¿Merece la pena publicar un libro?

Algunos lectores me han preguntado si he pensado alguna vez en escribir un libro sobre los temas que planteo en esta bitácora. El blog morirá en cuanto deje de publicar, mientras que un libro tendría una vida más duradera.

Reconozco que la idea es atractiva, pero con unas 500 visitas diarias y poco menos de 400 seguidores en Facebook me pregunto si habría suficiente público para justificar el considerable esfuerzo que conlleva.

Decidí escribir una introducción para que ustedes valoren. No he incluido hipervínculos esta vez porque todo el texto sería azul y las fuentes han sido citadas múltiples veces aquí. Dejo también una encuesta al final para quienes prefieran no opinar en la sección de comentarios.

Introducción

Entre 1980 y 2010 el gobierno iraní lapidó a setenta y un hombres acusados de infidelidad conyugal. Ha leído bien: hombres. Y de hecho su número fue superior al de mujeres en estas tres décadas. India todavía mantiene una ley contra la infidelidad conyugal que sólo penaliza a los varones. En Colombia se realizan cacerías humanas para atrapar a aquellos hombres que se niegan a prestar el servicio militar, mientras que Corea del Sur los arroja en la cárcel por el mismo motivo. La Organización Mundial de la Salud, junto a varias fundaciones privadas, promueven y financian la circuncisión masculina en el África Subsahariana al tiempo que condenan la femenina. Del mismo modo sus planillas de salud en países como Bolivia ignoran buena parte de la epidemiología masculina, tornando estadísticamente invisibles sus fallecimientos laborales o suicidios, y previniendo la creación de programas para solucionarlos.

La OMS no es la única institución internacional que ha fallado a los varones: tras abolir el trabajo forzado femenino e infantil en 1930, la Organización Internacional del Trabajo no ha prohibido el masculino hasta 2014, con un protocolo que en el momento de esta publicación no ha sido ratificado por ninguno de los países que firmaron el convenio original. Pero hay más: la ONU y numerosas ONGs sólo distribuyen alimentos a mujeres en los campos de refugiados por temor a que los hombres hagan mal uso de ellos, una justificación similar a la empleada por la gran mayoría de las instituciones microfinancieras para denegar préstamos a hombres pobres en favor de sus compañeras. Por otra parte, Naciones Unidas sólo reconoció a los hombres como víctimas de agresión sexual en conflictos armados con la resolución 2106 del año 2013 mediante una referencia pasajera, sin plantear iniciativas al respecto.

Los hombres constituyen la mayor parte de los muertos civiles y militares en las guerras, también conforman la mayoría de las víctimas de homicidios, muertes laborales, suicidio y accidentes domésticos. Del mismo modo se encuentran desproporcionadamente representados entre la población reclusa, los consumidores de drogas, bebedores de alcohol de alta frecuencia y protagonizan el fracaso escolar.

Si la mayor parte o todo lo que acabo de describir le es nuevo, sepa que no forma parte de una minoría. Éstas y otras desigualdades que afectan a los varones han sido y son invisibles para la mayor parte de la sociedad. Los medios de comunicación, la universidad, los gobiernos y las organizaciones internacionales hablan con frecuencia del sexo masculino y la masculinidad. Sin embargo, sus esfuerzos marchan en otra dirección.

Privilegiado, opresor, violento. Éstas son las etiquetas que  comúnmente describen al varón cuando se examinan los roles del hombre y la mujer desde una perspectiva de género. Un discurso que ha ido ganando cada vez más adeptos en todas las instituciones, hasta el punto que hoy día se considera el estándar para entender las relaciones entre ambos sexos. Se trata de una visión no sólo aceptada, sino constantemente reforzada por medio de artículos, estudios, informes y políticas gubernamentales.

Una investigación del British Medical Journal aseguró que los hombres eran intelectualmente inferiores, y fue publicada por diarios como El País y La Vanguardia sin un solo ápice de crítica. La reflexión de un profesor de biología de la Universidad de Oxford sobre las ventajas que supondría la extinción masculina para la humanidad fue considerada como cualquier otro artículo científico en El Mundo, mientras que por su parte, el diario ABC remarcaba en varios escritos la seguridad y ventajas de la circuncisión masculina pese a que en una noticia posterior informaría sobre la pérdida del pene de un hombre que se sometió a la operación. El diario Público ofreció su plataforma a Lidia Falcón y Shangay Lily para vilipendiar a una jueza por la puesta en libertad de cinco hombres acusados de violación sin prueba alguna, convocando manifestaciones y realizando llamamientos a la ciudadanía. La supuesta víctima reconoció haberse inventado los hechos. Y en ElDiario.es Antón Losada afirmaba que los hombres mantenían la desigualdad porque les beneficiaba, y que si los hombres parieran, habría aborto libre.

Como veremos, éstos no fueron los únicos ensayos que criminalizaban a los hombres por el hecho de serlo. El periódico El País es quizá el más prolífico con polémicos artículos como “El hombre, arma de destrucción masiva”, “Por qué es mejor dar el dinero a las mujeres” o “Los hombres se suicidan, las mujeres lo intentan” que atribuía causas biológicas a un sexo y razones externas al otro. La prensa internacional tampoco ha sido mucho más cálida con el varón. The New York Times publicó un artículo sobre la India titulado “¿Son los hombres unos inútiles? El gobierno dice que sí” donde no cuestionaba las iniciativas discriminatorias de las que se hacía eco. El mismo diario popularizó el experimento de una mujer que “adiestró” a su marido empleando la técnicas que utilizaba como entrenadora de animales. Por su parte, una autora declaraba en The Guardian que los hombres como grupo son responsables de una continua variedad de crímenes, curiosamente al tiempo que negaba la existencia de la misandria. En la misma línea, un titular de la agencia de noticias Bloomberg anunciaba “Los suicidios en India revelan cómo los hombres arruinaron [el sistema de] microcréditos”, pese a que el contenido ni siquiera establecía una correlación.

Pero la narrativa del hombre como privilegiado, opresor y violento no sólo vive en los medios: también permea la universidad, los partidos políticos, las instituciones internacionales e incluso el sistema educativo. En Edimburgo una profesora humilló a sus estudiantes varones de 10 años declarando que las guerras se debían a la innata naturaleza violenta masculina. En Suecia, una parlamentaria propuso la introducción de un impuesto a los varones para compensar la violencia cometida por su sexo. En Colombia, un proyecto para que los hombres cedieran su asiento en el transporte público fue presentado para Bogotá, mientras que la ciudad de Bucaramanga estableció un toque de queda el 9 de octubre que requería a los hombres un salvoconducto para circular por la ciudad. España rescató el delito de autor para imponer penas superiores a los varones en casos de violencia contra la pareja, y Argentina censuró un documental que trataba sobre la discriminación judicial hacia los hombres en casos de custodia.

Con mayor frecuencia, sin embargo, la mayoría de los medios exponen diariamente noticias sobre victimización femenina a manos de varones que son analizadas bajo este prisma de género, creando de forma consciente o inconsciente una narrativa en la que el hombre representa los valores más abyectos de la sociedad. Esta constante deshumanización despoja al varón de la escasa simpatía que pudiera existir para el reconocimiento de la discriminación que sufre por ser hombre, llegando al punto en que dicha desigualdad se considera inexistente, irrelevante o incluso merecida.

En nuestras páginas abordaremos la confluencia entre la invisibilidad de la discriminación masculina y la progresiva deshumanización ejercida por parte de los medios de comunicación y otras instituciones. Mi objetivo es denunciar el discurso de género imperante que Emilio Prieto resumiría de forma sucinta: “el hombre no tiene problemas. El hombre es el problema”.

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52 respuestas a ¿Merece la pena publicar un libro?

  1. jose dijo:

    La introduccion es buena… tienes los temas o la estructura del libro?

    Cuando he pensado en proyectos similares sobre el mismo tema siempre me hecha para atrás el que me resulta dificil atacar un corpus ideológico del feminismo de género porque las conclusiones a las que llegan e intentan conseguir son las contrarias de las que manifiestan. Tampoco es metódico, es más bien un conjunto de opiniones más o menos justificadas, contradictorias muchas veces, en fin, que habría que ser un verdadero experto en feminismo para atacar todas las cabezas de la hidra.

    He visto por lo menos otros dos libros recientes de este estilo, uno como critica general contra el feminismo y otro concretamente de un defensor del pueblo andaluz contra la ley de igualdad de género.

    Los próximos años serán buenos para este tipos de publicaciones (anti feministas y también las que estén a favor de un trato y estudio de género igual para los hombres), si te paseas por los comentarios de los periódicos ya existe un publico interesado y cansado del fascismo de género, a ambos lados del espectro político.

    saludos

    • Gracias Jose. Tengo una estructura pensada, aunque no la voy a publicar todavía. Por ahora el feminismo sería un tema secundario entre otros, porque la deshumanización del varón y su privación de derechos tiene más fuentes. En lugar de refutar la teoría del Patriarcado lo que voy a hacer es proponer una alternativa basada en lo que sabemos por la Historia y la antropología que me parece bastante más razonable.
      No había pensado en los comentarios de los periódicos. Es cierto que cada vez la gente es más escéptica con el discurso imperante, incluyendo temas de género.

  2. Nina Castro dijo:

    Creo que es muy necesario escribir sobre estos temas,precisamente porque nadie más lo hace.Por cierto,respecto a la universidad,desgraciadamente los temas de adoctrinamiento de género están infiltrados en asignaturas de lo más peregrino,y he visto varias veces cómo mis notas sufrían rebajas de castigo cuando he argumentado mi opinión al respecto.Me parece muy triste,casi tanto como el que la prensa y los periodistas se vean relegados hoy en día a meros productores de un bien consumible,solamente cuentan aquello que se quiere oir,ya no son la avanzadilla del pensamiento social,ahora sólo son su ancla,y todo por razones económicas.

    • Gracias Nina. Es preocupante que en la universidad te rebajen la nota por argumentar una opinión contraria a la dominante. Recuerdo cuando un amigo me comentó que los profesores universitarios a menudo quieren “que pienses”. A lo que añadió: “que pienses como ellos”. No era sobre estos temas, pero también podría aplicarse. En cuanto a la prensa, cada día lo veo peor. Estoy haciendo un recuento de noticias en la página de Facebook y al final del año haré balance de las cosas que preocupan a los medios y las que no.

  3. Alejandro dijo:

    Pues llevo algún tiempo siguiendo tu blog y estaba por animarte a que hicieras un libro. La verdad es que gracias a tus artículos me he enterado muchos asuntos lo cual me ha llevado a replantearme mi masculinidad de forma positiva. Algunas veces tienes un aplomo para afrontar ciertas cosas que me parece de valorar. Por otra parte no participo en el blog tanto como me gustaría por que estoy regular de animo pero siempre lo leo y te mando buenas deseos
    Claro que lo compraría

  4. Ernesto dijo:

    A mí me parece perfecto, revela claramente lo que se hablará y probará más adelante y no tanto eso sino que empieza por los temas de género más sesgados por los medios que son aquellos pertenecientes al medio oriente y la india, seguido despues por países europeos y latinoamericanos dejandole claro al lector que el sesgo misándrico es global.

    Con las fuentes y estadísticas bien elaboradas en el libro la situación empezará a ser tomada muy en serio por el lector y creo sin temor a equivocarme que si el individuo no lleva un prejuicio ideológico radical empezará a replantearse su visión acerca de la situación hombre-mujer. Cabe declarar que esto lo digo por lo muy bien elaboradas que estan las estadísticas y artículos en este blog así como entrevistas y citas con enlaces de noticias totalmente parcializadas.

    Dicho todo esto el blog en un libro sería sin lugar a dudas un muy poderoso recurso argumental masculinista.

  5. Rebeca dijo:

    Según esoy leyendo “”¿Merece la pena publicar un libro? Publicado el enero 19, 2015 de Carlos Rodríguez””” no puedo más que sentir lástima, pena, compasión e incluso hasta impotencia de ver como se está tratando acualmente a los varones, sobre todo en occidente.
    Ees autentico apartheid o peor aún, casi de la misma manera que trataban a los judíos en los años 30 en Alemania.
    Siento decirte que actualmente publicar un libro de ese tipo sería una locura, además de ser una ruina ya que dudo que encontraras algun apoyo de alguna editorial y si al final la encontraras sería censurado automaticamente.
    Se sabe, que han sido retirados, de todos los centros comerciales y bajo amenazas, libros que se han publicado con una tematica muy parecida. (El varón castrado)
    Ya se que no te gusta, ni siquiera que se mencione a los Nazis, Nazismo, Tercer Reich, etc, pero por desgracia, todos los caminos nos llevan hacia allí.
    ¿Acaso, se prodría haber publicado algún libro sobre las injusticias y discriminaciones de los judios, gitanos, etc, durante el Tercer Reich en Alemania?
    Siento ser tan pesimista, pero actualmente en este asunto, no veo la luz al final del tunel.

    • Gracias Rebeca. Nuevamente tengo que discrepar con la comparación del nazismo o apartheid, y creo que ir por ese camino de hecho nos perjudica. Eso no quita, sin embargo, que haya discriminación institucional y prejuicios sexistas hacia los hombres.
      No conozco el libro El varón castrado, pero con todo lo que ha pasado con Charlie Hebdo, sería interesante comparar los contenidos ofensivos de uno y otro para ver qué es aceptable y qué no.

  6. Raúl dijo:

    Yo diría de la introducción, que tiene un buen principio. Un nudo que parece que decae con todos los temas de noticias (da la sensación que se trata de victimizar al varón, dejando una idea endeble, aunque entiendo que lo haces para aportar datos fehacientes de medios) y terminas con un buen desenlace. Eso es lo que me ha transmitido el texto, solo es una opinión. Como ya dices, Carlos, los hombres lo tienen difícil en cuanto a verles cómo discriminados, como victimas, y con ello sus problemas y desventajas. Ya con ellas hay cierto aburrimiento, queja, cuando las ponen de victimas y discriminadas. La gente y en concreto los hombres parece que empiezan a despertar en cuanto a su situación, empiezan a ser conscientes de ese abuso, de ese trato a favor que han gozado (ellas) y sobre todo que gozan en la actualidad. Pero todas esas ideas se quedan en petit comité, y la mayoría de las veces porque viene a cuento (es decir, aún no hay conciencia real, son muchos tímidos pasos, aunque sinceros, y en verdad es una muy buena noticia). Muchos ciudadanos están hartos, y ya no pican en el anzuelo de género ni similares. Pero tienen varios obstáculos, uno de ellos la dictadura oficial y de facto de la llamada ”liberación de la mujer”, ”la igualdad de género” etc, que impide alzar voces. No te fíes del número de seguidores en blog y redes sociales, son un reflejo de la sociedad, aunque se aleja de ser orientativo, no mucho, pero si lo suficiente como para decirlo así (no es un dato válido para decidir si publicar o no un libro de temática social). Esa mayoría de gente (que es más de la que se piensa) que empieza a ”reivindicar”, están en fase de asimilación, por ello, tal vez, no sientan la necesidad de conocer todos los datos, de corroborar, contrastar, de ir más allá de lo que se ve fácilmente. Para terminar con este párrafo concluyo, que hay muchos que están preocupados, y ya empiezan a poner mala cara cuando intuyen que van a ser atacados por su condición de varones.

    Por otro lado, si tu Carlos, escribieses un libro, intuyo, que sería un buen libro, un libro único. Lleno de buenas ideas, con claridad y razonable. Él único que debe decidir lo que debe hacer en verdad eres tú. No todos valemos para escribir un libro, pero algo me dice que tu vales. Para que no parezca tan subjetivo lo que digo, solo echa un vistazo a este blog, sin ir más lejos. En cuanto a publicarlo, creo que lo mejor que puedes hacer es compartir todo lo que sabes, todo lo que controlas, eso te hará más fuerte a ti, y a todos los que tengamos las oportunidad de leer ese libro. Sería una importante fuente de información de calidad. Cosa que nunca antes se ha abordado del mismo modo, hablando de los varones de diferentes culturas, épocas, de historia (y no de ideologías y menos de ideologías con medios y/o fines destructivos). De problemas y desventajas propias del sexo masculino. De ese gran desconocido, el varón.

    • Gracias Raúl. A veces es difícil mantener la fluidez cuando aportas una gran cantidad de datos, pero espero solucionarlo en la versión final.
      Sí quiero seguir adentrándome en la Historia y las diferentes culturas, porque creo que ahí se encuentra la clave de todo.

  7. Murphy dijo:

    Para saber si merece la pena habría que preguntarse ¿cuál sería la pena?. Si no tiene éxito, la pena podría ser económica: invertir en la publicación de un libro y perder gran parte del dinero invertido. Pero hay formas de autopublicación y crowfunding que minimizan esa pena.
    Si tiene éxito, la pena podría ser de exposición mediática. A pesar de todo, el mundo sigue siendo “analógico” y para la mayoría de la gente lo que no está escrito o no sale en la TV no existe. Y cuando “existe”, tiene todos los focos puestos en él. (Ver el ascenso de Podemos a través de la TV, que no de Internet). Y todo eso puede quemar a una persona. Solo tú puedes responder a eso.
    Y finalmente la pena puede ser de esfuerzo. Pero bastante esfuerzo haces ya en el blog. Creo que esto no cambiaría demasiado, pero solo tú puedes saberlo. Tampoco trabajarías con plazo, ¿no?.
    Creo que la pregunta pertinente es ¿es necesario este libro?. Yo creo que sí. No conozco ninguno similar en español. Ya he dicho en algún comentario que me gustaría ver al menos el “The Myth of Male Power” traducido. Sin buscar comparaciones, este rellenaría ese hueco existente. He buscado referencias de “El varón castrado” y creo que no tiene nada que ver. Por muy veraz que sea, trata un aspecto muy concreto (la ley de violencia de género en España). Creo que se le puede aplicar perfectamente el dicho de “los árboles no le dejan ver el bosque”.
    Entiendo que el que tú escribieses sería más bien un “Estudio de género (masculino) basado en datos” o “Masculinismo basado en datos”. ¿Hay algo así o mínimamente similar ya publicado?. No, que yo sepa, y por eso este libro es necesario. Ójala un libro así hubiese caído en mis manos cuando era joven. Los jóvenes del futuro deberían tener la oportunidad de tropezarse con un libro que les hablase del género masculino desde la perspectiva que tiene este blog.

    • Gracias Murphy. Hablo principalmente del esfuerzo, y también porque pasaría factura al blog en cuanto a que tendría que dividir mi tiempo al menos por unos meses (aunque ciertamente tengo pensado reutilizar varios artículos de aquí). Sería, efectivamente, una obra con una visión más global de los problemas del hombre. Una de las principales aportaciones sería una teoría alternativa sobre la discriminación sexual (tanto masculina como femenina), porque antropólogos e historiadores han ofrecido causas más razonables, pero por desgracia no han calado en la población general.

  8. Sandra dijo:

    “Reconozco que la idea es atractiva, pero con unas 500 visitas diarias y poco menos de 400 seguidores en Facebook me pregunto si habría suficiente público para justificar el considerable esfuerzo que conlleva.” (Carlos Rodríguez)

    Me parece fantástico que quieras escribir un libro, pero:
    a) En la actualidad le gente cada vez lee menos (libros), mientras que se conecta más a internet.
    b) En internet puedes actualizar los datos que aportes, así como rectificar los errores que detectes. En cambio, si escribes un libro, cuando encuentres un error ya será tarde para corregirlo. Piensa que el libro, especialmente si aportas cifras (denuncias por “maltrato”, por ejemplo), puede quedar obsoleto en pocos años, mientras que en el blog siempre puedes estar al día en cuanto a la información presentada.
    c) El blog permite interactuar con tus lectores, con lo que conlleva a la hora de un enriquecimiento mutuo con los pareceres de unos y otros, cosa imposible de hacer en un libro.
    d) El libro requiere dinero para ser publicado, y nunca hay garantías de que las ventas permitan recuperar la inversión. Ten en cuenta, además, que las posibilidades de conseguir subvenciones de dinero público a las que a menudo recurren investigadores que quieran publicar trabajos no comerciales van a ser muy pequeñas o inimaginables en tu caso, pues los políticos que controlan ese dinero difícilmente subvencionarían un texto tan políticamente incorrecto como el tuyo.
    e) Las pruebas de imprenta y demás correcciones son un tormento para el autor a la hora de publicar un libro.
    f) El libro hay que comprarlo en la librería, o mandarlo a pedir. En cambio, el acceso a internet se puede hacer desde cualquier lugar del planeta.
    g) Si escribes un libro tendremos noticias tuyas una vez al año (o más, si tardas más tiempo en escribir el siguiente texto). En cambio, en internet podemos leer entradas nuevas tuyas varias veces por semana.
    h) Siendo realistas, el futuro está en internet. Los libros ya sólo sirven para que algún avispado (o avispada) nos venda el mismo ladrillo romanticoide por el precio de tres en alguna de las trilogías al uso. Y fíjate en una cosa. El proyecto de penalizar lo que llaman “incitar a la violencia de género” -de lo que hemos hablado hace pocos días- contempla agravar las penas para el caso de cuando ese “delito” se comete en las redes. Eso quiere decir que ya el Poder no teme tanto a los libros como a lo que circula en internet:

    “El artículo 510 del Código Penal especifica que la prisión o las multas “se impondrán en su mitad superior” cuando la apología circule “a través de un medio de comunicación social, por Internet o por tecnologías de la información”. (http://www.elmundo.es/espana/2014/12/28/549efdf3268e3ed01a8b457b.html)

    • Gracias Sandra. Son buenos puntos a ponderar. El blog es un medio más flexible y accesible que un libro, también más adaptado al público actual. Sin embargo quería preguntarte si crees que un libro otorgaría a este tipo de escritos una mayor “respetabilidad” por así decirlo (si es publicado por una editorial tradicional, algo que como señalas no sería nada fácil).

      • Sandra dijo:

        Carlos, es cierto que publicar en forma de libro exactamente lo mismo que ahora escribes en este blog te daría mayor “respetabilidad”. Pero deberías pensar que tu apuesta no es la de un partido político que busca embaucar ingenuos para conseguir sus votos, ni tampoco el de una empresa editora que sólo busca vender el mayor número posible de libros. Se trata simplemente de profundizar en un debate, y para eso sigo pensando que internet es -en los tiempos que corren- una herramienta mucho mejor que la que antiguamente ofrecían los libros. Además deberías tener en cuenta que si escribes un libro, necesariamente tendrás que “salir del armario” y firmarlo con tu nombre y apellidos. De lo contrario, lo primero que el conglomerado feminista te va a echar en cara es que no puede tomarse en serio el libro de un autor que no aporta su identidad. El anonimato o uso de pseudónimos en internet está aceptado socialmente. En cambio, en el mundo de los libros, los pseudónimos sólo tienen cabida en la literatura (sobre todo la erótica), pero son inadmisibles en el campo de las publicaciones que aspiren a sentar cátedra.

      • Efectivamente, si me decidiera por la opción del libro revelaría mi verdadera identidad y mi formación, no hay otra. Es una de las cosas que me frena. Sólo clarificar que no pretendo sentar cátedra, sino servir como punta de lanza para que se abra el tema.

  9. Isidro dijo:

    Me parece una excelente idea y un proyecto necesario dentro de las muchas batallas que al masculinismo le queda por librar contra la ideología dominante. También es cierto que, con bastante probabilidad, sería un fiasco económico. Estarías haciendo, en cualquier caso, historia, y de la buena.

    La introducción me ha parecido muy buena, pero quizá buena para quien ya está algo concienciado del problema que tenemos. Debemos preguntarnos si la penosa situación de los derechos del varón es tan lamentable porque la mayor parte de la sociedad (hombres y mujeres, claro) ignora, por culpa de la propaganda feminista, los males que sufre el hombre o, más bien, porque a la sociedad le importa poco su suerte. Tal vez la realidad participe de ambas cosas: ignorancia de los hechos y relativa indiferencia.

    Permíteme una sugerencia para la introducción. Simplemente, considérala. ¿Qué tal si en vez de empezar con una lista de agravios sufridos por algunos hombres, tanto del tercer mundo como del primero, se ofreciese la mayor información posible sobre lo que le cuesta al contribuyente la politización de la ideología de “género”? Te lo digo porque, si bien podemos albergar dudas razonables acerca de la compasión que despierta en las personas el sufrimiento de los hombres, no hay, sin embargo, ni un ápice de duda –ruin condición humana- sobre lo mucho que preocupa a las mayorías que le toquen el bolsillo. En la televisión abundan las noticias y las tristes imágenes de pobres niños enfermos, desnutridos y comidos por las moscas, principalmente del África, sin que casi ninguna institución se inmute, ante la mirada casi impasible de millones y millones de ciudadanos de todo el mundo. Ingentes cantidades de personas (de ambos sexos, desde luego) mueren cada año por problemas sanitarios, bélicos o de nutrición que podrían erradicarse si realmente hubiera buena voluntad en los países supra-desarrollados. Pero no es así: son males endémicos con los que convivimos sin prestar mayor atención.

    Echemos mano de la cifra que aporta Erin Pizzey (habría que ofrecer fuentes): según esta señora, La Federación Nacional de Mujeres recibe unos 12000 millones del gobierno, aparte de lo que donan otros patrocinadores. Ojo al dato: 12.000.000.000 de euros a costa del contribuyente. Me temo que es este tipo de información el que más puede sacudir la apelmazada atención del ciudadano. Y la misión será probar que esa inmensa cantidad de dinero (u otras semejantes en otros países) se está destinando a problemas más ficticios que reales, mientras los problemas de los hombres, que no son menores que los de las mujeres, apenas reciben atención y recursos. No hay casi nada que preocupe más al ciudadano que la marcha de la economía, ni siquiera el estado de los derechos humanos y civiles. Es triste, tristísimo, pero es así. Debemos, pienso yo, aprovechar este conocimiento sobre la naturaleza humana.
    En cualquier caso, Carlos, aunque la redacción de la introducción quede como está, creo que no debería faltar en ella una punzante mención del dispendio de recursos económicos que perpetra el feminismo. El lector, tras leer tan enormes cifras y los agravios que los hombres sufren en silencio, debería poder preguntarse de si hay razones objetivas para entregar al feminismo institucional el dineral que se le entrega.

    • Gracias Isidro. Estoy de acuerdo en que el dinero probablemente sería un tema con más gancho que la discriminación masculina, y que ambos podrían contrastarse para poner en evidencia la desigualdad de financiación y trato. Sin embargo no quiero dar la impresión de que va a ser un libro sobre feminismo. Esta ideología sin duda recibiría las críticas que merece, pero no quiero que domine la conversación.

  10. Enric Carbó dijo:

    En mi opinión este libro es muy necesario. Sus aseveraciones -las de este blog- estan muy bien fundamentadas. Por eso lo considero imprescindible en los debates sobre “género”, ya que en la arena pública -mass media, academia, cultura popular…- sólo aparece la versión dominante, y han tenido la habilidad de presentar cualquier otra versión como cosa de apologistas del maltrato, “se lo merecen”, etc. Con tu forma de argumentar y de apoyarte con fuentes van a tener más difícil criminalizar la visión que presentas. Lamentablemente en lengua castellana (también en catalán) no conozco *nada* que pueda oponer una visión constructiva y bien argumentada al discurso dominante -exceptuando algún blog perdido en el mar de internet como éste o el de Emilio Prieto. Me parece que los libros de Warren Farrell no estan traducidos, y el “Varón castrado” (no lo he leído, sólo lo hojeé en una librería) era muy periodístico, aportaba muchos datos pero estaba escrito desde el enfado y la mala leche (al menos esa es la impresión que me dejó).
    Desde mi perspectiva de lector subrayo pues que me parece imprescindible contar con un libro así en castellano. Otra cosa es qué editorial te lo publica, el esfuerzo de escribirlo, tratar con la editorial de la extensión de la redacción y de la edición, revisar galeradas y demás, implicarse en la promoción, acudir a presentaciones, recibir el menosprecio o el ataque de la crítica (y con este tema no sólo te puedes esperar ataques sinó tergiversaciones y calumnias)… Todo esto son temas que los deberás valorar tu, en función de tus fuerzas, tu ánimo y tu disponibilidad.
    Espero que el libro salga adelante y que tengas fuerzas para ello.
    Saludos

    • Gracias Enric. Por el momento la iniciativa está siendo bien recibida, de modo que estoy inclinándome hacia esa posibilidad. Lo único es que llevará su tiempo, porque quiero incluir la investigación que estoy llevando a cabo en Facebook sobre el sesgo de género en los diarios españoles (aunque es posible que pare el experimento en 6 meses, en lugar de prolongarlo un año), y no me gustaría desatender el blog.

      Muy cierto lo que señalas de la narrativa dominante. La tendencia actual es atribuir inocencia a la mujer, y en caso de culpabilidad, buscar una justificación. Si a alguien le preguntas sobre el papel de las esposas de los antiguos dictadores de Túnez y Egipto, sin conocimiento previo nos dirán que probablemente eran expectadoras pasivas que no podían hacer nada, pese que participaron activamente en el expolio de sus pueblos y la represión de los disidentes. Cito (en inglés):

      “La primera dama tunecina encabezó varios organismos oficiales sobre los derechos de las mujeres, entregándose premios por feminismo a sí misma, mientras quienes hacían campaña en las calles veían a sus miembros regularmente golpeados çpor la policía del régimen y los prisioneros políticos eran violados en celdas de tortura”.

      Ahora se nos ha dicho cómo debemos rellenar los huecos en estas situaciones, pese a que la realidad fuera completamente diferente.

      Más aquí: http://www.theguardian.com/world/2012/feb/28/arab-first-ladies-of-oppression

      • Enric Carbó dijo:

        Por cierto, se me olvidó decir que un buen título para el libro sería el del blog: “Quien se beneficia de tu hombría”. Me gusta mucho y me recuerda los trabajos de Warren Farrell. Como ya has dicho, no se trata de oponer al neofeminismo la visión tradicional de la masculinidad (que es de lo poco que se oye en los media, sobre todo en los conservadores, católicos etc) que es tambien una visión tóxica (este concepto lo usan mucho los hombres profeministas, pero bueno, por una vez se lo tomo prestado). Así cada visión retroalimenta la otra, el neofeminismo está encantado de clasificar a todos sus oponentes como facha-católicos o apologistas del maltrato; y por supuesto el discurso tradicional religioso abomina del postmodernismo deconstructor relativista, en este caso el neofeminismo.
        Espero que esa investigación que haces sobre los diarios no sea meramente cuantitativa, lo digo para que no suscite las previsibles réplicas victimistas del “y tu más” y a ver quien es el que sufre más y está más discriminado. Quiero decir que incluyas este marco teórico desde donde nos ofreces estos análisis en este blog, o sea que sea más extenso que la mera descripción de notícias.
        Saludos

      • Lo que quiero conseguir con esta investigación es constatar la existencia de una narrativa de género que se vuelca de lleno en la discriminación femenina y la analiza casi siempre desde una perspectiva de género, mientras ignora otros problemas sufridos por los hombres y las pocas veces que decide tratarlos no lo hace desde dicha perspectiva. Por poner un ejemplo hay al menos tres artículos sobre el impacto de los piropos en las mujeres, pero ni uno sólo que se cuestione el reclutamiento forzado de hombres para la guerra en Ucrania, si la política de Marruecos de dar la residencia a todas las mujeres (a los hombres caso por caso) es sexista, que ningún país haya ratificado el nuevo protocolo de la OIT para excluir a los varones del trabajo forzado, la ausencia de programas para hombres violados en conflictos armados (sólo reconocidos por la ONU en 2013 y de pasada), etc. Por no hablar de injusticias locales que ocurren con frecuencia en los tribunales.

        Por el momento hay como un 75 noticias que hablan de la discriminación o desigualdad femenina desde un problema de género, pero sólo una que haga lo propio con el hombre (y mal, pues fue la que comparó a los desempleados con Betty Friedan). De esta forma se crea una visión del mundo en la que los hombres no tienen problemas “de género” y las mujeres están inundadas con ellos. Lo que quiero proponer es formas de equilibrar esto un poco. No sé si es esto lo que más o menos esperabas, pero siempre estoy dispuesto a aceptar otros ángulos.

      • Enric Carbó dijo:

        Me parece un enfoque muy bueno, y ahora veo que es muy buena idea demostrar cómo se ignora los problemas de los hombres basandose en un estudio empírico de los media.

      • jose dijo:

        para mi, un titulo estupendo sería “El segundo género”

      • Es también un buen título. Además del guiño a la obra de Simone de Beauvoir, hace un paralelismo entre la discriminación sexual que ella protestaba y la discriminación que experimentan los hombres pero queda invisibilizada por la actual perspectiva de género.

      • jose dijo:

        llevo tiempo pensando en hacer un audiovisual sobre todo esto, y ese es uno de los titulos que me gustan, pero vamos que no le tengo en exclusiva, ni me molestara que lo use quien quiera…

      • Gracias Jose. Por el momento barajando entre 4 y 5 títulos posibles (incluyendo el nombre de este blog), pero hasta que no lo termine (y todavía no he empezado), no creo que tome la decisión.

  11. sai dijo:

    Espero que publiques el libro y que los medios te den toda la publicidad (buena o seguramente mala) posible.
    Cada vez existen mas voces en contra del feminismo, y creo que sería muy positivo contar con una voz en español. Llevo bastantes meses siguiendo el blog y creo que serías capaz de presentar el tema desde una perspectiva constructiva y con argumentos de peso. Mucho ánimo y adelante con el proyecto.

    • Gracias Sai. Sólo aclarar que si lo hago no sería un libro contra el feminismo, sino contra la discriminación masculina. A veces causada por el feminismo, a veces por otras fuerzas (principalmente el tradicionalismo). Si bien el feminismo al retratar al hombre como privilegiado y opresor ha contribuido a la invisibilización de su sufriemento como grupo.

  12. Carlos dijo:

    Hola Carlos,
    Hace tiempo que sigo con admiración e interés tu blog, y tu cuenta de facebook. Entiendo tus dudas. Me gustaría indicarte que existen nuevas formas de publicar: publicación electrónica, impresión bajo demanda o editoriales independientes. Empiezan a publicarse libros sobre esta temática. El público existe. Un caso curioso es el del libro “Contra la Dictadura Violeta”, publicado en enero, y de distribución gratuita. Y se está descargando mucho, para satisfacción del autor, que está preparando una segunda parte.

  13. Estupefacto dijo:

    En mi opinión, sí, merece la pena siempre y cuando encuentre un canal de distribución. No merece la pena si sólo encuaderna y almacena. No se puede comparar la atención que recibe un blog con el potencial explosivo de un libro.

    Aunque el factor más importante, a mi modo de ver, es la diferencia percibida entre opinión y trabajo de investigación. En este caso el medio es un poderoso mensaje. Un libro es noticiable, es citable, es promocionable y referenciable. Un blog… sí, dentro de la blogosfera. El libro es la nave que puede hacer que este blog trascienda sus límites y haga que sus ideas compitan en primera división. Y a su vez el libro será la mejor publicidad para su blog.

    Llevo días leyendo lo suyo. Es riguroso, profundo y exhaustivo en el análisis y ya ha barrido bastantes temas como para armar un buen contenido convenientemente ordenado. Lo que más me gusta es el esfuerzo por mantener cierta honradez intelectual en vez de defender sus tesis a toda costa. No pierda nunca ese tono. Me he sorprendido a mí mismo cuestionando viejas creencias y adoptando parte de su argumento.

    La verdad, sería una pena que este blog se quedará aquí y creo que sería un error en términos de marketing. Mucha gente no opinamos porque sólo leemos y pensamos. Pero sí, está usted haciendo pensar. Eso merece un libro. Mi apoyo sincero en cualquier caso.

  14. Babel dijo:

    Yo también creo que sería buena idea publicar el libro.
    No sería fácil que se le diese publicidad en los medios porque este es un tema invisibilizado pero el antifeminismo es un arma cargada de futuro (quien dijo esa frase se refería al arte, pero el antifeminismo también lo es).
    Entre asociaciones de separados podría tener muy buena acogida y le darían mucho bombo.
    Como dijo otro usuario más arriba, el blog trascendería más. Lo difícil es jugar en primera división, porque aunque aquí haya equipo para ganar la champions te impiden ascender desde los despachos.
    No obstante, hay medios y partidos políticos algo más críticos con el feminismo, no todo el El País y la Sexta, por ahí se podría intentar meter la cabeza.
    Además no me cabe duda que sería un libro muy riguroso que a las (y los) feministas les resultaría imposible de rebatir.
    Avisa por el blog que si lo escribes lo compro el mismo día que salga.
    Saludos.

    • Gracias Babel, se agradece el apoyo. Todavía estoy esperando a concluir con el experimento mediático, y me gustaría crear algún tipo de modelo teórico, aunque no fuese perfecto (ninguno lo es), para clasificar e incluso predecir el comportamiento de medios e instituciones. Pero tarde o temprano el libro caerá.

  15. Sí, Carlos.
    Sí merece la pena que publiques un libro.
    Hazlo.

  16. Babel dijo:

    ¿Eres Francisco Zugasti o alguien de internet que se ha puesto su nombre?
    Si lo eres no creo que haya problema en que lo digas, ya eres conocido y muchos te agradecemos tu defensa de los derechos de los hombres.

  17. Babel dijo:

    Eres un valiente. El otro día vi una entrevista tuya en “El diván de los cuerdos” sobre la ideología de género que me gustó bastante. Algunas cosas que cuentas son tremendas, no es normal el estado al que hemos llegado. Voy a colgar el vídeo en otra sección.

  18. Juan dijo:

    Hola Carlos! Llego tarde al debate. Por lo que veo, desde hace un año que publicaste la entrada hasta hoy el número de seguidores de la página de facebook han pasado de 400 a 6100, por lo que es evidente el cada vez mayor interés que suscita el contenido del blog. Tal y como comentaron previamente, la ventaja del libro es la mayor respetabilidad que suscita como fuente. Ya habrá tiempo para que tenga mayor o menor éxito, pero la cosa está en que se convierta en un referente que podamos utilizar a la hora de argumentar. Por lo demás a mi encanta como redactas, con ese sello personal de rigor y seriedad que te caracteriza.
    Mucho ánimo y fuerza con el proyecto.

  19. Pepe dijo:

    Lo que me gusta de este blog es el buen tono y la sobriedad que tiene el autor a la hora de elaborar artículos, a diferencia de otros blogs y páginas críticos con el feminismos que en muchos casos desprenden misoginia o conservadurismo, o simplemente le fallan las formas a la hora de expresarse. Es muy inteligente por parte del autor ya que atrae a moderados. Desgraciadamente para muchos seguidores del feminismo tachan este sitio de “neomachista” (un palabro como “patriarcado” que vale para todo), a veces sin ni siquiera entrar a leerlo, solo por el nombre, otros simplemente por la frustración que genera que te cuestionen el credo feminista y no tener argumentos para rebatir.

  20. Anónimo dijo:

    Apuesto a que tu libro seria un autentico bestseller. Yo por lo menos lo compraria si el precio fuera ….razonable

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