio de acceder a la contemplación de Dios mismo”. Cabe añadir que está más que comprobado por la psicología que las personas guapas parecen, además, personas buenas. Por tanto, el sexo bello y el sexo bueno son uno y el mismo: el femenino. Habrás observado, estimada Helena, que rara vez tienes que preguntar quién es el bueno y quién el malo de la película. Por lo general, el malo, además de malo, es feo. Y el bueno, guapo. Rara vez se viola esta regla. Esto, como no podría ser de otra manera, también tiene una explicación en términos evolutivos: la persona bella (en especial si es mujer) tiene garantizada la descendencia: por eso se idolatra y se lo asocia con lo bueno o con la bondad. Además, la belleza también tiene relación con la salud: la enfermedad nos parece fea; la salud, bella y lustrosa.

      Date cuenta de que el significado psicológico de esta asociación (bueno/bello) es enorme y muy profundo. Así, por ejemplo, se manifiesta en todos los iconos religiosos: Jesús es comúnmente representado como un hombre muy guapo. El Cristo de Velázquez tiene un cuerpo y un rostro bello y apolíneo. ¿Y las Vírgenes? Exactamente lo mismo. ¿Cabe en alguna cabeza imaginar la representación pictórica o escultural de la Virgen como una mujer fea? ¿Una Virgen María con arrugas, verrugas, mellas o mal peinada? En realidad, quien así representase a la Virgen pasaría, me atrevo a decir, por hereje, por lo menos en otros tiempos. Se consideraría una terrible falta de respeto, una burla a la divinidad. La fealdad ofende. Por obligación (psicológica) lo bueno es bello y lo bello bueno, además de saludable. Quien represente a una Virgen fea y desaliñada también la representa mala, y esto es, como digo, herético. La asociación entre maldad y fealdad también la podemos observar en la representación de las brujas: mujeres viejas, verrugosas y horribles. Blancanieves es linda. Cenicienta es hermosa. El príncipe es apolíneo. Caperucita es muy bonita.

      El hombre puede pasar por oso: “El hombre, cuanto más feo, más hermoso”. Aunque esto ha cambiado sustancialmente en los tiempos modernos, no obstante la mujer sigue siendo el sexo bello (bueno) por antonomasia. Y sigue siendo el sexo “débil”. El sexo, que, por tanto, sigue requiriendo protección. Es, en fin, el sexo bueno que hay que proteger. (El sexo feo la protegerá del sexo feo irónico, pero muy real). Y si bien es cierto que también se mitifica la belleza del hombre, no parece comparable a la mitificación de la belleza femenina. Baste pensar en los millones y millones de euros que el mercado de la cosmética y de la cirugía plástica mueve en todo el mundo. O el mercado de las dietas y la salud. O en el de la moda, los zapatos y los vestidos. La belleza es venerable: lo bueno no puede ser feo.

      Podría –para acabar este largo comentario- especular sobre cuánto es más bello/bueno el sexo femenino que masculino. Aunque las mediciones disponibles son meras aproximaciones a la realidad, lo que sabemos es que la inmensa mayoría de los hombres que andan por la calle tendrían sexo con una mujer atractiva. Solo unas pocas mujeres, en cambio, lo tendrían con un hombre atractivo. Esto implica una cosa de enorme importancia: la belleza femenina tiene más poder sobre la psique del hombre que la masculina sobre la psique de la mujer. El hombre, al menos el normal, no es irresistible para la mujer. La mujer, incluso la normal, es punto menos que irresistible para el hombre. Si el hombre no tiene sexo con una desconocida será porque o bien ella no quiere o bien porque él desea respetar a su mujer o novia. Es decir, por cuestiones evolutivas (embarazos indebidos, etc.) la mente de las mujeres ha desarrollado defensas, por así decir, contra la belleza masculina, de suerte que un hombre resultará atractivo para mantener una relación larga si posee algo más que belleza. Así, por ejemplo, son mayoría las mujeres que no saldrían con un hombre en paro, aunque fuese guapo. Las mujeres, por tanto, han desarrollado “antídotos” contra la belleza masculina, de suerte que esa belleza no suela ser suficiente para atraer a la mujer. Una mujer inteligente no es más atractiva que una mujer no inteligente (¿qué hombre escogerá a la mujer fea e inteligente antes que a la bella y boba?). La valentía y el arrojo encarecen sexualmente al hombre, pero no a la mujer. A la mujer le basta con ser bella para ser atractiva, no así al hombre. El resultado de todo esto es que las mentes humanas no encuentran obstáculos (psicológicos) a la hora de idolatrar a la mujer por su belleza.

      Un último, un apunte literatio/psicológico. Cuando leí El Quijote me hizo gracia la manera como trataba su autor el asunto de la belleza femenina: cuanto más bella era la dama, más blando y rendido se mostraba el hombre que la pretendía. El mismo Don Quijote admitía que había que ver a dónde alcanzaba la belleza de una mujer para saber cuánta postración y galantería merecía del hombre. Postración y galantería que siguen siendo hoy tan actuales como en tiempos de las caballerías.

      • Helena dijo:

        Todo eso es muy cierto, Isidro, pero volviendo al inicio de tu comentario. La autoridad que se concedía al marido no se limitaba a representarla legalmente, también tenía el derecho de corregirla, como se ha comentado en este blog en otras ocasiones. Él era la autoridad doméstica que podía corregir y castigar el comportamiento de su mujer, Por eso digo que ese paralelismo con el vasallaje que aparece, en efecto, en la lírica de los trovadores no se puede trasladar a los matrimonios de la época. ¿Acaso el vasallo tenía autoridad para corregir y castigar a su señor? ¿No era al revés?

      • Isidro dijo:

        Helena, insisto en que si tú no tienes autoridad para corregir y castigar a tu hijo (o quien esté a tu cargo), tampoco tienes la posibilidad de protegerlo. Todos, absolutamente todos los buenos padres (padres y madres, se entiende) corrigen y castigan a sus hijos cuando lo creen necesario. Otra cosa es que esa corrección sea desproporcionada y acabe siendo maltrato. Pero, como bien sabrás, solo una parte mínima de padres maltrata a sus hijos. En los matrimonios pasa (o ha pasado) igual: hay hombres que han corregido brutalmente a sus mujeres, pero la mayoría no ha hecho eso en absoluto. También (como sabes) hay madres que corrigen a sus hijos de forma salvaje, pero son minoría. Y esto es extensivo a las enfermeras que cuidan enfermos, las auxiliares que cuidan y protegen a ancianos, la misma policía, los maestros, etc. Autoridad no significa “abuso de autoridad”. El abuso de autoridad es uno de los riesgos de la autoridad, pero no una consecuencia inevitable de ella. Recusar toda autoridad (en lo que sea) por temor al abuso de autoridad es tan insensato como cortarse el brazo para prevenir que en él te salga un cáncer.
        En mi opinión, la realidad del asunto es la resultante de combinar reverencia del hombre hacia la mujer y autoridad del hombre ante la mujer para poder protegerla. ¿Cuál puede ser la resultante? Pues la de un marido que, en general y casi siempre, corrige a su esposa con sumo respeto y amor. De lo contrario, Helena, estaríamos obligados a pensar que las mujeres siempre han sido masoquistas en grado superlativo, o no se explica la tremenda ilusión con que la inmensa mayoría de las mujeres se ha casado y se casa.

        Saludos..

      • Isidro dijo:

        He de añadir una obviedad. Cuando digo que los maridos, en general, corrigen a la esposa con respeto y amor, no me refiero a lo que ocurre en el presente, sino en pasadas décadas o siglos. Hoy los maridos no corrigen a las esposas en ningún sentido, aunque, eso sí, las siguen teniendo a su cargo en algún grado, como cuando les pasan una pensión vitalicia tras el divorcio por orden del juez.

      • Helena dijo:

        ¿Pero dónde he dicho yo si los maridos eran brutales o no brutales con sus mujeres? Volvamos al principio de esta polémica. Lo único que dije es que no tiene sentido relacionar el matrimonio occidental con una ceremonia de vasallaje en la que el hombre ocupa el lugar de vasallo, que es lo que sugiere Carlos en la entrada, o al menos eso me pareció a mi,

      • Isidro dijo:

        Helena, has hablado de que los maridos tenían potestad para imponer castigos a sus esposas. Si te referías a castigos moderados o castigos brutales es algo que no puedo saber, salvo que tú me lo aclares. Si he hecho un juicio prejuiciado de tus palabras, discúlpame. Como sabrás, la versión más extendida es que eran brutales.

        Voy a darte mi opinión sobre la relación de vasallaje. Ni los hombres han avasallado a las mujeres en el matrimonio ni las mujeres a los hombres. En una situación de vasallaje el vasallo no tiene la oportunidad de abandonar la relación que lo mantiene sometido al amo. Si el matrimonio supusiera una suerte de vasallaje para el hombre, no se casaría. Y lo mismo podemos decir de la mujer. Ha habido y hay matrimonios morganáticos y matrimonios forzados, desde luego. Pero en todos los matrimonios en que ambos cónyuges se han podido casar voluntariamente y por amor, es obvio que no podemos hablar, en sentido literal, de una relación de vasallaje o esclavitud. Esto debe servir, más que nada, como réplica a las feministas, pues son ellas las que hablan de mujer avallada en el matrimonio. No somos los hombres quienes hemos empezado a quejarnos de estar sometidos a las mujeres, ni en el matrimonio ni fuera del matrimonio. Lo nuestro, aquí, es defendernos de las quejas y acusaciones feministas.
        Pero es igualmente cierto que el hombre se arrodilla ante la mujer para pedirle la mano; es decir, es quien se somete voluntariamente a la mujer en algún grado. Él es quien, voluntariamente, decide quedar “a los pies” de la mujer que ama, halagarla, regalarle flores, joyas o invitarla al cine. Nadie le obliga a ello. Es él y solo él quien acepta esa relación. No es esto lo que le ocurre al vasallo de verdad. Si nos quejásemos de esto, pecaríamos de victimistas y contradictorios.

        Mira lo que dice Simone de Beauvoir: “El opresor no sería tan fuerte si no tuviese cómplices entre los propios oprimidos”. Pues bien, el contenido de esta frase es, en mi opinión, más aplicable al hombre que a la mujer: siempre he defendido aquí la tesis de que la mentalidad de los hombres es deudora respecto de las mujeres. No hay otra manera de explicar el hecho de que el hombre hinque la rodilla ante la mujer, la provea y la defienda, muchas veces a costa de su propia vida. ¿Cómo sería posible esa postración del hombre si hablásemos de personas con igual estatus y valor? El vasallaje de los hombres ante las mujeres es un vasallaje consentido, voluntario. En realidad, inconsciente. Un pseudovasallaje, por tanto. Cosa que explica bastante bien tanto la condición de proveedor y protector del marido y el padre (al fin y al cabo el origen etimológico de la palabra “padre” es protector) como la relativa pasividad de la población masculina ante los atropellos feministas. Pero con esto no estoy diciendo que los hombres sean masoquistas. A los hombres siempre se han sentido compensados con el amor y el reconocimiento de sus mujeres. Es ahora cuando difícilmente nos podemos sentir compensados con una propaganda y unas leyes que, lejos de mostrar alguna suerte de agradecimiento por todo lo bueno que los hombres hacen por las mujeres, nos consideran criminales misóginos.

      • @Isidro

        Sólo clarificar que si bien la servidumbre era involuntaria, el vasallaje era en buena medida voluntario (aunque como siempre, depende de las circunstancias). Eso sí, la voluntariedad no quitaba la relación de subordinación.

        @Helena

        Yo he proporcionado mi argumento en el último comentario que hice. Si no lo encuentras convincente, tendremos simplemente que estar en desacuerdo, y no pasa nada.

      • Isidro dijo:

        Carlos, he utilizado la palabra vasallo en su acepción número 5 del diccionario académico:

        m. y f. “Persona que reconoce a otra por superior o tiene dependencia de ella.”

        Bajo el manto de este significado creo que se puede entender bien lo que he dicho. En este caso la dependencia del hombre respecto de la mujer es, a mi juicio, emocional y sexual.
        No obstante, admito, naturalmente, la precisión histórica que haces.

    • Jeipi dijo:

      Es que el símil del vasallaje no se aplicaba al matrimonio, sino al amor cortés, que era una relación erótica al margen del matrimonio. Ahí sí que la dama hacía el papel de señor feudal de su amante (por lo general, un trovador) sin que tuvieran que estar casados entre sí. Lo más habitual era que la dama estuviera casada con otro, al que la literatura trovadoresca llamaba “celoso”.

      Hasta qué punto el amor cortés iba en serio o era un simple juego cortesano aceptado socialmente es algo que siempre ha estado en discusión entre los especialistas. Lo que no se discute es la posición de superioridad de la mujer respecto al trovador.

      • Recordemos también que el hombre que hinca la rodilla no es todavía el marido, sino un pretendiente que puede ser rechazado.

      • Helena dijo:

        Ya, pero es que en la entrada tú sacas el tema hablando de que si el matrimonio representa el sometimiento de alguien es el del hombre, por eso planteé esa objeción.

      • Y es una objeción válida. Lo que ocurre es que para una realidad no siempre los aspectos legales, sociales o simbólicos se alinean en la misma dirección. Es decir, las culturas tienen contradicciones. Ya lo vimos por ejemplo en el caso de las Plumas Blancas o la Guerra de los Cristeros: los hombres tenían más autoridad legal pero las mujeres esgrimían un poder social que podía empujar a los hombres a la muerte. Es una de las cosas que he intentado destacar en este blog: que cuando nos fijamos sólo en un aspecto de la cultura o la sociedad e ignoramos otros, podemos tener una visión sesgada de la Historia y de la realidad.

        Quizá éste no sea el mejor ejemplo pero veamos si sirve para explicar lo que quiero decir. En China (por la polica del hijo único) es ahora normal tener un solo hijo y se habla del “síndrome del emperador”, en el que el hijo único tiraniza a los padres, algo que no ocurría cuando las parejas tenían múltiples vástagos. La contradicción entre la autoridad de los padres (incluyendo el derecho a corregir) y la tiranía emocional del niño son en apariencia contradictorias pero pueden convivir perfectamente.

        https://es.wikipedia.org/wiki/S%C3%ADndrome_del_peque%C3%B1o_emperador

    • Helena dijo:

      Sí, es mejor dejar el tema aquí porque ya parece un diálogo de sordos.

      • Bueno mi respuesta creo que abordó la problemática que comentabas y aporté un ejemplo concreto para explicarme. Podemos no estar de acuerdo, pero escucharte te escuché.

      • Helena dijo:

        Ya, me refería al diálogo con Isidro, que parece que hablamos de cosas distintas🙂

  3. Athini Glaucopis dijo:

    No sólo el “amor cortés”, dominante durante siglos en la literatura amorosa europea, también la otra gran corriente, el “amor platónico”, que en parte se combinó y en parte sustituyó al amor cortés, sitúa a la mujer en un plano muy superior al del varón. Tal y como Marsilio Ficino interpretó (o, si se prefiere, sobreinterpretó o malinterpretó) a Platón, la belleza de la mujer se convirtió en el reflejo más directo disponible en la tierra de la perfección divina, y, por tanto, la admiración desinteresada y trascendente de esta belleza femenina pasa a ser el mejor medio de acceder a la contemplación de Dios mismo.
    Las ideas misándricas de Modesta Pozzo y Lucrecia Marinella, por tanto, estaban en gran parte alimentadas por siglos de tradición literaria que había convertido en tópica la superioridad femenina. En cierta medida, toda aquella exageración literaria no es tan distinta de la situación actual, cuando la publicidad, enfocada básicamente al consumo femenino, adopta como estrategia principal el principio de “porque yo lo valgo”, y este principio se convierte también en el leitmotif de toda la “industria cultural” (industria que no tiene hoy más objeto que servir como convocador de público para la publicidad).

  4. Babel dijo:

    Es una pena que a la sociedad haya que explicarle estas cosas tan obvias.
    Cuando una persona somete a otra, la persona sometida no tiene la calidad de vida del opresor.
    Sin embargo, en una relación hombre-mujer, la mujer sí tiene la calidad de vida del hombre con el que se casa. Si Messi vive en una mansión, evidentemente la mujer de Messi no vive en una chabola.
    De toda la vida, un hombre “como Dios manda” ha sido aquel que, si es necesario, trabaja de sol a sol en las condiciones más infrahumanas imaginables para que a su familia no le falte nada.
    En una relación amo-esclavo, el amo vive con todas las comodidades mientras el esclavo pasa una vida de penurias.
    No es que no sea lo mismo, es que no tiene absolutamente nada que ver.

  5. jose dijo:

    No me quedaba mucho interés en este blog, y ahora ya ninguno. Supongo que os terminarán dando un merecido sillón en 13TV.

  6. Babel dijo:

    Yo tampoco lo soy, pero no veo mal que haya católicos conservadores dentro del masculinismo.
    No creo que el masculinismo deba ser un movimiento que pertenezca a los ateos. Es bueno que haya ateos, agnósticos, católicos, budistas si se tercia…. luchando por un objetivo común.
    Por tanto, lo primero de todo es que yo no creo que deba entrar en la categoría de acusación.
    Es una tarea de simplificación que hacen los enemigos del masculinismo porque la religión tiene mucha más mala prensa que el ateísmo.

    • Completamente de acuerdo, Babel.
      De paso añadir que no importa si somos católicos ultraconservadores o ateos maoístas, lo importante son los argumentos presentados, si estamos de acuerdo o no y por qué.

    • Sandra dijo:

      “Es una tarea de simplificación que hacen los enemigos del masculinismo porque la religión tiene mucha más mala prensa que el ateísmo.” (Babel)

      Estoy totalmente de acuerdo contigo, Babel, pero yo hubiese hecho las siguientes matizaciones: “la religión (católica)”, y “en España”. Porque es cierto que en España el enemigo del masculinismo -es decir, el feminismo- es un movimiento casi monopolizado por la izquierda agnóstica o atea. Pero en otros países no sucede lo mismo. En EE.UU., donde la mayor parte de la gente va a misa frecuentemente, empezando por su presidente Obama (http://www.periodistadigital.com/religion/america/2013/01/21/obama-va-a-misa-antes-de-jurar-su-cargo-iglesia-religion-usa-presidente-leon.shtml), ello no impide que dichos feligreses sean al mismo tiempo catequistas de la otra religión de hecho: el feminismo (http://www.20minutos.es/noticia/2522501/0/presidente-eeuu-obama/kenia/derechos-de-la-mujer/). Y no se trata de otro tipo de feminismo, porque los postulados del feminismo progresista de la Europa occidental vienen a ser los mismos del feminismo anglosajón. Fíjate que alguien tan poco sospechoso de pronorteamericano y de derechas como es Pablo Iglesias, no duda a la hora de insertar en su currículo que bebe de una feminista americana como Judith Butler (http://pendientedemigracion.ucm.es/info/cp3/profesorado/piglesias.htm).
      Hay que reconocer que la izquierda española se ha apuntado un tanto a la hora de convencer a sus parroquianos de que cosas como el feminismo, el ecologismo, el animalismo, el multiculturalismo o el homosexualismo son ideas propias de la izquierda, y que todas las personas que no piensen de la misma manera son gente conservadora, homófoba, católica y que odia a los animales. Pero alguien con cierta cultura política e histórica, y con más lecturas que Elpais.com, Público.es o Eldiario.es llegaría a la conclusión de que eso no es así, y que el feminismo que aquí nos venden como “progresista” es exactamente lo mismo que en otros países, o en otras épocas, nos han podido vender ideólogos de la derecha o incluso de la extrema derecha (véase, por ejemplo, el texto que inserté el pasado 17 de julio en la sección “Comentarios fuera de tema” de este blog).
      En realidad la nueva oleada de anticlericalismo -o mejor dicho, anticatolicismo- que afecta a Europa, y a España en particular, es algo que sólo puede explicarse en la medida que la Iglesia Católica es, en la práctica, la única organización de masas que se ha opuesto a la ideología de género, ya que los movimientos masculinistas suelen ser obra de iniciativas individuales. Yo puedo entender el anticlericalismo de hace 100 años, cuando la Iglesia Católica era el brazo religioso del poder político y económico, pero en la actualidad, cuando la mayor parte de los europeos y españoles no participan de esa religión, y lo que los curas digan le entra por un oído, y le sale por el otro al común de la gente, no entiendo el porqué de esta nueva incitación a quemar iglesias. A menos, claro, que de lo que se trate sea de liquidar cualquier forma de disidencia ideológica para así estar en condiciones de instaurar SU “hegemonía”
      (http://www.perio.unlp.edu.ar/catedras/system/files/laclau_ernesto_-_hegemonia_y_estrategia_socialista_pdf.pdf)
      (http://eprints.ucm.es/14574/1/T33089.pdf)
      Otra cosa es que por motivos de estrategias políticas coyunturales, cierta izquierda radical vaya de la mano con el Vaticano, un tipo de matrimonio que no se veía desde los tiempos del pacto germano-soviético, cuando el Partido Comunista Francés elogiaba a Hitler (http://www.lasexta.com/noticias/nacional/pablo-iglesias-coloca-papa-francisco-misma-barricada_2015021900231.html), pero eso es a ellos -a la progresía- a quien toca intentar explicarlo.
      Y por aquello de curarme en salud, aclaro -aunque no tendría que hacerlo- que no creo en Dios, ni en la resurrección de los muertos, ni en la vida eterna.

  7. Babel dijo:

    Exacto Carlos, lo que ha hecho el usuario jose es una trampa porque se ve incapaz de rebatir nuestros argumentos. Me extraña viniendo de alquien que lleva tiempo escribiendo en el blog y que creo recordar que no parecía feminista.

  8. Babel dijo:

    Muy buena matización Sandra, estoy totalmente de acuerdo.

  9. ana_conda dijo:

    “Le diré más: la cosa no ha cambiado mucho. Por supuesto, hay mujeres que no desean ser protegidas por el hombre o el Estado (o no más que lo desea el hombre común), pero todas o casi todas las adscritas al feminismo, DESEAN ser consideradas menores de edad. Es decir, que papá Estado les consiga de gratis un montonazo de cosas y privilegios. Es muy fácil pedir ser tratado como mayor de edad mientras se le pide al hombre, y consigue de él, cosas como las siguientes:” Bueno, vamos a rebatir punto por punto estos argumentos
    ■Menores penas de cárcel por los mismos tipos de delito: Si te refieres al delito de violencia de género, esc ierto en parte. Pero claro, este tipo penal se ha creado porque históricamente se ha dado una relación de sumisión (aunque tuviera un tinte paternalista y protector) que daba al hombre un poder correcto sobre la mujer. Dada su mayor fuerza física y mayor autoridad simbólica por razones históricas, las mujeres de hoy pese a ser lgalmente iguales a los hombres están en desventaja respecto de estos. Son muchos siglos de dominio masculino frente a unas pocas décadas de igualdad legal.
    ■Leyes exclusivas para proteger a las mujeres por la violencia doméstica. Por lo mismo que he dicho antes. A la mayoría de los padres les preocupan más las compañías masculinas de sus hijas que las femeninas de sus hijos. Los papis siempre han mirado con recelo a los pretendientes de sus hijas, mientras que no les han preocupado demasiado o nada en absoluto las compañías femeninas de sus hijos varones. Como mucho se limitaban a precaverles de alguna mujer aprovechada, pero en modo alguno su trato con el otro sexo era vigilado tan de cerca como el de las mujeres con los hombres. Es decir, los propios padres (sobre todo los padres varones) pereciben en los hombres una amenaza para sus hijas pero no viceversa. Es decir, piensan que sus hijas necesitan protección frente a los varones (es decir, frente a sus propios congéneres). La ley de violencia de género se basa en esta idea tan extendida popularmente, y tan cierta, por lo tanto.
    ■Mili obligatoria solo para los hombres. – Aborto exclusivo para las mujeres (los hombres podrían “abortar” [jurídicamente] en los términos que aquí ha propuesto Carlos). La mili en España y en otros países desarrollados dejó de ser obligatoria hace ya bastantes años. Los que la mantienen son países con valores más tradiccionales y menos feministas. Respecto a lo del aborto, el día que vosotros os quedéis emabarazados, no os preocupéis que tendréis el mismo derecho. Hasta entonces, a tomar precauciones (nada de “yo controlo” ni cosas de esas.) Preservativo, que además previene muchas ETS. Además, iniciar. sostener y ganar una demanda por paternidad no es nada fácil ni un camino de rosas.
    ■Pensiones vitalicias en caso de divorcio. – Custodia de los hijos para ellas por defecto.
    Actualmente se conceden muy pocas pensiones vitalicias en caso de divorcio. Y en general muy pocas pensiones compensatorias. Sólo se reservan para casos de señoras muy mayores que han sido amas de casa toda la vida cuando no era corriente que las mujeres trabajasen fuera de casa. Te aseguro q auna mujer de cuarenta y tantos o cincuenta años no le dan una pensión compensatoria y mucho menos vitalicia.
    Lo de la custodia de los hijos no es por una conspiración contra los hombres, sino porque en nuestra sociedad (y en todas las del sur de Europa, e incluso del mundo) el cuidador principal de los niños es la madre. Suele ser quien más tiempo pasa con ellos, quien conoce más cerca sus necesidades y con quien establecen los niños más vínculo. aunque los paddes de ahora sean más cercanos que los de décadas anteriores, en absoluto han asumido el mismo papel respecto de la crianza que las mujeres. Pásate una mañana por la consulta de un pediatra o una tarde a la salida de un colegio. Es la misma clase de discriminación que sufre una mujer de cierta edad cd va a a una entrevista y le pregutan si tiene hijos o piensa tenerlos. Se lo preguntan a ella y no a su homólogo masculino pq saben, por simple estadística, que cuando hay que faltar al trabajo por llevar al nene al médico o cosas similares en un altísmo porcentaje de casos lo hará la madre. Este es el motivo por el que los jueces dan la custodia más a las madres: por simple estadística saben que el cuidador principal es casi simepre la mujer, teniendo el padre el status de “ayudante”. Si queréis que os den más la custodia, ocuparos de la crianza al mismo nivel que las mujeres.
    ■Presunción de inocencia solo para ellas en determinados tipos de delito.´No sé de que delitos hablas.
    ■Infinidad de ayudas monetarias por el hecho de ser mujer. – Leyes de cuota o paridad. Me gustaría que citaras alguna en concreto. Eso de infinidad me suena un poco a guasa en un país con una crsisis brutal y que está cargándose nuestro ya precario estado de bienestar….Esto no es Noruega, así es que eso de infinidad…..como que no. Y menos por el hecho de ser mujer. Tienes que cumplir otros requisitos aparte de ser mujer. (tener cargas familiares,
    Las leyes de cuotas con más bien una recomendación, aunque se estén plenteando ponerlas obligatorias en algunos sectores. Yo no estoy del todo de acuerdo con las cuotas por sus efectos perversos. Sin embargo, estas medidas, lejos de ser un privilegio en realidad están destinadas a compensar una discriminación. Así, se sabe por estudios empíricos, que con currículums similares, se tiene a contratar a un hombre frente a una mujer y además se le ofrecen mejores condiciones de trabajo. Aquí te dejo uno de mis enlaces preferidos:
    http://blogs.elpais.com/mujeres/2012/10/machismo-desde-las-aulas-universitarias-hasta-los-laboratorios-cient%C3%ADficos-con-las-mismas-competencias-y-habilidades-sobre.html
    Básicamente es un experimento, en el cual, para un puesto se envían currículums idénticos. sólo cambia el nombre: en un caso el candidato se llama Jonh y en otro Jane. Pues bien pese a ser idéntico currículum Jonh era sellecionado más veces y le ofrecían sueldos más altos, pese a ser idéntico al de Jane. ´Pero claro es no es discriminación. Seguro que son imaginaciones de unas cuantas feministas histéricas. Aún con todo y con eso, yo sería más partidaria de introducir una clave en lugar del nombre del candidato, de modo que no se pudiera averiguar su sexo, antes q de poner cuotas, que por si mismas no solucionan el problema.
    ■Diferentes e ingentes medidas de “discriminación positiva”. Lo mismo que el punto anterior: la discriminación positiva intenta paliar discriminaciones históricas. Sucede con las cuotas para los minusválidos y los descuentos en los seguros sociales por contratarlos (sin anímo de comparar a una mujer sin problemas con un minusválido) y para los afroamericanos en EEUU. Tal como reza el art. 9.2 de nuestra constitución: “. Corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas; remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social.” Es decir, el estado debe ser el garante de la igualdad real y efectiva para evitar las injusticias y abusos. Este principio es el mismo que rige por ejemplo, el derecho l aboral, que protege al empleado de los abusos cometidos en otras épocas (bueno y ahora tb) por los empleadores.
    ■Propaganda deferente hacia la mujer en todos los medios de difusión. Es cierto que se critica poco a las mujeres y se centran más en sus problemas. supongo que ser la mitad o más de la humanidad y haber tenido hasta hace poco menos derechos que los hombres influirá en algo
    ■Propaganda de criminalización del hombre. No veo que esto sea así. Si sois más asesinos, más ladrones y más violentos, es lo que hay.
    ■Hipersensibilidad de los medios de difusión ante los problemas de las mujeres y completo olvido de los de los hombres. Cierto. Supongo que el hecho de que quienes crean los problemas (varones) y quienes los sufre (otros varones) sesan del mismo sexo hace que no se vean como problemas específicos de los hombres.
    ■Más recursos médicos para los problemas de salud de las mujeres. sobre eso no tengo datos, No puedo negarlo ni afirmalo. Estaría bien que pusieras una fuente.

    (…) el feminismo no es otra cosa que la lucha de las mujeres por seguir siendo consideradas menores de edad por un lado y mayores de edad por otro. Mayores de edad para todo lo bueno (puestos directivos, por ejemplo, reconocimiento por su labor científica, literaria, etc.) y menores de edad para los grandes marrones de la vida (la mina, la pesca, la milicia, la basura, la cloaca).”
    Cierto que los hombres realizan los trabajos más duros y peligrosos. Pero también es cierto que, al menos en occidente no está obligados a ahcerlos. Un hombre puede elegir ser camarero o reponedor de un supermercado en vez de minero o pescador. Estos trabajos suelen tener la contrapartida de estar bien remunerados (repito, en occidente) precisamente por ser duros y/o peligrosos.
    Ah, y las mujeres nos comemos muchos marrones auqnue no sean tan espectaculares como jugarse la vida en una mina: nos encasquetan por sistema el cuidado de niños, ancianos y enfermos. Por supuesto, sin cobrar ni un duro, a diferencia de mineros y pescadores. A nosotras se nos presupone una especial habilidad para el cuidado. ¿quien va a cuidar mejor de sus padres ancianos que una hija (no un hijo)? ¿quien va a cuidar mejor que una madre a sus hijo? (motivo por el que dan más custodias a las madres) Y esto aunque la hija trabaje tb fuera de casa. Basta con hechar un vistazao a nuestro alrededor: el cuidado de niños ancianos y enfermos recae sobre todo el las mujeres. Y a diferencia de la mina o la pesca, hay un componente moral y ético que hace más difícil negarse. ¿como negarese a cuidar de los padres ancianos y /o enfermos? Pero claro, ese mandato y ese deber ha recaído históricamente y recae sobre las mujeres. Y no parece que tengáis mucho interés en que cambie…
    Y por último, me resulta curioso que los que os quejáis de la persecución y discriminación que sufrías los hombres no os quejéis de un punto en el DE VERDAD la ley os discrimina de una manera descarada: en las bajas de paternidad/maternidad. Las cotizaciones son iguales para hombres y mujeres. Y sin embargo si yo me convierto en madre tengo 16 semanas de baja,, mientras que si tu te conviertes en padre sólo quince días. ¿Acaso no es eso una brutal discriminación? Te imaginas tener menos días de vacaciones o menos baja por enfermdad por ser hombre? Pues de eso ni uno dice ni mú. Esto demuestra lo poco asumido que tienen el papel de cuidadores los hombres(aunque luego pataleeen por la custodia compartida para que el divorcio les sea menos gravoso)

    • Como el artículo se refiere a cosas que señaló Isidro, puede que me equivoque al interpretar lo que él dijo. Si es así espero que me corrija. Por otra parte, como estoy escaso de tiempo voy a pedirte que si hay datos que te generen dudas, por favor me los señales y yo te proporciono la fuente. Es que si tengo que citar cada cosa me lleva el comentario todo el día.

      ■Menores penas de cárcel por los mismos tipos de delito: Si te refieres al delito de violencia de género, esc ierto en parte. Pero claro, este tipo penal se ha creado porque históricamente se ha dado una relación de sumisión (aunque tuviera un tinte paternalista y protector) que daba al hombre un poder correcto sobre la mujer. Dada su mayor fuerza física y mayor autoridad simbólica por razones históricas, las mujeres de hoy pese a ser lgalmente iguales a los hombres están en desventaja respecto de estos. Son muchos siglos de dominio masculino frente a unas pocas décadas de igualdad legal.
      No entendí que Isidro se refiriera a eso, sino a las peticiones que ha habido en Estados Unidos, Inglaterra e incluso en España (Navarra) para que las mujeres tuvieran alternativas a la cárcel para cumplir sus penas. En casos extremos, incluso se ha pedido la eliminación de las penas de cárcel para mujeres. Para ello añadí un enlace en el comentario, que puede consultarse.

      Si fuera sobre la violencia de género, no veo cómo crear una injusticia repara la anterior, salvo que el objetivo sea una especie de revancha (y no olvidemos que en el pasado el maltrato también estaba penado).

      ■Leyes exclusivas para proteger a las mujeres por la violencia doméstica. Por lo mismo que he dicho antes. A la mayoría de los padres les preocupan más las compañías masculinas de sus hijas que las femeninas de sus hijos. Los papis siempre han mirado con recelo a los pretendientes de sus hijas, mientras que no les han preocupado demasiado o nada en absoluto las compañías femeninas de sus hijos varones. Como mucho se limitaban a precaverles de alguna mujer aprovechada, pero en modo alguno su trato con el otro sexo era vigilado tan de cerca como el de las mujeres con los hombres. Es decir, los propios padres (sobre todo los padres varones) pereciben en los hombres una amenaza para sus hijas pero no viceversa. Es decir, piensan que sus hijas necesitan protección frente a los varones (es decir, frente a sus propios congéneres). La ley de violencia de género se basa en esta idea tan extendida popularmente, y tan cierta, por lo tanto.

      Como expliqué en una entrada anterior, las madres sí que recelan de las compañías femeninas de sus hijos varones, y el conflicto entre suegra y nuera es un fenómeno casi universal. Por otra parte los padres recelan más de los varones porque al contrario que sus hijos, ellas pueden quedarse embarazadas, con los problemas que ello acarreaba (en la próxima entrada vamos a tratar un poco el tema).

      La cuestión aquí es que efectivamente no se proponen leyes para proteger a todos los miembros de la familia de la violencia intrafamiliar, sino únicamente para las mujeres. Es el proteccionismo de antes pero esta vez se pide al Estado.

      ■Mili obligatoria solo para los hombres. – Aborto exclusivo para las mujeres (los hombres podrían “abortar” [jurídicamente] en los términos que aquí ha propuesto Carlos). La mili en España y en otros países desarrollados dejó de ser obligatoria hace ya bastantes años. Los que la mantienen son países con valores más tradiccionales y menos feministas. Respecto a lo del aborto, el día que vosotros os quedéis emabarazados, no os preocupéis que tendréis el mismo derecho. Hasta entonces, a tomar precauciones (nada de “yo controlo” ni cosas de esas.) Preservativo, que además previene muchas ETS. Además, iniciar. sostener y ganar una demanda por paternidad no es nada fácil ni un camino de rosas.

      Históricamente la petición del voto femenino nunca ha ido unida a un reclamo para que la mujer fuera considerada como igual en el servicio militar obligatorio. A eso es a lo que imagino se refiere Isidro con pedir igualdad para una cosa y trato especial para otra.

      Sobre el rechazo a la paternidad, no creo que sea un disparate que el hombre pueda rechazarla igual que lo hace la madre siempre que sea en términos similares (ver la sección “Propuestas”). Porque mantener a un hijo no deseado por 18 años o más contra tu voluntad y por la fuerza del Estado no es ninguna nimiedad. Recuerda que el argumento de los preservativos se ha utilizado para obligar a las mujeres a ser madres y negarles el aborto (“que hubieran usado protección”). De hecho en algunos países como Francia hasta multan y encarcelan a los hombres por solicitar una prueba de paternidad, obligándolos a mantener hijos que no son suyos.

      ■Pensiones vitalicias en caso de divorcio. – Custodia de los hijos para ellas por defecto.
      Actualmente se conceden muy pocas pensiones vitalicias en caso de divorcio. Y en general muy pocas pensiones compensatorias. Sólo se reservan para casos de señoras muy mayores que han sido amas de casa toda la vida cuando no era corriente que las mujeres trabajasen fuera de casa. Te aseguro q auna mujer de cuarenta y tantos o cincuenta años no le dan una pensión compensatoria y mucho menos vitalicia.

      No sé en España, pero en Estados Unidos por ejemplo las pensiones siguen siendo de por vida incluso para las más jóvenes. ¿Hay alguna manera de comprobar si sigue siendo así en España?

      Lo de la custodia de los hijos no es por una conspiración contra los hombres, sino porque en nuestra sociedad (y en todas las del sur de Europa, e incluso del mundo) el cuidador principal de los niños es la madre. Suele ser quien más tiempo pasa con ellos, quien conoce más cerca sus necesidades y con quien establecen los niños más vínculo. aunque los paddes de ahora sean más cercanos que los de décadas anteriores, en absoluto han asumido el mismo papel respecto de la crianza que las mujeres. Pásate una mañana por la consulta de un pediatra o una tarde a la salida de un colegio. Es la misma clase de discriminación que sufre una mujer de cierta edad cd va a a una entrevista y le pregutan si tiene hijos o piensa tenerlos. Se lo preguntan a ella y no a su homólogo masculino pq saben, por simple estadística, que cuando hay que faltar al trabajo por llevar al nene al médico o cosas similares en un altísmo porcentaje de casos lo hará la madre. Este es el motivo por el que los jueces dan la custodia más a las madres: por simple estadística saben que el cuidador principal es casi simepre la mujer, teniendo el padre el status de “ayudante”. Si queréis que os den más la custodia, ocuparos de la crianza al mismo nivel que las mujeres.

      Ese argumento es como decir “si en el divorcio quieres la mitad de los bienes y una pensión, haber ganado ustedes el dinero”. Sin embargo esto no se dice porque se acepta que la contribución femenina en los cuidados ha hecho posible la mayor contribución económica del marido. Y debería aceptarse igual al contrario, que la mayor contribución económica del marido ha hecho posible que la mujer le dedique mayores cuidados a los hijos. La custodia compartida es la mejor solución si ambos progenitores la piden (salvo que uno sea un abusador, por supuesto), porque ambos han contribuido a la crianza de los hijos.

      ■Presunción de inocencia solo para ellas en determinados tipos de delito.´No sé de que delitos hablas.

      Aquí Isidro se refiere a que en delitos como el de la violencia doméstica o la violación, muchas veces el hombre es culpable hasta que se demuestre lo contrario. E incluso cuando se demuestra, como vimos en el caso de la falsa violación de Málaga. Lo cual se traduce en que para ellas sí hay presunción de inocencia.


      Infinidad de ayudas monetarias por el hecho de ser mujer. – Leyes de cuota o paridad. Me gustaría que citaras alguna en concreto. Eso de infinidad me suena un poco a guasa en un país con una crsisis brutal y que está cargándose nuestro ya precario estado de bienestar….Esto no es Noruega, así es que eso de infinidad…..como que no. Y menos por el hecho de ser mujer. Tienes que cumplir otros requisitos aparte de ser mujer. (tener cargas familiares,
      Las leyes de cuotas con más bien una recomendación, aunque se estén plenteando ponerlas obligatorias en algunos sectores. Yo no estoy del todo de acuerdo con las cuotas por sus efectos perversos. Sin embargo, estas medidas, lejos de ser un privilegio en realidad están destinadas a compensar una discriminación. Así, se sabe por estudios empíricos, que con currículums similares, se tiene a contratar a un hombre frente a una mujer y además se le ofrecen mejores condiciones de trabajo. Aquí te dejo uno de mis enlaces preferidos:
      http://blogs.elpais.com/mujeres/2012/10/machismo-desde-las-aulas-universitarias-hasta-los-laboratorios-cient%C3%ADficos-con-las-mismas-competencias-y-habilidades-sobre.html
      Básicamente es un experimento, en el cual, para un puesto se envían currículums idénticos. sólo cambia el nombre: en un caso el candidato se llama Jonh y en otro Jane. Pues bien pese a ser idéntico currículum Jonh era sellecionado más veces y le ofrecían sueldos más altos, pese a ser idéntico al de Jane. ´Pero claro es no es discriminación. Seguro que son imaginaciones de unas cuantas feministas histéricas. Aún con todo y con eso, yo sería más partidaria de introducir una clave en lugar del nombre del candidato, de modo que no se pudiera averiguar su sexo, antes q de poner cuotas, que por si mismas no solucionan el problema.

      Sobre las ayudas monetarias dependería efectivamente del país. Por ejemplo en México hay ayudas para madres solteras pero no para padres solteros (que no son pocos).

      Ten en cuenta que el estudio que mencionas se basa en un campo dominado por hombres: la ciencia. Habría que comprobar cómo de extrapolable es en campos de mayoría femenina como por ejemplo la enseñanza de la primaria. Luego no es cierto que el currículum de John fuera escogido más veces porque las universidades que los evaluaron no eran las mismas (ninguna recibió los dos currículums), y es de notar que las profesoras que evaluaron el de “Jane” le ofrecieron 1.500 dólares menos que los profesores (es decir, las mujeres discriminaban más que los hombres).

      Luego está la cuestión de siempre. Si de discriminación se trata habría que llevar las cuotas a todos los niveles: albañilería, pesca, trabajo de alcantarillado y otras profesiones menos deseables que suelen estar dominadas también por hombres. Entiendo que tú no estás a favor de las cuotas, pero a esto es a lo que se refiere Isidro: para unas cosas sí pero para otras no.

      ■Diferentes e ingentes medidas de “discriminación positiva”. Lo mismo que el punto anterior: la discriminación positiva intenta paliar discriminaciones históricas. Sucede con las cuotas para los minusválidos y los descuentos en los seguros sociales por contratarlos (sin anímo de comparar a una mujer sin problemas con un minusválido) y para los afroamericanos en EEUU. Tal como reza el art. 9.2 de nuestra constitución: “. Corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas; remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social.” Es decir, el estado debe ser el garante de la igualdad real y efectiva para evitar las injusticias y abusos. Este principio es el mismo que rige por ejemplo, el derecho l aboral, que protege al empleado de los abusos cometidos en otras épocas (bueno y ahora tb) por los empleadores.

      La discriminación positiva para paliar discriminaciones históricas (como si el hombre no las hubiera sufrido con, por ejemplo, los trabajos forzados o el servicio militar obligatorio), lo puedo entender para la comunidad afroamericana en Estados Unidos, pero no en el caso de las mujeres. Me explico: en estas comunidades hay una alta concentración de pobreza por la pasada privación de derechos (entre otros factores) y aún en igualdad de derechos puede ser difícil romper el ciclo de la pobreza, por lo que una ayuda puede ser necesaria. En el caso de las mujeres no existe, como colectivo, concentración de pobreza con respecto a los hombres (como sí la hay en los casos de negros y blancos). No hay matrimonios donde el esposo sea rico y la esposa pobre. Las mujeres heredan las fortunas de sus maridos o padres. El negro, sin embargo, no hereda la fortuna del blanco, salvo que haya un lazo familiar de por medio.

      http://www.dailymail.co.uk/news/article-2632136/Britains-1-000-richest-people-DOUBLED-wealth-crash-Mega-wealthy-combined-wealth-519-billion.html

      ■Propaganda deferente hacia la mujer en todos los medios de difusión. Es cierto que se critica poco a las mujeres y se centran más en sus problemas. supongo que ser la mitad o más de la humanidad y haber tenido hasta hace poco menos derechos que los hombres influirá en algo

      Los hombres son también la mitad de la población y también han sufrido históricamente discriminaciones legales que las mujeres no han padecido (trabajos forzados, servicio militar obligatorio, mayores penas de cárcel, etc.). Lo que tiene que ver aquí es la visión tradicional de que el hombre se considera el receptor natural de la violencia, personal o institucional. Esto se ve reflejado tanto en tu comentario como en los medios. No es de recibo que los medios se hayan centrado en las penalidades de las mujeres en Ucrania desde una perspectiva de género y que sin embargo hayan callado sobre los reclutamientos forzados (esto lo pudimos ver en los resúmenes del sesgo mediático que hice por 4 meses).

      ■Propaganda de criminalización del hombre. No veo que esto sea así. Si sois más asesinos, más ladrones y más violentos, es lo que hay.

      Mucho cuidado aquí. No confundamos que haya más hombres que mujeres que usen la violencia con que los hombres como categoría son más asesinos y violentos, porque si eso lo aplicáramos a minorías raciales, inmigrantes, etc. ya sabes cuál sería el resultado. Esos hombres son un porcentaje mínimo, como ya mostré en otra entrada, claro que el que más ruido hace. Y por supuesto el bien que hacen el resto de hombres a diario es a nivel mediático invisible (y suele asociarse a una profesión o a una cualidad personal).

      La cuestión es que los diarios son capaces de ir a India para denunciar el intento de asesinato de una niña, pero cuando una mujer de Estados Unidos quema viva a su hija recién nacida se queda en una noticia sin difusión más allá de la local (hay grupos especializados en este tipo de noticias en algunas redes sociales que muestran un montón de estos horrores y por aquí no se oye nada). Luego está el hecho de que cuando una mujer comete un asesinato (generalmente de su pareja o hijos) siempre suele aparecer en la noticia que tenía algún trastorno mental, cosa que rara vez he visto incluida en los hombres.

      ■Hipersensibilidad de los medios de difusión ante los problemas de las mujeres y completo olvido de los de los hombres. Cierto. Supongo que el hecho de que quienes crean los problemas (varones) y quienes los sufre (otros varones) sesan del mismo sexo hace que no se vean como problemas específicos de los hombres.

      No lo creo. La mutilación genital femenina es una práctica intrafemenina y está cada dos por tres en los medios de comunicación. Hasta Obama la condenó hace poco en su gira por África. Según esa lógica, no debería verse como un problema específico de las mujeres.
      Soy partidario de que cuando el grupo mayoritario que sufre un problema sea de un solo sexo se considere de género. En Lituania por ejemplo fue una presidenta la que impuso la vuelta al servicio militar obligatorio masculino, ¿pero habría sido menos grave si lo hubiera hecho un presidente? Lo mismo puedo decir si una madre o un padre circuncida a su hijo sin su consentimiento. ¿Es más problema de género porque lo haga uno u otro? El sexo de la víctima en la inmensa mayoría de los casos es lo que debería determinar si un problema es o no de género, así como su tolerancia social.

      ■Más recursos médicos para los problemas de salud de las mujeres. sobre eso no tengo datos, No puedo negarlo ni afirmalo. Estaría bien que pusieras una fuente.

      Tampoco conozco bien este tema. Le pediré a Isidro que nos traiga fuentes. Sí puedo decirte, sin embargo, que recientemente Obama redujo las ayudas a la investigación sobre el cáncer de próstata a cero. Es un cáncer que mata al mismo número de personas que el de pecho, con el detalle de que la mayoría son hombres. Entiendo que como el cáncer de pecho afecta a víctimas más jóvenes que el de próstata haya una diferencia en cuanto a las ayudas de investigación, pero reducir la del cáncer de próstata a cero es sin duda bastante chocante.

      (…) el feminismo no es otra cosa que la lucha de las mujeres por seguir siendo consideradas menores de edad por un lado y mayores de edad por otro. Mayores de edad para todo lo bueno (puestos directivos, por ejemplo, reconocimiento por su labor científica, literaria, etc.) y menores de edad para los grandes marrones de la vida (la mina, la pesca, la milicia, la basura, la cloaca).”
      Cierto que los hombres realizan los trabajos más duros y peligrosos. Pero también es cierto que, al menos en occidente no está obligados a ahcerlos. Un hombre puede elegir ser camarero o reponedor de un supermercado en vez de minero o pescador. Estos trabajos suelen tener la contrapartida de estar bien remunerados (repito, en occidente) precisamente por ser duros y/o peligrosos.

      Ah, y las mujeres nos comemos muchos marrones auqnue no sean tan espectaculares como jugarse la vida en una mina: nos encasquetan por sistema el cuidado de niños, ancianos y enfermos. Por supuesto, sin cobrar ni un duro, a diferencia de mineros y pescadores. A nosotras se nos presupone una especial habilidad para el cuidado. ¿quien va a cuidar mejor de sus padres ancianos que una hija (no un hijo)? ¿quien va a cuidar mejor que una madre a sus hijo? (motivo por el que dan más custodias a las madres) Y esto aunque la hija trabaje tb fuera de casa. Basta con hechar un vistazao a nuestro alrededor: el cuidado de niños ancianos y enfermos recae sobre todo el las mujeres. Y a diferencia de la mina o la pesca, hay un componente moral y ético que hace más difícil negarse. ¿como negarese a cuidar de los padres ancianos y /o enfermos? Pero claro, ese mandato y ese deber ha recaído históricamente y recae sobre las mujeres. Y no parece que tengáis mucho interés en que cambie…

      Que no hablemos de estos temas no quiere decir que no nos importe o que no tengamos interés en que cambien (aunque no puedo hablar por todos). Simplemente aquí tratamos los problemas de los hombres desde una perspectiva de género porque para la mujer ya hay numerosos medios de comunicación, universidades e instituciones que se dedican a ello. Para lo nuestro ya ves.

      No olvides que igual que hay presión para que las mujeres se encarguen de los cuidados, también la hay para que los hombres trabajen, y de hecho que sean los principales proveedores. Y cuando no hay otras opciones sí está mal visto que un hombre no acepte un empleo de este tipo. Tampoco diría que el cuidado de los hijos no está pagado. La mujer aquí participa de las condiciones de vida provenientes del salario del marido.

      Y por último, me resulta curioso que los que os quejáis de la persecución y discriminación que sufrías los hombres no os quejéis de un punto en el DE VERDAD la ley os discrimina de una manera descarada: en las bajas de paternidad/maternidad. Las cotizaciones son iguales para hombres y mujeres. Y sin embargo si yo me convierto en madre tengo 16 semanas de baja,, mientras que si tu te conviertes en padre sólo quince días. ¿Acaso no es eso una brutal discriminación? Te imaginas tener menos días de vacaciones o menos baja por enfermdad por ser hombre? Pues de eso ni uno dice ni mú. Esto demuestra lo poco asumido que tienen el papel de cuidadores los hombres (aunque luego pataleeen por la custodia compartida para que el divorcio les sea menos gravoso).

      No es cierto. Hace tiempo ya que incluimos este apartado en nuestra sección de propuestas. Por favor no utilices la palabra “patalear” para hablar de los padres que aman a sus hijos y luchan por ser parte de sus vidas. Es insultante. Si no fuera por este tipo de agresividad te diría que el comentario fue bueno porque se ha centrado sobretodo en discutir ideas, al contrario de lo que hizo la comentaristas anterior “P”.

    • Isidro dijo:

      Gracias, Carlos, por tu brillante defensa. La suscribo palabra por palabra. No obstante, añado algo más, aunque repita argumentos ya expuestos.

      Ana_conda:

      “Si te refieres al delito de violencia de género, es cierto en parte”. (Ana_conda)

      Muy cierto. De hecho, el doble de penas por el mismo tipo de delito.
      Ley de Violencia de Género:

      —– ARTÍCULO 153:
      El que por cualquier medio o procedimiento causare a otro menoscabo psíquico o una lesión no definidos como delito en este Código, o golpeare o maltratare de obra a otro sin causarle lesión, cuando la ofendida sea o haya sido esposa, o mujer que esté o haya estado ligada a él por una análoga relación de afectividad aun sin convivencia, o persona especialmente vulnerable que conviva con el autor será castigado con la pena de prisión de seis meses a un año (…).
      Si la víctima del delito previsto en el apartado anterior fuere alguna de las personas a que se refiere el artículo 173.2 [personas que conviven con el autor], exceptuadas las personas contempladas en el apartado anterior de este artículo, el autor será castigado con la pena de prisión de tres meses a un año (…).

      —– ARTÍCULO 148 CP [lesiones agravadas-, en relación con el 147.1]:
      Las lesiones previstas en el apartado 1 del artículo anterior podrán ser castigadas con la pena (…) , atendiendo al resultado causado o riesgo producido: (…) 4. Si la víctima fuere o hubiere sido esposa, o mujer que estuviere o hubiere estado ligada al autor por una análoga relación de afectividad, aun sin convivencia. 5. Si la víctima fuera una persona especialmente vulnerable que conviva con el autor.

      —– ARTÍCULO 171.4
      El que de modo leve amenace a quien sea o haya sido su esposa, o mujer que esté o haya estado ligada a él por una análoga relación de afectividad aun sin convivencia, será castigado con la pena de prisión de seis meses a un año (…). Igual pena se impondrá al que de modo leve amenace a una persona especialmente vulnerable que conviva con el autor.

      —– ARTÍCULO 171.5
      El que de modo leve amenace con armas u otros instrumentos peligrosos a alguna de las personas a las que se refiere el art. 173.2 exceptuadas las contempladas en el apartado anterior de este artículo, será castigado con la pena de prisión de tres meses a un año (…)

      Dice usted:
      “este tipo penal se ha creado porque históricamente se ha dado una relación de sumisión (aunque tuviera un tinte paternalista y protector) que daba al hombre un poder correcto sobre la mujer. Dada su mayor fuerza física y mayor autoridad simbólica por razones históricas, las mujeres de hoy pese a ser lgalmente iguales a los hombres están en desventaja respecto de estos. Son muchos siglos de dominio masculino frente a unas pocas décadas de igualdad legal.

      1. Los padres (que incluye a madres) también corrigen a sus hijos, lo que no significa que los maltraten. Confunde usted protección con sometimiento. Quien protege no puede someter: eso es un contrasentido. Usted pretende que ha habido un abuso histórico del marido contra la mujer solo porque el marido pudiera corregir (tuviera la obligación, mejor dicho) en algunos asuntos a la mujer, y esto es tanto como pretender que ha habido un abuso histórico de los padres contra los hijos solo por el hecho de que han tenido el derecho y el deber de corregirlos. Oiga, no: la corrección protectora no es un abuso en sí. Si para usted sí lo es, usted debe propugnar que esto se aplique a los padres y que se apruébense leyes que impidan que estos corrijan a sus hijos.
      2. Sabe usted que las madres son las que más maltratan a sus hijos. Hay estudios serios que indican que las madres, hablando en términos estadísticos, maltratan más que los padres varones. Dada la mayor fuerza física y mayor autoridad simbólica de las madres respecto de los hijos (en nuestra cultura), los hijos están en desventaja respecto de las madres. Le pregunto: ¿debe sacarse una ley específica para proteger a los hijos de las madres? Mi opinión es que no. ¿Cuál es la suya?
      3. Vuelvo a insistir sobre un hecho comprobable que, de tan evidente, no creo que precise fuentes. La inmensa mayoría de las mujeres van al matrimonio con una sonrisa imborrable en la cara, y recuerdan el día de la boda como el más feliz de sus vidas. Si los maridos sometieran a las mujeres a los abusos que dicen las feministas, ¿cómo podría ser posible esto? También las feministas hablan de “cultura de la violación”. Pero yo todos los días veo, paseado por la calle, a muchísimas niñas y jovencitas con pantalocitos que dejan al aire parte del trasero, o con blusas de amplios escotes, o camisas muy ceñidas. Explíqueme alguna feminista cómo es posible que las madres consientan que sus propias hijas vayan medio desnudas en unas calles (supuestamente) dominadas por violadores. ¿Cómo se puede hablar de cultura de la violación en una sociedad en que las mujeres asoman alegre y abundantemente sus carnes? ¿Por qué las madres no protegen a sus hijas de los violadores? ¿Qué clase de cuidadoras son? ¿Por qué, incluso, son ellas mismas (las madres) las que alientan ese tipo de atuendo en sus propias hijas? Muy sencillo, porque es mentira que vivamos en una cultura de la “violación”. Pero para quien vive en un estado de queja continua, toda acusación paranoica es buena.
      4. Hay casos, aunque sean minoría, en que la mujer tiene mucha más fuerza que el hombre. Conozco casos en que la mujer maltrata al marido por ser este muy anciano o estar enfermo. Explíqueme usted por qué es menos grave el hecho de que una mujer, en estas condiciones, maltrate al indefenso anciano o enfermo que el hecho de que un hombre (sano) maltrate a una mujer (menos fuerte). Explíquemelo, por favor.
      5. Aquí solo pedimos igualdad ante la ley, señora. Porque incluso en el caso de que fuera cierto que los hombres han maltratado históricamente a la mujer, usted debe explicar por qué razón los hombres de hoy tenemos la culpa de lo que hicieron otros hombres. ¿Estaría usted de acuerdo con pagar con los delitos que puedan haber cometido las mujeres en el pasado? ¿Deberían estar de acuerdo las mujeres alemanas nacidas hace pocos años con pagar las culpas de las guardianas nazis? ¿Sí o no? Razones su respuesta, por favor.
      6. El pueblo judío ha sufrido enormemente a lo largo de la historia. ¿Tiene, por tanto, derecho el pueblo judío a hacer sufrir a otras personas para compensar el agravio histórico? Según la lógica que usted está empleando, Ana_Conda, sí. Pero la respuesta racional es no. Huelga aclarar, por lo demás, que no hay ningún paralelismo real entre el sufrimiento de los judíos a lo largo de la historia y el de las mujeres respecto de los hombres. Pongo estos ejemplos para poner en evidencia su forma de razonar.

      Dice usted:
      “Leyes exclusivas para proteger a las mujeres por la violencia doméstica. Por lo mismo que he dicho antes. A la mayoría de los padres les preocupan más las compañías masculinas de sus hijas que las femeninas de sus hijos. Los papis siempre han mirado con recelo a los pretendientes de sus hijas, mientras que no les han preocupado demasiado o nada en absoluto las compañías femeninas de sus hijos varones. Como mucho se limitaban a precaverles de alguna mujer aprovechada, pero en modo alguno su trato con el otro sexo era vigilado tan de cerca como el de las mujeres con los hombres. Es decir, los propios padres (sobre todo los padres varones) pereciben en los hombres una amenaza para sus hijas pero no viceversa. Es decir, piensan que sus hijas necesitan protección frente a los varones (es decir, frente a sus propios congéneres). La ley de violencia de género se basa en esta idea tan extendida popularmente, y tan cierta, por lo tanto.”

      1. También a esto le ha contestado muy bien Carlos. Yo ahora me entero de que los padres se quedan tan tranquilos si sus hijos varones llevan a casa a una chica con fama de fácil. Yo podría remitirle a una familia española cuyo hijo se casó con una prostituta: le contará esta con qué regocijo la recibieron. ¿Cree usted que esto es una excepción o más bien la regla? Ana_conda, pretender que a las madres les da igual la reputación de sus posibles nueras es una enormidad que solo se puede mantener si se es completamente ciego a la realidad. Se contarían por millones los casos en que la suegra le hace la vida imposible a la nuera. Infórmese por favor.
      2. Es innegable que a los padres les preocupan más las andanzas sexuales de sus hijas que de sus hijos, por la sencilla razón de que son las hijas las que se pueden quedar embarazadas. Esto ya lo ha dicho Carlos.
      3. Es cierto, muy cierto, que la mayoría de los hombres son mucho más fuertes que las mujeres, y es completamente lógico que los padres teman más por la integridad física de sus hijas que de sus hijos, pero ese temor es un temor preventivo, no un temor resultante de que esté probado que el novio agredirá a la novia. La novia puede tener peores intenciones o más maldad que el novio. Pero la cuestión es que no le acompañan las fuerzas. Entre mujeres también hay muchas agresiones físicas (puedes verlo en Youtube), pero cualquier padre o madre sensato preferirá que su hija se tire del moño con otra mujer a que su hijo se líe a puñetazos con otro hombre. La diferencia está en la potencia física, no en la intencionalidad de hacer daño.
      4. Pero también podríamos darle la vuelta a la tortilla y conjeturar que si los padres se preocupan más de la suerte de sus hijas cuando estas se relacionan con hombres es porque estiman más la vida de las hijas que la de los hijos. Desde luego, esto es cierto cuando se habla de la sociedad, como lo demuestra el hecho de que a casi nadie le importa que los interfectos masculinos sean muchos más que los interfectos femeninos en cualquier sociedad.
      5. Es al hombre a quien le toca la parte más ingrata de la vida: la de proteger con su vida la vida de mujeres y niños. Ejemplos hay tantos que es casi ocioso poner uno más: pasará tan desapercibido como el resto. Pero lo pondré. No sé si sabrá usted, Ana_conda, la suerte que corrieron los soldados argentinos en la guerra de las Malvinas. Fueron arrasados por las temibles tropas profesionales de Gran Bretaña. Murieron en aquella contienda 649 varones argentinos (véase en Wikipedia La Guerra de las Malvinas), la mayoría, obviamente, soldados. Pues bien, después de varios años de aquella guerra, el número de soldados argentinos que se han ido suicidando supera en número al de los caídos en combate. ¿Por qué? Porque la sociedad argentina recibió a los perdedores como escoria, como cobardes. Nadie les dio trabajo. Nadie los quiso. La presión ha sido tan terrible que muchos no han encontrado más solución que el suicidio. ¿Cree usted que este desprecio por la vida y el sufrimiento de esos hombres que perdieron la guerra lo profesan solo los hombres? ¿Cree usted (y le ruego que me conteste) que las mujeres argentinas han sido más comprensivas y amables con aquellos soldados de remplazo? ¿Esa ignominia es solo algo que los hombres se hacen entre ellos? ¿Lo cree usted así?

      Dice usted:
      “La mili en España y en otros países desarrollados dejó de ser obligatoria hace ya bastantes años. Los que la mantienen son países con valores más tradiccionales y menos feministas”

      1. Me parece que eso no es del todo cierto. La ley prevé la posibilidad de reclutar forzosamente a los hombres si lo estima necesario. Luego no es cierto que haya dejado de ser obligatoria.
      2. ¿De verdad que las sociedades más feministas no apoyan la mili obligatoria exclusiva para los varones?
      Veámoslo:
      ¿Quién gobernaba España en 1994? Los socialistas (del 82 al 96).
      ¿Quiénes reformaron el Código Penal en esas fechas? Los socialistas, con María Teresa Fernández de la Vega como impulsora del cambio, impusieron la “muerte civil” a los insumisos. Es que esto está en la historia de nuestro Código Penal.
      Le dejo un extracto de Wikipedia

      (Año) “1995
      Se aprueba el nuevo Código Penal: los insumisos serán «inhabilitados», aunque se mantiene la cárcel como castigo para los insumisos al servicio militar obligatorio.
      1996
      Entra en vigor el nuevo código penal.
      Se crea en el País Vasco la asociación de ayuntamientos «insumisos» EUDIMA.
      Hay 348 insumisos presos, 54 de ellos en segundo grado.
      Defensa da a conocer que sólo uno de cada cinco objetores hace la PSS.
      El Partido Popular gana las elecciones y anuncia la total profesionalización de las Fuerzas Armadas para 2003.”

      http://es.wikipedia.org/wiki/Movimiento_insumiso_en_Espa%C3%B1a

      La reforma del Código Penal aprobado en el 1996 tuvo el respaldo de todas las diputadas socialistas, que, como todo el mundo sabe, son feministas hasta la tonsura.
      Ana_ conda, la muy feminista María Teresa Fernández de la Vega, enviaba a la cárcel a los hombres que se negaban a ir a la mili. ¿Cómo es esto posible? ¿No es de la Vega una feminista auténtica y de raza?

      Dice usted:
      “Respecto a lo del aborto, el día que vosotros os quedéis emabarazados, no os preocupéis que tendréis el mismo derecho. (Ana_coda)”

      1. O sea: que las mujeres deben tener derecho a hacer con su cuerpo (resulta que el nasciturus es “su” cuerpo (!)) lo que les plazca, pero los hombres no pueden hacer lo mismo con su cuerpo: cuando un hombres es FORZADO a ir a la mili o a la guerra, ¿qué control tiene ese hombres sobres su cuerpo? ¿Mucho, poco, ninguno…?
      2. Nadie me ha respondido jamás a esta pregunta: cuando las feministas alegan aquello de “Nosotras parimos, nosotras decidimos”, ¿a quién se refieren con ese “nosotras”? ¿A las mujeres en general o a las mujeres embarazadas? Respóndame, por favor.
      3. Eso de que iniciar, sostener y ganar una demanda de paternidad no es nada fácil ni un camino de rosas, ¿lo dice refiriéndote a las madres? Suena a chiste negro, porque si para las madres, que consiguen la custodia en la inmensa mayoría de las ocasiones, no es un camino de rosas, ¿de qué será el camino para los padres?

      Dice usted:
      “Actualmente se conceden muy pocas pensiones vitalicias en caso de divorcio. Y en general muy pocas pensiones compensatorias. Sólo se reservan para casos de señoras muy mayores que han sido amas de casa toda la vida cuando no era corriente que las mujeres trabajasen fuera de casa. Te aseguro q auna mujer de cuarenta y tantos o cincuenta años no le dan una pensión compensatoria y mucho menos vitalicia.”

      1. Usted puede asegurar lo que quieras, pero yo conozco un caso en que la señora pidió el divorcio a su marido porque ella se había enamorado de otra mujer. La señora en cuestión ganaba un pastón (gana un pastón). La juez que llevó el caso le preguntó si quería una pensión vitalicia o solo una por cuatro años. La señora, muy digna, dijo que ella ganaba para mantenerse muy bien, de modo que se conformó con la de cuatro años. Un aplauso para la señora y otro para la juez. Esta historia se la contó la misma mujer a mi hermano. Si quiere pruebas, podemos intentar conseguirlas hablando con la misma señora. Y otra cosa: el hecho de que se concedan pocas o muchas (eso habría que verlo) tiene una importancia relativa. No menos importante es que la ley no impida las pensiones vitalicias, ni siquiera en los casos como el expuesto.
      2. Si quiere un caso de público conocimiento aquí tiene uno:

      “TMZ indicó que Griffith, de 56 años, habría solicitado que Banderas le pasara una pensión por el divorcio y otra para el cuidado de la hija que tienen en común,”
      Una pensión por el divorcio. ¿Y por qué por el divorcio? Tan divorciado es él como ella. ¿O es que ella está incapacitada para trabajar como actriz?

      http://www.20minutos.es/noticia/2160700/0/antonio-banderas/melanie-griffith/divorcio/

      Dice usted:
      “Lo de la custodia de los hijos no es por una conspiración contra los hombres, sino porque en nuestra sociedad (y en todas las del sur de Europa, e incluso del mundo) el cuidador principal de los niños es la madre. Suele ser quien más tiempo pasa con ellos, quien conoce más cerca sus necesidades y con quien establecen los niños más vínculo. aunque los paddes de ahora sean más cercanos que los de décadas anteriores, en absoluto han asumido el mismo papel respecto de la crianza que las mujeres. Pásate una mañana por la consulta de un pediatra o una tarde a la salida de un colegio. Es la misma clase de discriminación que sufre una mujer de cierta edad cd va a a una entrevista y le pregutan si tiene hijos o piensa tenerlos. Se lo preguntan a ella y no a su homólogo masculino pq saben, por simple estadística, que cuando hay que faltar al trabajo por llevar al nene al médico o cosas similares en un altísmo porcentaje de casos lo hará la madre. Este es el motivo por el que los jueces dan la custodia más a las madres: por simple estadística saben que el cuidador principal es casi simepre la mujer, teniendo el padre el status de “ayudante”. Si queréis que os den más la custodia, ocuparos de la crianza al mismo nivel que las mujeres.”

      1. En efecto, las madres están muchísimo más tiempo con los niños. Sin embargo, misteriosamente, los niños, en vez de imitar a las pacíficas madres, les da por imitar a los machistas y maltratadores padres, a los que apenas ven a lo largo del día. En fin.
      2. Sí, me paso por la consulta del médico y veo a mujeres con sus hijos. En parte porque muy pocos padres tienen la custodia de sus hijos y, en parte, porque la mayoría de ellos está en el trabajo. ¿O quién se cree usted que paga las facturas del médico, las medicinas, los juguetes, los viajes vacacionales, los muebles de la casa, los estudios del crío…? Cuando alegan ustedes estas cosas con ese tono de reproche me quedo pasmado. ¿Pero es que acaso creen que los hombres estamos mejor trabajando en la oficina, el andamio, el camión o lo que sea que con el hijo? Si no vemos tanto a los hijos como ustedes no es porque estemos por ahí de copas o de amigotes: no, la inmensa mayoría de las veces no los vemos porque estamos trabajando para mantener a la familia. Pero si ustedes encuentran alguna fórmula mágica que haga posible estar mucho tiempo con los hijos y traer dinero a casa, soy todo oídos.
      3. Estos reproches (“no queréis educar a los hijos”) son tan injustos y ridículos como lo sería reprochar a las mujeres que cuidan a los hijos no traer dinero a casa. Pero no, no somos los hombres quienes hacemos tan injustos reproches.
      Dice usted:
      “Presunción de inocencia solo para ellas en determinados tipos de delito.´No sé de que delitos hablas. (Ana_coda)”
      1. Al hombre no se le reconoce presunción de inocencia cuando una mujer lo acusa de haberla maltratado. Si un hombre acusa de lo mismo a una mujer, ella gozará de esa preciada presunción.
      2. ¿Qué porcentaje de mujeres son condenadas por perpetrar denuncias falsas de maltrato o de violación?

      Dice usted:
      “Infinidad de ayudas monetarias por el hecho de ser mujer. – Leyes de cuota o paridad. Me gustaría que citaras alguna en concreto. Eso de infinidad me suena un poco a guasa en un país con una crsisis brutal y que está cargándose nuestro ya precario estado de bienestar….Esto no es Noruega, así es que eso de infinidad…..como que no. Y menos por el hecho de ser mujer. Tienes que cumplir otros requisitos aparte de ser mujer. (tener cargas familiares,”
      1. Aquí sí que no tendría problemas en aportarte documentos probatorios (o el testimonio de mi propia mujer). Mi mujer trabaja en una residencia como limpiadora. Hace no mucho entregó a la empresa unos documentos sobre su currículum para pasar unas oposiciones. Pues bien, las mujeres maltratadas (o que alegaran serlo) ya tenían de entrada dos puntos en la oposición. Así lo recoge la ley. ¿Sabe de algún caso de hombre maltratado por su mujer que le den dos puntos en una oposición?
      2. Yo no estoy hablando necesariamente de las ayudas que se aprueban hoy, cuando la crisis es muy grave. ¿En qué momento se ha dicho aquí que debamos circunscribirnos al presente? Si citáramos ayudas a mujeres de hace unos años, ¿no valdrían como pruebas de lo que aquí decimos?
      3. Si quiere documentos sobre cómo las mujeres soldado tienen que superar pruebas mucho menos rigurosas que los hombres, puedo buscarlos, pero están al alcance de todo el mundo en Internet. Eso es favoritismo. Eso es “discriminación positiva”.
      4. También se da trato preferente a las mujeres en puestos de policía, de bomberos, etc. A usted le parecerá justo por aquello de que las mujeres son menos fuertes que los hombres, pero es, a todas luces, favoritismo hacia la mujer, pues se conculcan los sagrados (no tan sagrados) principios de capacidad y mérito que deben regir en toda sociedad justa. Porque lo justo es considerar únicamente la capacidad y el mérito, salvo en los casos en que un colectivo sí padece una discriminación que lo sume en la pobreza. Pero no es lo que ocurre con las mujeres. Ya sabrá usted que la mayoría de los vagabundos son hombres.

      Dice usted:
      “Propaganda deferente hacia la mujer en todos los medios de difusión. Es cierto que se critica poco a las mujeres y se centran más en sus problemas. supongo que ser la mitad o más de la humanidad y haber tenido hasta hace poco menos derechos que los hombres influirá en algo (Ana –conda)”

      Una frase falsa y sin sentido. Los varones nacidos en la Prusia de Federico el Grande estaban condenados, desde el mismo nacimiento, a ir a la guerra en cuento tuvieran fuerzas para empuñar un arma. ¿Tenían más derechos estos hombres que las mujeres? Hablo de Prusia como podría hablar del estado napoleónico, del estado romano, del estado espartano o de los muchachos que fueron reclutados para la guerra de las Malvinas. De cualquier estado, en realidad. Valientes derechos ha tenido el hombre. Otra cosa es que a ustedes esos chicos, educados y cuidados por sus madres (lo repiten ustedes hasta la saciedad) no les parezcan víctimas de nada o que les parezcan víctimas de ellos mismos. Estaría chocante que ya acusaran a los niños de ir a la guerra.

      Dice usted.
      “Propaganda de criminalización del hombre. No veo que esto sea así. Si sois más asesinos, más ladrones y más violentos, es lo que hay.”
      1. Una afirmación rabiosamente sexista y miserable. Ese “sois” me inculpa a mí de crímenes que no he cometido jamás. Es acusar a un grupo de personas por lo que haya hecho alguno de sus miembros.
      2. Como la población negra delinque mucho más que la población blanca en EE.UU., ¿por qué no aprobar propaganda sobre lo criminales que son los negros?
      3. La propaganda de que hablamos consiste, como toda propaganda, en sesgar la información: hablar de unas cosas y callar otras. A mí no me importaría que se hablase de los crímenes de los hombres si también se hablase de los crímenes de las mujeres. Pero no es así. En la televisión solo se habla de manera sistemática de los crímenes de los hombres. Niños maltratados por sus propias madres hay muchos, pero muy pocos casos llegan a las pantallas de la televisión. Si queremos hablar de los males que cometen los hombres (¿hacemos algo bien, por cierto?), adelante. Pero que también se hablen de los que comenten las mujeres. Todo lo demás es trampa.

      Dice usted:
      “Hipersensibilidad de los medios de difusión ante los problemas de las mujeres y completo olvido de los de los hombres. Cierto. Supongo que el hecho de que quienes crean los problemas (varones) y quienes los sufre (otros varones) sesan del mismo sexo hace que no se vean como problemas específicos de los hombres.”

      Ya. Ellas, unas santas. ¿Lo son cuando incitan a la guerra? ¿Lo son cuando repudian a los soldados compatriotas vencidos? ¿Lo fueron cuando votaron a Hitler? ¿Lo fueron las millones de acérrimas seguidoras de Stalin, Mao Tse Tung o Franco? ¿Lo fueron las que votaron a G. Bush? ¿Lo son las mujeres que emplean los recursos territoriales o materiales que sus hombres han ganado en las guerras? ¿Son inocentes las mujeres que compran ropa o calzado a precio de saldo confeccionados por trabajadores explotados en el Tercer Mundo? ¿Son inocentes las mujeres que usan abrigos de pieles de animales en peligro de extinción? ¿Y las mujeres proxenetas? ¿Son inocentes las mujeres de los grandes mafiosos? ¿Son inocentes las mujeres o amantes de los grandes torturadores de la historia? ¿Lo fue la mujer de Pinochet? ¿Lo fue la mujer de Videla? ¿Lo fue Eva Braun? ¿Son inocentes las mujeres que emplean masivamente productos cosméticos que contaminan el aire?

      Pobrecitas, ellas solo pasaba por allí.

      dice usted:
      “Más recursos médicos para los problemas de salud de las mujeres. sobre eso no tengo datos, No puedo negarlo ni afirmalo. Estaría bien que pusieras una fuente.

      Muchas veces he visto anuncios en que salen mujeres con turbantes simbolizando la lucha contra el cáncer de mama. Nunca he visto ninguno contra el de próstata. Cuando se aviste uno, avísenme, por favor.

      Sobre cáncer y recursos médicos:

      Échese un vistazo a esta página. Contiene información muy valiosa.
      http://mujerantifeminista.blogspot.com.ar/2015/05/no-existe-la-guerra-contra-la-mujer-2.html

      Dice usted:
      “Pero también es cierto que, al menos en occidente no está obligados a ahcerlos. Un hombre puede elegir ser camarero o reponedor de un supermercado en vez de minero o pescador”

      Obligados solo en el improbable caso de que quieran comer o dar de comer a su familia. Un simple cálculo aritmético o estadístico nos diría que si todos los hombres eligieran los trabajos menos pesados y peligrosos, muy pronto dejaría de haber oferta disponible para esos trabajos. Los únicos disponibles serían los muy duros. Y los muy duros son para los hombres. Yo no creo que todos los mineros de Asturias, por ejemplo, tenga oportunidad de ser camareros o reponedores. Y si tienen familia numerosa, es evidente que precisarán trabajos mejor remunerados.

      Dice usted:
      “Ah, y las mujeres nos comemos muchos marrones auqnue no sean tan espectaculares como jugarse la vida en una mina: nos encasquetan por sistema el cuidado de niños, ancianos y enfermos. Por supuesto, sin cobrar ni un duro, a diferencia de mineros y pescadores. A nosotras se nos presupone una especial habilidad para el cuidado. ¿quien va a cuidar mejor de sus padres ancianos que una hija (no un hijo)? ¿quien va a cuidar mejor que una madre a sus hijo? (motivo por el que dan más custodias a las madres) Y esto aunque la hija trabaje tb fuera de casa. Basta con hechar un vistazao a nuestro alrededor: el cuidado de niños ancianos y enfermos recae sobre todo el las mujeres. Y a diferencia de la mina o la pesca, hay un componente moral y ético que hace más difícil negarse. ¿como negarese a cuidar de los padres ancianos y /o enfermos? Pero claro, ese mandato y ese deber ha recaído históricamente y recae sobre las mujeres. Y no parece que tengáis mucho interés en que cambie…”

      1. ¿Tiene valor para comparar el cuidado de niños o ancianos con el trabajo de mineros o pescadores? ¿Aguantaría usted media hora de minero? Yo he cuidado y cuido a mis ancianos padres desde hace varios años, y de gratis, como corresponde a un hijo que hace lo que debe hacer. También he sido amo de casa y jamás nadie me ha pagado por cuidar mi casa.
      2. El hombre no puede negarse a trabajar en lo que sea para llevar dinero a casa. Ahí también hay una presión social evidente.
      3. A las mujeres no se les “encasqueta” nada. La mayoría de las mujeres prefiere estar en casa cuidando a los suyos (generalmente los suyos) que hacer los trabajos que hacen los hombres.
      4. Le vuelvo a recordar que cuando las mujeres cuidan a niños y padres los hombres no están tocándose las narices o de parranda: están currando para que a sus familias no les falte de nada. Las mujeres no hace estas cosas de gratis: reciben la mayor parte del sueldo del marido.
      5. ¿Qué interés tiene usted en que la cosa cambie y puedas ir a la mina, al frente de batalla, al andamio, a recoger basura, limpiar cañerías repletas de mierda y compresas usadas…?

      • Gracias Isidro. Sólo una pequeña nota por mi parte.

        Ciertamente no es lo mismo corrección que abuso o sometimiento. Sin embargo hay un debate legítimo sobre lo justo o no de que un adulto corrija a otro en una relación de pareja. Todo depende de si consideramos legítimo juzgar el pasado desde la óptica y los valores del presente. Si así lo hacemos sin duda la corrección del pasado sería tan inadmisible como lo es hoy. Por el contrario, si examinamos el contexto histórico, comprobaremos que no se hacía con la finalidad de “controlar a la mujer”, sino que dicho control era un medio para otra finalidad: la cohesión social.

        Las comunidades pasadas, donde el Estado no proveía los generosos apoyos que hoy vemos (generosos en comparación con entonces al menos, que eran prácticamente nulos) y la economía se basaba en la agricultura, dependían mucho de esta cohesión. Se pensaba (no confundir con que lo piense yo) que si se da el mismo poder a los dos miembros de la pareja, se iba a terminar inevitablemente en conflicto y eventualmente separación, a veces con hijos de por medio. Mujeres desprotegidas, hombres sin responsabilidades, disputas legales, hijos divididos, etc. debilitarían a comunidades que no podían permitírselo. Consideraban preferible que una persona tuviera el mando de la familia para evitar esos problemas, y como el hombre tenía por lo general más probabilidades de recibir educación (por razones ya explicadas) y mayor fuerza física (importante también para una economía basada en ella), se consideraba mejor equipado para desempeñar el puesto. Cuando el Estado no llegaba a todas partes, el cabeza de familia tenía que actuar como policía y juez del hogar, aplicando la disciplina física cuando correspondiera, que el Estado también le aplicaría a él en caso de transgredir las normas (recordemos que la justicia empleaba también castigos físicos como azotes y demás).

        A día de hoy por supuesto nos parece horrible, pero aquel era otro mundo, donde las necesidades del grupo se ponían por encima de las del individuo. Y como hemos visto, la mayoría de las mujeres estaban de acuerdo en ceder una parte de su autonomía personal a cambio de obtener la provisión y protección del varón, que se convertían en obligaciones de éste.

        ¿Era justo? Depende de la óptica que adoptemos. Hoy no lo sería.
        ¿Era comprensible? Entendiendo el contexto de la época, sí.

        Lo que no hay que perder de vista, sin embargo, es que la corrección no significaba carta blanca para la violencia en la pareja, que en el pasado también era denunciada y condenada, como ya explicamos en entradas anteriores.

        https://quiensebeneficiadetuhombria.wordpress.com/2014/04/26/la-violencia-domestica-en-la-edad-media-y-moderna/

      • Raúl dijo:

        Discrepo Carlos, aunque no te quito la razón. Como defendemos; la relaciones entre personas son mucho más complejas que cuatro papeles escritos, e incluso que los propios valores (costumbres…), que por supuesto, condicionan las relaciones humanas, pero, a qué grado.

        Ser el proveedor y protector de puertas para afuera, no le daba licencia de todo, como se cree vagamente, este era por normal general un currante, mal asalariado, en condiciones infrahumanas, sin voz ni voto, usado como mano de obra, como burro de carga, es decir, se encontraba en la parte más baja de la pirámide del poder, incluso debajo de aquellos que estaban fuera de tales actividades, siendo pobres del mismo modo. Ya que estos, debían ser los elegidos para hacer lo que nadie quería, en su sano juicio. Esto se revestía de honorabilidad en algún caso, de reconocimiento, para darle cierta valía. Y lo era, ya que gracias a ellos, estamos aquí. Sin ellos, no hubiera sido posible (hoy igual) la continuidad de las civilizaciones, comodidades, seguridad, salud, educación, higiene… imposible poner tan si quiera el 1% de todas esas realidades. De nuestro bienestar, de nuestra existencia, de nuestro desarrollo en el más amplio de los sentidos. Así que de privilegiado nada, en todo caso héroes en la sombra, en una ínfima minoría reconocidos por las sociedades actuales y futuras. Pero la gran mayoría criminalizados incluso.

        Luego en el hogar la cosa era/es más compleja; el lugar más emocional por antonomasia, y con ello el más difícil de definir y de cuestionar. Que estos fuesen los proveedores y protectores a los ojos externos, no les convertía ante los ojos de sus familiares en los auténticos jefes del hogar, puesto que no estaban casi nunca, puesto que no tenían un chip en la cabeza que les hiciese obedecer cada orden del supuesto jefe de la familia. Lo que tenían muy bien aprendidos los individuos; era la obligación moral del protector oficial, debiendo arriesgarse ante cualquier externalidad que hiciese peligrar la estabilidad del hogar, la obligación de responder por su hijos y esposa, de llevarse las hostias que hiciesen falta para restablecer el orden, o de sacrificar su vida defendiendo su hogar del peligro, De puertas para afuera de lo mismo, siendo obligados a luchar por su patria, la mayoría sin su consentimiento; entre otras gracias más. Pero al final, el protegido/a podía tener el poder que quisiese sobre el protector oficial, al tratarse de relaciones humanas, quedando solo la obligación de proteger ante el peligro, y siendo la autoridad, más un dicho que un hecho, convirtiéndose esto, en un dicho envenedado.

      • Desde luego. No intentaba juzgar a la gente del pasado, sino debatir lo justo o no del concepto de corrección (que como digo, depende de si empleamos los valores actuales). Cuando se trata de poder en la práctica ya hemos visto aquí muchos casos donde la mujer ha podido enviar a los hombres a la muerte por medio de emplear la vergüenza como arma.

      • Raúl dijo:

        No consideraba que intentases decir eso. Solo quería añadir un matiz, profundizar en esos valores (costumbres) y sobre todo, intentar llevarlo a la realidad, que es mucho más compleja, más auténtica, más difícil de contar, y ahí vemos que estos valores llegan a estar en contraposición con otros; y junto a otros que nada tienen que ver con ellos, pero que afectan del mismo modo al conjunto. Sin olvidarnos de los hechos, y las leyes que muchas veces provienen de la costumbre, y es que esta, es más fuerte que las propias normas/reglas escritas. Y si juntamos todo eso, leyes, valores y hechos, analizados cada uno de estos, y sobre todo el último, con el mayor rigor, y no con sectarismos y sesgos, veremos que obtenemos algo más del 50% de lo que son las relaciones humanas en general. Lo otro lo pone la personalidad del individuo y las circunstancias que ha vivido, y sobre todo cómo las han percibido y qué conclusión saca. Ahí está la complejidad. Y no se tienen en cuenta todos estas realidades a la hora de tomar decisiones, denunciar… En el imaginario social la cosa se reduce a lo más primitivo a lo más sentimental, al subconsciente, siendo la mujer la protegida y el varón el protector. Deshumanizando las realidades, cogiendo los valores (pudiendo ser parte del subconsciente) que interesen con el grado de sesgo que se quiera, viendo la realidad con el foco que se quiera y llevando el haz de luz a un solo individuo, dejando en la sombra los demás datos, individuos, actos y sensaciones.

      • Isidro dijo:

        Carlos,
        Juzgar el pasado como si fuera el presente es un absurdo monumental, un dislate irrisorio. Los hombres jamás han tiranizado o maltratado a las mujeres. Las feministas hacen reglas de las excepciones. Entre nosotros estas explicaciones están de más. Si las repetimos es solo porque albergamos la esperanza de que calen en el común de los ciudadanos, confundidos por la patraña feminista y, esto lo añado yo como psicólogo evolutivo, sus propias inclinaciones mentales. Las relaciones entre hombres y mujeres están tan viciadas que es difícil que las personas no familiarizadas con la argumentación masculinista entiendan que tener autoridad sobre alguien no significa tener, necesariamente, potestad para tiranizarlo. El feminismo y otras ideologías posmodernas nos han acostumbrado a identificar autoridad con abuso de autoridad. Así, por ejemplo, se ha cuestionado y puesto bajo sospecha la autoridad de los padres respecto de los hijos, la de los maestros respecto a los alumnos o la de la policía frente al ciudadano detenido, etc. Y, por supuesto, la autoridad más repudiada es la del hombre respecto de la mujer. Las consecuencias de no distinguir entre autoridad y abuso de autoridad son dramáticas, pero no hablaré aquí de ello, pues no es el lugar adecuado.

        Voy a poner un ejemplo de autoridad que, claramente, no otorga ninguna suerte de potestad para someter a nadie (y es de notar que podríamos poner muchos más ejemplos). Al contrario, todo análisis medianamente serio llevará a la conclusión de que, si alguien está sometido, es, precisamente, quien tiene la autoridad. Imaginemos un incendio forestal. En el monte hay casas con familias que el fuego amenaza con devorar. Llegan los bomberos con urgencia, estudian la situación y deciden evacuar a las familias. El fuego no está todavía muy cerca, pero entienden los bomberos que es mejor prevenir que curar. Sin embargo, algunos lugareños se resisten a abandonar sus casas: creen que podrán controlar el fuego o que el fuego no llegará hasta allí. Los bomberos tienen autoridad para ordenar la evacuación de esas personas en peligro. Así lo hacen. El fuego, al fin, llega a las casas. Los bomberos se enfrentan a las llamas. Alguno de ellos perece.Alguno de ellos queda herido. Bien, ¿alguien en su sano juicio y con dos dedos de frente reprobará moralmente la autoridad de los bomberos en ESAS circunstancias? ¿Alguien en su sano juicio pensará que la autoridad de los bomberos es tiránica respecto de la población que ordenan evacuar? ¿En qué sentido puede decirse que la población está “sometida” a los bomberos cuando hay un incendio?

        Pues bien, este ejemplo de autoridad representa muy bien la autoridad del hombre sobre la mujer. A todas luces, es quien da la vida por el otro quien está sometido, y no quien es protegido. Es el bombero quien se lleva la peor parte. Pretender que el lugareño evacuado (a la fuerza) está siendo tiranizado por el bombero es ridículo de todo punto, y revela egoísmo e ingratitud en estado puro. El hombre es a la mujer lo que el bombero es al evacuado. Es una relación análoga.

        ¿Qué es preferible: obedecer al bombero (y salvar la vida) o enfrentarse a las llamas? ¿Qué es preferible: tener la potestad para dar órdenes (de evacuar la zona o para lo que sea) o tener el deber de obedecer a la autoridad para, así, salvar la vida? El “beneficio” o “privilegio” de dar órdenes lleva asociado el tremendo inconveniente de arriesgar o perder la vida. El inconveniente de obedecer órdenes lleva asociado el beneficio o el privilegio de salvar la vida.

        Las mujeres de todos los tiempos y de todas las regiones del mundo conocen perfectamente la respuesta. Jamás han sido tan estúpidas como para preferir dar órdenes que acarrean peligrosísimas o durísimas responsabilidades. Tampoco hoy, por supuesto. A la vista está que ninguna de las mujeres feministas que protestan contra los privilegios del varón, exige ocupar los trabajos que quedan por debajo del “sótano de cristal”. Al revés: os reprochan que ellas, por el hecho de cuidar a bebés y ancianos, están mucho peor que todos esos hombres que se deja la piel, la salud o la misma vida en el tejado, las entrañas de la Tierra, la mar, el frente, etc.

        Por supuesto que, en principio, es legítimo cuestionar el hecho de que una persona adulta corrija a otra persona adulta, PERO deja de serlo cuando se sabe (y si no se sabe es porque no se quiere saber) que ambas personas están de acuerdo en quién ha de dar órdenes (y enfrentarse a las llamas) y quién obedecerlas (y salvarse de las llamas).

      • Isidro dijo:

        Fe de erratas. Donde pone ” os reprochan que ellas (,..)”, debe poner “nos reprochan que ellas (…)”

  10. Fers dijo:

    Os he conocido de puñetera casualidad. Tras leer todo el post y sus comentarios de una tacada solo puedo decir que me quito el sombrero. No se me ocurre nada más que decir.

  11. ana_conda dijo:

    Isidro,
    “Sí, me paso por la consulta del médico y veo a mujeres con sus hijos. En parte porque muy pocos padres tienen la custodia de sus hijos y, en parte, porque la mayoría de ellos está en el trabajo. Pero si ustedes encuentran alguna fórmula mágica que haga posible estar mucho tiempo con los hijos y traer dinero a casa, soy todo oídos.” Lo que no dice es que muchas de esas mujeres también trabajan (o trabajaban, hasta que se les ocurrió la gloriosa idea de tener un crío y las pusieron de patitas en la calle:ponga en cualquier buscador “despedida por estar embarazada” y verá que las entradas son infinitas) y a pesar de ello, son las que siguen ocupándose de estas cosas. Recuerdo a una amiga mía, en la empresa que trabajaba cd llevaba al niño al médico le decía su jefe ¿yas estás otra vez?. Si lo hacía un hombre no le decían “ya estás otra vez” sino ¿y pq no va tu mujer?”. Esto nos indica lo asentada que está la idea de que el cuidado y la crianza son cosa de la mujer, aunque ella tb trabaje fuera. Se entiende que el salario de la mujer es como un complemento del del marido. Se puede recortar, reducir, e incluso dejar de trabajar. El del hombre es intocable. Respecto de la forma de estar más tiempo en casa no tiene nada de mágico: no sé si sabrá usted que en Eapaña tenermos unos horarios irracionales, que no tienen en ninguna parte de Europa. Nadie sale del trabajo a las 8 de la tarde como es habitual aquí. Y para colmo es uno de los países menos productivos de Europa. En la mayor parte de Europa de sale a las 5 de la tarde o como mucho a las 6. -No es magia, es sentido común. Lo que ocurre es que en materia laboral la sociedad española siguen anclada en los años 60-70. se trata de cambiar la mentalidad. El día tiene 24 horas aquí y en Alemania. Así es que se trata de organizarse mejor. Y de todos modos ¿qué sentido tendría dar la custodia a un señor que no está en casa en todo el día, auqneu sea por un motivo tan noble como ganar el pan? ¿Qué haría con el crío? Es de sentido común que si la madre, por ejemplo ha reducido jornada por cuidado de hijos (disminuyendo sus ingresos y comprometiendo sus estabilidad y promoción laboral, ya que estas cosas no les suelen sentar bien a las empresas.) se le de la custodia a ella. Por cierto, los padres pueden reducir la jornada igual que las madres, en eso la ley no discrimina. Creo q lo que habría que hacer es repensar los papeles meterno/paterno. En las parejas jóvenes es usual que los dos trabajen, pero cd tocan estos “marrones” le caigan a la mujer.
    “Dice usted.
    “Propaganda de criminalización del hombre. No veo que esto sea así. Si sois más asesinos, más ladrones y más violentos, es lo que hay.”
    1. Una afirmación rabiosamente sexista y miserable. Ese “sois” me inculpa a mí de crímenes que no he cometido jamás. Es acusar a un grupo de personas por lo que haya hecho alguno de sus miembros.
    2. Como la población negra delinque mucho más que la población blanca en EE.UU., ¿por qué no aprobar propaganda sobre lo criminales que son los negros”
    Ok, lo de sois no iba con la intención de inculpar a nadie. Es porque estoy hablando con un hombre. Es como si un hombre me dice: las mujeres sois más bajas de estatura. Aqune yo mida 1.80 entiendo que no se refiere a mi. No, la mayoría de los hombres noson delincuentes. Pero en general tienen muchas más conductas desviadas de todo tipo que las mujeres. Si usted de cruza en un callejón oscuro con un grupo de hombres y con un grupo de mujres ¿a quein temrá más? Y no solo por la fuerza física. Un grupo de ocho mujeres podría dar una paliza a cualquier hombre medio. Pero saben que esa inclinación en nosotras es notablemente menor, por eso le resultará menos amenazante un grupo de ocho mujeres q uno de 4 o cinco hombres.
    La población negra quizá no recibe publicidad negativa porque aunque es más agresora tb es vítima de discriminación. De todos modos no necesitan publicidad negativa. Ya se la hacen ellos solitos con sus actos.
    Dice usted:
    “Es innegable que a los padres les preocupan más las andanzas sexuales de sus hijas que de sus hijos, por la sencilla razón de que son las hijas las que se pueden quedar embarazadas. Esto ya lo ha dicho Carlos. Sinceramente el tema de embarazo a estas alturas de la película tiene una solución muy fácil, pues existen numerosos métodos anticoncdeptivos, existe la píldora del día después por si fallan, y a las malas existe el aborto (ojo, no estoy alentando el aborto, pues el remedio debe ponerse antes, no después. Pero si ha fallado todo lo anterior es una solución, mala, pero solución al fin a y al cabo). A mi me preocupan más otras cosas como el sida y otras ETS que las pueden coger tanto hombres como mujeres y no las puedes “abortar”. el españolito medio siguen teniendo en materia de educación sexual una mentalidad similar a las de los años 70 (se obsesionan con el embarazo, cd eso es muy evitable y les da igual q sus hijos la metan donde quieran (total, nose queda preñado). Ni se preocupan de las ETS, que son el mayor peligro hoy en día. Vamos, como en lo del mundo laboral, una mentalidad anclada en los 70.En otros países europaos ya tienen bastante superadita esta mentalidad.
    3. Es cierto, muy cierto, que la mayoría de los hombres son mucho más fuertes que las mujeres, y es completamente lógico que los padres teman más por la integridad física de sus hijas que de sus hijos, pero ese temor es un temor preventivo, no un temor resultante de que esté probado que el novio agredirá a la novia”
    Lo más seguro que no la agreda. Pero por si lo hace existe la ley de violencia de género. Es una ley que recoge el sentir popular, recoge ese temor preventivo. La mayoría de las mujeres tampoco necesitarán usarla nunca ni pondrán denuncias falsas. Si usted tiene hijas ¿no está mas tranquilo sabiendo que si alguno tiene la mano ligera recibirá un correctivo? La ley ayuda a los padres en la titánica tarea de proteger a sus hijitas de sus propios congéneres.
    “¿Qué interés tiene usted en que la cosa cambie y puedas ir a la mina, al frente de batalla, al andamio, a recoger basura, limpiar cañerías repletas de mierda y compresas usadas…?” Las mujeres pueden ir a todos esos sitios, otra cosa es que elijan no hacerlo si pueden evitarlo (lo mismo q muchos hombre tb intentan evitarlo). De todos modos, ya que cada vez que se le acaban los argumentos me salta con los mineros y los pescadores porque son trabajos que requieren fuerza física y por eso los hacen más los hombres, vamos a suponer que las mujeres nos lanzamos en masa a este tipo de trabajos.(por cierto, durante la revolución industrial las mujeres aguantaron condiciones de trabajo tan infrahumanas como los hombres. Sobre eso hay mucha documentación). El problema sería el mismo. Las mujeres se seguirían ocupando más de los críos y por eso les seguirían dando la custodia. Da igual que las mujeres sean ingenieras, secretarias u obreras del metal: el problema de conciliación y reparto de roles sería el mismo.
    Y por último, para no alargarme demasiado:
    “Pues bien, este ejemplo de autoridad representa muy bien la autoridad del hombre sobre la mujer. A todas luces, es quien da la vida por el otro quien está sometido, y no quien es protegido. Es el bombero quien se lleva la peor parte. Pretender que el lugareño evacuado (a la fuerza) está siendo tiranizado por el bombero es ridículo de todo punto, y revela egoísmo e ingratitud en estado puro. El hombre es a la mujer lo que el bombero es al evacuado. Es una relación análoga.”
    Esto si que es de traca. El bombero tiene autoridad en materia de incendios porque le avala el ser un experto en la materia, haber pasdo pruebas físicas y psicologicas en una dura oposición. Su autoridad viene de sus conocimientos, no le viene de nacimiento. Y por supuesto, el ha elegido y se ha preparado para ser bombero, ya sea por vocación, porque es un trabajo estable o pq está bien remunerado.
    Es la misma autoridad que puede tener un médico sobre el paciente: esa autoridad viene dada por su titulación que requiere largos años de estudio por l o que es un experto en el tema. Tampoco de viene de nacimiento. Se lo ha ganado.
    La autoridad que ha tenido (y sigue teniendo por inercia histórica auqnue cada vez menos) el hombre sobre la mujer viene, si se me permite la expresión, “por sus cojones” nunca mejor dicho. Es decir por tener pene. Porque si. Sin tener que tener ningún conocimiento ni demostrar nada. Más bien yo creo que es pq históricamente han utilizado la fuerza física para mantener a las mujeres “en su sitio”. Sinceramente yo no veo que la mayoría de los hombres se anden jugando la vida a diario para proteger o salvar a sus mujeres. Lo hacen los hombres que pertencenen a la policía o a cuerpos similares, precisamente pq su profesión es esa. Y salvan a hombres y mujeres, Y el policía, bombero o doctor tiene autoridad sobre la persona que atiende en ese momento y en esa situación, pero no en tros ámbitos de la vida. Sería impensable que un médico le pudiera decit a un paciente como tiene que administrar sus bienes, por ejemplo. En el caso de los hombres, hasta hace nada tenían una autoridad total y absoluta sobre sus esposas. Les podían permitir o prohibir trabajar, estudiar, sacarse el carnet de conducir, abrir una cuenta del banco, viajar….vamos como eternas menores de edad o deficientes mentales profundas. (es curioso, porque tanto como padres , madres, profeores y profesoras coinciden en que en general (insisto, en general) las niñas suelen ser más responsables y maduras que sus homólogos masculinos. Y digo yo ¿será q la mayor madurez y responsabilidad no son condiciones para el poder sino para la sumisión?

    • @Ana Conda

      Como ando muy retrasado en la aprobación de comenatarios, mi respuesta no llegará hasta dentro de unos días.

    • Isidro dijo:

      Ana_conda:

      Su empeño (el empeño del feminismo) en demostrar que las mujeres son estúpidas o masoquistas es aquí tan inútil como ofensivo para las mismas mujeres. Si el matrimonio es un infierno (un gran “marrón”) para las mujeres, ¿por qué se casan y por qué celebran por todo lo alto el día del casamiento? Si las calles están plagadas de violadores, pues vivimos –eso nos dicen- en una “cultura de la violación”, ¿cómo es posible que tantas jóvenes paseen por las calles medio desnudas? Si tener hijos y cuidarlos es un “marrón”, ¿por qué deciden tenerlos las mujeres? No me podrá contestar usted que los tienen porque son necesarios para el mantenimiento de la economía familiar (hablando de nuestras sociedades), pues, muy al contrario, los niños suelen ser una pesada carga económica para la mayoría de los matrimonios. Y tampoco me podrá decir que las mujeres deciden tenerlos porque así lo deseen los maridos: ya nos ha dejado claro que los hombres pasan de los niños (los hijos) olímpicamente, que prefieren trabajar en la oficina, el andamio o lo que sea antes que llevar al hijo al médico o estar con él. Usted misma lo dice muy claro:

      “Lo que no dice es que muchas de esas mujeres también trabajan (o trabajaban, hasta que se les ocurrió la gloriosa idea de tener un crío (…)”

      Sí, lo dice usted con claridad meridiana: “hasta que se les ocurrió la gloriosa idea de tener un crío”. Muy bien, pues explíqueme usted cómo es compatible el hecho de que cuidar a los propios hijos sea un marrón con el hecho de que las mujeres los tengan voluntariamente. En otras palabras: las mujeres son tan estúpidas y tan masoquistas que deciden echarse encima el “marrón” de tener hijos a sabiendas, para más inri, de que serán despedidas por ello. (!) Ana_conda, esto tiene la misma plausibilidad psicológica que el dogma feminista de que el matrimonio es un infierno y que el dogma de que vivimos en una “cultura de la violación”: ninguna.

      La verdad del asunto es muy otra.
      1) Cuidar al hijo no es un marrón para la inmensa mayoría de las madres. Si lo fuera, no los tendrían, pues ni son necesarios para la economía familiar ni los puede imponer la voluntad del marido (quien, por lo demás, no muestran ningún interés por los niños según el feminismo). Tal vez para usted sea un marrón (si acaso tiene algún hijo) o imagine que lo sería si lo tuviera, pero sea más prudente al juzgar lo que los hijos representan para las demás mujeres. No conozco estadísticas al respecto, pero me parece que no es arriesgado presumir que la inmensa mayoría de las madres están encantadas con tener hijos y cuidarlos. De marrón, nada.
      2) Es muy cierto que las empresas no quieren que sus empleadas se queden embarazadas. La razón es sencilla: el embarazo de la empleada supone pérdidas económicas para la empresa. ¿Debe el Estado subvencionar o compensar a las empresas que tienen empleadas embarazadas? Mi opinión es que sí. Pero lo que debe quedar claro es que la reluctancia de las empresas respecto de que sus empleadas queden embarazadas obedece a razones económicas, no a razones machistas. Cuando aquí todavía existía el servicio militar obligatorio, las empresas rechazaban a los chavales que todavía no la habían hecho. Las compañías de seguros de coche han mantenido (o mantienen) pólizas más caras para los varones menores de 25 años.
      3) Las razones por las cuales son las mujeres y no los hombres las que se retiran del trabajo voluntaria o forzosamente son obvias:
      A) durante los primeros meses de vida es únicamente la mujer quien puede alimentar al bebé.
      B) Algunos trabajos son incompatibles con el estado de embarazo avanzado.
      C) Son las mismas mujeres las que prefieren renunciar al trabajo remunerado (al menos en parte) en favor de la vida familiar.
      D) Hasta la fecha (no sé si la cosa está cambiando) el sueldo del marido suele ser mayor que el de la esposa, pues son los varones quienes ocupan con más frecuencia los trabajos mejor remunerados, bien por la demanda del mercado (ingenierías), bien por la realización de trabajos peligrosos o de horas extras.
      Por lo demás, usted no ha demostrado la mayor: no ha demostrado que cuidar al hijo sea más “marrón” que trabajar (fuera de casa). Usted simplemente da por hecho que los hombres tienen poder para elegir la actividad menos ingrata, cuando ni tienen ese poder ni es evidente que cuidar al hijo sea más ingrato que ir a trabajar.

      Dice usted:
      “En las parejas jóvenes es usual que los dos trabajen, pero cd tocan estos “marrones” le caigan a la mujer.”

      ¿Trabajando ambos las mismas horas y en trabajos similares? Lo siento, necesitaré de pruebas para creerlo. Que usted los asegure no constituye prueba alguna.

      Dice usted:
      “Ok, lo de sois no iba con la intención de inculpar a nadie. Es porque estoy hablando con un hombre. Es como si un hombre me dice: las mujeres sois más bajas de estatura. Aqune yo mida 1.80 entiendo que no se refiere a mi.”

      Bien, no pasa nada. Le voy a suponer buena fe, pero le voy a pedir, no obstante, prudencia en este tipo de comparaciones. Cuando alguien dice “los hombres sois más altos que las mujeres”, es obvio que no pretende afirmar que todos los hombres sean más altos que cualquier mujer, cierto, pero tenga usted en cuenta que si bien se puede aseverar que la mayoría de los hombres son más altos que la mayoría de las mujeres (al menos si son de la misma raza, región, etc.), no se puede afirmar de ningún modo que la mayoría de los hombres son más criminales que cualesquiera mujeres, pues la condición de criminal afecta solo a una minoría de varones (y de mujeres), al menos en circunstancias, digamos, normales.

      Dice usted:
      “No, la mayoría de los hombres noson delincuentes. Pero en general tienen muchas más conductas desviadas de todo tipo que las mujeres. Si usted de cruza en un callejón oscuro con un grupo de hombres y con un grupo de mujres ¿a quein temrá más? Y no solo por la fuerza física. Un grupo de ocho mujeres podría dar una paliza a cualquier hombre medio. Pero saben que esa inclinación en nosotras es notablemente menor, por eso le resultará menos amenazante un grupo de ocho mujeres q uno de 4 o cinco hombres.”

      1) Temeré, sin ninguna duda, más a los varones. ¿Necesariamente porque los hombres sean más agresivos que las mujeres? Los varones son más agresivos con los varones que con las mujeres, como lo demuestran las estadísticas sobre víctimas de violencia callejera.
      2) Un grupo de ocho mujeres puede dar una paliza a un hombre, por supuesto. Pero las probabilidades de que alguna de las asaltantes salga seriamente dañada es muy grande si el hombre es un tipo normal. No muchas mujeres, aunque sean muy agresivas, estarán dispuestas a asaltar a hombres por la calle, máxime si hay hombres disponibles y dispuestos a hacerlos por ellas y para ellas.
      3) Si estalla una guerra, ¿quién será más probable que nos mate: un soldado enemigo o un oficial enemigo? Obviamente, un soldado. ¿Esto demuestra que el soldado es más peligroso que el oficial? Mire usted, varones agresivos e imbéciles hay muchos, pero por cada varón apostado en una esquina dispuesto a asaltar a alguien, hay una mujer, o varias, esperando el botín. Por cada mafioso haciendo “trabajos” violentos, hay una o varias mujeres esperando un fajo de billetes. Estar en la retaguardia en estos casos es, como comprenderá, un verdadero chollo: la mujer del mafioso es, sin duda, cómplice del marido, disfruta de los dineros que este le trae y, encima, pasa desapercibida para la justicia y para la historia. Por favor, dígame usted, sin consultarlo en una enciclopedia, el nombre de la mujer de Pinochet. Dígame usted el nombre de la esposa de Videla. Dígame usted el nombre de la esposa de Goebbels. ¿Y las esposas (en plural) de Josef Menguele? ¿Cómo se llamaba la mujer de Al Capone? ¿No hace falta que siga, verdad? Usted no es que no se acuerde de ningún nombre solicitado: es que ni siquiera los conoce. Yo tampoco. Pues bien: así como no conocemos quiénes eran las mujeres de estos canallas, tampoco sabemos los de las mujeres de cada asaltante callejero. ¿Me capta, verdad?

      Dice usted:
      “el españolito medio siguen teniendo en materia de educación sexual una mentalidad similar a las de los años 70 (se obsesionan con el embarazo, cd eso es muy evitable y les da igual q sus hijos la metan donde quieran (total, nose queda preñado). Ni se preocupan de las ETS, que son el mayor peligro hoy en día. Vamos, como en lo del mundo laboral, una mentalidad anclada en los 70.En otros países europaos ya tienen bastante superadita esta mentalidad.”

      Si el “españolito medio” (¿incluye usted a las mujeres en ese “españolito”?) está tan despreocupado de las ETS la culpa es, principalmente, de las madres, que son las que se ocupan por entero de la educación de los hijos.
      Estoy siendo irónico. Yo no lo creo así: es lo que usted debería creer.

      Dice usted:
      “Lo más seguro que no la agreda. Pero por si lo hace existe la ley de violencia de género. Es una ley que recoge el sentir popular, recoge ese temor preventivo. La mayoría de las mujeres tampoco necesitarán usarla nunca ni pondrán denuncias falsas. Si usted tiene hijas ¿no está mas tranquilo sabiendo que si alguno tiene la mano ligera recibirá un correctivo? La ley ayuda a los padres en la titánica tarea de proteger a sus hijitas de sus propios congéneres”

      1) Y si es la mujer la que agrede al hombre, ¿hay alguna ley específica que lo ampare?
      2) Si usted tiene hijos, ¿no ESTARÍA más tranquila sabiendo que si alguna niñera tiene la mano ligera recibirá un correctivo?
      3) Si tiene usted a uno padre anciano en una Residencia, ¿no ESTARÍA más tranquila sabiendo que si alguna enfermera tiene la mano ligera recibirá un correctivo? Explíqueme usted por qué es menos grave que una mujer maltrate a un anciano que el maltrato de un hombre a una mujer.
      4) Que una ley determinada recoja el sentir popular no significa que ese temor general esté justificado. Los temores preventivos pueden ser, únicamente, prejuicios muy extendidos. En la Alemania nazi se propaló el temor a los judíos, de quienes Hitler recelaba por considerarlos más inteligentes que las almas puras de los alemanes. Pero ¿por qué se propaló ese temor? Sabrá usted que la propaganda antisemita del inteligentísimo Goebbels tuvo “algo” que ver, ¿verdad? Los principios propagandísticos de Goebbels son archiconocidos de los poderosos y, desde luego, son empleados masivamente por las feministas para extender el miedo “preventivo” contra los hombres. Este es un asunto tan importante que merece un artículo. Lo tengo apuntado en mi agenda.

      Dice usted:
      “Esto si que es de traca. El bombero tiene autoridad en materia de incendios porque le avala el ser un experto en la materia, haber pasdo pruebas físicas y psicologicas en una dura oposición. Su autoridad viene de sus conocimientos, no le viene de nacimiento. Y por supuesto, el ha elegido y se ha preparado para ser bombero, ya sea por vocación, porque es un trabajo estable o pq está bien remunerado.”

      1) Carlos ha explicado muy bien las razones por las que a los hombres se les daba una educación formal y más autoridad que a la mujer. Le remito a esas razones. Dígame qué no le convence de esas razones y qué alternativa viable hubiera sido posible. Lo que sí es de traca es la incapacidad del feminismo para entender que la organización de las sociedades en pasadas épocas responde a pura necesidad de supervivencia, no al capricho misógino de nadie.
      2) Hablando de bomberos: ¿sabría usted dar una explicación coherente de por qué todos los bomberos del mundo son, salvo excepciones, varones? Yo me apuesto lo que sea a que usted sí sabría dar tal explicación. Pues fíjese: las razones que explican que todas las personas con autoridad relativa a los incendios sean de sexo masculino son las MISMAS, o casi, que las que explican por qué la mayor parte de las personas con autoridad para otras muchas cuestiones sean, igualmente, de sexo masculino, en especial en pasadas épocas. Es decir, si usted sabe explicarse por qué todos los bomberos son hombres, también sabrá por qué, en pasadas épocas, casi todas las personas con autoridad institucional eran varones.

  12. Rebus dijo:

    “Presunción de inocencia solo para ellas en determinados tipos de delito.´No sé de que delitos hablas. (Ana_conda)”

    Yo se lo explico, Ana_Conda.

    Quizá lo que el amigo Isidro quería decir en realidad era que las mujeres poseen una suerte de Presunción de Veracidad (como la de la policía) puesto que su MERA PALABRA PUEDE SER PRUEBA SUFICIENTE PARA ENERVAR LA PRESUNCION DE INOCENCIA DE UN HOMBRE en los delitos de violencia de género.

    Hace muchos año el Tribunal Supremo estableció una doctrina mediante la cual legalizó y consolidó un derecho extra del que sólo disponen las mujeres. Su palabra es una prueba que puede servir como prueba única. Sin embargo, para el hombre no existe dicha presunción de veracidad sino que ocurre justo lo contrario: Si ellas tienen presunción de veracidad, automáticamente ellos tienen presunción de culpabilidad, por lógica simple. Como lo de la discriminación “positiva”. Por fuerza, el otro lado está discriminado negativamente. Por mucho que se esfuercen en usar el lenguaje para disimularlo.

    Como sé que esto puede resultar difícil de creer le animo a que se lea la jurisprudencia del Tribunal Supremo en este excelente análisis:

    http://noticias.juridicas.com/conocimiento/articulos-doctrinales/4652-la-prueba-y-el-derecho-a-la-dispensa-del-deber-de-declarar-por-la-testigo-victima-en-los-procedimientos-de-violencia-de-genero/

    Se lo resumo:

    La mujer en delitos de violencia de género (no puede ser hombre, por definición) y en violaciones puede emplear su mera palabra como prueba para encarcelar a un hombre. Solo debe cumplir 3 sencillos requisitos: 1) Que no existan motivos espurios o interesados 2) Que la declaración sea persistente 3) Que sea verosímil y lógica, (SSTS 434/99, 486/99, 862/2000, 104/2002, 470/2003, 593/2006, entre otras; así como del Tribunal Constitucional, SSTC 201/89, 160/90, 229/91, 64/94 , 16/2000 , entre otras muchas).

    Pero incluso cuando esos pre-requisitos no se den, también se puede condenar al hombre:

    “ante la probabilidad de que la testigo-víctima incurra en contradicciones consigo misma e incluso con otros testigos, la sentencia de la Audiencia Provincial de Sevilla, Sección Cuarta, de 6 de julio de 2004, afirma, entre otros pronunciamientos, que «nada tiene de extraño que el testimonio de la víctima se muestre cambiante, confuso, inseguro en los detalles. Ése es precisamente un comportamiento normal en quien sufre un trastorno reactivo de personalidad vinculado al maltrato continuado. Lo verdaderamente sospechoso habría sido que un testigo, en tales condiciones anímicas y con tales precedentes biográficos, hubiese proporcionado desde un principio un testimonio perfectamente articulado y coherente» (sic). Por tanto, será preciso que en el complicado contexto de la violencia de género y atendiendo a la creciente gravedad que se le atribuye a este tipo de delincuencia, se relativice la exigencia de este requisito”

    Dicho de otro modo, que la palabra de la mujer posee eficacia como prueba única (cosa que no ocurre con el hombre, a pesar del art 14 de la Constitución) en los delitos de violencia de género y violación (En el resto no, pero todo se andará…). Y solo tiene que cumplir que el relato sea creíble y sin contradicciones. Y a veces, ni siquiera eso es necesario.

    O sea, no es que Isidro lo haya dicho por decirlo. Es que realmente es así. Jurídica y legalmente la mujer posee unos derechos extra que el hombre no tiene. Insólito pero cierto.

    No se si esto le aclara la cuestión.

    Saludos

    • Isidro dijo:

      Muchas gracias, Rebus, por esta aportación. Luego retomaré la cuestión.
      Saludos.

      • Rebus dijo:

        Un placer, amigo Isidro. Disfruto muchísimo leyendo los argumentos llenos de coherencia y racionalidad con que sueles abordar estos temas.

        Para completar la información, aporto también este otro análisis mucho mas sencillo y resumido sobre la validez del testimonio de la mujer como prueba única de cargo,.

        http://www.legaltoday.com/practica-juridica/penal/penal/la-declaracion-de-la-victima-de-violencia-de-genero-como-prueba-testifical?voto=5

        A la población le resulta muy chocante enterarse de que las mujeres poseen esta suerte de presunción de veracidad en casos de violencia de género, que no tienen los hombres en ningún caso. Cuando se lo explicas, se quedan bastante pensativos. Excepto las que ya sabemos, claro.

        Abrazos cordiales

      • Isidro dijo:

        Muchas gracias, amigo Rebus. El placer es mutuo.
        Así es, a las mujeres les asiste la presunción de veracidad en cuestiones de violencia conyugal. Dimana tal creencia, creo, de la convicción, igualmente falsa, de que las mujeres no son agresivas, de que son, por tanto, inofensivas e inocentes. Si un hombre acusa a una mujer de haberlo maltratado, a ella le asistirá la presunción de inocencia, de modo que será él quien tenga que demostrar que la acusación es verdadera. Es lo lógico. Si la que a acusa es ella, la presunción de inocencia no le asistirá a él. Estamos ante un retroceso penal gravísimo.
        Corre el siglo XXl y seguimos profesando el más simplón de los maniqueísmos. Me pregunto si las divisiones maniqueas (buenos absolutos / malos absolutos) responde a una estrategia del Poder o es, más bien, una inclinación natural de la mente humana (de la que los poderosos se aprovechan). Es como si la gente tuviera una imperiosa necesidad psicológica de ordenar el mundo social de la manera más sintética posible: aquí los buenos; allí los malos. Me pasma, la verdad, la facilidad con que tanta gente identifica todo el mal, o todo el bien, con el comunismo, el fascismo, el neoliberalismo, el cristianismo, el islamismo, etc., etc. Y es completamente lógico que cada cual tenga sus preferencias ideológicas, pero no lo es tanto que se alimente una visión daltónica del bien y el mal, una visión chata y sin matices, cuando si algo nos ha enseñado la historia es que todos los sistemas de poder son susceptibles a la corrupción y el delito, tal vez porque el denominador común de todos ellos es que están integrados por seres humanos, de suyo imperfectos. En este nuevo maniqueísmo que nos trae el feminismo hay, no obstante, algo nuevo: los señalados como “malos” absolutos (los hombres) no ofrecen apenas resistencia al discurso que los criminaliza. No ocurre tal cosa en otras divisiones: los comunistas se defienden ferozmente de quienes los consideran malos, los fascistas hacen lo propio, los cristianos ídem, etc. Los varones son, probablemente, las únicas víctimas del maniqueísmo que colaboran con sus acusadores. Lo irónico es que, para más inri, son las mujeres feministas quienes se lamentan de que sean las mujeres las únicas víctimas de opresión que colaboran con el opresor. No señoras: es justo al revés. Son los hombres quienes colaboran con ustedes en una especie de morbosa autoflagelación o autodestrucción.

        Un abrazo.

  13. Babel dijo:

    Anaconda, Isidro y Rebus ya te han contestado bastante bien, yo pongo la guinda haciéndote una pregunta:
    ¿No estarías más tranquila si tuvieses un hijo y éste tuviese presunción de inocencia ante la ley cuando se trata de una mujer que es su pareja y lo denuncia por maltrato?

  14. Babel dijo:

    “Me pregunto si las divisiones maniqueas (buenos absolutos / malos absolutos) responde a una estrategia del Poder o es, más bien, una inclinación natural de la mente humana (de la que los poderosos se aprovechan).” (Isidro)
    No creo que sean cosas excluyentes. Yo diría que la estrategia del poder es aprovecharse de las inclinaciones naturales de la mente humana.
    El feminismo saca lo peor de ambos sexos.
    En las mujeres, el victimismo exacerbado para conseguir privilegios.
    En los hombres, el deseo de pisotear a los de su mismo sexo para ganarse el favor de las mujeres.

    • Isidro dijo:

      Exacto, Babel. Por eso he añadido el paréntesis. Lo que no tengo claro que sea algo consciente o inconsciente en los poderosos. Creo que nunca lo sabré. Tal vez haya de todo, pero me inclino a pensar que es algo inconsciente en su mayor parte. No creo que los Miguel Lorente y compañía estén por encima de las tonterías que defienden, pero tampoco es algo de lo que pueda estar seguro.

  15. Rebus dijo:

    “Así es, a las mujeres les asiste la presunción de veracidad en cuestiones de violencia conyugal. Dimana tal creencia, creo, de la convicción, igualmente falsa, de que las mujeres no son agresivas, de que son, por tanto, inofensivas e inocentes” (Isidro).

    Desde el punto de vista jurídico no es exactamente así, querido Isidro.

    La Sentencia del TS 725/07, de 13 de septiembre, con cita de las Sentencias del mismo Tribunal 409/04, de 24 de marzo, 104/02, de 29 de enero, y 2035/02, de 4 de diciembre, justifica esta especial dispensa basándose en que “nadie debe padecer el perjuicio de que el suceso que motiva el procedimiento penal se desarrolle en la intimidad de la víctima y del inculpado, so pena de propiciar situaciones de incuestionable impunidad, como sucede en buena parte de los procedimientos competencia de los Juzgados de Violencia de la Mujer.

    El Tribunal Supremo, que no es tonto, ya se ha cuidado muy mucho de no perpetrar un disparate jurídico, no dejando negro sobre blanco la prueba irrefutable de discriminación palmaria e intolerable en un estado de derecho.

    Fíjate que en ningún momento dice “la mujer” sino “la víctima” y no dice el “hombre” sino el “inculpado”….y también dice “nadie” debería padecer”¿has visto que cucos? La víctima, en teoría, puede ser cualquiera, lo mismo que el inculpado. Y el “nadie” se puede referir a ambos sexos, claro. Esta concordancia de géneros genéricos es puramente casual, pero en puridad, cuando dicen “víctima” caben igual hombres o mujeres y cuando dicen “inculpado” lo mismo.

    Sin embargo, la trampa se encuentra en la ley de violencia de género. Resulta que el delito de violencia de género NO EXISTE para el hombre. Solo se genera cuando un hombre agrede a un mujer que ha sido o es su pareja. Por tanto, a la hora de la verdad, es imposible que esta doctrina se le pueda aplicar mas que una mujer y en este tipo de delitos específicos. Al hombre jamás, porque una denuncia de maltrato de un hombre a una mujer no conforma un delito de violencia de género nunca, por definición.

    Siendo rigurosos, esta doctrina se inició hace muchos años no en viogen sino en los delitos de violación, que en teoría, si podría ser aplicada a un hombre que ha sido violado por una mujer o por otro hombre. Pero al final, lo que ha sucedido es que la doctrina de la palabra de la mujer como prueba única de cargo se ha generalizado hacia la violencia de género. Así de triste.

    Y fíjate otra cosa curiosa. Resulta que el Tribunal argumenta y justifica este privilegio porque la “victima” (mujer, y no puede ser otra cosa por ley de genero) está siendo sometida a agresiones en la intimidad de su hogar y por tanto, especialmente difícil de demostrar, y por eso hay que otorgarle ese plus de credibilidad (no porque sea menos agresiva o mentirosa). Sin embargo, esta justificación hace aguas por todos lados, Y voy a argumentarlo de modo objetivo:

    1) Los delitos de violencia de género son precisamente los más fáciles de demostrar porque son los UNICOS que por sus especiales características se repiten en el tiempo y en el espacio. Es decir, que los maltratadores, no agreden una vez. Muy al contrario, agreden(psicológica o físicamente) día sí y otro también y siempre en el mismo lugar (la casa), por tanto, para la víctima sería muy fácil anticiparse al delito y grabarlo con el móvil o con cualquier otro medio de prueba a su disposición.

    2) La media de denuncias por mujer asciende a 3.9 (Datos del CGPJ), por tanto, si en casi 4 denuncias que has puesto contra tu marido, no aciertas a conseguir una sola prueba del delito, mas que tu palabra…muy raro ¿no?. Mas bien diría que se trata de denuncias falsas porque no hay ningún hecho delictivo que pueda grabar ni probar ni documentar a pesar de saber cuándo y dónde lo va a perpetrar.

    3) Existen multitud de otros delitos que también se cometen en la “intimidad” de algún lugar y cuya dificultad de ser probados es similar y sin embargo, a nadie se le ocurre privilegiar a los afectados para que su palabra valga más que la del acusado.

    La consecuencia de esta presunción de veracidad en la mujer contra los hombres tiene unos efectos claros: un montón de condenados que eran inocentes y otro montón de procesados que aunque no sean condenados, les arruinan la vida cuando la apisonadora de género les pasa por encima en forma de calabozos, estigmas sociales, pérdida de trabajo, pérdida de custodia, etc.

    Datos del Ministerio de Sanidad que hacen sospechar que el argumento se cumple:

    * Número de hombres condenados por v.d.g. en situación de ‘activos’ en 2015: 51.413. De ellos, su valoración del riesgo (VPR) es la siguiente:

    – el 68% de los 51.413 (35.413) tienen nivel de riesgo NULO o ‘No apreciado’,
    – el 26% (13.184) tienen un nivel de riesgo BAJO.

    Es decir, un 94% de hombres condenados y ‘activos’ No son o en grado mínimo, peligrosos.

    http://www.msssi.gob.es/ssi/violenciaGenero/datosEstadisticos/boletinmensual/2015/home.htm

    De hecho, resulta muy sospechoso que si fueran realmente maltratadores, todos estos que están condenados pero en la calle(la inmensa mayoría, por ser delitos leves):

    http://www.elmundo.es/espana/2015/05/05/5547d5c5ca4741121b8b459e.html

    mas ese 80 % de absueltos que dicen las feministas que son culpables pero que no han podido demostrar su culpabilidad, no hayan hecho aumentar los asesinatos y se mantengan en la misma cifra de siempre que llevamos viendo todos estos años. Con medio millón de “maltratadores” pululando por nuestras calles y resulta que las muertes siguen igual. Raro, raro, raro.

    Estas son las consecuencias de sobreproteger a la mujer. Ninguna mejora en las muertes ni en que las verdaderas maltratadas denuncien(no denuncian el 80%, exactamente igual que hace décadas) y mucho empeoramiento contra centenares de miles de hombres inocentes. Como ya advirtieron hace años los expertos del CGPJ cuando Zapatero les pidió un informe para evaluar la ley de violencia de género.

    Saludos

    • Isidro dijo:

      Excelente análisis, amigo Rebus. En efecto, me refería a la Ley contra la Violencia de Género. Ahí sí que la creencia sobre la bondad e inocencia constitutivas de las mujeres rebosa por sus cuatro costados.
      Mira, ayer estuve hablando con un viejo conocido con el que me llevo muy bien. Hacía tiempo que no lo veía. Le pregunté cómo se encontraba y, radiante, me contestó que muy feliz. Se había divorciado de su mujer (con la que tuvo un hijo). Ella padecía de depresiones y le hacía la vida imposible a él. Se casó con ella con la esperanza de que la podría ayudar a sanar, pero, por desgracia, ocurrió justo lo contrario: por poco no se deprimió el también. Lo “bueno” viene ahora. Me contó que su ex no para de perseguirlo. Lo espera a la puerta del trabajo. Se le mete en el coche si se descuida, en el piso. En fin, puedes imaginártelo. Por ese lado está realmente agobiado. Yo le pregunté si no la había denunciado por acoso. Me contestó que la ley no contempla esa figura jurídica: para la ley, la mujer no puede acosar a un hombre. ¿Es esto cierto, Rebus? Te lo pregunto porque veo que manejas con soltura los temas legales.

      Otra cosa. Ayer mismo hablé con un compañero de trabajo, el cual tuvo un hijo con una mujer de la que se divorció hace unos años. Quise saber si el hijo, que tiene 13 años, había adelgazado con la dieta que le prescribió el médico. Me dijo que había adelgazado unos 10 kilos durante los días en que estuvo con él, pero que, al volver con su madre, se ha estancado. No ha ganado peso, pero tampoco ha perdido nada después de 20 días de estar con la madre. El chaval llegó a pesar la friolera de 111 kilos (recordemos que la custodia la tiene ella). Este hombre está preocupado por la salud de su hijo y por la indolencia de la madre, pero me dijo que no puede hacer nada. Yo le pregunté por qué. Me contestó que cuando él le dice a los servicios sociales que él tiene dinero para quedarse con la custodia del hijo, le contestan algo así como “Ah, pues ese dinero que engrose la pensión de la madre para que pueda cuidar mejor al niño”. Y si les contará que no tiene dinero, con más razón la custodia se la dan a la madre. Es decir, tanto si el hombre tiene recursos económicos como si no los tiene, la custodia se concede, por defecto, para la madre, incluso en el caso en que la madre muestra una clara negligencia. Y lo curioso del asunto es que la Administración sabe que ella debe de estar ganando dinero fraudulento; es decir, de algún trabajo sin declarar, pues no es posible que nadie se crea que esta mujer pueda cuidar a su hijo con la pensión que le puede pasar el padre, que asciende, únicamente, a 250 euros. En efecto, la mujer saca mucho dinero en negro de un trabajo no declarado, pero esto no parece importarle ni lo más mínimo a la Administración. Y tampoco parece importarle -y esto es más grave aún- ni lo más mínimo la salud del chiquillo que, como digo, sigue la dieta cuando lo cuida su padre pero no la hace cuando lo “cuida” la madre. ¿Cómo lo veis?

      Saludos.

  16. Babel dijo:

    Isidro, yo creo que es algo bastante consciente en los poderosos. El ser humano (por desgracia) tiene una tendencia innata a querer pisar de forma consciente al prójimo. La mayoría de personas ven la vida como un campo de batalla en el que o pisas o eres pisado.
    Lo que digo se puede comprobar muy bien en ambientes laborales o académicos con los fenómenos de “mobbing” o “bullyng”, que siempre han estado ahí pero a los que ahora se les ha puesto nombre.
    La actitud los medios y el feminismo con los hombres es, ni más ni menos, que la de los acosadores que perpetran “mobbing” o “bullyng”.
    El que perpetra ese tipo de comportamientos es perfectamente consciente de que la otra persona sufre, pero busca a toda costa ganar poder.
    Hay una frase que me dijo mi padre cuando aún era demasiado pequeño para comprender el alcance que tenía: “cuando veas a alguien que ha llegado lejos en la vida, piensa a quien habrá tenido que pisar”.
    Con el tiempo me ha resultado desolador comprobar lo verídico de lo dicho.
    El feminismo es una forma más que tiene el ser humano de pisar a los demás, quizás con la particularidad de que hay una parte importante del grupo criminalizado que se suma a los ataques esperando beneficios o porque son, sencillamente, cortitos de entendederas.
    Yo puedo entender que alguien escuche que feminismo es igualdad y se lo crea, pero eso porque lo dijeron en la TV o se lo contaron en el colegio.
    Que alguien, después de leer a feministas históricas (recordemos que se habla de la exterminación del varón o de que toda penetración es violación) o de leer webs feministas (si te metes en webs como “pikaramagazine”, “alasbarricadas” o “eldiario.es” los insultos y la criminalización hacia los hombres son el pan nuestro de cada día) siga diciendo que feminismo es igualdad no lo veo ni medio normal.
    Si se te ocurre alguna opción alternativa me la dices, pero a mi lo que se me representan son personas que quieren pisar a los demás (mayoritariamente) o gente de una inteligencia especialmente baja.
    Voy a poner un ejemplo de una de las páginas mencionadas:
    http://www.alasbarricadas.org/forums/viewtopic.php?f=10&t=57750
    “Es que no se sufre por igual. Mientras un varón podrá estar con la cervecita en la terraza, la mujer tiene que ocuparse de las tareas domésticas. Mientras el varón golpea y asesina, la mujer recibe y muere. Mientras el varón gana un salario mayor, la mujer recibe uno inferior. Mientras el varón puede permitirse el lujo de babear ante las mujeres que pasan, la mujer sufre el acoso callejero. Mientras unO oprime, la otrA sufre la opresión.”
    Dejo lo más representativo, aunque recomiendo la lectura entera del hilo.
    Después de leer este tipo de cosas en espacios feministas, no creo yo que haya demasiadas excusas en decir que se está engañado. Ese párrafo que he puesto es de lo más estándar en los foros feministas, y hace lo que se hace siempre en este tipo de lugares: escupir a los varones.
    Cierto es que a veces puede ser que no captes sutiles ataques de los demás, a todos nos ha pasado alguna vez. Lo que no le pasa a nadie (o a casi nadie) es no darse cuenta de que le están insultando a viva voz.
    Me resulta también curioso que entre los “antisistema” se den este tipo de comportamientos y cómo el sistema fabrica tontos útiles. El feminismo diría yo que es de los principales Caballos de Troya.
    Ya comenté en alguna ocasión que el rap en España, música supuestamente contestataria, es feminista.

    • Isidro dijo:

      Ese es el punto, Babel, estoy de acuerdo: los seres humanos (hay excepciones, claro) tienden a pisotearse, y lo hacen de manera inconsciente, como bien lo demuestran los niños. Detectan los puntos débiles del otro y le atacan por ahí sin piedad. ¿Se convierte ese impulso inicialmente inconsciente en consciente cuando nos hacemos adultos? ¿Se hace consciente en los poderosos? ¿En todos? Es una cuestión que de verdad se me escapa. En realidad, para manipular a la población bastará con aplicar los principios propagandísticos que Goebbels dejó sentados durante el nazismo. Son principios formales, aplicables a cualquier contenido. Como es un tema muy complejo, si te parece lo retomamos en el apartado “Comentarios fuera de tema” en cualquier otro momento.

      Saludos.

  17. Rebus dijo:

    El tema del “acoso” tiene miga porque el código penal no lo contemplaba (hasta hace unos días) con ese nombre, ni para el hombre ni para la mujer. Este tipo de acciones que me comentas que le estaba haciendo la mujer no podían encuadrarse nada que estuviera penalizado, aunque un abogado espabilado podría iniciar una demanda por coacciones, que es lo mas parecido. Hasta ahora Lo único que existe que contenga ese nombre es el “acoso sexual” y no impone ningún tipo de sexismo:

    Del acoso sexual

    Artículo 184

    1. El que solicitare favores de naturaleza sexual, para sí o para un tercero, en el ámbito de una relación laboral, docente o de prestación de servicios, continuada o habitual, y con tal comportamiento provocare a la víctima una situación objetiva y gravemente intimidatoria, hostil o humillante, será castigado, como autor de acoso sexual, con la pena de prisión de tres a cinco meses o multa de seis a 10 meses.

    2. Si el culpable de acoso sexual hubiera cometido el hecho prevaliéndose de una situación de superioridad laboral, docente o jerárquica, o con el anuncio expreso o tácito de causar a la víctima un mal relacionado con las legítimas expectativas que aquélla pueda tener en el ámbito de la indicada relación, la pena será de prisión de cinco a siete meses o multa de 10 a 14 meses.

    3. Cuando la víctima sea especialmente vulnerable, por razón de su edad, enfermedad o situación, la pena será de prisión de cinco a siete meses o multa de 10 a 14 meses en los supuestos previstos en el apartado 1, y de prisión de seis meses a un año en los supuestos previstos en el apartado 2 de este artículo.

    http://noticias.juridicas.com/base_datos/Penal/lo10-1995.l2t8.html

    Sin embargo, el nuevo código penal, que ha sido aprobado hace unas semanas precisamente, lo ha inventado justo tal y como lo describes. Y con ese nombre. Parece que en principio tampoco separa un sexo de otro. En la literalidad de la ley no aparece por ningún lado que no pueda ser un hombre el demandante y una mujer la demandada:

    ACOSO

    El artículo 172 ter del nuevo Código Penal considera delito de acoso las siguientes conductas:

    «1. Será castigado con la pena de prisión de tres meses a dos años o multa de seis a veinticuatro meses el que acose a una persona llevando a cabo de forma insistente y reiterada, y sin estar legítimamente autorizado, alguna de las conductas siguientes y, de este modo, altere gravemente el desarrollo de su vida cotidiana:

    1.ª La vigile, la persiga o busque su cercanía física.

    2.ª Establezca o intente establecer contacto con ella a través de cualquier medio de comunicación, o por medio de terceras personas.

    3.ª Mediante el uso indebido de sus datos personales, adquiera productos o mercancías, o contrate servicios, o haga que terceras personas se pongan en contacto con ella.

    4.ª Atente contra su libertad o contra su patrimonio, o contra la libertad o patrimonio de otra persona próxima a ella.”

    Pero de nuevo, fíjate que la ley violencia de género vuelve a dar una vuelta de tuerca porque la mujer adquiere privilegios con este tipo de delito, que en principio partía de una supuesta igualdad pero al final sucede lo que ya sabemos: aumenta las penas y, además, no requiere denuncia previa de la víctima. Lo de siempre. Un hombre ya puede denunciar a una mujer por “acoso y hostigamiento” pero la policía se reirá en su cara, amén del juez. Y si lo denuncia ella, entonces al calabozo y 1 o 2 años de juicio y cárcel si te condenan.

    http://iurisbilbao.es/violencia-de-genero-el-nuevo-delito-de-acoso/

    O sea, que tu amigo ya puede denunciar a su exmujer por acoso y hostigamiento, art 172 ter

    http://noticias.juridicas.com/base_datos/Penal/lo10-1995.l2t6.html#I4940

    Pero como sea ella quien el denuncie por acoso(basta con que ella diga que se le quedó mirando desde una acera o que la vigila)…que se prepare.

    Cuéntanos cómo le ha ido.

    Saludos

    • Isidro dijo:

      Gracias, Rebus.
      Puedo añadir (me informó ayer un amigo) que este hombre ya ha llamado varias veces a la policía porque ella, como dije, lo va persiguiendo. Imagino la suerte de él si invirtiéramos los papeles. Una mujer con depresión, desquiciada y obsesionada con el exmarido puede hacer cualquier barbaridad (como la podría hacer un hombre). En fin, que no le pase nada. Ya les contaré si hay novedades. Ojalá se solucione.

  18. Pingback: Hacia una nueva historia de las relaciones de género | ¿Quién se beneficia de tu hombría?

  19. Isidro dijo:

    Muchas son las cosas del feminismo que me dejan perplejo. Una de las que figuran entre las más arrebatadoras es su incapacidad para juzgar los hechos del pasado de acuerdo a sus particulares circunstancias, las cuales, muchas veces, condicionan de manera férrea o determinan la forma de organizarse las sociedades. Una incapacidad de tal calibre que de este movimiento solo cabe esperar palos de ciego: nula puntería e inocentes aporreados. Así, el feminismo, en sus atolondrados ataques al hombre, apunta directamente al matrimonio, tomándolo como uno de sus peores enemigos. Sin embargo, es evidente que el matrimonio nació con una clara vocación protectora de la mujer (aunque también por otros motivos). Hay que explicarle a las feministas cosas tan sencillas como la siguiente: durante la mayor parte de la historia, la humanidad ha carecido de métodos anticonceptivos eficaces, y tampoco ha tenido manera de conocer la paternidad del bebé. ¿Cómo podía saberse a ciencia cierta quién había dejado embarazada a una mujer? Hoy tenemos la posibilidad de hacer pruebas genéticas para conocer si tal o cual hombre es el padre biológico de un bebé, pero esta posibilidad no existía hasta hace muy poco tiempo (y sigue sin existir para gran parte de la humanidad actual). Sonroja tener que recordar cosas tan simples y accesibles, pero es que el feminismo tiene enormes dificultades para sumar dos y dos. Pues bien, la incapacidad para identificar al coautor masculino del embarazo de la mujer, dejaba a esta en una situación muy “embarazosa” (valga la broma), pues el padre podía inhibirse de su responsabilidad como coautor del embarazo y como padre de la criatura. Es decir, se corría el grave riesgo de que la futura madre quedase sola y desamparada con el niño. El matrimonio cambia esta situación tan riesgosa para la mujer, pues establece una unión oficial y pública entre hombre y mujer que permite identificar directamente al padre de todo niño que salga de las entrañas de la mujer (de hecho, a él se le asignan incluso los bastardos que la mujer concibe de una relación extramatrimonial). Claro, hoy tenemos anticonceptivos eficaces y pruebas de paternidad fidedignas, pero eso es HOY, señoras. hoy. Lo opresivo para la mujer sería la ausencia de matrimonio, especialmente en sociedades carentes de ese tipo de métodos y pruebas genéticas. ¿Quieren renegar del matrimonio? Háganlo, pero tengan la honradez intelectual de renegar, igualmente, de los anticonceptivos modernos y de las pruebas de paternidad, y luego hablamos de lo opresivo que es el matrimonio para las mujeres.
    El matrimonio, por tanto, es una institución creada para proteger a las mujeres de estos riesgos. No solo para ello. Tanto hombres como mujeres necesitan hijos, bien por razones económicas (en las sociedades pre-industriales) como por razones emocionales o de otro tipo (garantizar el cuidado de los padres ancianos, etc.). También al hombre que quiere un hijo le resulta beneficiosa una institución que le reconozca la paternidad y custodia del niño. El matrimonio ha evitado, por tanto, el desamparo de las mujeres embarazadas y eventuales conflictos de sangre entre varones que pretenden a la misma mujer o reclaman la paternidad de un bebé. También ha traído problemas, obviamente, pues nada hay perfecto. Pero lo que debería quedar claro es que el matrimonio no es, en modo alguno, una institución establecida en contra de la mujer o indiferente a sus intereses.

  20. Babel dijo:

    Muy buen comentario Isidro, como es costumbre en ti. Añadiré algo:
    Para la inmensa mayoría de las mujeres, el matrimonio es el día más feliz de su vida y un acontecimiento que esperan con toda la ilusión del mundo.
    Según las feministas, las mujeres son una panda de retrasadas mentales (lo digo sin pretensión de ofender a quien sufra retraso mental) que celebran por todo lo alto y con muchísimas ganas el hecho de que van a ser oprimidas.
    Creo que es algo profundamente ofensivo para las mujeres.

  21. Sandra dijo:

    “La mili en España y en otros países desarrollados dejó de ser obligatoria hace ya bastantes años. Los que la mantienen son países con valores más tradiccionales y menos feministas.” (ana-conda, 4 de agosto de 2015)

    “La autoridad que ha tenido (y sigue teniendo por inercia histórica auqnue cada vez menos) el hombre sobre la mujer viene, si se me permite la expresión, “por sus cojones” nunca mejor dicho. Es decir por tener pene. Porque si. Sin tener que tener ningún conocimiento ni demostrar nada. Más bien yo creo que es pq históricamente han utilizado la fuerza física para mantener a las mujeres “en su sitio”.” (ana_conda, 12 de agosto de 2015)

    “por cierto, durante la revolución industrial las mujeres aguantaron condiciones de trabajo tan infrahumanas como los hombres. Sobre eso hay mucha documentación” (ana_conda, 12 de agosto de 2015)

    “En el caso de los hombres, hasta hace nada tenían una autoridad total y absoluta sobre sus esposas. Les podían permitir o prohibir trabajar, estudiar, sacarse el carnet de conducir, abrir una cuenta del banco, viajar….vamos como eternas menores de edad o deficientes mentales profundas.” (ana_conda, 12 de agosto de 2015)

    “Pues no sé como funcionarían y cómo sería de efectivas en la práctica estas leyes protectoras. Pero si que sé como funcionaban en la época franquista, mucho más reciente.” (ana_conda, 23 de agosto de 2015, en “La violencia doméstica en Castilla durante la Baja Edad Media)

    “Dado que als mujeres han estado históricamente en desventaja al ser menos fuerte” (ana_conda, 23 de agosto de 2015, en “Los amantes autorizados de las aristócratas casadas en la España del Siglo XVIII”).

    Lo primero que se le puede pedir a nuestra feminista es que argumente con coherencia. Si ella quiere hablar de la situación de hombres y mujeres en la España actual es lógico que lo haga sólo a partir de la realidad de hoy en día, y omita lo que sucedía en otro tiempo; si quiere hablar de hombres y mujeres en el pasado, es correcto que se remita a la historia; y si quiere hablar de lo actual y lo pasado juntamente, se debe entender que lo haga tanto para ellos como para ellas. Pero lo que no se puede aceptar es que ana_conda, y por pura conveniencia, recurra a la “memoria histórica” una y otra vez para cosas que le sucedían a las mujeres (en los cinco últimos párrafos entrecomillados ana_conda lo hace), y al mismo tiempo obvie lo que le sucedía a los hombres recurriendo al pretexto de que eso pasó “hace ya bastantes años” (el servicio militar obligatorio).
    Y ahora pasemos a comentar los datos aportados por ana_conda. Nuestra feminista no aporta fechas concretas que sustenten lo que ella dice, pues en su lugar introduce expresiones de tipo relativo (“hace ya bastantes años”, o “hasta hace nada”) que un lector no prevenido podría entender como alusivas a algo que sucedió hace mucho tiempo (el fin del servicio militar obligatorio para los varones) o hace muy poco tiempo (el fin de la licencia marital), estableciendo de hecho un antes y un después en donde da por descontado que las que más tardíamente sufrieron discriminación fueron las mujeres. Sin embargo, si nos molestásemos en investigar las fechas concretas de esos hechos, llegaríamos a la conclusión de que la realidad histórica es justamente la contraria a la que ana_conda pretende hacernos creer.
    Pues bien, la suspensión efectiva -que no abolición- del servicio militar obligatorio para los varones (obligación que sigue estando en la Constitución de 1978), y del que ana_conda dice que “dejó de ser obligatoria hace ya bastantes años”, data del año 2001. En cambio, el fin de la “licencia marital”, que suponía el permiso del marido para abrir cuentas bancarias, y de la que ana_conda dice que fue “hasta hace nada”, data de mayo de 1975 (BOE del 5 de mayo de 1975, páginas 9.413-9.419). Ya ven, las mismas cortes franquistas que en 1970 y 1971 rechazaron tomar en cuenta sendos proyectos de ley para regular la objeción de conciencia al servicio militar (porque las cortes eran más ultraconservadoras y militaristas que el propio gobierno de Franco), son las mismas cortes que sólo 4 años más tarde se muestran tan comprensivas ante las discriminaciones que sufrían las mujeres.
    Personalmente me es indiferente que las leyes feministas hayan sido ejecutadas en España bajo gobiernos de derechas o de izquierdas. Pero en este caso es importante destacar el protagonismo de esa derecha, tanto dictatorial como sus herederos de la derecha constitucional, y en parlamentos siempre mayoritariamente masculinos, porque ello desmonta el mito feminista según el cual las leyes feministas serían una consecuencia de una supuesta -pero nunca probada históricamente- lucha de las mujeres en pro de sus derechos, y todo ello bajo gobiernos de la izquierda.
    No creo, para terminar, que ana_conda haya pretendido engañar a los lectores de este blog con datos que no son ciertos. Más bien creo que nuestra feminista repite supuestos que repetidamente reproduce la propaganda feminista, pero que nadie somete a crítica. Esas consignas pueden ser válidas para tuitear frases demagógicas o para participar en foros como PíkaraMagazine, donde sus parroquianas aplaudirán cualquier cosa que despotrique contra los hombres, y que ellas, eufemísticamente, llaman “patriarcado”, pero carecen de todo valor en un medio como este blog, donde su autor fundamenta lo que dice en datos contrastables.

  22. Magi dijo:

    Interesante artículo. Yo he leído que muchos Vikingos hacían sus expediciones para conseguir bienes materiales que les permitiesen acceder al matrimonio , o incluso si ya estaban casados para mejorar la economía familiar.

    Lo digo porque me recuerda a lo de los españoles en América.

    Y por lo visto cuando una mujer vikinga era maltratada suponía un divorcio ipso facto .

  23. Magi dijo:

    Yo creo que la mayoría de los y las feministas no acepta que una mujer sea quien pueda preferir cuidar de sus hijos, disfrutar más tiempo de la lactancia materna, no , porque esto es el sometimiento del patriarcado , los tienen que dejar en una guardería a la semana de nacer , o ya puestos abortarlos directamente (que no lo dicen así, pero a veces lo parece ).

    No entienden que una mujer pueda preferir disfrutar de su marido y sus hijos en vez de ganar mucho dinero y tener un alto estatus social (algo que además solo unas pocas mujeres podrán conseguir , incluso cuando se consiga el empoderamiento de las mujeres, ya que eso es lo que ya les pasaba a los hombres ).

    • Yo puedo entender que el dinero da libertad y autonomía, y que eso puede librar a una mujer de situaciones de abuso (o al menos darle más opciones porque puede mantenerse). El problema es que el argumento no se queda ahí, y termina describiendo el trabajo doméstico como explotación, lo cual es justamente derogatorio para las mujeres que escogen quedarse en casa.

      • Pepe dijo:

        No es la primera vez que oigo eso argumento pero no está fundamentado con datos, ¿qué porcentaje de mujeres maltratadas son proveedoras y cuantas no? Porque en los países nórdicos es muy normal que la mujer provea y también hay maltrato.

      • No es realmente lo mismo. No es que a las mujeres trabajadoras lo sufran menos por trabajar, sino que pueden tener más opciones para salir de esa situación.

  24. Pepe dijo:

    También tendríamos que preguntarnos en que porcentajes tener un salario te ayuda a salir de esa situación, no sabemos cuan determinante son otros factores como el miedo o la dependencia emocional.

    • Aquí no creo que sean tan necesarias las estadísticas. El dinero no te garantiza que puedas salir, pero te da más opciones que si no lo tienes. Claro que no es el único factor. Si tienes familia, amigos o una buena red de apoyo también es importante.

      • Magi dijo:

        Pero Carlos, es que el maltrato y el abuso en la pareja no es el único tipo de maltrato.

        Pensemos en el sistema educativo (que es obligatorio) y en el ámbito laboral (que ncesitamos para sobrevivir) , ahí se dan muchos casos de maltratos y abusos, lo que pasa es que el maltrato en la pareja es más mediático que los otros, supongo que por que atacarlo no perjudica al sistema , como si lo haría si se atacasen los otros.

        Yo recuerdo haber tenido una jefa que era una explotadora sin empatía con sus trabadores y trabajadoras.

        Por eso , y aunque apoyo el empoderamiento femenino y es necesario y justo, no creo que vaya a cambiar ni a mejorar la situación de muchas mujeres, lo mismo podríamos decir de los hombres.

      • Por supuesto. Sólo digo que el dinero da más opciones para salir de una relación de pareja abusiva (ese dinero puede ver o no de trabajar), claro que no lo garantiza, ni es la única variable importante.

  25. Magi dijo:

    Pues hace poco leí que los problemas de las mujeres africanas se debían a que se las consideraba seres débiles que debían ser protegidas (el típico discurso feminista ) .

    En Africa las mujeres, incluso las niñas pequeñas son las encargadas de llevar el agua a la comunidad . Para ello deben de caminar solas por lugares peligrosos , tanto por los animales salvajes como por las mafias de la prostitución que han secuestrado a muchas .

    http://www.globalhopenetwork.org/europe/blog/walking-through-danger-get-dirty-water

    Luego está el tema de la mutilación genital , muy grave. A edades muy tempranas las chicas tienen que trabajar tanto fuera como en el trabajo doméstico .

    Y también a edades muy tempranas empiezan a tener hijos.

    No sé que noción tendrán en Africa de la protección, pero si yo quisiera proteger a una hija mía no haría tales cosas.

    • Error mío. Debería haber dicho, “la gran mayoría” son hombres. Aquí se muestra un estudio hecho en el sur de Kenya. En la página 263 se puede encontrar esto:

      Herders Kenya

      Libro: https://books.google.com/books/about/Grazing_on_the_Edge_Cattle_Mobility_Ecol.html?id=YhPVmpk89IYC

      También recordemos en las páginas del enlace anterior que mostré, que el pastoreo incluye más tareas que supervisar y transportar el ganado, como construir cercas o cavar los fosos para el agua, tareas que realizan los hombres (consultar el libro del comentario anterior, mismas páginas). Igual que en la agricultura también suele haber división, como los hombres preparando el terreno y las mujeres realizando la siembra, por ejemplo (aunque no me refiero necesariamente a Kenya).

      En este libro se tratarn tareas que hacen los hombres que no se mencionan en otras partes, sin que sepamos muy bien por qué (p. 461 en adelante).

      https://books.google.com/books/about/Kenya_from_Within.html?id=mNghAAAAMAAJ

      Los niños varones también traen agua a casa, aunque imagino que no en la misma proporción que las niñas (el enlace es de un documental):

      • Magi dijo:

        Las mujeres también practican el arado y la labranza, no solo la siembra:

        https://womennewsnetwork.net/2013/07/30/supporters-non-supporters-gmo-africa/

        Pero también trabajan en la pesca y las industrias de extracción :

        La mujeres son el 40-50% de los mineros en Africa, pero en algunas regiones son el 60%-100% :

        http://siteresources.worldbank.org/INTOGMC/Resources/336099-1163605893612/hintonrolereview.pdf

        Y las mujeres también construyen :

        Aquí paso otros links sobre el trabajo femenino :

        https://ongawaenterreno.wordpress.com/author/miguelplataalcalde/

        http://www.huffingtonpost.es/2015/04/23/fotos-mujeres-trabajo_n_7125370.html

      • Magi,

        Mencioné una sola actividad para cada sexo (preparación del terreno/hombre y siembra/mujer) para explicar que en la agricultura puede haber una división sexual del trabajo (y por tanto también el pastoreo/ganadería), y estas dos actividades son representativas en el África Subsahariana por estar así frecuentemente repartidas. Eso es distinto a decir que “los hombres sólo preparan el terreno” o “las mujeres sólo siembran”. Por supuesto hay más actividades involucradas. De hecho en esta bitácora ya afirmé lo siguiente:

        Algo parecido ocurre con su otra afirmación “las familias [en el África Subsahariana] las sustentan las mujeres. Hay un hombre que anda por ahí, pero que aporta muy poco al bienestar familiar ”. Esto es, cuanto menos, una verdad a medias. En muchos de estos países las mujeres se especializan en la agricultura de consumo interno o subsistencia (con la que principalmente se alimenta a la familia) mientras que los hombres se centran en cultivos comerciales más rentables (lo que llaman en inglés “cash crops”) para cubrir el resto de necesidades: ropa, medicina, etc. Y esto no significa que los hombres estén completamente ausentes en el primer tipo de agricultura, pues tienden a ser los que preparan el suelo y aran la tierra que trabajarán las mujeres, quienes a su vez tendrán un papel predominante en el sembrado, cuidado, cosecha y preparación de la comida. También es frecuente que el hombre no esté presente porque ha migrado para trabajar como temporero o a centros urbanos (p. 1). Pero como siempre, es más fácil torcer una realidad social para vilificar al hombre.

        El artículo era éste: https://quiensebeneficiadetuhombria.wordpress.com/2014/11/08/la-organizacion-mundial-de-salud-y-los-hombres-cuando-el-prejuicio-se-convierte-en-politica/

        La fuente era ésta (p. 1):

        Disculpa si quizá no me expresé correctamente, pero no quería decir que cada sexo se limitaba a una actividad.

        Sobre las mujeres africanas en el trabajo tradicionalmente masculino (pesca, minería), planteo la misma pregunta que en el pastoreo. ¿En qué segmento trabajan mayoritariamente? El artículo que citas es sobre minería artesanal (informal), que es casi siempre de poca profundidad o ninguna profundidad (filtrar oro de los ríos, por ejemplo), lo cual no quita que pueda ser explotadora a su manera. Lo mismo preguntarse de la industria pesquera: limpiar el pescado dista de ser un trabajo deseable, pero es un segmento diferente al de pescar en alta mar. Igual en la construcción, ¿cómo de representativo es el video? ¿Hay muchas o pocas mujeres en el sector (formal e informal)?, y las que haya, ¿cuál es la proporción por cada segmento?

        Sé que soy muy exigente con estos detalles pero es que si algo me ha enseñado escribir aquí es que el discurso de género actual domina el arte de las medias verdades (no te acuso a ti, sólo digo que el discurso en general está viciado). Y cuanto más lejos de Occidente se va uno, mucho peor, pues la mayoría de las veces la información “de género” viene a través de ONGs que operan bajo esto esquemas mentales. Ejemplos de trabajo y problemas femeninos en África encontrarás a patadas. Para el sexo masculino es mucho más difícil y tiende a encontrarse de forma “indirecta”, porque las ONGs recaudan más dinero con las mujeres sufridas que con los hombres sufridos (y para ninguno la vida es fácil). A veces, de hecho, hasta se utilizan directamente estadísticas fabricadas.

        Nadie duda que las mujeres africanas trabajan mucho, pero lo mismo pasaba en Europa hasta hace poco: cuanto más abajo en el escalafón social, más trabajaban las mujeres. Como dije antes, el ideal de familia “patriarcal” era un concepto elitista que se seguía más o menos en función de las posibilidades económicas de cada familia, con excepciones, como todo.

  26. Magi dijo:

    Respecto a la construcción la tradición en muchos lugares de Africa es que los hombres preparan el cercado y las mujeres construyen la casa.

    Los hombres son la mayor parte de la clase guerrera y propietaria de Africa , entonces ahí tendrán una alta mortalidad.

    El trabajo de las mujeres no se acaba en la construcción ni el campo, ya que suelen hacer todo el trabajo domestico de la comunidad y el trabajo reproductivo , y Africa tiene las mayores natalidades del mundo .

    Pero los testimonios de todas las personas que han estado en Africa , sin ser necesariamente de las ONG, es que las mujeres trabajan mucho más que los hombres en Africa, ¿cómo puedes saber la verdad? Solo hay una manera , visitando ese lugar y comparando el trabajo de unos y de otros . Esa es la única forma .

    • Efectivamente, ésa quizá sea la única forma de encontrar información menos viciada, porque estamos programados para ver el sufrimiento femenino más que el masculino (que suele categorizarse como problema social, etc.). Mucha gente ha ido a Irán y ha vuelto hablando de discriminación femenina, pero quienes han mirado conscientemente problemas masculinos, muestran un cuadro más complicado.

      https://quiensebeneficiadetuhombria.wordpress.com/2014/12/07/discriminacion-masculina-y-femenina-en-iran/

      Por eso me resultó interesante la descripción del trabajo masculino en Kenya realizada por Barlow:

      https://books.google.com/books?id=UO0rBgAAQBAJ&printsec=frontcover#v=onepage&q&f=false (p. 461-62)

      No descarto que efectivamente la mujer pueda trabajar más horas, pero entiende que por los descubrimientos que he ido haciendo aquí (muchos de los cuales revelan resultados opuestos o al menos diferentes a los de la narrativa establecida) sea más exigente y cuestione más cosas antes de creer algo relativo a roles de género en ciertas áreas.

      • Magi dijo:

        Pero ten en cuenta que no hablaba del sufrimiento, sino del trabajo, y el trabajo masculino suele ser más visibilizado en nuestra sociedad.

        De todas formas el trabajo que hacen las mujeres en Africa está de sobra documentado , por mucho que se quiere negar , es imposible.

        Y no es que trabajan más horas, es que hacen la mayor parte del trabajo.

      • Lo sé, pero esta división del trabajo se presenta muchas veces como una injusticia a sufrir por las mujeres africanas. Y nadie niega el trabajo que las mujeres hagan en África, pero no hay que confundir una mayor variedad de actividades (usual en el trabajo doméstico) con trabajar más tiempo o trabajar más duro.

        Éste es un ejemplo que pongo ilustrativo, para se entienda a lo que me refiero, no hay que tomarlo como un hecho: una mujer puede dedicar 4 horas al trabajo doméstico (con una variedad de actividades) y 4 al trabajo extradoméstico. Un hombre puede estar 7 horas en el trabajo extradoméstico y 1 en trabajo doméstico (con una menor variedad de actividades). Quién trabaja más duro dependerá de muchos factores.

        En África no sabemos si la mujer que trabaja en la construcción lo hace porque su hermana menor, su hija o su madre se encargan de la casa las horas que ella está fuera, por ejemplo. Y en caso contrario, no sabemos cuántas mujeres están en esa situación.

        Y por supuesto, nadie lista las actividades que hacen los hombres (Barlow es una excepción porque lo escribió antes de la narrativa imperante), y todo lo que se dice sobre lo específicamente masculino se construye a partir de la negatividad. Como pasa con el artículo de Irán, no sabemos la mitad de la historia.

    • Como todo, me plantea más preguntas que respuestas. El autor reconoce que esta situación puede deberse a la muerte (o mutilación) de muchos hombres en la guerra con Eritrea (pasó algo parecido en Europa tras las guerras mundiales). Y me sorprende que se pueda hablar así de las relaciones de género en el país o en la región sin atender a diferencias entre grupos étnicos, clases sociales, dinámica campo-ciudad y otras variables. Sobretodo teniendo en cuenta que actividades masculinas como el pastoreo, la caza o la emigración a las ciudades los hace menos visibles.

      • Magi dijo:

        Eso no son actividades solo masculinas, En Africa las mujeres hacen todo tipo de trabajos . También las mujeres emigran a la ciudad para trabajar en la construcción:

        http://www.altairmagazine.com/voces/addis-addis

      • Cuando hablo de sectores masculinos, me refiero a que son tradicionalmente o mayoritariamente masculinos, no que sean en exclusiva masculinos. Al fin y al cabo cuando dije eso estaba justamente refiriéndome a la presencia de mujeres en esos sectores.

        También hay “amos de casa en Kenya”, pero como siempre la cuestión es medir la extensión del fenómeno. Apostaría a que se da sólo en ciudades con una economía de servicios como Nairobi, pues se trata de un concepto importado, pero no hay manera de comprobarlo.

        http://www.jambonewspot.com/nairobi-city-stay-at-home-husbands-on-the-rise/

        El enlace que adjuntas al menos reconoce que hay una narrativa mediática interesada y que la información e imágenes son selectivas, aunque no se refiera a los roles de género. Cito:

        «Nunca pongas la imagen de un africano de clase media en la portada de tu libro, ni dentro, a no ser que haya ganado un Premio Nobel. Un AK-47, costillas prominentes, pechos desnudos: utiliza éstas. Si tienes que incluir a un africano, asegúrate de que consigues a uno vestido con ropas zulúes o masaís.»
        -Binyavanga Wainaina, escritor y periodista de Kenia

      • Helena dijo:

        Llevo muchos años leyendo esto, que en Africa solo las mujeres trabajan duro mientras que los hombres pasan el tiempo sentados, charlando u oyendo la radio, que ellas dedican el dinero que ganan al bienestar de su familia mientras que ellos se lo gastan en beber, comprarse una radio o una moto… y luego veo a tantos africanos que han emigrado a España, hombres en su mayoria, que trabajan duramente en la pesca, en la construcción, en invernaderos, que envían dinero a sus familiares que quedaron en África… ¿cómo se explicarán esto los que dicen que los africanos no trabajan?

      • Declaro que no sé la respuesta, pero éstas creo que serían las razones más probables:

        1. Si en realidad los hombres africanos trabajaran poco en comparación con sus mujeres, los emigrantes quizá sean un grupo especialmente motivado y no necesariamente representativo.
        2. Si los hombres africanos trabajan tanto como sus mujeres, es probable que su trabajo tenga menes visibilidad y reciba menos atención que el de la mujer (me inclino por ésta última).

  27. Magi dijo:

    Voy a hacer una última reflexión sobre este tema .

    Me he fijado que siempre que aparecen familias de africanos , (me refiero a las culturas patriarcales africanas ) los hombres suelen tener más de una mujer . Sin embargo siempre que veo familias árabes ( me refiero con esto a todos los musulmanes que no son negros ) . los hombres suelen tener solo una mujer , sin embargo el Islam permite la poligamia .

    La mayoría de los que cruzan en patera para buscar trabajo en Europa desde Africa son hombres . Creo que el hecho de que las mujeres carguen con la mayor parte del trabajo pesado en Africa , desde luego no las beneficia a ellas , pero tampoco al común de los hombres, que lo tendrán muy difícil para encontrar esposa. Solo los hombres con más prestigio en la comunidad podrán acceder a tener mujer y normalmente tendrán más de una, si a esto le sumamos que entre los jóvenes hay más varones que mujeres , el hombre común africano en esas culturas lo debe tener muy difícil para tener una esposa y una familia .

    En cambio los hombres arabes prefieren tener solo una, porque no está bien visto que las mujeres trabajen fuera , y se prefiere que solo se dediquen al trabajo doméstico. La manunteción de la familia recae sobre el hombre , y eso es por lo que seguramente prefieren tener solo una esposa.

    Este sistema en realidad beneficia al hombre común , que tiene más facilidades para encontrar esposa . Y a la mujer la beneficia relativamente, porque no tiene independencia , pero tampoco tiene que cargar con todo el trabajo.

  28. Magi dijo:

    Dices : 2. Si los hombres africanos trabajan tanto como sus mujeres, es probable que su trabajo tenga menes visibilidad y reciba menos atención que el de la mujer (me inclino por ésta última).

    ¿y por qué iba su trabajo a tener menos visibilidad qué el de las mujeres ?

    Según tú es para vilificar al hombre o darle protagonismo a las mujeres. Pero es que las mujeres chinas también son muy trabajadoras ¿y qué se dice de los hombres chinos y el trabajo ? Los hombres chinos están considerados prácticamente como máquinas de trabajo. Casi nadie ha oído hablar de un chino vago.

    Tampoco he oído esa historia sobre los hombres turcos o los iraníes.

    Cuando tantas personas diferentes han oído esta historia , y los que han vivido allí han dado testimonio y lo han fotografiado , es por algo.

    Por otra parte no todos los hombres africanos tienen acceso a una mujer que trabaje para ellos . Son muchos lo solteros, y de entre los casados, algunos no tendrán tierras, o su tierra ha quedado inservible .

    • Creo que hemos de tener cuidado con el tema de los estereotipos en cuanto a la ética de trabajo. El estereotipo del africano vago es viejo y cuando más testimonios de este tipo tenemos es justo en la época de la esclavitud transatlántica, aunque también se utilizaba en Europa para explicar por qué los pobres eran pobres. Cito:

      The stereotype can be found to be used as an excuse for coercion in another early source, an anonymous Portuguese report on El Mina on the Gold Coast, dated to 1572:

      In the same way as is done in Spain to vagabonds who seek out masters and travel about for work, it will be necessary to force all these blacks to work, punishing them, in pecuniary and even corporal terms, when they fail to work, for they are the most idle, do-nothing people in the world. How evil a thing idleness can be has been proved, and human and divine laws indicate this: otium reges prius, et be[a]tas perdidit urbes.

      (…)

      One way of fighting the vice of laziness was to coerce the unwilling people to work. The stereotype of the “lazy African” therefore came to be used as an excuse for the institution of slavery in Africa, as well as for the transatlantic slave trade. Indeed, Jeffer Daykin has argued – based on a study of French travel accounts – that the discourse was constructed in France by the late seventeenth century precisely in order to justify the French slave trade taking off at this time. The stereotype also became ubiquitous in the Americas, often used as an excuse for exploiting the slaves there. Many scholars have also written about how the stereotype of the “lazy African” came to be used during the colonial period in African as an excuse for various forms of forced labour.

      https://muse.jhu.edu/article/547575/pdf

      Durante estos siglos China todavía era un poderoso imperio en el que acusar a sus habitantes de vagos no tenía mucho sentido, e incluso ya en el Siglo XIX cuando no pudieron contener el avance europeo, no llegaron a ser totalmente colonizados como los africanos.

      Lo curioso es que en la misma fuente se explica que con la llegada del abolicionismo, el estereotipo del africano vago fue desafiado e incluso revertido. Es decir, que el estereotipo cambiaba según los intereses políticos. Y ahora que reina la doctrina de género, tenemos una versión que distingue de género entre el hombre (vago) y la mujer (trabajadora).

      Cuando hablo de visibilidad, me refiero a que los hombres tienden a emigrar más, realizar trabajos nocturnos, estar de pesca o pastoreo, en la guerra, etc. En un continente tan grande no creo que podamos llegar a responder la cuestión que estamos discutiendo, porque como dije puede haber muchas variaciones entre naciones, etnias, clases sociales, campo-ciudad, etc.

      También es interesante ver como el estereotipo del hombre japonés (no hablo del chino), como alguien que trabaja duro y muchas horas, nunca se hizo a costa de un retrato negativo de la mujer japonesa, que alguien podría llamar vaga en comparación por la baja natalidad y porque muchas se dedican exclusivamente al trabajo doméstico en una época y país donde hay numerosos avances tecnológicos que ayudan en ése área (no es un estereotipo que yo defiendo, pero quiero decir que podría hacerse y no se hace, al contrario que ocurre con el varón africano).

      • Magi dijo:

        Pues yo en España he conocido hombres africanos, pero no sé si trabajaban o si no trabajaban ni en que, porque la verdad, nunca se lo pregunté.

        Lo que si sé es que varios tenían becas y ayudas para estudiar aquí, pero ya no sé más.

  29. Magi dijo:

    “También es interesante ver como el estereotipo del hombre japonés (no hablo del chino), como alguien que trabaja duro y muchas horas, nunca se hizo a costa de un retrato negativo de la mujer japonesa, que alguien podría llamar vaga en comparación por la baja natalidad y porque muchas se dedican exclusivamente al trabajo doméstico en una época y país donde hay numerosos avances tecnológicos que ayudan en ése área (no es un estereotipo que yo defiendo, pero quiero decir que podría hacerse y no se hace, al contrario que ocurre con el varón africano) ”

    Yo no sé cuál es el retrato de la mujer japonesa, si es negativo o positivo porque nunca he estado allí , sin embargo ten en cuenta que Japón es uno de los países más superpoblados del planeta , la capital Tokio es la ciudad más poblada del mundo , para conseguir algo así la natalidad tuvo que ser altísima no hace tanto tiempo .

    En la actualidad lideran la baja natalidad del mundo, pero eso coincide con el rechazo a su tradición matrimonial , y en general hasta tener una relación de pareja .

    Si todo hubiese sido tan cómodo y fácil para las mujeres japonesas como dices , me extraña que tantas mujeres estén rechazando tener un matrimonio y más hijos . Tan fácil no se lo deben de poner .

    • Sólo dejo claro que no apoyo ese estereotipo sobre la mujer japonesa. Lo que quería decir es que el estereotipo positivo de la mujer africana como trabajadora se hace a costa de un estereotipo negativo sobre el varón, algo que no ocurre cuando se invierten los sexos en otras culturas.

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