Caza de brujas y denuncias falsas: lecciones para el presente

Antes de comenzar este artículo hay algo que quiero dejar claro: voy a comparar el fenómeno de la caza de brujas en la Edad Moderna con el de las denuncias falsas en la España actual, pero eso no significa que sean fenómenos equiparables. Hay diferencias importantes, siendo fundamental que mientras las brujas no existen, los maltratadores sí. Tenemos, sin embargo, otras similitudes de las que se pueden extraer valiosas lecciones, y sobre ellas tratará esta entrada.

¿Cuántas brujas fueron ejecutadas?

El académico Adam Jones, citando a Robin Briggs y su libro Witches & Neighbours (Brujas y vecinos), señala:

Las estimaciones modernas más razonables sugieren [que hubo] unos 100.000 juicios [por brujería] entre 1450 y 1750, con entre 40.000 y 50.000 ejecuciones, de las que entre el 20% y el 25% fueron hombres. [Robin] Briggs añade que “estas figuras son escalofriantes, pero han de situarse en el contexto de lo que probablemente fue el período más duro de las penas de muerte en la historia de Europa” (Briggs, Witches & Neighbours, p. 8.).

Como de costumbre, en cuestiones de género la Historia parece ser más complicada:

Francia era “una fascinante excepción al patrón general, pues en buena parte del país la brujería parecía no haber tenido un claro vínculo con el género en absoluto. De las cerca de 1.300 brujas cuyas apelaciones llegaron al parlement de París, poco más de la mitad eran hombres… La gran mayoría de los varones acusados eran campesinos pobres y artesanos, una muestra representativa de la población ordinaria.” Hay algunos casos extremos en las regiones periféricas de Europa: los hombres constituyen el 90% de los acusados en Islandia, el 60% en Estonia y casi el 50% en Finlandia. Por otra parte, hay regiones donde el 90% o más de las brujas conocidas eran mujeres; esto incluye Hungría, Dinamarca e Inglaterra. El hecho de que muchos escritores recientes en este campo hayan dependido de la evidencia inglesa y norteamericana probablemente alentó un error de perspectiva, con el abrumador predominio de mujeres sospechosas en estas áreas (también caracterizadas por bajos porcentajes de persecución) siendo asumidas como típicas. Los juzgados tampoco trataron a los sospechosos varones más favorablemente; los porcentajes de condenas son prácticamente iguales para ambos sexos (Briggs, Witches & Neighbours, 260-61.)

Los denunciantes

Ahora que hemos repasado quiénes fueron las víctimas, examinemos el perfil de las personas que precipitaron dichas ejecuciones. Casi todos los autores suelen coincidir en que la mayoría eran mujeres.

[Alan] Macfarlane descubrió que un número similar de hombres y mujeres lanzó acusaciones de brujería en los 291 casos que estudió en Essex; un 55% de quienes creían haber sido embrujados eran mujeres. El número de disputas relacionadas con la brujería que comenzaron entre mujeres puede haber sido [incluso] mayor; en algunos casos, parece que el marido, como “cabeza de familia” realizó declaraciones en nombre de su esposa, aunque la disputa original hubiera tomado lugar entre ella y otra mujer… Podría ser engañoso, por tanto, equiparar “informantes” con “denunciantes”: la persona que prestó declaración a las autoridades no era necesariamente quien disputaba directamente con la bruja. Otros estudios sostienen una cifra en torno al 60%. En la investigación de Peter Rushton sobre los casos de difamación en las cortes eclesiásticas de Durham, las mujeres emprendieron acciones legales contra otras mujeres a quienes habían etiquetado como brujas en el 61% de los casos (…). J.A. Sharpe también señala la prevalencia de mujeres como acusadoras en los casos de Yorkshire en el siglo XVII, concluyendo que “al nivel de aldea la brujería parece haber sido algo particularmente entretejido en las disputas de mujeres.” Gran parte, pues, de la caza de brujas en las aldeas fue obra de mujeres (Willis, Malevolent Nurture, pp. 35-36.). Estos datos y comentarios sirven como recordatorio de que los generocidios contra mujeres pueden ser iniciados y perpetrados, sustancial o predominantemente, por “otras mujeres”, al igual que el generocidio contra los hombres es llevado a cabo abrumadoramente por “otros hombres”. El caso del infanticidio femenino puede citarse también en este sentido. El poder patriarcal, sin embargo, era omnipresente en todos los procedimientos posteriores de brujería. Los hombres eran exclusivamente fiscales, jueces, carceleros y ejecutores –tanto de hombres como de mujeres– en el emergente sistema legal moderno de Europa.

En las colonias que posteriormente formarían los Estados Unidos, el número de mujeres denunciantes también fue considerable. De aquellas personas que afirmaban padecer los tormentos de una bruja, las mujeres constituían el 86% del total. Y en el infame juicio de Salem, por ejemplo, todos los denunciantes “embrujados” fueron mujeres (p.2).

Lecciones para el presente

Como señalamos al inicio del artículo, las brujas no existen. Aunque sobra decirlo, no hay evidencia científica que pruebe la existencia de poderes mágicos. Hemos de concluir, por tanto, que todas las víctimas ejecutadas eran inocentes. Voy a repetir esto una vez más para que quede claro: todas las víctimas condenadas por brujería eran inocentes. Lo que equivale a decir que todas las denuncias eran falsas. Si bien no todas fueron intencionalmente falsas, pues había gente que creía en la brujería, pero no cabe duda de que muchas serían también malintencionadas a causa de enemistades personales. Lo importante, recalco, es que todas las víctimas fueron al fin y al cabo inocentes.

Es cierto que la mayoría fueron interpuestas por mujeres, pero tampoco faltaron hombres que hicieron exactamente lo mismo. Que el número de mujeres fuera mayor no significa que ellas fueran “más malas”, como alguien podría interpretar, sino que responde a una forma diferente de ejercer la violencia. Ya sea por diferencias físicas y/o inhibiciones culturales, las mujeres han tendido a ejercer un tipo de violencia diferente: la indirecta. Se trata de una categoría muy difícil de cuantificar. Cuando una esposa paga a un matón para asesinar a su marido o convence a su novio para matar a su madre, la violencia ejercida se clasifica como masculina, por haber sido hombres sus ejecutores materiales. Ello no quiere decir, sin embargo, que las mujeres sean menos capaces para la violencia, sino que la implementan de forma diferente. El fenómeno de la caza de brujas es significativo porque al contrario que en otros escenarios aquí ha sido posible cuantificarla. El empleo de terceros para ejecutar la violencia sobre otra persona, incluyendo los aparatos del Estado si éstos se prestan a ello, no son como se nos hace pensar en la actualidad “una invención machista de hombres que quieren volver a sus privilegios”, sino que cuenta con precedentes históricos. Quienes siguen sosteniendo que las denuncias falsas son únicamente el 0.038% del total (realmente las que se probaron falsas) pese a que sólo el 23,5% terminaran en condena, se basan en la creencia de una innata bondad femenina que la Historia nos demuestra como falsa.  Durante la Edad Moderna denunciar a alguien por brujería no ofrecía, en la mayoría de los casos, más aliciente que el de destruir a la otra persona. Teniendo en cuenta los incentivos ofrecidos por leyes como la LIVG, es bastante razonable pensar que las denuncias falsas son un fenómeno mayor de lo que habitualmente se piensa. Si a los hombres se les ofrecieran ventajas similares, nadie dudaría de que muchos recurrirían a ellas en beneficio propio bajo falsos pretextos, más aún en el país de la picaresca. Pero cuando se trata de la mujer hemos de suspender nuestra capacidad de razonamiento y los precedentes históricos para asumir el discurso actual de que el 99.99% de las mujeres que denuncian dicen la verdad, o de lo contrario somos machistas. Ahora bien, vuelvo a reiterar que mientras que las brujas no existen, los maltratadores sí. De ahí que no sea una buena idea caer en el otro extremo y decir que la inmensa mayoría de las denuncias por malos tratos son falsas. Lo cierto es que nadie sabe cuál es el número, y probablemente nunca se sabrá. Pero la Historia debería utilizarse para algo más que obtener cultura general: debería servirnos como guía de lo que se hizo mal en el pasado para prevenir que se cometan los mismos abusos. Las acusaciones falsas para destruir la reputación o incluso garantizar la ejecución de otra persona no son un fenómeno nuevo, pero a diferencia de entonces ahora existe la creencia de que uno de los sexos jamás denunciaría falsamente para tal fin, y el otro ha de sufrir los efectos de esta equivocada premisa.  Porque así lo establece la ideología dominante, pese a que no haya nada que lo sustente. Y quienes protestan ante este abuso han de andarse con mucho cuidado, porque se les acusará de simpatizar con brujos, o peor aún, de que ellos mismos lo sean. Es el poder de un discurso que apela a las emociones, y no a la racionalidad de un tema que, como el maltrato, debería preocuparnos a todos, pues al igual que éste, puede destruir la vida de una persona.

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47 respuestas a Caza de brujas y denuncias falsas: lecciones para el presente

  1. jose dijo:

    Hola hay algun dato de españa, tengo entendido que aqui capitalizado por la santa inquisición se ejecuto a unos 1000 herejes, y que la iglesia catolica no creía en brujas no hubo condenas por brujería…

    se podría entender con lo que dices que el feminismo como movimiento politico ejerce una forma de violencia que consideras mas frecuente en mujeres que hombres, pedir a un tercero que ejerza violencia en lugar de uno mismo?

  2. Sandra dijo:

    “Ahora bien, vuelvo a reiterar que mientras que las brujas no existen, los maltratadores sí.” (Carlos Rodríguez)

    Carlos, yo añadiría algo más: los maltratadores existen, cierto, como también existen las maltratadoras. No creo que nadie pretenda exculpar a los aunténticos maltratadores, sino que quien realmente esté a favor de la igualdad lo que propondrá será que se persiga de forma similar tanto a maltratadores como a maltratadoras. Y eso en el actual sistema legislativo español es algo imposible, porque la ley simplemente no lo contempla. En ese sentido las leyes medievales eran infinitamente más “igualitarias” que las actuales, porque tanto se podía acusar de brujería a un hombre como a una mujer.

    • Isidro dijo:

      Me parece correcta y oportuna la objeción de Sandra. Si hablásemos siempre español correcto, al escribir “maltratadores”, no entenderíamos sino que los hay de ambos sexos, pero con el revoltijo lingüístico causado por el feminismo, ya no está tan claro que ese “maltratadores” sea neutral. Creo, Carlos, (corrígeme si me equivoco) que aquí estabas empleando el término “maltratadores” en el sentido feminista: maltratadores = varones. Evidentemente, hay maltratadores mujeres y maltratadores hombres, como bien sabes.
      Pero quiero, además, poner otra objeción. Que hay maltratadores varones nadie en su sano juicio lo niega. Otra cosa, y muy importante, es que existan maltratadores “de género”, como quieren las feministas. Esto sí que no está tan claro. Como el mundo es muy grande, hay de todo. Es decir, hay varones que maltratan a las mujeres por motivos misóginos. ¿Pero qué porcentaje de maltratadores varones de mujeres pertenecen a esta categoría? Yo lo ignoro. Si hiciésemos caso a los noticiarios, creeríamos que el 100% de los maltratadores varones de mujeres (o todos los uxoricidas) son maltratadores machistas, pues, como todos sabemos, siempre hablan de “un nuevo caso de violencia de género” sin contar con ninguna prueba en absoluto y sin necesidad de investigar el caso. Yo, desde luego, no les concedo casi ningún crédito a los noticiarios; en especial cuando informan de estas cuestiones.
      Lo que yo sí creo que existe es “violencia de superioridad”, que es la que ejerce el más poderoso contra el débil o menos poderoso. Y, obviamente, no la ejerce porque sea poderoso o más fuerte, sino por su deseo de sojuzgar a su víctima. El oficial puede ejercer violencia de superioridad contra el soldado. La madre contra el hijo pequeño. El marido contra su mujer o contra el hijo. Etc. La persona que tiene mala leche suele hacer uso de su fuerza para conseguir lo que desea, pero en esta triste categoría entran hombres y mujeres. Por último, me parece preciso añadir que la cultura tradicional y, por así decir, oficial, educa a los varones para proteger a las mujeres: la literatura, el cine, el folclore, las canciones, etc., están colmados de ejemplos de héroes masculinos que salvan y protegen a mujeres y niños. Y todo esto no es simplemente un ideal. Es, más bien, una copia de lo que ocurre en la realidad. Aquí hay que entender que si existen maltratadores varones misóginos, existen por su cuenta y razón, no porque haya una cultura que adoctrine al varón para que maltrate a la mujer. Igualmente, existen en este mundo execrables pederastas (de ambos sexos), pero no porque la cultura aliente su existencia, ni mucho menos. Al contrario, se persigue como el delito que es. Los maltratadores de ambos sexos (los pederastas, violadores, ladrones, asesinos, etc.) existen por su cuenta y razón, y, casi siempre, pese a la cultura dominante (hablando de hoy y de estos lares). Cierto es que hay mucha violencia en los medios de comunicación, pero ninguna persona en sus cabales que cometa un crimen creerá estar exonerada de culpa por el mero hecho de ver mucha televisión o videojuegos de contenido violento.
      Saludos

      • @Isidro, Sandra

        Efectivamente, no he hablado de maltratadoras porque me refiero al contexto de las denuncias falsas en España, donde los denunciados son exclusivamente varones y que pueden ser o no maltratadores. No he hablado de las maltratadoras porque no procedía para el paralelismo que quería realizar con la brujería, pero por supuesto no por ello niego que existan, y que puedan ser más de las que cuentan (comenzando por quienes denuncian falsamente).

      • Excelete complemento al artículo.

  3. Raúl dijo:

    Este tema es mucho más envenenado de lo que se cree, ya que esta ley es discriminatoria por su naturaleza ideológica, que defiende que todas las relaciones entre hombres y mujeres son relaciones de poder en el que sin excepción ellos han sido y son los dominantes y ellas las dominadas. La consecuencia de ello es resumir todo en machismo (de macho). Cuando un hombre pega, humilla o tan solo intenta defenderse del ataque de una mujer, se considera delito, sin existir si quiera presunción de inocencia, que cualquier humano debe tener ante la ley a priori. Todo eso sucede por esa base ideológica, esa religión que se ha hecho tan poderosa, aprovechándose de millones y millones de personas con buenas intenciones, que han acabado atrapadas en su red. Con temas puntuales, habiendo sido generalizados como normales con el patrocinio ideológico a su lado siempre, pero esta en la oscuridad, porque sino la gente se hubiese mosqueado y no hubiese tenido el mismo acogimiento mundial. Sigo pensado que el único machismo que ha existido y existe es aquel que adora lo masculino frente a lo femenino y no el hombre frente a la mujer, es decir una sociedad dominada por lo masculino y no por el hombre como sexo. Todo esto es una especie de pacto entre un grupo de personas resentidas con los hombres, y otro grupo deseoso de introducir a la mujer en el mundo laboral para desembocar así en ciudadanos más ”fácil de manipular”, más consumo, es uno de los fallos, vicios del capitalismo, todo sistema tiene sus taras, sus lagunas, al ser creadas por humanos es normal, pero eso no justifica que deba seguir así, sino al contrario, hay que corregirlas, controlarlas, sin perder el norte.

    Después de lo que he leído, me quedo con varias cosas. Una que saco es que cuando hable de caza de brujas diré ¡¡caza de brujos!!. Creo que esa expresión tiene más base feminista de lo que se cree, otra forma de potenciar la idea de dominación del hombre frente a la mujer. Lo correcto es usar el neutro como tenemos en el castellano, caza de brujos y si no caza de herejes, creo que al decir brujas nos olvidamos a miles de hombres asesinados por la misma causa, dejando su muerte en vano. Al acordarse solo en ellas.

    • @Raúl

      Dices: “introducir a la mujer en el mundo laboral para desembocar así en ciudadanos más ”fácil de manipular”.

      Dudo que la mujer sea más fácil de manipular que el hombre. Aunque quizá quisiste decir otra cosa.

      • Raúl dijo:

        Al introducir a la otra mita de la sociedad en el rol más oficial. Evita que puedan tomar decisiones personales, haciendo que se dependa de un grupo más amplio, en el que hay unas responsabilidades oficiales y una jerarquía oficial. Es decir un control sobre ellos. Eso desemboca en una población más ”fácil de manipular” al estar todos al unísono. Con unos intereses comunes uno de ellos el salario.

        De todas formas he escrito el comentario en 3 ocasiones, porque se me cargaba la página y se quitaba todo lo escrito. He tenido que reescribir la idea que quería plasmar 3 veces perdiendo muchas ideas con ello. Pero ya paso y dejo la idea de arriba, estaban mejor estructuradas las 2 intervenciones anteriores. (lo hacía por vía móvil, que suplicio)

      • Siento que hayas tenido esos problemas. Por desgracia sigo sin estar seguro de lo que quieres decir.
        En cualquier caso, haya tenido o no efectos negativos la mayor incorporación de la mujer al trabajo, para mí la igualdad de oportunidades ha de prevalecer.

      • Raúl dijo:

        Carlos una cosa no quita la otra. Tampoco creo conveniente contarte lo positivo de que tanto hombres como mujeres participen en el mundo laboral (pero sin proteccionismo de género ni ideologías varias). El tema que no entiendes sobre más ”fácil de manipular”, es más antropológico que de temas sexuales como has entendido.

  4. Murphy dijo:

    Respecto a la motivación de las denuncias falsas, que parece ser uno de los mayores puntos discrepantes para reconocer su existencia, aparte de lo señalado por Carlos, se me ocurre su poder para cambiar el pasado.
    El arrepentimiento puede ser un sentimiento muy poderoso. Y no creo necesario llamar la atención sobre las implicaciones del dominio del tiempo (estoy pensando, por ejemplo, en 1984: quien domina el pasado, domina el presente, etc. La reinterpretación de la Historia, etc).
    Una denuncia falsa te permite .. viajar en el tiempo y cambiar, o intentar cambiar, el pasado. Y convertir lo que quizá ahora deberías juzgar como un error propio en otra cosa.
    De ahí lo pertinentes que me parecieron las imágenes que en el ámbito aglosajón creo recordar que surgieron como respuesta al “Hay que enseñar a los hombres a no violar” y que decían “Arrepentirse a la mañana siguiente no lo convierte en violación”.
    No se si se ha hablado de esto en algún sitio.

  5. Babel dijo:

    Hay un asunto que me da que pensar en relación a lo que habláis:
    Las feministas más coherentes son las que dicen que las mujeres sean lesbianas y se aparten de los hombres, ya que no es lógico compartir tu proyecto de vida de forma voluntaria con tu supuesto opresor.
    Porque no sé vosotros, pero yo a pesar de las leyes discriminatorias que hay contra los hombres, no veo las relaciones entre hombres y mujeres como opresión de ellas hacia nosotros, teniendo en cuenta que en muchos casos son los propios varones los que ven en el feminismo la ocasión de mostrar su hombría o ganar dinero.
    Aquí yo veo a alguien mostrando su hombría a través de la criminalización de los hombres, por poner un ejemplo:
    http://eldemonioblancodelateteraverde.wordpress.com/2014/08/18/la-cultura-de-la-violacion-guia-para-el-caballero/

    • Desde luego. Yo tampoco veo las relaciones de hombres y mujeres como si las mujeres oprimieran a los hombres. Lo que veo son roles de género que se configuraron para sobrevivir a unas circunstancias determinadas, que en algunos momentos han llevado a abusos, y que tanto hombres como mujeres se han empeñado en mantener, pese a que hoy día se nos diga que sólo fue un sexo quien hizo esto último.

  6. Babel dijo:

    Y voy más allá Carlos:
    El feminismo se empeña en mantenerlos, en el momento en el que se derrumben DE VERDAD los roles de género su ideología se queda sin nada en lo que sustentarse.
    No se puede negar al feminismo su astucia para jugar con la vanidad de los hombres.
    Cuando dicen que los hombres oprimimos, a pesar de la evidente criminalización, muchos la aceptan de buen grado porque interpretan que se les está diciendo que son superiores y que tienen que usar su hombría para acabar con el “heteropatriarcado”.

  7. Rebeca dijo:

    Curiosamente, aunque sólo se habla de la protección de las mujeres, de que sólo existe el “Instituto de la Mujer” o el “Institut Català de la Dona”, resulta que ellas son las que están olvidadas.
    Está visto que los machistas sólo piensan en mujeres, y “educan” a los niños para pensar sólo en ellas.
    No es extraño que los niños sean los más inadaptados en la escuela… nadie tiene en cuenta sus discriminaciones, su fracaso escolar, su alto índice de encarcelamiento, su prematura mortalidad creciente.
    ¿Qué beneficio obtienen los nuevos machistas con todo ello?
    Pues los mismos que obtenían los antiguos con los desafíos, las guerras, los trabajos peligrosos y extenuantes: que haya muchos menos hombres que mujeres (a pesar de que nacen más) y, así, tener menos comptetidores. Estas muertes prematuras, no son, pues, para ellos, un problema.

    • Sandra dijo:

      Rebeca, un tercio de los diputados que votaron favorablemente la Ley contra la Violencia de Género son diputadas… ¿Son ellas también machistas, o sólo son machistas ciertos hombres? ¿Qué beneficios obtienen esas diputadas votando esas leyes discriminatorias contra la mayor parte de los hombres?

  8. Lizard dijo:

    Podemos afirmar que cuando los hombres gobernábamos la Justicia, ésta sí se ejecutaba. Y es que los de aquel tiempo entendían que, para quitar el mal de en medio de ti, debes barrer con hombres y mujeres por igual.

    Las denuncias siguen siendo exactamente iguales, pero, ¿cuál elemento ha cambiado? Pues que en la Coño Inquisición actual las mujeres tienen SECUESTRADOS los tribunales de justicia, convirtiéndolos en tribunales de VENGANZA (según ellas, pues artículos como el presente van demostrando que todo ha sido un mito).

    • @Lizard

      No es un problema de que sean hombres o mujeres en la justicia. Es cuestión de la ideología de quienes elaboran y ejecutan las leyes. Antes efectivamente no se pensaba que las mujeres fueran más buenas que los hombres, pero no significa que por ello el sistema fuera mejor: se ejecutaban herejes (España), brujas, etc. Recuerdo también que quien ha puesto en libertad a los cinco jóvenes acusados de violación en Málaga fue una jueza. No hagamos de esto un problema de hombres contra mujeres porque no lo es. Es el problema de una ideología que considera que un sexo ha de ser siempre creído cuando dice que el otro es culpable.

  9. Pingback: Anónimo

  10. G.M. dijo:

    Me vas a permitir una critica pero no me parece nada acertado meter el caso de los presuntos violadores de Málaga en el mismo artículo que se habla de caza de brujas porque las brujas no existen y sin embargo los violadores son una realidad.
    Que la jueza haya decidido archivar el caso no quiere decir que sean inocentes.
    Una violación múltiple me parece algo terrible y por supuesto también que quede impune.
    No quiero decir con ello que sean culpables pero tampoco que sean inocentes.
    Yo ese caso ni lo hubiera cerrado ni archivado.
    Sabemos que es mucho mas factible que haya existido realmente agresión si existen estos dos factores: el supuesto agresor no es conocido, y no es uno sino varios que pueden precisamente hacer valer su número y la fuerza que esta les proporciona.
    Es una evidencia que la posibilidad de que una relación sexual de una mujer con una multitud de desconocidos sea consentida es mucho MENOR a que si es con uno solo y con este además le une una relación afectiva o de amor.
    Sin embargo esta siendo precisamente el feminismo el que en los últimos años esta defendiendo lo contrario al criminalizar las relaciones afectivas que unen a mujeres con maridos, novios, y parejas.
    Al final el resultado es el que estamos viendo.
    En los juzgados, medios de comunicación y en la sociedad si los sospechosos son novios, exnovios, maridos y exmaridos, o varones con los que han tenido una relación afectiva análoga terminan siendo culpables y en cambio, si los sospechosos de maltrato o violación son un grupo de desconocidos……..se archiva el caso.

    • @G.M.

      Lo que he dicho sobre los maltratadores (que existen) se aplica también a los violadores, aunque no creí que fuera necesario señalarlo. He intentado decir en esta entrada que las denuncias falsas (por malos tratos, violación o lo que sea) no son, como nos quieren decir, “un mito” sino que existen precedentes históricos que confirman su existencia, y que las mujeres jugaban en ellas un papel destacado. El caso de brujería es irrebatible en ese sentido porque todos los condenados eran inocentes, lo cual equivale a decir que todas las denuncias fueron falsas (aunque podemos añadir matices, por supuesto).

      El caso de Málaga puede haber sido o no violación, pero supone un ejemplo sobre la creencia del movimiento feminista de que la palabra de la mujer ha de ser creída siempre e independientemente de las garantías que la ley establezca para los acusados. Y esto viene de la creencia de que las denuncias falsas no existen o son irrisorias. De ahí que haya vinculado ambos temas.

  11. G.M. dijo:

    Convendria aclarar de una vez dos cosas:
    a) Las Denuncias falsas existen
    b) La Sociedad no quiere saber lo que es “una denuncia falsa”.
    Lo digo porque si algo hay falso precisamente es que la sentencias en los juzgados se dividan en a) culpables b) inocentes
    Eso es falso y no es real.
    Las denuncias pueden ser archivada o sobreseídas porque los responsables consideran que NO EXISTE CASO.
    Y si consideran que NO EXISTE caso, todo el procedimiento se archiva y sobresee SIN QUE HAYA SENTENCIA.
    Respecto al tema de las denuncias por maltrato de género mas de un 25% de las denuncias se archivan SIN SENTENCIA.
    ¿Conclusión cuando distintas autoridades declaran y afirma que las denuncias falsas no llegan ni al 0,1% de donde cojones sacan ese dato?
    ¿A que le llaman denuncia falsa?
    Todos los sabemos.
    Llaman denuncia falsa a :
    denuncia que no ha sido archivada ni sobreseída por falta de pruebas y que ha obtenido primero una sentencia de CULPABLE.
    Y una vez que el culpable ha ido a la cárcel y ha penado parte de la condena se ha demostrado que era inocente y se ha INICIADO UN PROCEDIMIENTO para sacarlo de la cárcel y CONDENAR a la que presto falso testimonio.
    Y eso es así porque en el resto de los casos la Ley de oficio NO INVESTIGA la posible falsedad de las denuncias NUNCA si no ha habido condena.
    Por tanto para dichas autoridades:
    Solo es falsa denuncia aquella que cumple con TODOS estos requisitos:
    a) No ha sido archivada ni sobreseída por falta de pruebas (mas de un 25%)
    b) No ha habido sentencia de Inocencia ( otro mas de 25%)
    c) Ha habido primero sentencia de culpabilidad, y una vez que el sospecho ha cumplido parte o toda la condena se ha demostrado con pruebas fehacientes que no era culpable.
    De ahí sale esos porcentajes ridículos de FALSAS DENUNCIAS que quieren vender.
    Y ya es hora que alguien pregunte ¿Desde cuando las denuncias que se sobreseen o archivan cuentan estadísticamente como CULPABLES?

    Tambien es cierto que por desgracia se archivan y sobreseen casos como el de Málaga.

  12. G.M. dijo:

    Sobre la violación en general no hace falta ser un lince para decir lo siguiente:
    Son distintas las “violaciones grupales” o “multiples” y las individuales.
    En las grupales los violadores actúan en base a códigos tribales que lo mismo que impulsan a una violación puede llevar a una agresión a otro grupo o individuo. Apaleamiento de indigentes o inmigrantes, o agresión del primero que pase para reafirmar el sentimiento de pertenencia y los lazos con el grupo en base a unas practicas de “colaboración”.
    Romper espejos retrovisores, rayar coches, destrozar cabinas de teléfono, pegarse con otros jóvenes, romper cristales, hooliganismo, agresión a hinchas de otros grupos, etc, etc.
    Las violaciones que son protagonizadas por un solo individuo corresponden sobre todo a perturbados que actúan de modo compulsivo y que muestran tendencia a la reiteración.
    Una de sus características es ausencia de empatía con las víctimas y un alto grado de satisfacción no tanto en el propio acto sexual (la prostitución es una via menos cara y arriesgada) como en la “caza de la victima”. Son fundamentalmente “depredadores sexuales” que si sobre todo atacan a mujeres o niñas o niños varones es porque son victimas propicias para su “depredación”.
    el violador del ensanche seria un ejemplo de dicha tendencia compulsiva reiterativa.
    Todo esto el feminismo lo rechaza y olvida porque de la “violación” siempre ha querido obtener Reditos y ventajas en lugar de buscar estrategias eficaces que la combatan.
    Por oportunismo han manipulado el lenguaje y lo que antes eran “violencia sexual” ahora es “violencia sexista” y lo que antes eran “ataques sexuales” ahora son “ataques sexistas”.
    El delito sexual lo han doctrinado y politizado con fines oportunistas.
    El motivo es el que señala Isidro: obtener mejores leyes en todos los casos de matrimonio y posible disolución del mismo. Gracias a ello ellas se separan cuando quieren y como quieren pero ellos no.
    El divorcio es una posibilidad solo para ellas y para varones ricos. Y para ello hay que cambiar el discurso y hablar de la violación como “consecuencia inevitable de una sociedad hetero-patriarcal” y machacar con ese mantra hasta la saciedad.
    Una consecuencia, obvia de toda esa estrategia oportunista es que salen beneficiados los auténticos violadores ya que se criminaliza y culpabiliza a todos los varones que tienen alguna relación afectiva o de pareja con cualquier mujer y yo querría cambiar el refrán:
    “A rio revuelto
    ganancia de
    Depredadores”

  13. G.M. dijo:

    Sobre la Depredación podemos leer: “En ecología la depredación es un tipo de interacción biológica en la que un individuo de una especie animal (el predador o depredador) caza a otro individuo (la presa) para subsistir.”

    Aunque esa definición es muy neutra utiliza un concepto clave: interacción biológica.
    Existen individuos que son “depredadores sexuales” y que necesitan precisamente el “no consentimiento de la victima” para que sea placentera su relación sexual.
    No lo digo yo, lo dice la biología, que existen individuos con características depredadoras muy acentuadas y precisamente la falta de empatía con la victima es una de ellas.
    La Biologia en cambio no dice que las hembras no puedan ser depredadoras. Son precisamente las leonas las que cazan.
    En los humanos la tendencia depredadora se manifiesta en lo sexual pero también en otros ámbitos.
    Por ejemplo la necesidad de robar, o acumular riqueza privándosela a las victimas.
    De hecho una manifestación de la depredacion es el PARASITISMO.
    El gorroneo y el vivir a cuenta de los demás serian tipos de depredación y existen machos pero también hembras claramente depredadoras.

  14. Enric Carbó dijo:

    Hola Carlos
    Felicidades por el artículo. La comparación entre la “caza de brujas” inquisitorial y ciertas campañas contra el maltrato creo que aún puede dar mucho más de si. Has subrayado muy pertinentemente que las brujas no exisistían y los maltratadores sí. Me ha hecho recordar un aforismo de Nietzsche que dice que en tiempos de la Inquisición tanto el verdugo como la víctima estaban convencidos de que el delito existía. Es decir, que alguna desgraciada en el potro del tormento, igual que su inquisidor, de verdad pensaba que con sangre de murciélago y rabos de lagartija podía conseguir ciertas cosas. Los dos creían en la brujería, con independencia de que la víctima concreta en aquel caso particular la hubiera practicado o no.
    Lo que hay detrás de la legislación misándrica de género es el absoluto convencimiento de la superioridad del varón sobre la mujer durante siglos, en términos más resumidos “el patriarcado”. Por eso el afán de negar las denúncias falsas y todo el bárbaro entramado de medias verdades y demás manipulaciones de las ciencias sociales (Emilio, en “Personas, no género”, nos mantiene al día de esas prácticas). No se persigue *solamente* ciertos delitos, sinó que hay algo más. Igual que en la edad media debieron haber brujos que dañaron bienes o personas. No se persiguió solamente ese daño concreto, sinó ese “algo más” que era la brujería o buscar pactos con seres ultraterrenales como Satanás al margen de los que ejercían el monopolio para tratar con lo divino. La legislación misándrica vigente no está para castigar las lesiones o los asesinatos, pues eso ya se castigaba antes, sinó precisamente ese “algo más” que resumidamente llamo “patriarcado”: Se supone que hay un dominio ancestral del hombre sobre la mujer, por tanto hay que ponerlo al descubierto y castigarlo. El problema del inquisidor, como muestra Antonio Escohotado en sus libros (“Majestades, crímenes y víctimas” y los dedicados a la cruzada contra las drogas) es que cuanto más persigue a Belcebú, en lugar de disminuir la brujería ésta se extiende más, con lo cual cada vez debe reclamar más medidas extraordinarias puesto que la magnitud de la amenza crece exponencialmente. Eso es lo que sucede con el neofeminismo, que a pesar de lo conseguido cada vez pide más y reclama que no es suficiente, y cuantas más medidas se implementan de su agenda, más crece el problema. De la misma manera que el inquisidor jamás ponía en cuestión que se puedan tener tratos con fuerzas sobreterrenales (se le desmontaba el tinglado), tampoco el neofeminismo puede poner en cuestión eso que llama patriarcado. Lo único que el inquisidor podía discutir era si en ese caso había habido pacto con el diablo o no. Un amigo historiador me contaba que de hecho la inquisición frenó muchos linchamientos populares, pues con un pueblo analfabeto y fanatizado, si caía pedrisco estropeando una cosecha enseguida iban a buscar a un/a “culpable”. La Inquisición no permitía esas ejecuciones del populacho, debía desplegar toda su parafernalia para determinar si en ese caso había habido o no delito. No siempre “la bruja” acababa ejecutada. La cuestión es que tenía que ser la autoridad la que determinaba si había habido brujería o no.
    Hay una frase de Voltaire que me encanta: “Debemos agradecer a la filosofía que nos haya enseñado a no quemar a los imbéciles”. Un ilustrado como él despreciaba tanto al inquisidor como al brujo. Quiere decir que no se trata de ir en contra de la Inquisición para ir a favor de la magia negra. Este es el razonamiento del inquisidor: “si no estás conmigo, entonces estás favoreciendo que se asesinen a niños para hacer ungüentos con su grasa”. Por eso el neofeminismo tiene mucho de inquisitorial (y en más de un sitio he tildado al Dr. Lorente Acosta de “Inquisidor mayor del reino”). Su razonamiento es: “si no apoyas la agenda neofeminista, entonces estás a favor de los maltratadores”. Con lo cual aquí se desencadena un movimiento de culpas, acusaciones y delaciones tan propias de la Inquisición: La mejor manera de que no piensen que yo estoy a favor de los maltratadores es empezar a acusar a otros de maltratador, y hacer pública profesión de fe de las bondades de la recta doctrina. En el caso del neofeminismo, el más patente es de los hombres pro-feministas con sus profesiones de fe, sus públicas renuncias a los “privilegios” de la masculinidad mientras miran de reojo o blanden el dedo acusador a los que todavía se aferran a ese pecado, etc… el Dr. Lorente es su faro. De la misma manera que parece que los inquisidores más crueles eran los neoconversos, antiguos judíos o moriscos que con su celo mostraban su adhesión a la recta doctrina.
    Es por aquí por donde trataba de explicar la entrada de “personas, no género”, que citas más arriba, donde Emilio se pregunta cómo es posible que prosiga el linchamiento mediático de unos jóvenes acusados de violación múltiple que la juez ha dejado libre porque parece que no hay ninguna prueba. La cultura pop (lo digo porque esos días por casualidad pude oir algo de las televisiones matinales) está impregnada de la ideología neofeminista, por lo tanto los tertulianos (“que no vayan a pensar que simpatizo con machistas y violadores”) deben exorcisar este miedo acusando y acusando, que hayan pruebas o no es algo secundario. De lo que se trata es de que quede claro que yo no apoyo el machismo, de la misma manera que en el s XVI tenía que quedar muy claro que yo no apoyo la magia negra ni la herejía.
    Esta cultura del miedo y la delación –la cultura inquisitorial- se puede rastrear en cualquier fanatismo. En la época de Stalin, para evitar que te acusaran de capitalista lo mejor era delatar a otros. Con las dictaduras latinoamericanas de los 70 y 80, la mejor manera de evitar la tortura o el exilio era hacer proclamas anticomunistas. Cuando el McArthismo lo mismo, para evitar perder tu trabajo por sospechoso de comunismo, debías delatar a otros. Lo mismo que la Stasi en la antigua República Democrática Alemana, que tenía un ejército de delatores, ya que para evitarte problemas lo mejor era incluso delatar a tu cónyuge, como muestra la película “La vida de los otros”.
    Espero que ésta sea el primer artículo sobre el paralelismo entre Inquisición y fanatismo neofeminista. Creo que todavía hay mucho para comparar. Yo mismo hace tiempo que me rondaba la idea de escribir algo, pero me falta tiempo para buscar la documentación pertinente. Espero que tu prosigas. Saludos

    • Gracias Enric. Mi único objetivo era darle a las denuncias falsas una perspectiva histórica para barrer la idea de que son “un mito”, especialmente si las interponen mujeres. Quería demostrar que en el pasado ha habido un número importante de mujeres que han utilizado el aparataje estatal para condenar a personas inocentes. Al igual que los hombres, las mujeres también pueden ser malas, y al parecer es algo difícil de digerir en estos tiempos.

      Dicho esto, creo que es muy acertado tu comentario y no se me había ocurrido. La parte sobretodo de acusar a otros para evitar ser motivo de sospecha me parece un paralelismo pero que muy interesante, especialmente cuando uno forma parte del grupo “sospechoso”, antes los conversos y ahora los hombres. Si desarrollas este tema en tu blog no dudes en avisarnos. Estoy de acuerdo en que el tema daría para mucho.

      • Roberto dijo:

        Carlos Rodríguez
        Hola de nuevo. Me interesaría mucho acceder al blog Personasnogenero, cuyo link pegas más arriba. Pero resulta que el blog es de acceso restringido, y no contempla ninguna forma alternativa de comunicarse con el dueño del blog. DIspones de alguna dirección de correo que me permita comunicarme con él? Gracias

      • Me temo que no puedo ayudarte. Escribí a Emilio para ver si todo estaba bien pero no he tenido respuesta. Una pena porque su blog es muy bueno. Esperemos que vuelva. Saludos.

  15. Sin Dogmas dijo:

    Supongo que tranquiliza pensar en “cazas de brujas” como algo alejado y medieval, o como mucho algo relacionado con el puritanismo de “las brujas de Salem” o con el Stalinismo. Pero no es algo tan alejado, quizá cuesta creerlo pero el más reciente caso de “panico moral” que sucedió nada menos que en los años 80-90 del siglo XX en EEUU, con el salto del caso McMartin a los medios de comunicación y la ola que siguió de acusaciones de “Abuso Ritual Satánico”, con exactamente la misma narrativa que se usaba desde la antigüedad para las brujas o los herejes: violaciones, bebes sacrificados, apariciones de cabras negras a las que se le dan besos en el ano, etc. surgió una ola de histeria con consecuencias reales, mucha gente que acabó en la cárcel o con la vida destruida. Es un tema que se sigue estudiando hoy por la psicología del comportamiento, y a día de hoy solo los más fanáticos lo siguen viendo como algo real, aunque aún lo siguen promoviendo los “telepredicadores” fundamentalistas -en youtube hay unos cuantos-. Recomiendo la película Session 9, en el que se trata un caso de ficción que esta claramente inspirado en casos reales de “abuso ritual satánico”.

    http://es.wikipedia.org/wiki/Caso_McMartin
    http://es.wikipedia.org/wiki/Abuso_Ritual_Sat%C3%A1nico

    Por eso no se debe subestimar el daño que puede hacer la promoción desde los medios oficiales de un “pánico moral”, aunque sea políticamente correcto, sobre todo si hay subvenciones y negocio.

  16. Se instruyen muchas más causas por denuncia falsa de VG que el 0,01% fabricado para anestesiar y se condenan muchas mas denuncias falsas que el 0,038% que dan oficialmente desde FGE.

    Aún sabiendo que una gran mayoría no puede o no quiere denunciar aquella acusación falsa, ¿que necesidad tienen de hacer pasar por TODAS las existentes, SOLO las pocas incoadas el mismo año en que se produjo aquella denuncia de VIOGEN?
    Durante los 5 años posteriores a cada año informado, hay muchas más procesadas y condenadas que las memorias de fiscalia no reflejan, sesgando una gran mayoría, por el simple motivo de precisar de un % con ceros a la izquierda con el que tratar de seguir manteniendo oculta esta lacra que tanto bien le hace al avance de la deG€N€Rada agenda.
    Algo parecido a loque han hecho con victimas mortales de VD, no se informa,o se informa sesgadamente de lo mínimo y así no existen…
    BASTA YA!!!

  17. Pingback: Lo que la falsa denuncia de Málaga nos revela sobre el pensamiento feminista | ¿Quién se beneficia de tu hombría?

  18. Saul dijo:

    Lo de las denuncias falsas es una realidad ya que una Mujer puede mentir fácilmente y meter a la cárcel a un hombre inocente que no ha hecho nada malo por desgracia esto existe y nunca se persiguen estas denuncias falsas ni mucho menos se castigan a esas Mujeres mentirosas que metieron a la cárcel injustamente muchos hombres inocentes es una injusticia y una impunidad ojalá se castiguen a esas mujeres mentirosas que hacen denuncias falsas ya que ese tipo de Mujeres no merecen estar libres como sí no hubiesen hecho nada es un abuso ojalá se castiguen esas denuncias falsas ya e castiguen a esas malas Mujeres que han metido a la cárcel a muchos Hombres inocentes es una injusticia esas mujeres no merecen estar libres merecen estar en la cárcel…..

  19. Walter dijo:

    Bueno lo de las denuncias falsas nunca se persiguen ya que nunca se castigan a esas Mujeres mentirosas que dijeron que el hombre la maltrataba a la mujer o que el hombre la golpeaba nunca se castigan a esas mujeres mentirosas que han metido a la cárcel injustamente a muchos Hombres inocentes no es justo esas mujeres que hacen denuncias falsas deberían de estar en la cárcel….

  20. Julio dijo:

    Deberian de castigar a esas Mujeres que hacen denuncias falsas deberian de castigarse a esas Mujeres mentirosas que han dicho que el Hombre la golpeaba o la maltrataba a la mujer deberían de castigar a esas Mujeres mentirosas que han metido a la cárcel a muchos Hombres inocentes que no han hecho nada, esas Mujeres que hacen denuncias falsas merecen ir a carcel…..que es donde deberían estar y no libres ni absuletas…

  21. Angel dijo:

    El día que la justicia se regenere, muchas cabezas caerán al fuego. Y las víctimas inocentes volverán reír y sentir la libertad que los movimientos macabras de mujeres, les han usurpado.

    • Mucho cuidado, Ángel. Imagino que lo de las cabezas lo dices en sentido metafórico (dimisiones y demás), porque de otro modo tendría que eliminar el comentario por incitación a la violencia. De todas formas aquí creo que más que el feminismo los culpables son los políticos que permiten o propulsan estas medidas, medios de comunicación que crean una narrativa y los académicos que presumen de pensamiento crítico en todo pero son incapaces de mostrarlo en este campo. Todos nos han fallado.

  22. “Quienes siguen sosteniendo que las denuncias falsas son únicamente el 0.038% del total (realmente las que se probaron falsas)”
    Ese fabricado porcentaje no son “realmente las que se probaron falsas”
    Son las que se probaron como falsas de entre LAS POCAS que dan seguimiento.
    SOLO dan seguimiento a las que fueron denunciadas en el mismo año en que ellas denunciaron VG! despreciando +77% de las denunciadas en años posteriores (la mayoría tardan meses o años en poder denunciarla como falsa, ya que ha de esperar a dejar de estar imputado por VG para poder hacerlo. http://bit.ly/1voyU3O

    Lo mismo pasa con el porcentaje que dan de condenados por VG, pero a la inversa, desprecian el 53% que fue archivado, para asi mostrar a la sociedad el porcentaje referente a SOLO lo sentenciado, dando así un 61% en vez del real 28,82% de condenados del total denunciado:
    https://chefyc.wordpress.com/2015/03/27/la-violencia-sobre-la-mujer-en-la-estadistica-judicial-datos-anuales-de-2014/

    Con estos métodos hacen ver a la sociedad que la LIVG esta funcionando y obteniendo resultados sin efectos colaterales, así se lo exige el 7º articulo de su decálogo: http://goo.gl/jcjxHk

    Y así con todo! y con la colaboración d los medios de prensa y de la sociedad engañada que cacarea lo que ve en prensa sin molestarse en contrastarlo.
    Todos ellos colaboradores necesarios de la agenda de género y sus dañinas políticas.

  23. Pingback: Razones para abandonar los términos “Patriarcado” y “Machismo” (con 10 ejemplos) | ¿Quién se beneficia de tu hombría?

  24. Pingback: Hacia una nueva historia de las relaciones de género | ¿Quién se beneficia de tu hombría?

  25. Pingback: Hacia una nueva historia de las relaciones de género | ¿Quién se beneficia de tu hombría?

  26. Buenaventura dijo:

    Para todos aquellos denunciados por sus propios hijos:
    https://drive.google.com/open?id=0ByuLNOGlDS3fTnlXdHhxang0SWM

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