Los hombres desempleados no son Betty Friedan

Recientemente apareció en la bitácora Números Rojos del diario Público un artículo sobre los hombres desempleados con el título “Hombres privilegiados, hombres expropiados”. El ensayo analizaba el impacto del desempleo masculino desde la perspectiva de género, algo poco habitual en unos medios que con frecuencia sólo utilizan dicho ángulo cuando se trata de mujeres. Pese a las buenas intenciones de la autora y algún que otro acierto, sin embargo, el texto revela claramente las carencias del marco teórico feminista para analizar los problemas de los varones. Comencemos.

El artículo señala en su cabecera:

Desde hace unos años cada vez un mayor número de hombres asiste a la consulta médica aquejándose de los mismos malestares que las mujeres llevan presentando décadas: depresión, ansiedad, pensamientos suicidas… Un equipo médico no creyó que fuera casualidad y decidió formar un grupo con el que tratar estos síntomas. La crisis, con el paro desbordante, estaba cuestionando el papel que el patriarcado le ha otorgado históricamente al hombre: el de trabajador y proveedor de recursos. Se abre un nuevo ángulo para defender la igualdad.

El problema de esta premisa es que no está hablando de las mujeres en general, sino de un grupo en particular: las amas de casa blancas y de clase media-alta estadounidenses de los años 50, que no se sentían realizadas con su estilo de vida. El grupo del que hablaba Betty Friedan:

¿Recuerdan haber visto la película de Las horas? En una impecable cocina norteamericana de los años 50, llena de electrodomésticos último modelo, acompañábamos al personaje de Laura Brown (interpretado por Julianne Moore) a la contención de un llanto angustioso. Pero ¿quién podría llorar en una cocina tan maravillosa? (…).

Esa depresión a la que nadie encontraba sentido, esa generación de mujeres aisladas, insatisfechas con las flamantes cocinas donde, se supone, debían alcanzar sus más altas expectativas, tuvo su voz con Betty Friedan, teórica y líder feminista que en 1963 publicó Mística de la feminidad donde hablaba, por fin, del ‘problema que no tiene nombre’. Un alegato que venía a revelar que, por muy felices que pudieran aparecer en las revistas femeninas, las mujeres -que presentaban depresión, ansiedad, pensamientos suicidas, un cuadro ‘típicamente femenino’- querían algo más que vivir por y para cuidar de su familia.

Y ahora veamos qué se dice de los varones:

En los últimos años los profesionales médicos han visto cómo las consultas se han llenado de hombres, los cuales nunca antes habían asomado el bigote por allí. Hablan de depresión, ansiedad, insomnio, pensamientos suicidas y toda una ristra de síntomas ‘típicamente femeninos’. Les cuesta trabajo llegar hasta allí, se encuentran mal y no saben qué les pasa. Pero las pastillas no resuelven el problema.

El resto del ensayo continúa con dicha comparación y analiza el impacto del desempleo en la autoestima del hombre al destruir su papel tradicional como proveedor. Sin embargo, el problema más obvio no aparece en ningún momento: la ruina económica que el desempleo trae a la mayoría de hombres y sus familias.

Las amas de casa de las que habla Betty Friedan son personajes como ella: blancas, de clase media-alta y en la mayor parte de los casos con un título universitario que no han utilizado. Su cuadro psicológico no está relacionado con las necesidades básicas, sino con la realización personal. Para estas mujeres la finalidad del trabajo no es una fuente de ingresos, sino una forma de conectar con el mundo y cumplir sus aspiraciones.

Cuando Betty Friedan escribió su obra La mística femenina, sin embargo, más de un tercio de las mujeres estadounidenses estaban trabajando. Friedan lo sabe bien, pues tuvo una criada a tiempo completo durante su matrimonio, y fue justamente por no tener trabajo ni dentro ni fuera de casa que pudo dedicarse a escribir su obra e involucrarse de lleno en el activismo feminista. Pero Friedan no hablaba del trabajo de su criada, o del de mujeres que trabajaban en bares, factorías, supermercados y realizando otro tipo de empleos que ella y otras amas de casa en su situación no consideraban satisfactorio.

Si exceptuamos a los hombres ricos, la mayoría de los varones no puede mantenerse sin un trabajo, y rara vez cuentan con una esposa que pueda o quiera mantenerlos. Algunas encuestas de hecho señalan que 3 de cada 4 mujeres no saldrían con un desempleado. Para la mayoría de los hombres (y la mayoría de las mujeres) el empleo no es una fuente de satisfacción personal, sino una necesidad para pagar facturas, poner comida sobre la mesa, vestir a los niños y cubrir otras necesidades.

La pérdida del empleo no causa el “cuadro psicológico femenino” de Friedan porque los hombres no están lamentándose de que ya no puedan realizarse como personas. El estrés viene de pensar en que te van a quitar la casa, el coche, te van a cortar la luz, o no tienes con qué comprar los suficientes comestibles. La culpabilidad llega cuando no puedes dar a tu familia la vida que crees que se merece. Y los pensamientos suicidas aparecen cuando todos comienzan a señalarte con el dedo como culpable por factores que están fuera de tu control. Después de no haber tenido respuesta de muchas empresas tras haber enviado tu currículum o de haber sido rechazado en numerosas entrevistas.

Otro factor que puede llevar al suicidio es que tu pareja te deje, algo que tiende a ser más común cuando existen problemas económicos. Como dice el refrán, y confirman los estudios “cuando el dinero no entra por la puerta, el amor sale por la ventana”. Los hombres desempleados sufren índices de divorcio más altos, pero esta variable no afecta el índice de divorcio de las mujeres. Además, los hombres divorciados se suicidan ocho veces más que las mujeres en la misma situación.

Es cierto que si bien la ruina económica del desempleo puede afectar a hombres y mujeres por igual en términos materiales, no lo hace en términos psicológicos. Pero el daño sufrido por el hombre no viene de su falta de realización personal, como en las amas de casa descritas por Friedan. De hecho, quizá las consecuencias económicas también sean diferentes, pues el 82.7% de los sin techo son hombres.

La analogía del varón que no provee y la “mala madre”, aparecida en el artículo, sólo sería adecuada si el varón no proveyera por decisión propia. La angustia del desempleado, sin embargo, suma el juicio sobre su carácter con muchas veces la impotencia de no poder cambiar las cosas, porque la disponibilidad de empleo a menudo depende de factores externos, como las transformaciones tecnológicas o las políticas gubernamentales.

El artículo también podría haber aprovechado para hablar de la cosificación masculina, que frecuentemente no se da en términos sexuales sino económicos y de estatus. Cuando una madre insiste a su hija en que se case “con un médico” o cualquier otra profesión que represente “un buen partido”, está despojando al hombre de sus atributos personales para convertirlo en un mero símbolo de dinero y estatus. Con el desempleo, dicho dinero y estatus terminan por esfumarse también, anulando el único valor que tenía a ojos de algunas personas.

Entiendo que para tratar los problemas masculinos el feminismo eche mano de sus referentes teóricos, pero me parece de mal gusto repetir la palabra privilegio tantas veces en un artículo sobre hombres al borde del derrumbe económico y emocional (cuando no hundidos en él) mientras se les compara con amas de casa frustradas de familias acomodadas. En el pasado también señalé que existía un privilegio femenino, pero desde luego no utilizaría insistentemente dicho término si tuviera que hablar sobre un problema de similar gravedad que afectara a las mujeres. Es insultante.

El texto concluye con otra bienintencionada, a la par que desafortunada, comparación que me pareció sorprendente para un diario “proletario” como Público:

Para explicar la desigualdad de género, Bonino recurre a una metáfora según la cual todos los hombres nacen con una tarjeta VIP, es decir, con una serie de “privilegios con los que nacemos y nos resistimos a abandonar”, apunta Bonino. Continuando con dicha metáfora, para equipo ProCC esa tarjeta sería, en realidad, de crédito Titanium.

“Para nosotros no es una tarjeta VIP, ya que esta no tiene costos, solo implica privilegios, pero las de crédito, aunque desde el guion social no tengan costos o estos sean invisibles, sabemos que existen y se pagan. Y cada vez que el hombre usa la tarjeta, no solo la mujer paga sus costos, sino también el propio hombre”. El objetivo final es que al final, todos y todas, rompamos el contrato con el banco. 

Pese a que no sea la intención, para muchos hombres esto es una burla en toda regla. La tarjeta de crédito es real, y muchas familias la utilizan cuando el desempleo les deja sin medios para cubrir emergencias o gastos básicos. Y la tarjeta, la de verdad, hay que pagarla. Porque no se puede romper el contrato con el banco. Porque los hombres desempleados no tienen el privilegio de ser Betty Friedan.

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38 respuestas a Los hombres desempleados no son Betty Friedan

  1. Helena dijo:

    Me extraña que no comentes nada sobre este párrafo:
    “… para muchos hombres, cuidar de su familia significa llevar dinero a casa y no pasar tiempo con sus hijos. Tras el privilegio de no tener que preocuparse de qué comerán los niños o comprarles ropa, se esconde el coste de no presenciar su crecimiento.”

    ¿En serio el coste es solo ese? Cada vez que leo el párrafo no puedo evitar acordarme de mi padre. ¿En serio el coste que pagaba por desempeñar el papel de padre y marido proveedor era únicamente no pasar mas tiempo con nosotros? ¿Lo de realizar un trabajo extenuante a la intemperie, haciendo todas las horas extra que podía para traer a fin de mes un poco más de dinero, no era coste también? Te quejas de que el artículo repita tanto la palabra privilegio, parece que estuviera tratando de fijar esa idea: el papel de proveedor exclusivo es privilegiado, como mucho le concedemos que acarrea el fastidio de sentirse fuera de lugar en la propia casa. Parece que lo de trabajar fuese solo salir a la calle y empezar a amasar dinero, que no existieran los trabajos física o mentalmente extenuantes, los trabajos a la intemperie, los peligrosos, los desagradables, los que van minando la salud poco a poco, los sueldos escasos…

    • Buen apunte, Elena. Gracias por señalarlo.

    • jose dijo:

      enorme parrafo, los varones trabajan para no ver a sus hijos.

    • Murphy dijo:

      “… para muchas mujeres, cuidar de su familia significa gastar el dinero que el marido lleva a casa y no ingresar nada por sí mismas. Tras el privilegio de no tener que ejercer un trabajo asalariado, se esconde el coste de aguantar a los hijos todo el día.”
      Siendo positivos, el artículo ha recorrido la mitad del camino. Yo me he fijado en la frase “Cada privilegio, pues, esconde un peaje”. Solo les falta la mitad: cada peaje, bien puede venir de un privilegio. Y así podríamos empezar a hablar de lo que supone la división sexual del trabajo en la sociedad, etc.
      Pero para recorrer el resto del camino les queda lo más difícil: abandonar el paradigma del que parten, pues no sirve. Se ve en los cambalaches que tiene que hacer con las tarjetas VIP, crédito Titanium… ¿pero qué dice?. ¿Los niños varones incluídos en los 2,7 millones en riesgo de exclusión social también han nacido con una tarjeta crédito Titanium ( http://www.20minutos.es/noticia/2274416/0/espana/tercer-pais-pobreza-infantil/unicef/ ) ? Es tan insultante como si alguien le contestase que todas las mujeres nacen con una “VISA oro” entre las piernas.

      • Así es. Sólo pueden llegar a la mitad, porque para la otra mitad habría que revisar los fundamentos ideológicos del feminismo de arriba a abajo. La equiparación del binomio hombre/mujer con el de burgués/proletariado que estableció Engels no puede explicar acciones como la del sacrificio masculino en el Titanic. Pero no hay voluntad de cambiar el molde, sólo de contemplar desde ahí otras posibilidades.

  2. L.K. dijo:

    Sobre el artículo que comentas cabe hacer varias reflexiones.
    Primera antes que nada vamos a examinar el punto de partida.
    Se dice lo siguiente:
    “Desde hace unos años cada vez un mayor número de hombres asiste a la consulta médica aquejándose de los mismos malestares que las mujeres llevan presentando décadas: depresión, ansiedad, pensamientos suicidas…”
    Según dicha frase las mujeres llevan décadas aquedas de pensamientos suicidas, depresión etc, en cambio los hombres hasta ahora se lo estaban pasando de puta madre sin depresión ni pensamientos suicidas.
    Según dicha afirmación, los hombres que se suicidaban hasta ahora, cuyas cifras siempre son claramente superiores a las de las mujeres, lo hacían sin estar ni ansiosos ni deprimidos.
    Pero lo que es aun mucho mas chocante.
    Según dicha afirmación los que se suicidaban lo hacían sin pesar en ello. Sin tener pensamientos suicidas.
    Seria una expresión del Cogito Cartesiano “pienso luego existo” pero invertido.
    Algo así como “No pienso luego me ….suicido”.

  3. L.K. dijo:

    Creo que ese y no es el autentico problema del varón. Que nos suicidamos sin pensar.
    Que realmente es un autentico suicidio todos los disparates que se leen sobre nosotros.
    Todos los disparates que se han dicho y escrito a favor de una supuesta igualdad y del feminismo.
    ¿Si Betty Friedan, ella junto con otras amigas, compañeras y miles de mujeres norteamericanas hubiera ido a la guerra de Corea o de Vietnam, obligada por su sexo o género o como lo prefieran, mientras ellos se dedicaban a sufrir en casa, conseguir trabajo y reivindicar el poder quedarse con todo en caso de divorcio, y si además de pedirlo, ellos lo hubiera conseguido, ella al volver dicha guerra, del mismo modo que otra volvieran en silla de ruedas hubiera escrito la “Mística de la feminidad”?
    ¿Hubiera escrito que era un ser que se había aburrido en Corea o en Vietnam?

  4. Rebeca dijo:

    Para un Hombre, estar desempleado, además de ser una ruina es humillante y ¿por qué?.
    Porque según el patriarcado de siempre y el actual, el trabajo y la guerra entre otras cosas, para el “Hombre”, es una “Obligación”, mientras que para la mujer es una opción.
    Es por lo que en España el permiso de paternidad, muy pocos hombres lo acceden a él, aunque estén en su derecho, salvo los funcionarios y casos aislados, porque según se puede percibir y además, comentado ellos por ellos mismos, son percibidos en las empresas como vagos, indolentes, escaqueados y malos compañeros y encima tendrán que oír o soportar las explicaciones oficiales del regimen feminista, (¿por qué muy pocos hombres acceden al permiso de paternidad?) que como os podreis imgaginar, nada tiene que ver con la realidad y de paso vuelven a ser otra vez humillados, vejados, despreciados, etc, etc, etc.
    Colorario:
    A nadie amarga un dulce.

  5. Jeipi dijo:

    Así que según un tal Bonino (el inventor de los micromachismos, supongo), los Hombres, además de llegar al mundo con un pan debajo del brazo, también traemos una tarjeta VIP. Vaya, pues la mía debió de perderse en alguna mudanza, porque nunca la he visto.

  6. L.K. dijo:

    Dices que Bety Friedan tenia criada y esa parece una constante de muchas lideres feministas. Mujeres de clase media-alta, mas alta que media, y sin embargo son ellas y solo ellas las que tienen algo que reivindicar.
    Me acuerdo que hace tiempo un amigo médico de un hospital me lo planteo de esta manera.
    “Suponte que estas solo tú en un servicio de urgencias y te llegan dos pacientes. Uno con un catarro y otro que iba en coche y que ha quedado destrozado en un accidente con un camión, ¿a quien atiendes primero?
    Le pregunte que quería decir:
    Me dijo “Te lo pondré mas fácil, supón que el que viene con el catarro es una mujer. Supón que la tienes que atender primero a ella porque es una ….dama, y ya se sabe, las mujeres y los niños primero. Pero supón que cuando vas a atender al accidentado del camión te llega otra mujer con sabañones en los dedos, y cuando acabas con ella que cree que tienes que atenderle a su perro. ¿Cuándo le atiendes al de camión?
    Si Me preguntas que que es feminismo, creo que tu mismo das las respuestas.
    Es un movimiento de mujeres de alta sociedad. Si, de alta sociedad de donde surgieron también las sufragistas británicas, canadienses y norteamericanas, y mujeres como Bety Friedan. Pero basícamente es esto:
    Un movimiento que establece claramente cual es el índice de prioridades de un hospital.
    ¿Y porque lo creo?
    Como tu mismo has dicho es un movimiento ideológico cuyas lideres históricamente han sido abogadas, escritoras, actrices de cine y teatro, políticos, médicos, etc.
    Mujeres con criada que querían que su vacío existencial y sus inseguridades se las pagara la Seguridad Social.
    En el mundo, en general, sigue existiendo el hambre, las enfermedades, y guerras que al año se llevan a millones de personas de todas las edades, sexos y religiones.
    Pero yo, afortunadamente pertenezco a un mundo y a generación que afortunadamente no ha conocido la guerra de cerca, ni buena parte de ninguna de esas calamidades. No sabemos lo que es el hambre, ni tememos morir por tifus o cólera.
    Sin embargo las feministas, en general, y digo las feministas, no las mujeres, no es que pertenezcan a esa generación. Es que ninguna de esos males han sido conocidos por ninguna generación de lideres de feministas del mundo anglosajón.
    Ellas no saben ni lo que es ingresar en una cárcel ni tener que jugarse el físico a 30 metros del suelo, y respecto a las guerras, hablan de ellas como si fuera pasar la varicela o el sarampión, y claro, según ellas, los hombres que en general somos unos quejicas hemos padecido esas enfermedades mientras que ellas han padecido el peor de los males, el vacio……existencial.
    Tal vez otros, por ser varones hayamos tenido la suerte de no padecer el vacío existencial.
    Pero en mi mundo, aunque siga siendo un mundo de gente afortunada que no es consciente de ello, siguen existiendo accidentados con camiones, gruas, tractores, coches, escopetas de caza, etc.
    En mi mundo sobran accidentes y pacientes pero faltan médicos y enfermeras.
    Y lo servicios de urgencia siguen estando colapsados por catarros, y todo lo demás.
    Y efectivamente, todos sabemos cual es la primera urgencia para el feminismo:
    una embarazada a la que hay gratuitamente hay que ayudar a …… abortar.

    • Sandra dijo:

      Muy cierto lo de asociar “mujer feminista” con “mujer con criada”. Yo al menos sé de dos casos entre las feministas españolas que conozco personalmente (una de ellas activista de varias organizaciones sindicales y políticas, y más que probable futura candidata de Podemos). También me consta, aunque desgraciadamente no lo puedo demostrar -ya que es una comunicación personal de una persona que en cierta ocasión asistió a una cena privada en casa de esta señora-, que una antigua eurodiputada del PSOE, otrora maoísta, y por supuesto feminista, tiene en su casa varias criadas, ¡¡con uniforme y con cofia!!
      http://www.rtvcm.es/noticias/detail.php?id=22457
      http://es.wikipedia.org/wiki/Paquita_Sauquillo

  7. Lizard dijo:

    Me ha gustado este concepto marxista de la EXPROPIACIÓN, en el sentido feminista de “LO QUE YO NO HE LEVANTADO ahora me pertenece” “quítate tú que ahora es mío”.

  8. Sandra dijo:

    “Vamos lo que venimos aguantando las mujeres desde siempre. Sin novedad en el frente.” (ana_conda)

    Es toda una ironía o un sarcasmo que una feminista, después de referirse a “lo que venimos aguantando las mujeres desde siempre” añada una frase, que no es suya (“Sin novedad en el frente”), que alude a la guerra que hace justo 100 años provocaba millones de muertos entre los varones… Me imagino entonces a una sufragista británica emperifollada, con sombrilla en una mano, y con grandísima pamela en su cabeza, que visita las trincheras, y que le espeta a los soldados: “¡¡Vamos, lo que venimos aguantando las mujeres desde siempre!!”

    http://es.wikipedia.org/wiki/Sin_novedad_en_el_frente_%28novela%29

    • ana conda dijo:

      Por favor ciñamonos al tema de discusión (hombres que han despedido por cogerse la baja por paternidad) y no nos vayamos por las ramas. La expresión sin novedad en el frente ya se de donde venia. Y creo totalmente innecesario tener q explicar que se ha convertido en una frase hecha como pudiera ser “nada nuevo bajo el sol” u otras cientos de expresiones que existen en nuestro idioma y que han perdido sus significado literal. Así q no se a que viene desviar el tema ahora al siglo XIX en un contexto histórico y social totalmente dis tinto al actual y q no tiene nada que ver con el tema tratado. ¿cuantos hombres occidentales van hoy a las trincheras? De mi generación prácticamente ninguno hizo la mili ( que lo veo bien. ) y eso q ya no soy ninguna chavala

      • Raúl dijo:

        Entiendo el dato facilitado por Sandra. Ana conda, creo que no era necesario decir lo que dijiste, de “Vamos lo que venimos aguantando las mujeres desde siempre”. ¿De qué se trata? ¿De ver quién sufre más? con ese comentario estás en cierto modo justificando e incluso quitándole hierro al asunto sobre la baja por paternidad. Imagino que dirás que esa no era la intención, pero tiene toda la pinta, una forma de mostrar que la mujer está peor, y no siempre es así. Cuando se habla de la vida familiar y laboral de la mujer, nadie dice, vamos lo que venimos aguantando los hombres desde siempre, entre otros ejemplos. El que Sandra haya querido construir el comentario de esa forma es algo libre y respetable, y considero que acertado, ya que en cierto modo puede ser paradójico.

        Y este post no trata sobre la baja por paternidad en concreto, sino sobre los hombres desempleados (no son Betty Friedan) en general.

        Un saludo

      • Raúl dijo:

        Por cierto añado que también (Ana conda) eres libre y es respetable, que expongas lo que pienses. Pero quizás no era acertado. Otro saludo

  9. Pingback: Resumen mensual sobre el sesgo mediático: Enero de 2015 | ¿Quién se beneficia de tu hombría?

  10. Magi dijo:

    Pues esas mujeres que dejan a sus maridos cuando se quedan desempleados es porque solo estaban con ellos por interés económico.

    Ahora eso de que el varón tiene la obligación de trabajar mientras que para la mujer es una opción , yo no lo creo . Entonces todas las madres solteras que hay en el mundo y que son muchas , ya me dirás, o trabajan o tampoco pueden sacar adelante a su familia, así que no creo que eso haya sido solo cosa de hombres.

    Lo que pasa que si hubo un tiempo cuando floreció la llamada clase media , en que las mujeres podían estar de ama de casa y eso era aceptado socialmente, pero nunca englobó a todas las mujeres .

    En la Edad Media las mujeres no solo trabajaban en el campo , sino también como artesanas, formaban parte algunos gremios y además tenían que hacer las labores domésticas que eran mucho más duras, pues no había electrodomésticos etc.. Desde la revolución industrial muchas fábricas contrataban exclusivamente a mujeres .

    Entonces no creo que el problema de un hombre cuando se queda desempleado sea por el rol que le han asignado como proveedor, porque un hombre soltero que se queda en paro, si nadie le ayuda, aunque no tenga que mantener a nadie, a ver que hace.. no va a poder sobrevivir tampoco.

    Si tiene una familia que le rechaza porque ya no aporta dinero , eso si le destrozará más todavía, por sentir que ha vivido una farsa o porque solo importaba su dinero, pero a una mujer también puede ocurrirle .

    • Magi, en este artículo no se ha negado que la mujer trabajara. De hecho incluso critiqué que mientras Friedan se quejaba del aburrimiento de las amas de casa y su falta de aspiraciones profesionales, un tercio de las mujeres americanas ya estaban trabajando (eso sí, en bares, servicio doméstico, supermercados y otros empleos que podrían encuadrarse de “clase trabajadora”), y probablemente veían a Friedan y similares como privilegiadas, no oprimidas. Y por supuesto en las clases campesinas siempre han trabajado, y justamente es allí donde las relaciones entre los sexos eran más igualitarias.

      Por otra parte, a hombres y mujeres les puede ocurrir el rechazo por no traer dinero a casa. Sin embargo, no es lo mismo. La valía del hombre está mucho más asociada a ser proveedor que la valía de la mujer, por lo que el impacto psicológico es más pronunciado.

      • Magi dijo:

        Si ya vi que especificaste que no te referías a todas las mujeres, sino a las mujeres de determinada clase y época.

        Pero me estaba referiendo al comentario en este artículo que dice que el patriarcado dicta que los hombres tienen la obligación de trabajar mientras que para las mujeres es una opción.

        En toda la historia , las únicas mujeres que se podían permitir no trabajar eran las de la clase alta, pero los hombres de la clase alta tampoco trabajaban mucho.

        Luego con la clase media se popularizó lo del ama de casa, pero no era una opción para todas las mujeres tampoco.

        Así que es una idea extraña , que he oído más veces, y alguna vez he visto quejas de hombres diciendo que las mujeres tienen todo tipo de opciones y los hombres solo tienen una, trabajar, y para mi esto no es cierto, porque a las mujeres el dinero no les cae del cielo ni tienen siempre un hombre dispuesto a darles lo que necesitan por las buenas.

        Y el sufrimiento de un hombre que no aporta dinero a casa , siendo el único que lo hacía no creo que sea mayor que el de una mujer que está en la misma situación, que también las hay, y no son tan pocas.

        Otra cosa es el sufrimiento añadido de que ellos no importan y solo importaba su dinero. Pero si bien es cierto que hay mujeres a quienes solo les importa el dinero y el estatus social, tampoco veo a los hombres como seres económicamente desinteresados. Creo que eso es algo que varía mucho individualmente.

      • Cito: “Y el sufrimiento de un hombre que no aporta dinero a casa , siendo el único que lo hacía no creo que sea mayor que el de una mujer que está en la misma situación, que también las hay, y no son tan pocas.”

        Tendremos que estar en desacuerdo en esto. Hay una correlación entre crisis económicas y suicidios masculinos que dudo sea fruto de la casualidad. Y esto es porque a los hombres no sólo les afecta en el plano económico, sino también en su valía como persona. Al hombre se le valora más por su trabajo que a la mujer.

        Las opciones dependerán por supuesto de la situación económica de cada uno, pero sin duda está peor visto el marido que se queda en casa que la mujer que hace lo mismo.

  11. Magi dijo:

    “Las opciones dependerán por supuesto de la situación económica de cada uno, pero sin duda está peor visto el marido que se queda en casa que la mujer que hace lo mismo.”

    Pues eso igual es porque la mujer acostumbraba a hacer más labores domésticas o al tener mayor trabajo reproductivo tiene más valor reproductivo, no lo sé. Pero aún así puede variar mucho . Porque también hay hombres que se relacionan con mujeres solo por interés económico .
    Que en una pareja esté peor visto el hombre que se queda en casa , pues creo que si tienes razón, porque siempre ha habido más amas de casa que amos de casa, pero eso quizás tenga relación con el trabajo reproductivo.

    Pero a parte de estar mal o bien visto , se trata también de un tema de supervivencia, porque un hombre soltero y solitario que no tiene trabajo ni ningún tipo de recurso económico, no tiene opciones de sobrevivir . Pero exactamente lo mismo le va a ocurrir a una mujer en esa circunstancia .

    Y ahora podemos pensar que si está claro que las mujeres no viven del aire, y necesitan los mismos recursos que un hombre para sobrevivir, y si hay más hombres que se suicidan y más hombres que están en la indigencia, y que solo la población femenina es mayor en las edades avanzadas . Pues algo ocurre, o bien las mujeres al contrario de lo que se suele decir, tienen más posibilidades laborales, o bien aceptan los trabajos más precarios y posiblemente relacionados con los cuidados geriátricos , que no se ven tan afectados por la crisis, al contrario , dado que la sociedad cada vez envejece más .

  12. Pepe dijo:

    Magi, espero que esto te aclare algo

    http://www.20minutos.es/noticia/468228/0/relacion/desempleado/mujeres/
    El 80% de las mujeres españolas de 26 a 35 años no saldría con un desempleado

    Las mujeres se muestran mucho más reacias que los hombres.
    No se sentirían a gusto si uno “mantuviese” al otro.
    Para un 68% de los hombres no sería ningún problema.

  13. Enric Carbó dijo:

    Hay una frase de Warren Farrell (lo siento, cito de memoria y no tengo la fuente) que más o menos dice: “El amor de un hombre por su familia consiste en alejarse de su familia” (para trabajar y mantenerla). Después se habla de la frialdad emocional de los hombres, de los padres austentes, etc

  14. Anónimo dijo:

    Sobre lo que dice “Enric” yo creo que convendría analizar el famoso fenomeno conocido como “padre ausente”.
    Durante centenares de años existian profesiones que obligaban a los hombres a ausentarse para poder ganar un misero sueldo con el que mantener a su familia.
    No solo hablo de marineros de la mercante o pescadores sino de pastores, etc, etc.
    En lugar de honrar a esos padres por sus esfuerzos y privaciones se les humilla y maltrata.
    Tambien eran de sobras los oficios en los que los padres trabajaban 14 horas seis dias a la semana.
    En definitiva, antes de que se inventara el Teletrabajo durante siglos CASI TODO el trabajo por cuenta ajera caia en las espaldas de los hombres y estar con los hijos no era posible para la gran mayoria de ellos.
    A mi eso y otro tipo de obligatoriedades como la de la posibilidad de que les juzgaran y condenaran por desertores o cobardes o morir o quedar lisiados en un guerra me hace creer que los hombres de clase media y baja han sido historicamente los grandes perdedores de la historia.
    ¿O creis realmente que perderse la posibilidad de ver crecer a los propios hijos no es una autentica desgracia que deba ser muy tenida en cuenta?
    ¿O es que creeis que se realizaban mucho mas como personas yendo a pescar a Terranova o bajando a una mina a extraer carbon que cuidando de su prole?

  15. Magi dijo:

    Doy mi opinión sobre este texto :

    Reproduzco un comentario de una mujer aparecido en Eldiario.es sobre roles de género y en respuesta a un artículo donde se afirma que «Aunque estuviéramos en un caso de una mujer que mata a su marido sin que él la haya agredido previamente, no se dan las condiciones en esta sociedad para que su motivación pueda ser la del sexo de él».
    El comentario es el siguiente:
    «Mi padre ha sido maltratado por mi madre durante años, principalmente por el hecho de ser hombre. Porque, siendo hombre, no se imponía, no daba órdenes y, según mi madre, eso lo convertía en inútil. Porque estuvo varios años en paro y, según mi madre, incumplía su obligación como hombre de traer el mayor sueldo a casa.
    Claro que nuestra sociedad asigna un rol al hombre y otro a la mujer, roles a los que no deberían someterse y contra los que hay que luchar. Pero yo no tengo tan claro eso de que el hombre sea siempre un privilegiado. El hombre carga con otro tipo de responsabilidades a su pesar, y muchas mujeres también les hacen sufrir cuando ellos no cumplen con su rol tradicional. Si no, ¿qué significa “calzonazos”? Eso también es violencia de género y no es tan difícil darse cuenta.
    Viví un año en un país árabe, mucho más machista que el nuestro, y los hombres sufrían tanto como las mujeres, si no más. Sufrían porque todo su entorno los despreciaba si no traían un buen sueldo a casa, si no eran lo suficientemente masculinos, si tenían aficiones artísticas. Es un problema que afecta a ambos lados y debe resolverse redefiniendo tanto la feminidad como la masculinidad. No se puede solucionar un problema sin reconocer el complementario.
    Si alguien no está de acuerdo con mi opinión, le pido que sea educado al responder. En estos temas, por el hecho de no pensar igual que la mayoría de las feministas, he recibido muchísimas ofensas. Veo una falta de tolerancia brutal y que no favorece para nada el debate». (AD)

    Yo no estoy de acuerdo con lo que dice esta mujer en parte, quiero decir que asume que la violencia económica que es como se llama la situación que describe solo la sufren los hombres por su rol de género y yo eso no me creo que sea verdad, porque he visto a muchas mujeres denunciar que esa misma situación les ha sucedido a ellas, como su marido controlaba toda su vida y les maltrataba psicológicamente porque ellas no traían ningún sueldo a casa , ganaban menos dinero o la casa no era de su propiedad .

    Esto es lo que ha denunciado el feminismo, le llaman violencia económica y patrimonial , es verdad que solo lo denuncian en el caso de las mujeres, olvidando que hay hombres que sufren lo mismo . Pero de ahí a ponerlo como un problema típico de los hombres por ser hombres , no me cuadra, de hecho creo que hay más mujeres que hombres que lo sufren y por una razón, porque las mujeres suelen tener más trabajos temporales con facilidad de despido , y menor facilidad para acceder a los puestos con mejores sueldos que los hombres.

    Ahora es verdad que tampoco es esto exclusivo de las mujeres y para el feminismo si,y la solución será la misma que propone el feminismo, independencia económica , trabajo y no aguantar el maltrato.

    Los hombres desempleados no son Betty Friedan, pero las mujeres que no son de la clase alta tampoco lo son .

    • La cuestión aquí no es que le ocurra a hombres y mujeres. A los hombres también los matan o maltratan sus parejas por celos, pero sus asesinatos o maltratos no son categorizados de la misma forma que los femeninos porque supuestamente hay una estructura que los apoya y también (supuestamente) una tradición que los vindica. En el caso de la violencia económica sería lo mismo: pueden sufrirlo ambos, pero para los hombres tradicionalmente ha habido mandatos sociales, religiosos y legales de proveer al hogar y una vergüenza, ostracismo y/o castigos cuando eso no ocurría. Esto lo establece el Islam y el judaísmo, las Partidas de Alfonso X y otros. Esto haría que el maltrato por este motivo pudiera ser más “de género” que cuando le ocurre a la mujer, pero en la práctica no se aplica el mismo rasero. Ésa es la cuestión que (creo) quiso traer AD.

  16. Anónimo dijo:

    Mi punto de vista sobre el tema planteado es claro.

    ¿Que significa pegar un braguetazo?
    ¿Quien usa bragueta?

    Evidentemente una mujer que se casa con un hombre mucho mas rico que ella ……….no pega un braguetazo.

    Pega un braguetazo el hombre que da un salto cualitativo en el plano economico y social al contraer matrimonio con un mujer de un status superior.

    La hipergamia y el sexismo de nuestra sociedad queda en evidencia en dichas expresiones.

    Otro tanto ocurre con el hombre que prefiere quedarse en casa cuidando a los hijos en lugar de ir a trabajar.

    De hecho toda la legislacion en temas de familia PARTE DE LA IDEA de que la mujer al casarse debe quedar PROTEGIDA FISICA Y ECONOMICAMENTE por el varon.

    No se trata de una mera opinion.
    Ya el Codigo Napoleonico establecia para el varon la OBLIGACION de PROTEGER a la mujer fisica y ……economicamente.

    De hecho las pensiones compensatorias en los divorcios SON HEREDERAS directas de dicha tradición en la que se identifica al marido y padre antetodo y sobretodo como POTENCIAL PROVEEDOR.

    Esther Vilar ha criticado MUY DURAMENTE este rol asignado a los varones.

    Rol, por un lado autoasignado por los varones, pero por otro , dira Esther, asignado sobre todo por las mujeres que prefieren que sea precismmente un hombre quien haga frente a sus necesidades materiales, mas que a sus necesidades emocionales o sexuales.

    De hecho, dira Esther, la sociedad esta establecida como un intercambio donde ellas aportan placer fisico o sexual, y ellos a cambio deben aportar ante todo….seguridad y la libido de ellas tiene mucho que ver con la capacidad de ellos para proveerlas de todo aquello que necesiten.

    ¿Quienes son los sex simbols masculinos?
    Grandes triunfadores evidentemente.
    Se mide su nivel de triunfo no el peso de sus huevos para determinar su sex appel.

    Por ello los desempleados o varones sin recursos en nuestra sociedad no llegan ni a la categoria de ….hombre.

    Eso en buena parte explica la campaña “I A MAN” enaborlada por los hombres de …color.

  17. Anónimo dijo:

    Sobre la obligatoriedad establecida para los hombres de mantener a sus esposas hay que recordar que se nos ha vendido la imagen de Emma Goldman como “feminista” .

    Nada mas lejos de la realidad.

    Es muy critica precisamente con las feministas por cuestiones como esa.

    Llega a decir literalmente:

    “Una de las más grandes líder de los ideales feministas decía que no sólo la mujer tenía derecho a igual salario al del hombre, sino que también le pertenecía el salario del marido. Este, al dejar de sostenerla económicamente sería condenado por la ley a cierto tiempo de prisión, y lo que ganara en la cárcel debería ir a las manos de su esposa”.

    Y precisamente por cuestiones como esa Emma Goldman define su postura respecto al sufragio femenino y a si misma como:

    “Por lo pronto, se me ha de presentar como enemiga del movimiento feminista y de la mujer en general. Repito lo que dije al principio: no creo que la influencia de la mujer empeore el ambiente político, pero tampoco creo que lo mejore. ”

  18. Anónimo dijo:

    Sobre la posibilidad acerca del intercambio de roles y que sea el varon el que se quede en casa cuidando de los niños cito literalmente a Esther Vilar :

    “El que se queda a cuidar a los niños es el que suele tener la vida más fácil. por lo tanto, causa extrañeza que la mujer- que es quien puede elegir- escoja las funciones más difíciles.”

    y

    “En realidad, huelgan las preguntas. Es tan grande el poder femenino que tal suposición resulta absurda. El intercambio de funciones no es viable, porque la gran mayoría de las mujeres nunca estaría dispuesta a mantener voluntariamente al marido y a los hijos. “

    De hecho plantea Esther Vilar lo que supondria un escenario en el que hay un intercambio total:

    “El intercambio total: todas las mujeres asumen las funciones de todos los hombres y viceversa.”

    “Dada la mayor esperanza de vida que tendrían entonces los hombres, una mayoría masculina dictaría la política. Sería el hombre, y no la mujer quien, en su calidad de gran consumidor, tendría el poder de influir en la economía y la opinión. El hombre, no la mujer, educaría a las generaciones futuras según su propia conveniencia y prepararía a los individuos de su sexo para el papel de parásitos.”

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