Obama aprueba su primera política “masculinista”

Reconozco que Barack Obama nunca me pareció un político en el que se pudiera confiar para los problemas de género masculinos. No sólo porque los demócratas se encuentran, por lo general, ideológicamente próximos al feminismo (y los republicanos, al tradicionalismo), sino también porque uno de sus primeros discursos al poco de tomar posesión se dirigió a amonestar a otros varones.

Se trataba de un discurso dirigido hacia los hombres negros donde les increpaba por el abandono de los hijos, basándose en su propia experiencia y en la gran cantidad de madres solteras que existe en la comunidad negra. Sin embargo, el padre negro ausente y despreocupado es más un estereotipo exagerado por la repetición que una realidad. Como ya demostraron datos del propio gobierno, los padres negros están tan involucrados con sus hijos como los padres de otras razas, e incluso más en algunos casos, si bien es cierto que tienden a no casarse con sus madres tanto como el resto de grupos (y con las leyes de divorcio actuales, ¿les puede alguien culpar?). Se trataba, como en otros casos, del discurso populista de un varón que demonizaba a los hombres, y de forma específica a los hombres negros, para presentarse como protector de mujeres y niños.

Recientemente, sin embargo, Obama parece haber dado un paso en la dirección correcta. El presidente ha anunciado la iniciativa My Brother’s Keeper, que destinará 200 millones de dólares a programas de ayuda para varones negros (principalmente niños y jóvenes). La idea es mantener a los chicos dentro de la escuela y fuera de prisión, pues recordemos que se trata del grupo más encarcelado del país y con la mayor tasa de fracaso escolar.

Todavía no se conocen muchos detalles sobre el programa, por ejemplo si incluirá a jóvenes de otros grupos minoritarios, cuánto de ese dinero provendrá de fondos públicos o privados, etc. Pero de lo que no cabe duda es de que estará dirigido específicamente a los varones negros, y no a las mujeres. Que se haya hablado de la cárcel y la escuela me parece de gran interés, porque supone por primera vez aceptar que los hombres (negros en este caso) sufren problemas que les afectan en una mayor proporción que a las mujeres y por ende necesitan políticas específicas. El fracaso escolar y el mayor encarcelamiento son dos de ellos, pero ni mucho menos los únicos. Obama podría haber hecho un programa para la población negra en general, pero no lo hizo. Dirigió su programa específicamente a los varones, y considero que debemos reconocerle su mérito.

Políticos como Hillary Clinton, por el contrario, consideran que el camino para alcanzar el desarrollo en los países pobres se encuentra en ayudar únicamente a la mujer, pues según ella la ayuda administrada por mujeres produce mejores resultados. Cuando participó en un evento de Women for Women International para el “empoderamiento de las mujeres”, su co-organizadora Sheryl Sandberg afirmó que “Cuando le das dinero a los hombres, se lo gastan en whiskey y sí mismos… cuando se lo das a las mujeres, lo gastan en sus hijos”. Decir que los hombres se gastarán el dinero en alcohol o en sí mismos, es tan sexista como decir que las mujeres se lo gastarán en bolsos y zapatos. Sin embargo en lugar de señalar el uso de estereotipos para marginar a un grupo y negarle ayuda (¿suena familiar?), Clinton apoyó el discurso sexista de Sandberg.

Pero volvamos a la política “masculinista” de Obama. Lo de masculinista lo pongo entre comillas porque se ha presentado desde un punto racial y no de género, pese a que haya sido específico en ambos. Habrá quien diga que no deberían haberse establecido distinciones por raza, sino ayudar a todos los varones en categorías de riesgo. Sin embargo, teniendo en cuenta que la comunidad negra es la que sufre la mayor concentración de pobreza en el país (además de la discriminación racial), se trata del mejor lugar por donde empezar. Quizá en el futuro “My Brother’s Keeper” sirva como modelo para reflexionar sobre la situación del varón en general (independientemente de su raza). Pero aunque esta política y el debate social que genere nunca lleven a la opinión pública tan lejos como me gustaría, al menos habrá sentando un precedente que podremos utilizar como referencia en el futuro.

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13 respuestas a Obama aprueba su primera política “masculinista”

  1. Salvador dijo:

    Desde mi punto de vista, esta medida es más racial que masculinista, porque para ser masculinista debería de haber sido dirigia hacía todos los varones, independientemente de su raza.
    Y es que todavía a los dirigentes occidentales, les da terror y queda muy mal opinar que las chicas, o las mujeres, son inferiores en algo a los hombres. Sin embargo, es magnífico y meritorio opinar que son los hombres, e, incluso, los niños, los menos inteligentes y más inadaptados.
    Queda magnífico y, por lo tanto, estas opiniones merecen ser enmarcadas en los periódicos, y titulares de cualquier tipo, como ocurre casi diariamente.
    Pero estas veleidades expresivas no son lo peor. Es bueno que cada cual exprese su opinión. Pero, ¿por qué no pueden expresarse las opiniones contrarias? ¡O, simplemente, científicas!
    Irían contra la igualdad, contra el derecho, producirían traumas intolerables en la mujeres, y mucho más en las niñas……….
    Pero, y en los niños, ¿no producen también traumas intolerables? ¿No son también violaciones de sus derechos? Si los niños y los chicos se suicidan más que las niñas y las chicas, si su mortalidad crece de una manera abrupta al llegar a la adolescencia y cada vez más exageradamente, ¿no será que también son afectados por estas opiniones que, se supone, serían tan dañinas para las niñas? ¿Por qué no se piensa que también son dañinas y discriminatorias para los niños?
    Si alguien opinara lo mismo contra las mujeres, enseguida se pediría su cabeza. No nos contentaríamos con criticar sus opiniones, ni con su desmentido o arrepentimiento: se pediría un castigo fulminante, como con el profesor Alberto Espuelas.
    Y no nos damos cuenta de que lo peor no es una opinión expresada francamente, sino un prejuicio aplicado sistemáticamente en lugar del derecho de los niños: la noticia a la que hace referencia el autor de estas opiniones discriminatorias fue la de la primera investigación sobre los resultados del nuevo Sistema Educativo, que arrojaron un claro aumento del fracaso escolar de los chicos. ( Alberto Espuelas )
    En lugar de aplicar la ley, la LOGSE, la administración secuestró la investigación y despidió a sus investigadores. ¿No es ello una muestra de que aplica unas ideas parecidas a las del autor de este artículo? Unas ideas que “justifican” el mayor fracaso de los chicos, y que coinciden con las aceptadas universalmente, que “justifican” también su mayor caída en la droga, su mayor ingreso en prisión, su mayor mortalidad, etc.
    Unas ideas o prejuicios que la administración APLICA, pero que no tiene la honestidad, ni la franqueza, de expresar abiertamente.
    Es lógico que en una sociedad machista se admitan quedamente estas “justificaciones”, pues el mayor beneficio biológico de los varones dominantes es la eliminación de sus competidores, proceso que ya inician en la escuela.
    Esta mayor mortalidad en la paz supera la mayor mortalidad que se producía entre los jóvenes varones enviándolos a las guerras.
    Por lo tanto, podemos decir que la violación de sus derechos y la desigualdad de trato ya desde la escuela es un sucedáneo de la guerra en lo que se refiere a la eliminación de vidas de varones jóvenes.
    Pero esta forma “pacifista” de eliminarlos es mucho más dañina que la tradicional. En efecto: comparemos el trato de los esclavos en una escuela de gladiadores con el trato en un campo de exterminio. La muerte está igualmente presente en ambos casos. En la escuela de gladiadores, vale poco la vida de los esclavos. Pero a la escuela también le importa ganar. Por lo tanto, los alimentará bien y los entrenará mejor. Incluso, les dará una pequeña posibilidad de salir con vida pasados algunos años de combate, cuando ya les haya sacado la mayor parte de su rendimiento.

    • Estoy de acuerdo en que se trata de una medida principalmente racial, pues así es como la han querido presentar, y no tengo constancia de que Obama se haya inspirado en la ideología masculinista para ponerla en marcha (aunque alguna vez la Casa Blanca consultó a Warren Farrell sobre otros asuntos). Por eso aparece entre comillas. Sin embargo, la califico también como tal porque por primera vez se dirige exclusivamente a varones, reconociendo que se enfrentan a desafíos diferentes de los que tienen las mujeres. Por otra parte, tampoco es una medida exclusivamente racial porque excluye a chicas y mujeres negras.
      En otro orden de cosas, me gustaría pedirte que completaras lo que has comentado de Alberto Espuelas con una fuente, si fuera posible.

  2. Raúl dijo:

    En los Estados Unidos, la profesora de Universidad Christina Hoff Sommers ya lleva años denunciando la educación de los niños en la vergüenza de ser hombres, por ejemplo en su libro “La Guerra Contra los Niños”.
    Por esta razón, cada día da “mejor” imagen, más ventas y más votos, estar contra los varones, aunque sean niños, impedir que los profesores velen por sus derechos, ignorar su mayor fracaso escolar respecto a las niñas, su mucho mayor índice de abandonos, de enfermedades psíquicas, de drogadicción, de suicidios, de mortalidad juvenil, de encarcelamientos (más de 5 veces más presos que con Franco), etc. Los niños en las escuelas están más indefensos que en casa.
    Dejo un link, donde se puede ver una ONG destinada a la ayuda humanitaria, que se llama “Plan paremos la pobreza infantil”, en la que se centran única y exclusivamente en las mujeres y sobre todo en LAS NIÑAS, dentro de una iniciativa que llaman “Por ser Niña” donde ya de discrimina, sin disimular y sin excepción, a todos los varones, desde su más tierna infancia.
    https://www.facebook.com/ong.plan.espana
    http://www.porserninas.org/

  3. Salvador dijo:

    Adjunto un link, sonbre la sanción a este profesor de la Universidad de Zaragoza (España), esto data del año 1991, y es por lo que hay pocos datos documentados, dada la antiguedad de los hechos.
    Hay que tener en cuenta que la noticia la da el periodico “El País”, paradigma del Feminismo Radical de género español, por lo que el enfoque de la noticia está totalmente sesgada e interesada.
    http://elpais.com/diario/1991/10/09/sociedad/686962802_850215.html

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  6. chefyc dijo:

    Reblogueó esto en Los españoles se merecen saberlo, por la Paz y la verdadera Igualdad en España!y comentado:
    El presidente ha anunciado la iniciativa My Brother’s Keeper, que destinará 200 millones de dólares a programas de ayuda para varones negros (principalmente niños y jóvenes). La idea es mantener a los chicos dentro de la escuela y fuera de prisión, pues recordemos que se trata del grupo más encarcelado del país y con la mayor tasa de fracaso escolar.

  7. Sandra dijo:

    “Recientemente, sin embargo, Obama parece haber dado un paso en la dirección correcta. El presidente ha anunciado la iniciativa My Brother’s Keeper, que destinará 200 millones de dólares a programas de ayuda para varones negros (principalmente niños y jóvenes). La idea es mantener a los chicos dentro de la escuela y fuera de prisión, pues recordemos que se trata del grupo más encarcelado del país y con la mayor tasa de fracaso escolar.” (Carlos)

    En general la esclavitud fue eliminada a lo largo del siglo XIX, pero no lo fue porque los esclavos iniciaran una rebelión, sino que fue la consecuencia del antiesclavismo de sectores de las élites sociales de acuerdo con sus intereses económicos (“liberar” a la mano de obra esclava para que luego pudiese incorporarse como mano de obra asalariada y con libertad de movimiento a la naciente industria). Algo similar sucede hoy en día con la “emancipación de la mujer”, donde se pretende sacar a las mujeres de la cocina para luego insertarlas como mano de obra en el mercado, y con ello abaratar el precio de la misma, por el simple juego de la oferta y la demanda. Lo mismo sucede con la promoción de la homosexualidad, que no responde a un noble deseo por liberar a las minorías sexuales de la discriminación que sufren por su condición, sino por el interés económico que representa una persona sin cargas familiares (los homosexuales tenderán estadísticamente a pedir menos bajas laborales por paternidad o maternidad, o dejarán de faltar al trabajo por tener que llevar a sus hijos al médico, pues se espera que, estadísticamente, tengan menos hijos que los heterosexuales). Pero ojo, porque no basta con decirle a una persona que es “libre” y que puede buscar trabajo. Porque puede suceder que determinados colectivos, y por razones culturales, no se comporten como la masa de asalariados civilizados con la que las grandes empresas sueñan. ¿Qué pasa entonces si cientos de miles de adolescentes negros dedican sus energías al hip hop, consumir drogas y pegar tiros? ¿Puede ese grupo de población comportarse como asalariados disciplinados que madrugan todos los días, y que llevan una vida saludable que les permite rendir plenamente en las fábricas? La realidad es que esa masa de lumpemproletariado no es socialmente productiva, y que además crea muchísimos problemas y costes al Estado y a la sociedad (la policía, la burocracia judicial y el sistema carcelario genera muchos gastos). Algo parecido sucede con el antitabaquismo. ¿Por qué los estados modernos desarrollan campañas antitabaco? ¿Realmente les preocupa la salud de sus “ciudadanos”? ¿O será que lo que realmente importa son los enormes costes para los servicios de salud y para las empresas que ocasiona el tabaquismo (bajas laborales por enfermedad, o los diez minutos no trabajados dedicados a fumar el cigarrito de turno cada par de horas)?
    Por muy oscura que sea su piel, el gobierno de Obama no representa a los negros de la calle, de la misma manera que el gobierno de Zapatero (o de Rajoy) no representa a los inmigrantes o a los gitanos, por mucho dinero público que se regale a las ONGs que ejercen su apostolado integrador entre esos colectivos. Desengañémonos, si Obama le guiña el ojo a los negritos no lo hace por supuesto “masculinismo”, ni porque pretenda defenderlos de supuestos pogromos y persecuciones raciales. En realidad el discurso contra el racismo es uno más de los varios tentáculos ideológicos bajo la que se presenta la macroideología de la corrección política. De igual manera que para la ideología de género la violencia de la mujer hacia el hombre no existe, se pretende que el único racismo posible es el del blanco hacia el negro, nunca al revés, pues por descontado se supone que el inmigrante (siempre que sea de un país pobre), el afroamericano, las mujeres, los jóvenes y los homosexuales son algo así como seres inocentes libres de pecado original, en una versión actualizada del “buen salvaje”, o también en una versión renovada de lo que hace un siglo era aquella visión que enfrentaba, por un lado, a una depravada burguesía compuesta por insaciables y lujuriosos capitalistas, frente a un noble, virtuoso y abnegado proletariado. Si realmente existiese la buena intención de evitar linchamientos sociales tampoco se mencionaría en los medios de comunicación el sexo del (varón) que mata a su pareja (femenina), ni se diría que lo hizo por “machismo”, lo cual sí que es una forma de incitar al odio contra un colectivo, en este caso el de los varones blancos heterosexuales, de cultura occidental, y de clase media y trabajadora. No, Obama realiza esta iniciativa por la misma razón que Zapatero hacía algo similar con las minorías étnicas: buscando su voto, y buscando su “integración”, es decir, que se comporten como buenos asalariados y consumidores que pagan sus impuestos.
    Ya sé que Carlos ha comentado en otras ocasiones que no utiliza la misma vara de medir para tratar conflictos de género, de raza, de etnia y de clase social. Yo sigo pensando que el feminismo, el multiculturalismo, el ecologismo, el animalismo, el homosexualismo, el ONGetismo y demás ismos que hoy en día gozan de prestigio suelen tener un vínculo común, y que no ver las cosas en su contexto nos puede llevar a graves errores. Que una cosa es lo que prometen tales doctrinas supuestamente emancipadoras y progresistas, y otra muy distinta los intereses sociales, políticos y económicos que subyacen detrás de aquellas. Es, recurriendo a los ejemplos, como si durante la dictadura franquista nos hubiésemos dedicado a combatir las políticas de la Sección Femenina, y al mismo tiempo hubiésemos permanecido indiferentes con el gobierno de Franco.
    Los jóvenes negros en Estados Unidos tienen una tasa de delincuencia y de abandono escolar superior al de otros colectivos. También los afroamericanos participan en mayor proporción respecto a otros grupos en el personal que se alista en el US Army… Pero ya ven, no creo que Obama y los que estén detrás de este showman perciban negativamente esta última disparidad, porque el problema -para el Sistema- es el negro (joven) que se dedica al mundillo de la delincuencia en la calle; que fastidia a los demás; que no se proletariza, sino que vive como autónomo; y que encima no paga impuestos. En cambio, no es problema el joven negro “integrado” que viste el uniforme de marine, y que pone su agresividad al servicio del que paga. El discurso supuestamente “solidario” para con los jóvenes negros no es más que otra versión del que las élites sociales (vía feminismo) dirige a las prostitutas, a las que se pretende redimir de su condición moral (en realidad económica, pues suelen ser autónomas que no pagan impuestos por sus servicios) para luego convertirlas en sus criadas y camareras. No, lo de Obama no es masculinismo ni es novedoso, porque otros ya lo han precedido. Hace casi un siglo, los políticos de la derecha y los militares españoles -¡con una honestidad intelectual que hoy sería inconcebible!- ya lo tenían claro, cuando en una circular del Ministro de la Gobernación en septiembre de 1920, y para “conocimiento del público”, se detalla las condiciones de enganche para el recién creado cuerpo militar profesional por aquel entonces llamado “Tercio de extranjeros y españoles” (la Legión), y donde queda claro que el objetivo no era rehabilitar al delincuente, sino rentabilizarlo para el Estado: “La edad para el enganche será de 18 a 40 años; sólo se requiere una perfecta constitución física, no […] teniéndose en cuenta antecedentes de los interesados […] los que juren y besen serán considerados como soldados, hombres de honor y en sus filas podrán lavar sus culpas quienes las tengan; […] Se persigue, asimismo evitar la emigración a los que sin separarse de España, deseen encontrar sitio donde desenvolver sus ansias de aventuras, sirviendo al mismo tiempo en lugar preferente a la Patria. Dada la forma en que se hace el reclutamiento, pueden las autoridades locales encauzar hacia ese Cuerpo a muchos individuos que no reuniendo condiciones para la vida tranquila serían excelentes personas en la vida de campaña; siendo de esperar del celo y patriotismo de los Alcaldes, que cooperen con el mayor entusiasmo al desarrollo de este pensamiento, que tan beneficiosos resultados puede reportar a la Nación.”

    • Como dije, lo de “masculinismo” está entre comillas porque no lo es, aunque desgraciadamente es lo más parecido que he visto por parte de un político actual.
      No podemos saber cuál es la intención de Obama con esta política. No creo que sea el voto, pues ya no puede volver a presentarse (y la comunidad negra vota en bloque a los demócratas). En cualquier caso, no me cabe duda de que fueran las intenciones que fueran, la abolición de la esclavitud fue un avance positivo, igual que la despenalización de la homosexualidad, la igualdad legal de los sexos, y en este caso la mayor integración de los varones negros. Puede que también fueran avances beneficiosos para el capitalismo, pero no por ello dejan de ser avances positivos.

      • Sandra dijo:

        Carlos, naturalmente que la despenalización de la homosexualidad es un avance; y naturalmente que el fin de la esclavitud lo fue también. Yo eso no lo discuto. Pero vamos a ver. Estar en contra de las dos guerras del Golfo no supone ser simpatizante del régimen de Sadam Hussein; no ser homosexualista no implica ser homófoba; ser antifeminista no conlleva ser misógina; ser antianimalista no quiere decir que me gusten las corridas de toros; ser antiONG no quiere decir que me resulte indiferente la miseria del tercer mundo; ser antiecologista no supone que me desentienda de los problemas medioambientales; ser antiabortista (estar en contra de la militancia abortista) no supone rechazar el aborto en cualquier supuesto; abominar del socialismo real no me convierte en “fascista”. ¿Me explico? A mí me parece fabuloso que dos homosexuales se puedan casar y tener los mismos derechos que las personas heterosexuales. Y también me parece fantástico que hombres y mujeres tengan iguales derechos -y deberes-. Yo lo que cuestiono es el transfondo ideológico afín al poder que suele existir detrás de todas estas microideologías supuestamente emancipadoras. Porque si se trata de mensajes mesiánicos, así como de medidas legales, podríamos asumir lo que en principio parece transmitir aquello del “Arbeit macht frei” (http://es.wikipedia.org/wiki/Arbeit_macht_frei), y también que fue durante el régimen de la dictadura franquista cuando más se desarrolló el sistema de la Seguridad Social (http://es.wikipedia.org/wiki/Seguridad_social). ¿Me convierto entonces en simpatizante de Franco? La “Ley para la igualdad de trato” en España suena muy bien (http://es.wikipedia.org/wiki/Ley_para_la_igualdad_de_trato_%28Espa%C3%B1a%29), pero en la práctica no es otro cosa sino exactamente lo contrario de lo que promete, pues se trata de medidas represivas diseñadas para ser usadas cuando convenga y contra quien convenga, y con fines de persecución político-ideológico. ¿Acaso hay alguna ideología o religión que prometa el mal y empeorar nuestras vidas? ¿No prometía el marxismo la instauración del paraíso en la Tierra? ¿Y en qué se quedó en la práctica? ¿No nos prometía el cristianismo la salvación de las almas? ¿Acaso no se ha usado el cristianismo para justificar la conquista de otras tierras? ¿Acaso no se ha usado el feminismo para justificar la invasión de Afganistán, prometiendo que iban a “liberar” a las mujeres afganas? ¿Acaso no usan el homosexualismo para atacar a Rusia, mientras este país no se acabe de integrar económicamente en la órbita de Occidente? ¿Acaso no se olvidan del homosexualismo cuando miran para otro lado y dejan de condenar la persecución que sufre el colectivo homosexual -masculino- en países como Arabia Saudita, y en la medida que dicho país es “amigo”? Carlos, en el ambiente político español es muy frecuente encontrar personas que practican la doble y triple militancia: pertenecen a un colectivo feminista, y al mismo tiempo militan en un partido político, en una ONG y en lo que tercie, y eso es posible porque las distintas microidelogías que implican dichos movimientos son todas partes de un todo mayor (la macroideología de la corrección política). Al final, que los palos los den en nombre de la “liberación” de la mujer, o en nombre de la defensa del “medio ambiente” me resulta indiferente. Porque las modas no sólo afectan al vestir, sino también a lo ideológico. Es obvio que hoy en día las élites sociales poco podrían esperar si intentan legitimarse en base al discurso hitleriano. Bien lo sabían el Che Guevara y Fidel Castro -que no eran precisamente parias sociales- cuando enarbolando la bandera de los desfavorecidos desplazaron a otros poderosos para ponerse ellos en su puesto -aunque como en toda lucha entre leones por controlar el territorio, siempre existe la posibilidad de caer en el combate-.
        Lo que ahora es cool es defender el “desarrollo sostenible” y la “perspectiva de género”, y si además el líder de turno es mulato pues mejor. Pero es eso, sólo un ropaje exterior que se usa para legitimar y legitimarse.
        En cuanto al voto, Obama no es un individuo solitario, sino que es miembro de un partido al que le debe favores -si no fuese miembro de ese partido nunca hubiese llegado a ser presidente-. Aunque Obama no se presente, sí le interesa hacer méritos, y pedir el voto para el candidato de su partido, que supuestamente proseguirá su política, de igual manera que Aznar pedirá el voto para el PP, y Felipe González pedirá el voto para el PSOE, aunque ellos nunca vuelvan a presentarse a unas elecciones.

      • Gracias por aclarar tu postura, Sandra.

  8. Sandra dijo:

    Aunque sea salirme un poco del tema que ahora tratamos, y ya que me he referido a lo que considero distintos tentáculos microideológicos (feminismo, homosexualismo, ONGetismo, etc.) del mismo monstruo totalitario (la macroideología de la corrección politica) aporto ahora un enlace muy significativo, donde un diario “progresista” como Público.es destaca la siguiente noticia sobre el tema del aborto:
    http://www.publico.es/actualidad/506224/ai-pide-la-retirada-de-la-reforma-del-aborto-en-el-marco-de-su-campana-micuerpomisderechos
    ¿Alguien podría concretarme a qué ideología podemos adscribir lo anterior? ¿Es feminismo, “pacifismo”, neomalthusianismo, ONGetismo, izquierdismo, anticlericalismo, homosexualismo? Porque yo aprecio un tótum revolútum que me lleva a pensar en que todos los presentes son primos hermanos ideológicos, y donde con lenguaje orwelliano se llama “derechos humanos” a lo que no es otra cosa que la concepción totalitaria de la sociedad y del Estado.

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