La oculta y triste desdicha de los niños varones forzados a contraer matrimonio

A continuación les presento una traducción del artículo de Nina Strochlic “The Sad Hidden Plight of Child Grooms” (la oculta y triste desdicha de los niños varones forzados en matrimonio), publicado originalmente en The Daily Beast. He incorporado observaciones propias dentro de la traducción. Éstas aparecerán en rojo.

La oculta y triste desdicha de los niños varones forzados en matrimonio

Nina Strochlic

Las consecuencias del casamiento temprano son bien conocidas entre las niñas y chicas jóvenes, pero millones de varones menores de edad también son forzados a casarse cada año, y muy poco se ha investigado sobre su destino.

Pannilal Yadev no puede recordar mucho sobre su boda, al margen del carruaje en el que fue transportado para conocer a su prometida, Rajkumari, de 7 años. En aquel entonces él era un año mayor que ella, y los dos apenas interactuaron en los seis años siguientes. Cuando comenzaron a vivir juntos él tenía 14 años, ella 13. Rajkumari había interrumpido su educación poco después de la boda, y cuando quedó embarazada Yadev abandonó el décimo grado.

“Hace poco hablé con un amigo de la escuela. Me dijo que iba a matricularse en la facultad de ingeniería. La noticia me hizo sentir avergonzado y desgraciado. Si nuestros padres no nos hubieran forzado a casarnos tan jóvenes, nuestra vida sería muy diferente” escribió en una carta enviada a The Daily Beast. “Me habría gustado ir a la facultad de ingeniería. Si nos hubieran permitido terminar nuestra formación, Rajkumari y yo habríamos aprendido sobre planificación familiar. Quizá habría ido a la universidad. Forzar a los niños a casarse no sólo los empuja con más fuerza hacia la pobreza y amenaza su salud. [También] destruye sus ambiciones, ya se trate de chicos o chicas”.

Ya con 25 años, Yadev trabaja para una nueva campaña llamada Tipping Point [momento crítico] que colabora con CARE USA para combatir el matrimonio forzoso infantil en Nepal. Yadev y su esposa tienen cuatro hijos.

Alrededor del mundo, millones de niños y niñas son prometidos tan jóvenes que pasan la mayor parte de su adolescencia casados. Cada día 39.000 chicas son forzadas a casarse. Sufren elevadísimos índices de mortandad maternal, analfabetismo y se enfrentan diariamente a la violencia y la pobreza. Cuanto más jóvenes se casan, mayor es el riesgo al que se enfrentan y es más improbable que tengan éxito más adelante en sus vidas.

Pero los chicos también sufren los efectos negativos del matrimonio prematuro. A menudo son forzados a abandonar sus estudios y desempeñar trabajos de poca cualificación para mantener a su nueva familia. Lo cual perpetúa el ciclo de pobreza que inicialmente les llevó a casarse. Generación tras generación tendrán grandes obstáculos para salir de esta tradición. De hecho, 156 millones de hombres en el presente se casaron cuando eran niños , según los datos más recientes de UNICEF [fuente]. A pesar de esa enorme cifra, apenas existe investigación ni se ha trabajado para abordar los matrimonios forzados de los niños varones. Esto significa que hay millones de chicos y hombres que son virtualmente invisibles en la investigación, el apoyo o el trabajo de prevención sobre el terreno.

“Hay una importante corriente de hombres en la comunidad diciendo ´no tengo un buen trabajo por culpa del matrimonio infantil, soy un trabajador precario, y no tengo una buena formación.´ Así se crea un ambiente que propicia el ciclo de pobreza”, dice Sabitra Dhakal, quien encabeza el movimiento Tipping Point en Nepal. “El matrimonio infantil no es sólo una mala práctica para las chicas, es también una mala práctica para los chicos”.

Las estadísticas formales difieren, pero aproximadamente la mitad de todas las mujeres nepalesas se habrán casado antes de los 18 años, algo representativo del Sur de Asia en general. Pero la edad media de matrimonio tanto para chicos como para chicas en Nepal está entre los 6 y 8 años, dice Dhakal. El matrimonio temprano es mayormente una formalidad, pero las chicas tradicionalmente abandonan la escuela en ese momento. Después de la pubertad, alrededor de los 13 años, toma lugar el segundo matrimonio, cuando la chica se muda a la casa de su marido y ambos generalmente interrumpen su formación escolar.

Estos hombres jóvenes tienen pocos defensores actuando en su nombre, tanto a nivel local como a nivel internacional, mientras que el enorme número de chicas casadas cada año ha capturado la atención mundial

Existen pocos datos empíricos sobre los efectos del casamiento temprano entre los hombres jóvenes. Una variedad de expertos de las principales organizaciones internacionales que combaten el matrimonio infantil revelaron una falta de conocimiento con respecto a los niños varones. Ni UNICEF, Girls Not Brides [Niñas No Novias], el Population Council [Consejo de Población] ni el International Center for Research of Women [Centro Internacional para la Investigación sobre Mujeres] (ICRW) tenían expertos que pudieran hablar sobre el impacto del matrimonio en los chicos.

“Creo que hay muchas preguntas interesantes sobre cómo los matrimonios concertados, y particularmente el matrimonio infantil, influyen en los varones” escribió en un correo electrónico Jeffrey Edmeades, demógrafo social para el ICRW. “No conozco de ninguna investigación que se haya concentrado específicamente en esto”.

Judith Bruce, asociada principal del Consejo de Población, explicó: “los chicos no son sexualmente iniciados por la fuerza [¿está diciendo que son los maridos, recordemos también menores de edad, quienes las fuerzan a consumar el matrimonio. ¿No serán las familias quienes violentan a ambos?], no se quedan embarazados, y el divorcio no supone la misma amenaza que para las chicas [esta es la razón por la que muchas culturas antiguas y actuales prohibían o dificultaban el divorcio. No para afianzar el poder del marido, sino para proteger a la esposa de la pobreza. Con esto no justifico, sólo explico]. Aunque, obviamente, ser un niño-novio no es una buena situación”.

Es cierto que el matrimonio infantil afecta a las chicas desproporcionadamente y sus efectos son más devastadores. La disparidad es marcada: chicas menores de 15 años pueden ser casadas contra su voluntad en 52 países, mientras que con los niños varones ocurre en 23 países [Sigue sin ser una broma, y no justifica que la atención al problema de los chicos sea prácticamente nula, sobre todo de cara a la ONU, ONGs y otras instituciones].

La edad legal para contraer matrimonio difiere en cada país, y es casi siempre menor para las chicas que para los chicos. En Asia del Sur, el 30% de las chicas entre 15 y 19 años están casadas, mientras que sólo el 5% de los chicos en esa edad lo están. Las chicas a menudo se casan con hombres más mayores y, dependiendo del área geográfica, los hombres con los que se casan pueden ser mucho mayores: una situación que rara vez ocurre con los chicos.

En India, la edad legal para contraer matrimonio es de 21 años para los chicos y 18 para las chicas. En un sondeo estatal de salud realizado en 2012 se descubrió que más niños que niñas estaban casándose antes de alcanzar la edad legal de consentimiento. En un solo distrito, Madhya Pradesh, 18.9% de los varones se casaron antes de la edad legal, comparado con un 12.5% de las mujeres.

Sin embargo poco más del 5% de los chicos se casa entre los 15 y 19 años, mientras que un cuarto de las chicas se casa a esa edad en India, según un sondeo de 2006 del Consejo de Población.

Uno de los encuestadores informó a los autores del estudio sobre una brecha en la lucha para reducir el matrimonio infantil femenino: “Existe la necesidad de concentrarse en los chicos jóvenes y convencerlos de que no se casen antes de los 21 años. Si los chicos acuerdan casarse sólo cuando tienen 21 años, las chicas jóvenes no recibirán sus propuestas de matrimonio hasta que hayan alcanzado la mayoría de edad. Esto aumentará automáticamente la edad del matrimonio” [Nótese que retrasar la edad de matrimonio de los varones no se contempla como algo que también sería beneficioso para ellos, como se dijo al inicio del artículo, sino únicamente como algo instrumental para ayudar a las chicas. También se asume que los chicos, quienes recordemos son menores de edad, se están casando porque así lo han decidido y no porque, como en el caso de las chicas, también son forzados por sus familias].

Son estos chicos quienes más tarde servirán para perpetuar las normas culturales que les empujaron al matrimonio en primer lugar. “Serán los defensores del patriarcado, los sistemas de conducta y actitudes tradicionales” dice Dhakal [¿Y las chicas forzadas en matrimonio no perpetuarán los sistemas tradicionales años más tarde? ¿Sólo lo hacen los varones?]. “Lo que tenemos en nuestra comunidad ahora mismo pasará a la siguiente generación: la pobreza y las prácticas dañinas no cambiarán. Vivirán en dichas condiciones desde una edad muy temprana. Necesitamos luchar para establecer los derechos de los niños y los derechos de las chicas [en el original inglés “the right of children and right of girls”. Por alguna razón se usan la forma neutral y la femenina, pero no la masculina “boys”, puede que forma inconsciente. En cualquier caso, una vez más, el lenguaje tiende a invisibilizar a estas últimas víctimas].

En 2011 [la revista] Foreign Policy documentó la pandemia de matrimonio infantil en Afghanistán siguiendo a un chico joven llamado Ozyr Khul antes del día de su boda. Incapaz de leer, escribir o contar, y completamente opuesto a la unión en la que estaba a punto de entrar, Khul estaba destinado al cruel ciclo de la pobreza, como describió el autor: “si alguna vez tuvo la oportunidad de romper con la sofocante pobreza que asfixia la aldea… se ha esfumado ahora que tiene una familia que mantener” [Recordemos una vez más los problemas de los niños varones afganos].

Las comunidades inmigrantes en Occidente también arrojan cifras problemáticas en cuanto a niños varones forzados al matrimonio se refiere. En el Reino Unido, los matrimonios forzados a los hombres constituyeron el 14% del total con los que trata el gobierno, pero el número de los que no han sido denunciados se cree mucho mayor. Las víctimas suelen tener entre 14 y 25 años.

En 2008, un joven Turco que vivía en Alemania describió la práctica de matrimonios forzados entre los inmigrantes a Der Spiegel, rememorando su compromiso a la edad de 16 años y matrimonio un año más tarde con su prima hermana. “Fue puro horror” dijo después de escapar y buscar terapia.

Éstos son sólo algunos ejemplos anecdóticos de la práctica, pero si damos credibilidad a la cifra total, existen millones de historias sin contar de hombres que fueron forzados a casarse antes de la edad legal.

“Ellos también se enfrentan al mismo problema pero nadie considera el impacto negativo que sostienen”, dice Dhakal. “Lo más importante que debemos hacer es tratar con los chicos”. TippingPoint, que lanzó su proyecto en mayo, se dirigirá a los hombres y chicos como estrategia preventiva, e investigará el efecto en los jóvenes novios a nivel local”.

Tanto en el mundo en vías de desarrollo como en los países occidentales, los chicos tienen más probabilidades que las chicas de que sus padres inviertan en ellos y les proporcionen formación educativa [no es cierto en los países occidentales, donde el mayor número de estudiantes universitarios son mujeres, tampoco en otros no occidentales como Irán]. Las razones para el matrimonio infantil van desde la cultura y la religión hasta la necesidad económica. Pero para familias asfixiadas por la pobreza, es responsabilidad de los niños de ambos sexos proveer económicamente y aliviar la carga en el hogar tan pronto como sea posible.

El matrimonio infantil, para ambos sexos, es a menudo el momento en que la formación educativa se detiene y la oportunidad de escapar al ciclo de pobreza se evapora. Un sondeo de ICRW realizado en Afganistán en 2010 reveló que el 71% de los padres que casaban a sus hijas eran analfabetos. Las chicas eran guiadas en su papel como madres y amas de casa mientras que a los niños se les encargaba proveer para la familia [y volvamos a recordar cuál es el destino de muchos niños varones afganos cuando tienen que proveer para sus familias].

Dhakal dice que a pesar de las décadas de atención prestadas a las niñas forzadas en matrimonio, las causas profundas del matrimonio infantil han sido ignoradas. Hace unos cinco años, grupos activistas se dieron cuenta de que sus esfuerzos no progresaban tan rápido como deberían. Mientras que agenda tras agenda ha tratado el problema del casamiento infantil femenino con programas para empoderarlas y leyes como la limitación de edad, las chicas todavía seguían siendo casadas por millones.

“Trabajamos con síntomas y problemas: no intentamos desenterrar las causas del matrimonio infantil y la violencia de género. Sin trabajar con más de la mitad de la población, ¿cómo podemos tener un fuerte impacto en la comunidad?” pregunta Dhakal.

Ahora existe un llamamiento para un plan más amplio que preste atención a la otra mitad del mundo. “Pensamos que el matrimonio infantil y la violencia de género son problemas de las chicas e intentamos empoderar sólo a mujeres y niñas. No intentamos convencer a los hombres” dice Dhakal [a las chicas se las “empodera”, a los chicos se les “convence”, pese a que ellos son forzados igual que ellas]. “Su posición, comportamiento y actitud son también los valores de la comunidad, pero llevó tiempo darse cuenta”. Ella cree que el matrimonio forzoso no será eliminado hasta que no se dirijan los hombres.

“El matrimonio infantil no es un problema que sólo afecte a las chicas, no es un problema de comunidades [particulares]: es un problema de derechos humanos, de la civilización global y de la civilización moderna” dice Dhakal.

Esta entrada fue publicada en General, Invisibilidad del sufrimiento masculino, Masculinidad, Quién se beneficia de tu hombría, Roles de género, Tradicionalismo y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

7 respuestas a La oculta y triste desdicha de los niños varones forzados a contraer matrimonio

  1. Isidro dijo:

    Buena aportación y buen trabajo, Carlos.
    Solo una sugerencia: el título “La oculta y triste desdicha de los niños varones forzados en matrimonio” me parece algo ambiguo. Pueda dar a entender que los niños son forzados sexualmente dentro del matrimonio, o algo por el estilo. Creo que se desharía la ambigüedad si rezara así: “La oculta y triste desdicha de los niños varones forzados a contraer matrimonio”.

  2. Dave dijo:

    Y esto a ninguna feminazi le interesa, ni a nadie.
    Ahí están pintados los “estudios de género”.

    Carlos Rodríguez. Por favor haga el mismo argumento sin insultos.

  3. Antonio dijo:

    Conocí a un par de adolescentes indios que los habían casadp sus padres casi en secreto burlando las leyes del país. Con 12 ý 13 años que tenían, ni sabían lo que era la sexualidad ni estaban formados físicamente. Ella al cabo de los tres años abortó del primer embarazo, él no se dasarrolló como hombre hasta los 16, desarrollo tardío, y fue un fracaso de matrimonio porque él era homosexual que había sido forzado a un coito por el entorno familiar.

  4. Pingback: Respuesta a las críticas recibidas sobre las imágenes que tratan la discriminación masculina | ¿Quién se beneficia de tu hombría?

  5. Magi dijo:

    No sé si lo sabíais , pero el famoso Mahatma Gandhi fue casado a los trece años con una niña también de esa edad.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s