Racismo y misandria: las similitudes de sus discursos

Como este tipo de artículos tienden a ser malinterpretados, quiero dejar claro que no estoy comparando la situación de los varones con la de las minorías raciales. Tampoco pretendo decir que el efecto de los discursos antimasculinos sea comparable al de los discursos racistas, como los horrores de la Historia demuestran (genocidios, linchamientos, segregación, esclavitud, etc.), aunque no por ello dejan de ser un asunto grave. Lo que quiero señalar son sencillamente las similitudes que he encontrado en los discursos de quienes albergan prejuicios hacia ambos grupos (que obviamente no son excluyentes) y por qué son importantes.

A buen seguro que en algunos de los puntos sobre estereotipos masculinos, particularmente en lo que respecta a la violencia y el crimen, alguien dirá “¡Pero es verdad!”. A ello he de decir que si bien es cierto que la mayor parte del crimen violento, por ejemplo, es cometido por varones, sólo una minoría de los mismos  (alrededor del 2%) participa en este tipo de delitos. El estereotipo consiste justamente en la incapacidad de realizar esta distinción.

Hechas las aclaraciones, pasemos a ver el tipo de discursos que describen tanto a hombres como a minorías raciales. La comparación la realizaré en casi todos los casos con la minoría afroamericana, sobre la que existe una gran información y literatura. A continuación desarrollaremos los siguientes puntos:

  1. Criminales
  2. Violentos
  3. Responsables de su propio sufrimiento
  4. Violadores
  5. Moralmente inferiores
  6. Intelectualmente inferiores
  7. Animales
  8. Salvajes
  9. Una carga para la sociedad
  10. Viviríamos mejor sin ellos

Al final del artículo encontrarán una lista con el perfil de las personas que se citan en cada apartado.

1. Criminales

Una de las acusaciones más comunes hacia las minorías raciales son sus elevados niveles de crimen comparados con la población mayoritaria. Es el caso de Estados Unidos, donde la minoría negra comete más de la mitad de todos los crímenes violentos. Sin embargo, anualmente sólo un  1% de la población negra es responsable de estos delitos. 2% si contamos únicamente a los varones, según Tim Wise. Los racistas, sin embargo, jamás mencionan este segundo dato y prefieren centrarse sólo en el primero. ¿Pasa algo parecido con los varones? Veamos:

Dia del Hombre

Resulta curioso comprobar que sólo en nuestra página se ha llamado la atención sobre el número de crímenes violentos cometidos por los varones en proporción a la población, que resultó como ya mencionamos en un 2% anual para el caso de España. El paralelismo es, cuanto menos, interesante.

2. Violentos

Claro que la violencia no se reduce al crimen. La guerra es quizá su manifestación más destructiva. En este caso el paralelismo no viene de comparar una minoría racial dentro del propio país, sino de otras razas en sus propios Estados.

Los conflictos del África negra han sido achacados a una gran diversidad de factores, pero el discurso racista tiende a centrarse en la naturaleza violenta de sus habitantes. Esta creencia de que el hombre negro es más violento no constituye una creación moderna, como podemos leer en esta cita de George Washington Williams en su obra Historia de la raza negra en América, de 1619 a 1880:

Es un hecho que todas las razas incivilizadas son proclives a la guerra. Las tribus de África son un vasto ejército permanente. Luchar parece ser su trabajo […]. El africano presta más atención a sus armas de guerra ofensiva que a sus esposas. (p. 61, 63).

¿Hay un discurso similar hacia los varones? Leamos lo que escribió el profesor universitario Jose Ignacio Torreblanca (el subrayado es mío):

Reconozcámoslo: los varones son el mayor arma de destrucción masiva que ha visto la historia de la humanidad, y hay unos 3.500 millones de ellos por ahí sueltos. Podemos prohibir las armas largas, las armas cortas, las minas antipersona, las bombas de fósforo o de fragmentación, las armas bacteriológicas, químicas y nucleares, pero al final estaremos siempre en el mismo sitio: detrás de cada arma habrá un varón (El País).

Curiosamente George Washington Williams era negro. Jose Ignacio Torreblanca es un hombre. Ambos, sin embargo, se veían por encima de los grupos a los cuales pertenecían.

3. Son responsables de su propio sufrimiento

Ante las manifestaciones contra los asesinatos de jóvenes varones negros a manos de la policía, el exalcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani, respondió  señalando que el 93% de los negros asesinados mueren a manos de otros negros. De esta forma intentaba desviar la atención de otras injusticias sufridas por este grupo. No es el primero que lo hace, pero sí la persona de más alto perfil político en los últimos años.

¿Hay un discurso parecido hacia los varones?

Cuando se menciona que los hombres sufren problemas de género o discriminación institucional, como por ejemplo los reclutamientos forzosos para la guerra, una replica frecuente suele ser “la culpa es de los hombres mismos, que crearon las leyes”, cargando igual responsabilidad a opresores y oprimidos e igualándolos moralmente.

Hoy día existen muchos movimientos para eliminar la violencia contra las mujeres, pese a que los hombres constituyen la mayor parte de las víctimas de homicidio a nivel mundial. ¿Por qué no hay movimientos que pidan el fin de la violencia sufrida por los varones? Lo que se suele aducir es que “no es igual” ya que los hombres son quienes cometen la violencia contra sí mismos. Como menciona el diario colombiano El Tiempo:

Y es que en el conflicto armado, donde la violencia contra ellas ha sido brutal y constante en esos años, tiende a olvidarse que los hombres también han sido víctimas, quizás porque usualmente son los victimarios.

El discurso ha tomado un aire científico, como puede verse en el artículo El patriarcado mata a varones.

Daniel Kruger y su equipo afirmaron en un estudio publicado por la revista Evolutionary Behavioral Sciences (Ciencias del comportamiento evolutivo), de la Asociación Americana de Psicología, que la mortandad masculina era un 31% más alta en las sociedades patriarcales que en aquellas donde hombres y mujeres tienen los mismos derechos.

Según el profesor Kruger, ello se debe a que cuando un hombre “tiene el poder sobre la mujer”, éste en competencia con otros hombres comienza a aplicar un comportamiento más arriesgado que puede provocar su muerte. Al mismo tiempo, esta conducta se convierte en un hábito y se mantiene en los casos cuando no existe lucha por la atención de una mujer (RT).

Todo esto es una manera muy refinada de decir que los hombres se matan entre ellos porque son unos machistas y sólo librándose de esa cultura solucionarán las cosas. Siguiendo la lógica de este discurso, a los negros los mata la policía porque son unos violentos, y sólo librándose de esa cultura violenta se solucionarán sus problemas. Resumiendo, para los hombres cosas como la pobreza, los reclutamientos forzados para la guerra, el trabajo forzado, la emigración para proveer a la familia, los accidentes laborales, las guerras civiles, y la defensa de la familia o la propiedad en Estados débiles o corruptos no tienen nada que ver con la mortandad masculina. La competencia interna a causa del machismo tiene la culpa de todo.

4. Violadores

En el Sur de Estados Unidos muchos hombres negros fueron linchados y ahorcados tras haber sido acusados de violar a una mujer blanca. Se trataba de un tipo de “justicia popular” que no requería de jueces, pruebas, ni nada que se le asemejase.

¿Existe también un discurso contra la presunción de inocencia masculina? En este sentido las reacciones ante la falsa violación de Málaga -cuando la jueza desestimó una acusación de violación en base a las declaraciones de cinco testigos, las contradicciones del testimonio de la acusada y una grabación del evento-  supusieron un ejemplo del desprecio a la justicia y a la presunción de inocencia.

Como en el pasado hablé largo y tendido sobre este tema, me centraré en las acciones que se tomaron para violentar el sistema judicial. La primera en proponer una medida similar fue Lida Falcón:

Ante ésta atroz decisión judicial tenemos que estar todas – me gustaría poder decir “ y todos”- en la calle ante el Ministerio de Justicia, exigiendo justicia (Público).

Shangay Lily también hizo un llamamiento para que la jueza rectificara su decisión y obedeciera a la “justicia pública”:

El lunes a las 19 horas, nos manifestaremos frente al cristofascista Ministerio de Justicia de Gallardón “el misógino”, para pedir eso mismo. El lema es claro: Frente a la justicia machista, respuesta feminista #NoEstásSola Lunes 25 19 h Protesta frente al Ministerio Justicia .C/ San Bernardo 45 (Público).

La jueza recibió numerosos insultos e incluso amenazas a través de las redes sociales. Además, la fotografía de los acusados fue publicada en algunos diarios.

Estas manifestaciones llegaron a celebrarse, pero todos recordamos como terminó el asunto. Días después la joven supuestamente violada reconoció haberse inventado la historia. El incidente, sin embargo, dejó en evidencia que cuando se trata de violación, muchos consideran al varón culpable hasta que se demuestre lo contrario.

5. Moralmente inferiores

En su trabajo “The dignity of the working man” (la dignidad del hombre trabajador) Michele Lamont entrevistó a numerosas personas de clase obrera y señaló que parte de la población blanca estadounidense tendía a ver los negros como “moralmente inferiores”. Esta inferioridad moral incluía el crimen, pero también lo que se entendía como una falta de disciplina y autocontrol tanto en el trabajo como en otros ámbitos de la vida.

¿Existe un discurso parecido con los varones? Veamos cómo las instituciones microfinancieras justificaron su política otorgar préstamos sólo a mujeres para sacar a la población de la pobreza:

Cuando el préstamo entra en una familia a través de una mujer, los beneficios van directamente al bienestar de toda la familia: los niños van al colegio, comen mejor, el tejado está arreglado… Cuando se trata de un hombre, hay demasiadas posibilidades de que acabe en licor”, añadió Daley- Harris. La misma tesis mantiene Rosahneh Zafar […]. “Si una mujer gana un dólar, gasta el 70% en su familia. Un hombre le dedica el 30% (El País).

Estos argumentos son los mismos que emplean Naciones Unidas y ciertas ONGs para distribuir alimentos sólo a mujeres, como expliqué en un artículo anterior donde rebato dichos planteamientos.

Generalmente, sin embargo, la inferioridad moral del varón tiende a estar conectada con la guerra y la violencia. Así lo expuso Hiram Lozada:

Si las madres gobernaran al mundo, no habría guerras. Y si las hubiera, por error de los hombres, las madres penetrarían en los campos de batalla, entre los intersticios de los disparos y pese a las protestas de los generales, a buscar y rescatar a sus hijos. Para que haya guerras es necesario que los países y sus ejércitos tengan que ser controlados por los hombres. Por eso se desalienta la maternidad en las fuerzas armadas […].Sólo si amaran como mujer, entenderían (Madres Contra la Guerra).

6. Intelectualmente inferiores

Una de las razones que se esgrimieron para someter al hombre negro (entre otros) fue su inferioridad intelectual. Aunque no lo crean, el discurso científico del hombre negro como intelectualmente inferior continúa en el presente con la curvatura de Bell, que presenta a la raza blanca con un mayor coeficiente intelectual.

Las conclusiones de la curvatura de Bell en el caso de los afroamericanos han sido ampliamente criticadas. Por una parte hay quienes señalan que reducir la inteligencia a los resultados de coeficiente intelectual es simplista. Por otra hay quienes reconocen la diferencia pero afirman que no es genética, sino debida a la discriminación social, económica y educativa sufrida históricamente por este grupo y que continúa en el presente.

¿Se ha dicho algo semejante sobre los hombres? Veamos (el resaltado no es mío):

Un estudio publicado hoy aporta una de las primeras pruebas a favor de esta hipótesis, que los autores han bautizado como la teoría de la idiotez masculina, o MIT, en inglés (El País)

En su investigación, los autores llegan básicamente a la conclusión de que los hombres son tontos, y que hacen muchas tonterías, por lo que quien lo pensara de antemano puede usar ahora como argumento incluso un estudio científico al respecto (…). Los editores de la revista subrayaron por su parte que la edición de Navidad está pensada para ser divertida y original, pero que los artículos pasan el mismo examen por parte de sus pares que los textos habituales. Son estudios científicos en toda regla, destacaron (La Vanguardia).

Lo cierto es que si bien hay más “tontos” que “tontas”, también hay más “genios” entre los hombres que entre las mujeres. Es decir, hay más hombres que mujeres tanto en el extremo inferior de la inteligencia humana como en el extremo superior. Claro que esta última parte queda convenientemente ausente.

7. Salvajes

La palabra “primitivo” ha sido empleada frecuentemente para describir a pueblos que no alcanzaban los estándares de “civilización” marcados por los occidentales. Sin embargo, la palabra “salvaje” añadía una vertiente de violencia y brutalidad primaria consecuencia de la falta de civilización (aunque hay excepciones, como el mito del buen salvaje, que no en vano requiere el adjetivo “buen”). ¿Existe un discurso similar hacia los varones?

Una palabra que se emplea a menudo para acusar a los hombres de brutos y violentos es “cavernícola”, a veces sustituida por “troglodita”. Pese a que no hay evidencias arqueológicas de esta práctica, existe la creencia popular de que los hombres de las cavernas golpeaban con un garrote en la cabeza a las mujeres que consideraban atractivas para llevárselas a sus cuevas.

caveman-courtship

¿Por qué es tan persistente este mito? Porque existe el convencimiento de que los hombres, sin pasar por un proceso “civilizador”, tienen la inclinación natural de golpear y violar a las mujeres. El hombre, en su estado natural, es un salvaje, tal y como los colonizadores lo concebían.

8. Animales

La comparación de algunas minorías raciales con los animales constituye un peldaño más en la deshumanización, y fue llevada al extremo cuando los miembros de algunas tribus africanas (y no sólo ellos) fueron expuestos en zoológicos humanos.

Cuando se trata de los hombres, la comparación con los animales también ha tenido un gran número de vertientes: desde expresar rechazo hacia quienes cometen actos de violencia hasta señalar la incapacidad de controlar instintos o hábitos, requiriendo el adiestramiento de su amo. Veamos el caso de una mujer que decidió entrenar a su marido como si de un perro se tratara, sin que éste lo supiera:

Amy Sutherland [adiestradora de delfines] definió a su marido como lo haría un zoólogo con una especie en extinción. Era parte de un curioso experimento casero. Objetivo: probar que las técnicas de adiestramiento animal funcionan en seres humanos. Sujeto de la experimentación: un homo sapiens cualquiera, por ejemplo, su marido. Resultado: un libro (Lo que la orca Shamu me enseñó sobre la vida, el amor y el matrimonio) y una relación más feliz e inmune a los roces de la convivencia.

Scott y ella llevaban casados 13 años y su matrimonio funcionaba sin peligro de divorcio, pero con roces y peleas tontas. Los pecados de Scott no eran capitales […].Pero encontró remedio: el método de aprendizaje progresivo animal, basado en teorías psicológicas como el conductismo.

¿Cuál fue la reacción de los medios?

Su carta a la edición digital del New York Times contando su experiencia fue el artículo más enviado en 2006 […] se paseó por las televisiones, firmó un contrato editorial y vendió los derechos a Hollywood (MujerHoy.com)

El discurso, como pueden ver, no es nuevo.

 Todo lo que se de los hombresPortada del libro “Todo lo que sé sobre los hombres lo aprendí de mi perro”

De hecho, incluso el presidente Obama bromeó afirmando que una mujer tarda 10 años en adiestrar a un marido. Comparado con un salvaje, el varón requiere ser civilizado. Comparado con un animal, requiere ser adiestrado.

9. Una carga para la sociedad

Entre las principales críticas hacia inmigrantes y grupos minoritarios quizá la más repetida es que constituyen una carga para la sociedad por la ayudas sociales recibidas. En el caso de los varones, sin embargo, el discurso se centra en el coste de la violencia masculina. Veamos:

June Stephenson investigó la cantidad de impuestos destinada a rehabilitar a los varones y a controlar la violencia masculina. El resultado de dicha investigación fue un libro titulado Men are not cost-effective  (Los hombres no son rentables) y su conclusión fue que debía gravarse más a los hombres. Aproximadamente unos 100 dólares anuales para cubrir los gastos ocasionados por su sexo.

Partiendo de una premisa similar, la parlamentaria sueca Gudrun Schyman propuso en 2004 un impuesto masculino. Parte de su texto decía:

Cuando el coste de este aspecto socialmente destructivo del comportamiento masculino se suma, nos damos cuenta de cuánto dinero cuesta a la sociedad la violencia del varón –dinero que podría ser empleado para aumentar los ingresos de las mujeres, para la sanidad, mejores entornos de trabajo, etc.- Es natural preguntarnos cómo los hombres deben como colectivo responsabilizarse económicamente por la violencia de los hombres contra las mujeres (The Local).

Curiosamente, Schyman tuvo que dejar su cargo en el partido al ser imputada por evasión de impuestos.

1o. Viviríamos mejor sin ellos

El separatismo racial constituye una de las principales reivindicaciones del llamado “nacionalismo blanco” en Estados Unidos, y propone la creación de un Estado poblado únicamente por miembros de su propia raza. Podría decirse que constituye una opción “moderada” si lo comparamos con la alternativa adoptada por determinados gobiernos pasados y presentes: el genocidio.

En lo que respecta al género, la videobloguera Femitheist propuso que la población masculina fuera reducida a un 10% del total, algo que no pasaría de ser el delirio de un caso aislado si no fuera porque académicas como Mary Daly (profesora en el Boston College) y Sally Miller Gearhart (quien tiene un fondo en su honor en la Universidad de Oregón) propusieron exactamente lo mismo: cuando se le preguntó a Daly que le parecía la idea de Gearhart de reducir la población masculina a un 10% del total, ella respondió (el subrayado es mío):

No creo que sea una mala idea. Si la vida ha de sobrevivir en este planeta, deberá haber una descontaminación de la tierra. Creo que esto será acompañado de un proceso evolutivo que resultará en una drástica reducción de la población masculina” [Bridle, Susan (Fall/Winter 1999). “No Man’s Land”. EnlightenNext Magazine.]

Por otra parte Bryan Sykes, profesor de biología en la Universidad de Oxford, escribió siguiente:

Parece que Adán está maldito. Y, como muchas especies que, antes que nosotros, han perdido sus machos, corremos verdadero peligro de extinción (…).Tal como están las cosas ahora mismo, se necesitan espermatozoides. Pero, ¿cuánto durará esto?

Una solución genética que yo ofrezco consiste en prescindir por completo de los hombres. Parece imposible pero, desde el punto de vista genético, hay muy pocos impedimentos para hacerlo (…).La única diferencia respecto a cualquier otro nacimiento es que se podría predecir el sexo. El bebé sería siempre una niña. Todo el proceso se habrá cumplido sin espermatozoides, sin cromosomas Y y sin hombres (…).

La extinción de los hombres tendría una ventaja inmediata. En cierto sentido, la maldición de Adán quedaría prescrita para siempre. La selección sexual desaparecería por la más simple de las razones: ya no habría dos sexos. Los espermatozoides ya no lucharían unos con otros por el acceso a los óvulos. Ya no habría espermatozoides para librar batallas ni cromosomas que esclavizaran a lo femenino. La destructiva espiral de codicia y ambición movida por la selección sexual disminuiría. El mundo ya no volvería a estremecerse con el ruido de los hombres haciendo chocar sus astas y con las lúgubres repercusiones de las batallas (El Mundo).

Pero la fantasía de un mundo sin hombres no termina aquí (el subrayado es mío):

Los autores del subgénero literario de la ‘ciencia-ficción feminista’ han especulado en varias ocasiones sobre la posibilidad de un mundo libre de varones: en ‘El hombre hembra’, de Joanna Russ, una mujer cuenta su experiencia en un universo paralelo donde no existe el otro género; en ‘La puerta al país de las mujeres’, de Sheri S. Tepper, se habla de un mundo postnuclear donde los hombres son esclavos o guerreros obligados a vivir fuera de la ciudad; en ‘Houston, Houston, ¿me recibe?’, de James Triptree Jr., cuatro astronautas regresan a la Tierra, donde un virus ha acabado con sus congéneres y las mujeres viven más tranquilas sin ellos…

Y es que, para desespero del género masculino, todas estas novelas presentan un común denominador: la felicidad de las mujeres que viven sin hombres. Pero todavía hay algo que debería de asustar más a los varones del mundo entero: recientes estudios científicos apuntan la posibilidad de que el hombre esté realmente en vías de extinción y de que llegue un día, por suerte todavía remoto, en el que la mujer sea el único representante del ser humano sobre la faz de la Tierra (El Mundo).

Conclusión

Como señalé al inicio del artículo, las consecuencias del discurso antimasculino no pueden compararse con las de los discursos racistas. Sin embargo, no por ello constituye un discurso inocuo. La misandria canaliza en la actualidad la tendencia natural del ser humano a denigrar a otros grupos y culparlos de los males de la sociedad. La diferencia es que si bien el racismo, pese a que sigue muy presente, ya no es aceptable en el discurso público (por lo general), la misandria se considera de hecho en un rasgo progresista e incluso un requisito para ser considerado intelectual, siempre y cuando se exprese de forma sofisticada (como hizo Torreblanca).

La deshumanización del varón y su odio hacia él se aceptan, se aplauden e incluso se premian. La aceptación de este discurso queda patente en los numerosos estudios e informes que examinan a todos los miembros de la violencia intrafamiliar excepto a los hombres, leyes que penan más a los varones por el mismo delito (LIVG), enmiendas que penalizan la incitación a la violencia contra un sexo pero no contra el otro y muchas más formas de discriminación mediática e institucional.

Ni el discurso ni su puesta en práctica serían aceptables si se tratara de cualquier otro grupo humano, y el que nuestros gobiernos y medios de comunicación no sean capaces de verlo (o de hecho lo promuevan) demuestra que quienes creen defender causas progresistas no están contra la intolerancia: sólo la han desplazado hacia el grupo que consideran legítimo odiar y despreciar.

También algunos hemos notado la herencia colonialista en algunos discursos donde se habla de los derechos de las mujeres fuera del mundo occidental. El tema se ha utilizado con frecuencia (y sin el contexto adecuado) para criticar a otras culturas en un mundo donde hacer esto ya no es socialmente aceptable. El discurso de que a estas gentes hay que salvarlas de sí mismas se ha transformado en el de salvar a sus mujeres de los varones de su propio grupo. La diferencia es que ahora no se les desprecia explícitamente por ser de otra etnia, raza o nacionalidad, sino por algo que sí está aprobado socialmente: se les desprecia por ser hombres.

Anexo. Personas mencionadas en este artículo, como muestra del calado de la misandria en el ámbito intelectual.

Vanessa Rivera de la Fuente es una activista por los derechos de las mujeres. Sus artículos pueden encontrarse en medios de comunicación internacionales como The Huffington Post, Women News Network, Le Monde Diplomatique, Global Press Institute y Web Islam. También ha presentado en al menos 10 conferencias académicas. Perfil completo.

José Ignacio Torreblanca es Profesor Titular en el Departamento de Ciencia Política y de la Administración de la la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y Doctor Miembro del Instituto Juan March de Estudios e Investigaciones. Perfil completo.

Daniel J. Kruger es doctor en Psicología. Ejerce como profesor e investigador en la Universidad de Michigan. Perfil completo.

Lidia Falcón es licenciada en Derecho, en Arte Dramático y Periodismo y Doctora en Filosofía. Nombrada Doctora Honoris Causa por la Universidad de Wooster, Ohio. Es fundadora de las revistas Vindicación Feminista, y Poder y Libertad, que actualmente dirige.

Daley-Harris es el fundador y presidente de RESULTS, un lobby dedicado a la erradicación de la pobreza. También es el CEO de Center for Citizen Empowerment and Transformation (CCET) y ha dirigido numeras iniciativas sobre microcréditos.

Rosahneh Zafar es la presidenta de la Fundación Kashf en Bangladesh. El País la describe como “discípula” de Muhammad Yunnus, premio Nobel de la Paz, por seguir sus ideas de prestar sólo a mujeres.

Hiram Lozada es Presidente de la Asociación Americana de Juristas, Capítulo de Puerto Rico.

John Dudley Isaacs es el director del Instituto de Medicina Celular de Newcastle. Su estudio sobre la “teoría de la idiotez masculina” fue publicado en el British Medical Journal.

June Stephenson es una exitosa autora de más de 20 libros. Tiene un grado en económicas por la universidad de Stanford y un doctorado en psicología.

Gudrun Schyman ha sido miembro del parlamento sueco con el Partido de la Izquierda entre 1988 y 2004, sirviendo como líder desde 1993. En 2005 co-fundaría el partido Iniciativa Feminista.

Mary Daly fue autora de numerosas obras publicadas y utilizadas en los currículums de Estudios de Género. También trabajó como profesora en la Universidad de Boston (Boston College) por más de 30 años.

Sally Miller Gearhart ha sido profesora universitaria en varias universidades de Estados Unidos, autora y activista política. Actualmente existe un fondo en su honor en la Universidad de Oregón.

Bryan Sykes es profesor de biología en la Universidad de Oxford y autor de varias obras sobre genética humana. Perfil completo.

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41 respuestas a Racismo y misandria: las similitudes de sus discursos

  1. Alvaro dijo:

    Me saco el sombrero ante ti Carlos.

    Esto lo replicaré en Chile.

  2. Isidro dijo:

    De lo mejor entre los muy buenos. Felicidades por tan certero artículo.

  3. Pingback: Racismo y misandria: las similitudes de sus discursos

  4. Juan David dijo:

    Felicidades por este profundo análisis de los perjuicios contra los hombres al igual que ocurre con el racismo. Curiosamente hoy en día vemos como la sociedad simplifica con facilidad la culpabilizacion a todo un colectivo de los actos de solo algunos (asesinatos por integristas islámicos en Francia), y que en el caso de las políticas de género en muchos países, tienen el impulso interesado de todos esos organismos creados para ese fin, y que se lucran maximizando la percepción del problema, o incluso tomando medidas para agravarlo.

    • Gracias, el tema de lo que ha ocurrido en Francia es muy relevante. Porque imagino que muchas de las personas que se cuidan de no equiparar musulmanes con terroristas (como es normal) no tienen reparo en equiparar al hombre con cualquier estereotipo negativo que exista sobre él.

  5. jose dijo:

    Me parece muy interesante, pero tambien me parece justo señalar, que el feminismo que es “generista” es el feminismo de género.

    comparto el articulo…

  6. Helena dijo:

    En el punto 3 haces un paralelismo que no me parece acertado. Comentas la explicación que da Daniel Kruger a la elevada mortandad masculina en sociedades patriarcales y dices: “Siguiendo la lógica de ese discurso, a los negros los mata la policía porque son unos violentos y solo librándose de esa cultura violenta se solucionarán sus problemas.”
    Pues no, a mi me parece que siguiendo la lógica de ese discurso, lo que se diría es que los negros se matan unos a otros (la mayoría de asesinados lo son a manos de otros negros) porque crecen en una cultura que los lleva a agredirse unos a otros y solo cambiando ese ambiente en el que crecen se solucionará el problema. ¿No es esa la tesis de la que parten quienes sostienen que hay que tratar de mantener a los chicos negros dentro de la escuela y fuera de la cárcel?
    El problema que yo le veo a la teoría de Daniel Kruger es que no sé de dónde saca que ese 31% de mortalidad masculina adicional se debe a que “tienen el poder sobre la mujer”. Habría que ver cómo es la vida de esos hombres y cuáles son las causas habituales de muerte en esos países.

    • @Helena

      Es prácticamente igual. Ambos discursos se centran en la “cultura” de estos grupos e ignoran los problemas estructurales que les afectan.

      A los afroamericanos de las zonas más pobres les afectó mucho la deslocalización de la industria en los años 70, que podía absorber a una gran cantidad de obreros con pocas oportunidades educativas y darles una vida digna. La mayoría de los trabajos que les quedaron a esta gente fueron en el sector servicios, muchas veces comida rápida y cosas así que pagan un salario de miseria (mínimo), y requiere varios trabajos para mantenerte, teniendo que relegar la atención de los hijos.

      La entrada masiva de drogas casi al mismo tiempo parecía ofrecer oportunidades para hacer más dinero, pero es obviamente ilegal y si te agarran te meten en la cárcel, dejando a la familia coja (si la hay). Luego eso deja un historial criminal que si decides cambiar de trabajo te lo pone muy difícil y acabas volviendo a la marginalidad. A esto hemos de añadir más intervención policial en estos barrios por la famosa política de “guerra contra las drogas”.

      Las escuelas, por otra parte, no están financiadas por el gobierno central (como en Japón, donde casi todas las escuelas públicas cuentan casi la misma financiación), sino que dependen en buena parte de los impuestos sobre la propiedad de la localidad. Y en las zonas pobres menos gente tiene viviendas en propiedad y paga menos impuestos, resultando en un gran desnivel entre las escuelas de las zonas ricas y de las zonas pobres (siendo públicas ambas). Esto afecta a los recursos, el profesorado, las aulas, etc (algunas en zonas industriales donde los estudiantes respiran cosas que no deberían y hasta el agua puede ser peligrosa). La motivación de los estudiantes en este tipo de ambientes cae en picado.

      Hay otros problemas, pero lo que vengo a decir es que en ambos casos no es simplemente cuestión de “su cultura”, hay problemas estructurales y discriminación institucional que necesitan ser atendidas, y hablar sólo de “su cultura” equivale a decir que toda la culpa es suya.

      http://eh.net/encyclopedia/african-americans-in-the-twentieth-century/
      http://www.environmentalhealthnews.org/ehs/news/2012/pollution-poverty-and-people-of-color-richmond-day-1
      http://www.nytimes.com/2013/11/06/business/a-rich-childs-edge-in-public-education.html?pagewanted=all&_r=0

  7. L.K. dijo:

    Al hilo del tema que planteas recordar que el Caso Brown contra el Consejo de Educacion de Topeka de 1954 es el fallo histórico de la Corte Suprema de los Estados Unidos que declaró que las leyes estatales que establecían escuelas separadas (segregación racial) para estudiantes de raza negra y blanca negaban la igualdad de oportunidades.
    A raíz de dicho fallo en el que tuvo un protagonismo destacado el Juez Earl Warren fue necesario el envió de tropas para garantizar que los estudiantes y las estudiantes negros pudieran acceder a escuelas no segregadas.
    Sabido es que dicho juez, presidente de la protagonista también de la comisión Warren que estudio el asesinato de Kennedy, en sus memorias dejo escrito que el presidente Eisenhower, a raíz de los altercados raciales que se produjeron en dicha época por tal decisión, le vino a decir en privado que los racistas blancos no eran mala gente, pero si que estaban muy preocupados por quien se sentaba en la escuela al lado de sus pobres hijas. Tan preocupados que por ello salían a la calle a defenderlas.
    El literal se puede buscar en “The memoirs of Chief Justice Earl Warren” pero seria mejor que tu mismo, que veo que tienes acceso a mucho material en ingles lo pudieras encontrar y lo tradujeras.
    Y en estos enlaces http://kurioso.es/tag/elizabeth-eckford/ http://www.taringa.net/posts/info/14855125/Las-caras-del-Odio-Racismo-viejo-racismo.html se puede ver como defendian a las pobres mujeres blancas frente a amenazas como la de “Elizabeth Eckford” o “Viviane Malone”.
    Todo eso ocurrió en la escuela Little Rock de Arkansas.

  8. L.K. dijo:

    De todos modos podemos encontrar en ingles:
    “Eisenhower was furious. He’d told Warren that Southerners “are not bad people. All they are concerned about is to see that their sweet little girls are not required to sit in school alongside some big overgrown Negroes,” the justice wrote in his memoirs. He never forgave Eisenhower for that remark and went on to lead the court on decisions that would further irritate the president – and inflame the John Birch Society, which dotted the nation with “Impeach Earl Warren” signs.”

  9. L.K. dijo:

    En este enlace Adam Server aborda la figura del president Eisenhower y se pregunta “Why don’t we remember Ike as a civil rights hero?
    Mas alla de resolver si dicho presidente fue o no un héroe de los derechos civeles lo cierto es que Adam Server al abordar su figura aporta muchos datos que revelan hasta que punto el racismo en USA era producto de la misandria.
    Dice por ejemplo:
    “In 1955, after black teenager Emmett Till was lynched in Mississippi for supposedly whistling at a white woman, his mother Mamie Till wrote Eisenhower asking for support. He did not respond, even as Till’s murder helped mobilize blacks around the country”
    Y tambien :
    “Before the Brown decision was reached, Eisenhower invited Warren to dinner at the White House. Eisenhower, Warren would later recall, told him that white southerners “are not bad people. All they are concerned about is to see that their sweet little girls are not required to sit in school alongside some big overgrown Negroes.”
    Por lo que podemos deducir que si el adolescente negro Emmett Till fue linchado en Misisipi como tantos otros, asi como la causa de todos los disturbios raciales y acoso a todos los jóvenes negros que intentaban ir a clase (jóvenes de los dos sexos) producidos en Little Rock era segun el presidente Eisenhower porque “All they are concerned about is to see that their sweet little girls are not required to sit in school alongside some big overgrown Negroes.”
    El miedo a que sus “dulces hijas…”
    Emmer Till tenia solo 14 años pero le acusaron de haber silbado a una blanca.
    Muy recientemente la presidenta del Observatorio contra la Violencia de Género del CGPJ dijo que lo que dijo sobre el piropo y que había que erradicarlo porque es una forma de acoso que…….
    Habría que preguntarles si el método a emplear es el que empleaban en Misisipi con chavales como Emmer Till.
    No se porque hay tantos problemas en relacionar misandria, racismo, xenofobia y clasismo,
    ¿Cuantas feministas irían a denunciar a una comisaria si el que les piropease fuera Messi, Cristino Ronaldo, Richard Gere o a George Clooney?

    • Comenté en la página de Facebook que lo que veo es una transferencia del rol protector del varón hacia el Estado. Ya no se espera que los familiares varones vapuleen a alguien por un silbido inapropiado. Ahora lo que se quiere es que venga un policía con una porra a llevarte en grilletes, que probablemente también será un hombre.

  10. L.K. dijo:

    Sobre el caso de Till podemos leer lo siguiente
    “Emmett pasaba las vacaciones de verano con parientes en el Sur. El 24 de agosto Emmett pasó el día trabajando en el algodón y después se fue con otros muchachos a la tienda de Roy y Carolyn Bryant. Ella tenía 21 años y supuestamente Emmett le hizo un silbido de admiración.
    Cuatro días después, Roy Bryant y su medio hermano, Big J.W. Milam, fueron a la casa de Emmett armados a medianoche por él.
    Cuando lo encontraron, casi no lo pudieron reconocer por lo maltratado que estaba. Le sacaron un ojo. Lo mocharon con un hacha y le dispararon en una oreja con un revólver .45. Le amarraron con alambre de púas una pieza de maquinaria al cuello para que se hundiera.”
    ¿Esa caballerosidad protectora de las damas no se ha cobrado millones de víctimas durante la historia?
    En este mismo enlace podemos leer:
    “En cualquier momento, en el largo siglo desde la guerra de Secesión hasta la década de 1960, a cualquier hombre negro lo podía agarrar una chusma y golpearlo, castrarlo, colgarlo y quemarlo por un simple rumor. Se han documentado linchamientos en 46 estados, pero especialmente en el Sur eran una parte habitual de la vida y eran una fuente de temor constante para los negros”.
    En el caso de Till todo fue por un silbido a una mujer.
    ¿A cuantas mujeres de la raza que sea les ha hecho algo parecido por silbar a un hombre?
    ¿Acaso mutilaban genitalmente a la mujeres negras por silbar a los blancos en Misisipi o en Alabama?
    ¿Ninguna mujer negra ejercia en esos estados con los varones blancos la prostitución?
    ¿Si detrás de ese racismo no hay misandria que es?

    • Es un tema que hay que explorar más: la confluencia de misandria con clase, raza y otros factores de desigualdad. Porque también es interesante que los homosexuales varones hayan sido con más frecuencia víctimas de ataques que las lesbianas.

  11. L.K. dijo:

    Si he mencionado el caso de Emmer Till es para demostrar la poca memoria que queremos tener.
    En este enlace http://www.noticiasmundofox.com/noticias/conozca-la-razon-por-la-cual-martin-luther-king-eligio-el-28-de-agosto-para-pronunciar-su podemos leer que “La fecha del discurso pronunciado por Martin Luther King Jr. en 1963 no fue escogida aleatoriamente, ese 28 de agosto se conmemoraban 8 años del brutal asesinato del joven de 14 años, Emmett Till en Mississippi, otro hecho que influenció fuertemente el nacimiento del movimiento por los Derechos Civiles en Estados Unidos.”
    Derechos civiles, racismo, xenofobia y….. piropos a las mujeres.
    De ahi podriamos pasar a los duelos por el honor de las damas.
    Creo que han sido unos cuantos a lo largo de la Historia.
    Y cambia la historia pero todo sigue igual.
    Internet esta lleno de “caballeros de las camelias” protectoras de las desvalidas mujeres.

  12. Nina Castro dijo:

    Excelente reflexión,llevo años haciendo este tipo de comparaciones,siempre he dicho que si un sesudo caballero calvo y con un par de doctorados dijese en cualquier programa de televisión que las mujeres somos inferiores en algo a los hombres habría una enorme tormenta social pidiendo su fusilamiento público,pero si una señora con moño dijese lo mismo de los hombres sería aplaudida,y mi pregunta es ¿acaso no pertenecemos a la misma especie?,porque mis hijos y mis hijas han salido a este mundo pasando exactamente por el mismo sitio,y otra cosa,se supone que el estado tiene el deber de sobreproteger a aquellos grupos más débiles,eso implica en realidad que el estado me considera débil e indefensa,eso es un insulto a la totalidad de la sociedad,a los hombres los criminaliza,y a nosotras se nos califica de incapaces de gestionar nuestras propias vidas.¿Cuando vamos a asumir el control sobre nuestras acciones o relaciones,en vez de esperar que Papá Estado nos diga lo que debemos pensar o sentir?.Esta clase de injusticias se terminarán cuando el sentido común prime sobre la histeria y la manipulación.

    • Gracias, Nina Castro. El gran problema es que ni en los medios de comunicación ni en la universidad se fomenta un pensamiento crítico en ese sentido. Si hubiera una mayor pluralidad de ideas en estas instituciones quizá la cosa sería diferente.

  13. Jeipi dijo:

    Están bien estos paralelismos entre el racismo y la misandria. También se podrían detectar semejanzas entre el feminismo y el nacionalismo, como por ejemplo su tendència a erigirse en representantes de todo un grupo humano y hablar en su nombre, o basar su discurso en el victimismo incluso cuando ocupa posiciones de poder.

    Supongo que estos temas se van a desarrollar en otras entradas.

      • Babel dijo:

        Hola a todos. Al final vuelvo a comentar aquí antes de lo que creía porque siento que si todas estas cosas que hablamos aquí sirven para que una sola persona entre en razón entre tanta locura habrá merecido la pena, aunque a veces surjan momentos de frustración. Carlos, al principio dices que no quieres comparar la situación de los hombres con la de los negros y lo veo lógico porque la situación no es igual. No obstante, es una realidad que a los hombres les ocurren muchas cosas típicas de colectivos desfavorecidos: menos estudios superiores, mayor índice de criminalidad, de población carcelaria, de adicción a las drogas…. Aunque la situación no sea exactamente la misma ni mucho menos, esos datos incontestables sí que desmontan esa narrativa según la cual somos los amos del cotarro, por ello quiero incidir en que la vida cotidiana de los hombres (comparados con las mujeres) sí se parece a la de colectivos desfavorecidos por lo mencionado más arriba. Es un gusto volver a saludaros a todos
        Termino con una reflexión positiva y es que creo que la defensa de los derechos del varón es uno de los retos más importantes a afrontar en los años venideros, y que aunque hoy seamos pocos los que nos damos cuenta, creo que eso irá cambiando porque hay cosas que acaban cayendo por su propio peso. Un gusto volver a saludaros.

      • ¡Bienvenido!

        No me opongo a comparar la situación de los hombres en general con las minorías, sino a comparar los resultados del discurso que analizaba para unos y otros.
        Desde luego las similitudes que apuntas son válidas, y tienen mucho que ver también con la clase social. Porque el feminismo tiende a centrarse en los hombres ricos y poderosos para hablar de la supuestamente envidiable situación del varón (“los hombres controlan el gobierno, las multinacionales, etc.”), pero cuando uno mira los estratos inferiores las cosas son muy diferentes, y no se puede definir a todo un sexo por la minoría en el poder.

  14. Pingback: Cómo la prensa distorsionó los resultados de un estudio de género | ¿Quién se beneficia de tu hombría?

  15. Babel dijo:

    Por eso el desprecio a la verdad que tienen los medios de comunicación es acojonante.
    Pero claro que como según las feministas los hombres somos responsables de nuestro propio sufrimiento, así pueden hacer oídos sordos a cosas tan graves como los suicidios o la violencia sufrida por los hombres. Y encima tienen la desfachatez de decir que nacemos con una tarjeta VIP de privilegio bajo el brazo.
    Todas estas cosas suenan a broma macabra.

  16. Pingback: La discriminación masculina en 31 memes (con fuentes) | ¿Quién se beneficia de tu hombría?

  17. Excelente artículo, la verdad que me ayudó mucho el artículo a confirmar sensaciones que yo tenía con hechos y fuentes.
    Lo que más me molesta de la cultura de hoy en día es que si uno se queja de una desigualdad de género que afecta al hombre, automáticamente se desprecia la opinión, tildándose de machista a la persona cuando en realidad la igualdad de oportunidades de género es algo totalmente feminista (aunque no la definición de feminista que tiene mucha gente)
    Aquí en Argentina últimamente se está teniendo mucha repercusión por un hecho de asesinato de una chica, donde se asesinó al abuelo del sospechoso días después del crimen por una horda de gente reclamando justicia, cuando las últimas versiones indican que el crimen habría sido cometido por una amiga de esta chica.

  18. Pingback: Los medios que no amaban a los hombres | ¿Quién se beneficia de tu hombría?

  19. Pingback: La discriminación masculina en 41 memes (con fuentes) | ¿Quién se beneficia de tu hombría?

  20. Pingback: La discriminación masculina en 51 memes (con fuentes) | La Matrix Holografica

  21. Magi dijo:

    Lo del cavernícola llevando por los pelos a la mujer a la cueva es un clásico en los cómics y la animación , lo que no sé es quien lo inventó, porque que yo sepa no hay evidencias de que esto ocurriese realmente.

    Aquí has hecho la comparación con el racismo, pero a mi todos estos puntos me recuerdan al discurso que se ha hecho históricamente (cuando se haya hecho ) contra las mujeres, a excepción del salvajismo y la brutalidad , que era cambiado por una mayor maldad mental, frivolidad y menor nobleza.

    • En mi opinión, sobre la mujer.

      1.Criminales (no)
      2.Violentos (no)
      3.Responsables de su propio sufrimiento (quizá, si contamos el papel de Eva en el Pecado Original)
      4.Violadores (no)
      5.Moralmente inferiores (sí)
      6.Intelectualmente inferiores (sí)
      7.Animales (no)
      8.Salvajes (no, aunque sí se les acusó de irracionalidad)
      9.Una carga para la sociedad (no)
      10.Viviríamos mejor sin ellos (no, sólo recuerdo un texto o dos, de modo que no puede generalizarse)

      • Pepe dijo:

        Sí conocía lo de intelectualmente inferiores, pero moralmente inferiores creía que era algo exclusivamente asociado a lo masculino, lo que sí había oído es ese estereotipo de “entre ellas se critican y se hacen daño” o “los hombres son más nobles”, pero nada más.

      • Helena dijo:

        Pepe, lo de moralmente inferiores sí que se ha dicho de las mujeres muchas veces. Antiguamente, trayendo a colación el mito de Eva (o el de Pandora) como ejemplo de la flaqueza moral de las mujeres que trae la desgracia al mundo. Después de la Iustración se siguió diciendo, pero tratando de darle un aspecto científico. Se decía que las mujeres tenían menos capacidad racional que los hombres, no podían dominar sus afectos, eran más emotivas que los hombres y, por lo tanto, menos capaces de un juicio moral objetivo. Lamento no recordar ahora el título de un libro de Gregorio Marañón que leí hace tiempo en el que decía que una mujer nunca debería ejercer de juez o confesor debido a esa incapacidad.
        Si te interesa, aquí tienes un resumen de lo que escribió Kant sobre el tema: http://franciscoacuyo.blogspot.com.es/2014/05/kant-y-la-mujer-segunda-entrada-por-el.html
        También fue famoso el libro de Paul Julius Moebius sobre la inferioridad mental de la mujer que se resume aquí:https://lasmentirasdelracismo.wordpress.com/2016/01/13/16-5-paul-julius-moebius-y-la-inferioridad-mental-de-la-mujer/ Si lo lees, verás que habla también de una inferioridad moral.
        Y luego está Freud, con su teoría de la envidia del pene, que convertía a la mujer en una resentida de por vida, incapaz por ello de completar su desarrollo moral.
        Discrepo de Carlos en lo de que no se haya comparado a las mujeres con los animales. Sí se hacía al decir que en la mujer predominaba el instinto sobre la razón, igual que se decía que por ello estaban más próximas que los hombres a los niños y a los pueblos considerados primitivos. Curiosamente, hoy en día hay corrientes en el feminismo que vuelven a ello con eso de que la mujer está más próxima a la naturaleza, tiene una sabiduría intuitiva ahogada por el racionalismo patriarcal y bla bla bla

  22. Pingback: Una respuesta más a otra crítica sobre los memes que tratan la discriminación masculina | ¿Quién se beneficia de tu hombría?

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