Violencia y roles de género: las víctimas masculinas

Cuando unimos las palabras “violencia” y “género” lo primero que se nos viene a la mente es la imagen de una mujer maltratada por su pareja. Se trata de lo que el feminismo denomina “violencia de género”. Esto suele darnos a entender que la mujer ha sido la principal víctima de la violencia provocada por los roles de género tradicionales.

En esta entrada vamos a mostrar que, muy al contrario, el establecimiento de los roles de género ha tenido como consecuencia que el varón sea históricamente la principal víctima de la violencia. A continuación les mostraré algunas tablas que comparan los índices globales de homicidio para el año 2008, excluyendo guerras. La fuente es un informe de Naciones Unidas, Oficina de Drogas y Crimen.

Homicides worldwide by gender 2

Como señala el gráfico, 4/5 de los homicidios en el mundo tienen al varón como víctima. Quizá esto no pueda denominarse “violencia de género”, pero se trata sin duda del resultado de los roles de género. Veamos ahora otra imagen en la que esto va a quedar de relieve.

Homicide Distribution

Como puede verse en este gráfico, casi un 50% de los homicidios de mujeres tienen lugar en el seno de la familia. Esto ocurre debido a que el rol de género femenino tiende a concentrar la actividad de la mujer en el hogar.

Por el contrario, el 85% de los homocidios de varones tiene lugar a manos de “conocidos” y “extraños”. Del mismo modo, esto ocurre porque el rol de género masculino les empuja a tratar con el mundo exterior o no doméstico. Sin embargo, como veremos en la siguiente imagen, hay más homocidios fuera del hogar que en el ámbito doméstico. Estos dos últimos gráficos hacen referencia a Europa (no al mundo, como el primero) porque son los únicos disponibles en el informe.

Homicides in Europe by cause

Teniendo en cuenta que nos encontramos en un momento histórico donde los homicidios y muertes violentas son más bajas que nunca (en proporción a la población existente), podemos afirmar con rotundidad que, añadiendo las guerras, históricamente el varón se ha llevado la peor parte en cuanto a mortandad violenta se refiere.

Vistos los resultados cabe preguntarse, ¿por qué esta asociación entre violencia y género no recibe la misma atención que aquella que afecta a las mujeres? Con frecuencia escuchamos campañas para detener la violencia contra las mujeres, pero no existe una preocupación similar por la suerte de los hombres.

La respuesta más generalizada en conversaciones que he tenido tiende a ser que, como los que ejercen esa violencia también son hombres, y por tanto tienen el poder en sociedad, ellos pueden resolver esa violencia.

Desde luego ése es un planteamiento absurdo. Quienes defienden este argumento tienden a pensar en los hombres como si fueran un enjambre y nuestros cerebros estuvieran telepáticamente conectados, o como si poseyéramos el mismo tipo de poder. Lo cierto, sin embargo, es que si un atracador me acuchillara mañana con una navaja, no habría tenido ningún poder para cambiar sus acciones por el mero hecho de compartir su sexo. La novia o la madre de ese atracador, de tenerlas, contarían quizá con más posibilidades que yo de hacer que su vida cambiara de curso. Y en cuanto a poder político, al menos donde vivo, mi voto vale igual que el de una mujer. Esto no es, por tanto, razón para negar la atención a este problema.

La verdadera razón de que no se preste atención a las muertes violentas masculinas desde una perspectiva de género se encuentra en lo que podríamos llamar la universalidad del varón: tomar al varón como el género neutro que representa a toda la sociedad. Se trata de un fenómeno que podemos ver en la lengua española con el masculino genérico. Si bien el feminismo dice que este masculino genérico invisibiliza a la mujer, mi postura es justamente la contraria, al menos en cuanto a cuestiones de género se refiere. La universalidad del varón es la que oculta problemas propios del mismo y los convierte en problemas “sociales”, la que hace invisible una tasa de suicidios que triplica a la de la mujer, o que es diez veces superior en cuanto a muertes laborales. En fin, todos los datos que señalé en la página principal de este blog. Y si bien no cabe duda de que sus problemas son sociales (igual que los de las mujeres), una perspectiva de género es necesaria para contribuir a resolverlos.

Investigar la violencia sufrida por el varón, así como su participación en la misma, podría de hecho ayudarnos a entenderla mejor y explorar soluciones de género complementarias a las medidas sociales que ya se han implementado.

Como señalamos anteriormente, hoy día existen numerosos movimientos dedicados a frenar la violencia contra las mujeres. Muchos de ellos son dirigidos por hombres o apelando al varón y su masculinidad para detener la violencia contra la mujer. Por el momento, no he visto un solo movimiento que apele al hombre a no ejercer la violencia contra su propio sexo. Desgraciadamente se considera que el varón es el receptáculo natural de la violencia, y mientras los crímenes contra las mujeres son algo abobinable, la violencia contra los hombres, pese a ser mayoritaria, no merece la misma consideración en cuanto a una perspectiva de género se refiere. De hecho, en la página de Facebook Stop Violence Against Women, de María Elena Martínez, encontré la siguiente imagen:

Stop Violence Against women

La traducción de la misma sería “un hombre de verdad nunca golpea a una mujer, sino a los perdedores que lo hacen”. No siento simpatía alguna hacia los maltratadores, pero me llama la atención que el discurso de esta imagen contrapusiera la violencia contra la mujer como algo malo (porque obviamente lo es) con la violencia del hombre hacia el hombre como algo bueno y deseable. De hecho, el uso de esa violencia correctiva hacia otros varones es lo que hace a “un hombre de verdad”. El feminismo, igual que el tradicionalismo, todavía se aferra al papel del hombre como protector, y desea emplear su en principio inevitable violencia para sus propios fines. Curiosamente, al igual que el tradicionalismo, apela a su masculinidad para conseguirlo, y pretende definir por los propios varones lo que constituye un hombre de verdad.

Esta imagen cuenta con 530 “me gusta” en Facebook y comentarios como los siguientes:

  • “Si sólo pudiéramos hacerlo… y no ser arrestados por ello”
  • Amén!
  • Correcto
  • Cierto
  • Sí…

Sólo una comentarista se atrevió a decir: “Aunque entiendo este sentimiento, ¿podemos extender esto a “un hombre de verdad NUNCA golpea”? Y si bien no comparto que nadie defina por nosotros lo que es un hombre, simpatizo con esta idea. Preservar la violencia masculina para lo que interesa ha dado nefastos resultados al tradicionalismo, y no espero que sean mucho mejores para el feminismo. Además de ser moralmente reprobable, se trata de una mirada miope. Nunca existirá ese mundo “ideal” donde los hombres se matan entre sí mientras que las mujeres pasean alegremente sin temor a ser agredidas. Hasta que los hombres dejen de cometer violencia entre sí, no habrá burbuja alguna capaz de proteger a las mujeres.

Stop Violence Against Everyone

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44 respuestas a Violencia y roles de género: las víctimas masculinas

  1. Enrique dijo:

    Me alegro que diferencies violencia de género y violencia a raíz de los roles de género. Es importante esa precisión.

    Estoy de acuerdo con tu entrada, exceptuando algunas frases:

    Cuando hablas de que la universalidad del varón invisibiliza al varón, no estoy de acuerdo, porque justamente el género neutro hace que se vea al 100 % esa violencia. A lo largo de mi proceso académico, nunca me ha quedado duda de que los Cien mil hijos de San Luis fueron hombres, y que hombres fueron quienes murieron; siempre me quedó claro que al ser varones quienes teníamos que hacer la mili, era yo quien podía morir en la guerra y no mi prima; y siempre me quedó claro que era un electricista y no una electricista, quien podría quedar electrocutado.

    Como leí una vez, lo que se muestra, traduciendo el término historia al inglés, es la “his-tory”, y nunca una “her-story”.

    El segundo punto con el que estoy en desacuerdo es que el feminismo emplee la protección del varón y recurra a los roles de género. Lo que el feminismo dice es que la desigualdad la padecemos varones y mujeres, y que, por tanto, el asunto es cosa de varones y de mujeres, y se motiva a los varones a tratar de luchar en una lucha que también les pertenece.

    Por último, la viñeta no da por buena la violencia de hombres hacia hombres. Por lo que entiendo yo, lo que aprueba es la violencia contra los varones que ejercen la violencia contra las mujeres. Y eso nada tiene que ver con masculinismo, ni feminismo, etc, sino con un pensamiento tradicionalista que no cree en la reinserción social, ni en los derechos de quienes delinquen. Que yo sepa, en algunos estados de Estados Unidos existe la pena de muerte tanto para hombres como para mujeres y ambas cosas se ven bien, justamente por eso, porque hay quenes creen en el ojo por ojo y diente por diente.

    Ahora bien, que hay que denunciar la violencia contra los hombres y que está mejor vista la violencia haca varones, no te lo voy a negar. Una vez Ser Filosofista y yo hablamos en su blog sobre cómo en una película de cine, si un hombre pegaba a una mujer, la gente reprende la escena, pero que si quien es golpeado es el hombre por parte de ésta, la sala entera se parte de risa.

    De hecho, el otro día leí una noticia en la que se hablaba sobre las cargas policiales contra el pueblo turco, y una frase ponía el horror en el hecho de que allí había mujeres y niños y niñas. O sea, por un lado, se toma a las mujeres y a las criaturas como que no forman parte del pueblo; pero, por otro lado, se da la idea de que si solo hubiese habido varones, estaría bien que la policía usase la fuerza.

    No obstante, no te preocupes, pues, como ya sabrás, los y las feministas trabajamos para que se vea que una mujer puede pegar y violar a un hombre, con el fin de romper con el estereotipo de mujer siempre dulce, débil y delicada.😉

    Saludos.

  2. @Enrique

    Dices: “Cuando hablas de que la universalidad del varón invisibiliza al varón, no estoy de acuerdo, porque justamente el género neutro hace que se vea al 100 % esa violencia. A lo largo de mi proceso académico, nunca me ha quedado duda de que los Cien mil hijos de San Luis fueron hombres, y que hombres fueron quienes murieron; siempre me quedó claro que al ser varones quienes teníamos que hacer la mili, era yo quien podía morir en la guerra y no mi prima; y siempre me quedó claro que era un electricista y no una electricista, quien podría quedar electrocutado.”

    Quizá no me explicado bien en lo que quería decir con esto porque no quería irme mucho por las ramas, pero compara las siguientes frases:

    A. “El año pasado murieron 7.000 trabajadores en sus puestos de trabajo”
    B. “El año pasado murieron 7.000 trabajadoras en sus puestos de trabajo”

    La primera frase evoca una injusticia laboral, pero no de género. Quizá porque el masculino genérico incluye a la mujer en la palabra “trabajadores”, convirtiéndolo en un problema universal.

    La segunda evoca una injusticia laboral y de género. No hay duda alguna de que todas las personas que murieron en sus puestos de trabajo eran mujeres, y por tanto una perspectiva de género se considera necesaria.

    Dices: “Por último, la viñeta no da por buena la violencia de hombres hacia hombres. Por lo que entiendo yo, lo que aprueba es la violencia contra los varones que ejercen la violencia contra las mujeres.”

    El mensaje de estas campañas es que la violencia contra las mujeres no está justificada en ningún caso. Por el contrario, la violencia contra los varones está justificada en determinadas circunstancias (como cuando maltratan a sus mujeres). Un sexo debería ser intocable, el otro no. Dudo mucho que encuentres mensajes donde se pida a otras mujeres (u hombres) golpear a las maltratadoras de niños, por ejemplo. Porque la violencia contra la mujer siempre está mal, la del hombre, depende. Y como digo, no tengo simpatía por los maltratadores, pero tengo que denunciar el doble rasero.

    Creo que no es comparable con la cadena perpetua, porque en este último caso el ejecutor es el Estado (la voluntad de todos y todas, al menos en teoría). En esta fotografía, no sólo se pide que lo haga un hombre, sino que además se denomina a quien golpea al maltratador “un hombre de verdad”.

  3. Enrique dijo:

    Sí, pero al msimo tiempo, cuando dices “El año pasado murieron 7.000 trabajadores en sus puestos de trabajo”, perfectamente podría entenderse que todos eran varones y que ninguna mujer falleció. Por eso es importante resaltar “trabajadoras” cuado hay mujeres. E indistintamente, el feminismo, al marcar que habría que incluir a las mujeres en el lenguaje, ya está con ello solventando el problema masculino que mencionas.

    Sobre lo de que no está bien vista la violencia contra las mujeres… ¿Lo dices en serio? ¿Entonces no es cieto que hay hombres que piensan que son todas putas y que no importa que las violen? ¿No hay quienes promueven la lapidación, en países islámicos, de mueres que se rebelan contra el velo, o que una mujer deba casarse con su violador? ¿Cómo te expicas que recientemente hayan sacado un libro que explica cómo pegar a una mujer?

    http://www.cbtelevision.com.mx/noticia/movimiento-religioso-difunde-manual-que-ensea-como-golpear-a-las-mujeres

    Si existe la violencia de género, es justamente porque aún se promueven ideas sobre que las mujeres son inferiores y que es lícito pegarlas por ser mujeres.

  4. @Enrique

    Dices: “Sí, pero al mismo tiempo, cuando dices “El año pasado murieron 7.000 trabajadores en sus puestos de trabajo”, perfectamente podría entenderse que todos eran varones y que ninguna mujer falleció.

    Si luego resulta que fueron 3.500 hombres y 3.500 mujeres tú puedes decir que murieron 3.500 trabajadoras y ahí no hay duda. Yo diría 3.500 trabajadores y todavía existiría duda de si todos eran hombres, debido al masculino genérico. Necesitaría calificar diciendo 3.500 trabajadores varones para despejar dudas. Como dije, si contraponemos “54 asesinados” vs “54 asesinadas” la segunda evoca una perspectiva de género que la primera no consigue, por considerarse más universal.

    Dices: “E indistintamente, el feminismo, al marcar que habría que incluir a las mujeres en el lenguaje, ya está con ello solventando el problema masculino que mencionas.”

    Pero resulta interesante que con los ríos de tinta que el feminismo ha escrito sobre el tema, con tantísimos departamentos en la academia y subvenciones, ninguno haya señalado lo que un “bloguero” como yo acaba de hacer. El feminismo asume que para nosotros estas cosas siempre son privilegios. El feminismo demuestra nuevamente que es miope en lo que se refiere a asuntos masculinos y por esto, entre otros ejemplos, el masculinismo es necesario.

    Dices: “Sobre lo de que no está bien vista la violencia contra las mujeres… ¿Lo dices en serio?”

    Como puedes ver si relees mi comentario, comprobarás que dije “El mensaje de estas campañas es que la violencia contra las mujeres no está justificada en ningún caso.” Estaba hablando de estos movimientos de “frenar la violencia contra las mujeres” específicamente.

  5. Enrique dijo:

    Dices:

    “Yo diría 3.500 trabajadores y todavía existiría duda de si todos eran hombres, debido al masculino genérico”.

    Todo lo contrario, si no clarificas que había trabajadoras, existiría la duda de que ahí había alguna mujer. Sin embargo, cuando dices trabajadores y trabajadoras, clarificas que había de ambos sexos.

  6. Kuxille dijo:

    La imagen pone loser WHO DO .¿Está mal defender a alguien?Eso no trata sobre la pena de muerte …. eso es algo obvio.Si se ve una pelea hay que tratar de separar y llamar a la poli. Y evidentemente si se ve que alguien abusa de otro defender de la persona abusada.¿Eso es promover la violencia hacia el varón?

    En cuanto al lenguaje .Mira esta frase:

    Durante la edad media los monjes transcribieron la Biblia.

    ¿Tú sabías que también las monjas transcribían ?Porque yo hasta hace poco no.
    La sociedad considera que hombres somos todos , yo tengo vagina pero también , según la RAE soy hombre.Ser mujer es ser un hombre “especial”.El primer sexo no puede estar in visibilizado.

  7. @Enrique

    Creo que aquí ya estamos empezando a hablar de experiencia personal y del valor que cada uno le damos al lenguaje. Imagino que habrá quien, como tú, lo interpreta así. Yo, sin embargo, cuando veo un anuncio de trabajo que dice “Se busca auditor”, no interpreto que el anunciante esté excluyendo la participación de las mujeres, sino que utiliza el masculino genérico, y por tanto vale para ambos sexos. Ahora, si el feminismo lo ve de otra manera, no creo que yo pueda cambiar el valor subjetivo que ellos le atribuyan al anuncio. Lo que sí puedo decirte es que cuando en alguna conversación he dicho “los padres deberían hacer X”, si no había suficiente contexto, se me ha pedido clarificar si hablaba de padre y madre o sólo de padres varones.

    ¿Puede el masculino genérico invisibilizar a la mujer en ciertas ocasiones? Sí, tiene ese potencial, pero también tiene el de invisibilizar los problemas de género del varón, puesto que se trata de un masculino que no es exclusivamente masculino y se puede adoptar como universal, al contrario que el femenino, donde no hay duda de que se refiere a un solo género en todos y cada uno de los casos.

    Sea como sea, el masculino genérico es sólo la punta del iceberg. La universalidad asociada a la experiencia masculina es la que ha causado esta invisibilidad de los problemas de género masculinos, transformándolos en problemas “universales” en lugar de específicos para el sexo masculino. El masculino genérico es un producto de la universalidad, pero ésta puede funcionar perfectamente sin el masculino genérico. De ahí a que sociedades con idiomas donde el masculino genérico no existe exhiban los mismos problemas.

  8. @Kuxille

    El panfleto no proporciona el contexto de la agresión. Lo único que dice es que un hombre “de verdad” es el que golpea a los hombres que a su vez golpean a las mujeres. Este golpear a los otros hombres no aparece en ningún contexto de defensa inmediata. Podría ser igualmente aplicable para un hombre que descubre ese maltrato a posteriori (días después, incluso). Es por esto que una de las comentaristas prefirió que el cartel dijera “un hombre de verdad no golpea a nadie”. Porque no lo interpretó como un acto de defensa inmediata.

    Sólo recordar que en este caso no me preocupa tanto la violencia hacia un varón que la merezca, como definir a “un hombre de verdad” por el uso de la violencia correctiva, o lo que es lo mismo, su papel tradicional de protector. Un papel que el feminismo critica con frecuencia como innecesario y opresivo pero del que parece que en el fondo no se quiere desprender. Como si una vida sin violencia fuera prerrogativa de las mujeres, pero tuvieran que ser los hombres “de verdad” quienes la garantizaran con el uso de la violencia correctiva, exponiéndose ellos para que la mujer no la sufra.

    En cuanto al lenguaje, repito lo que le dije a Enrique:

    “¿Puede el masculino genérico invisibilizar a la mujer en ciertas ocasiones? Sí, tiene ese potencial, pero también tiene el de invisibilizar los problemas de género del varón, puesto que se trata de un masculino que no es exclusivamente masculino y se puede adoptar como universal, al contrario que el femenino, donde no hay duda de que se refiere a un solo género en todos y cada uno de los casos.”

    No se puede ignorar la otra cara de la moneda: que la universalidad del varón (en el lenguaje, pero no sólo en éste), ha invisibilizado sus problemas de género al convertirlos en universales. De otra forma no se explica por qué hasta la llegada del masculinismo los problemas específicos del varón (aunque no sean exclusivos de éste) como las muertes laborales, los reclutamientos forzados para la guerra, suicidios, etc. no se hayan enmarcado en un contexto que mereciera análisis de género, pese a la existencia del feminismo de género. Esto ocurre porque se considera que el hombre es la categoría universal, y sus problemas son los de todos. Por eso se me ha dicho más de una vez, incluso por parte de feministas, que esos problemas sólo requieren una perspectiva laboral, legal o de salud (que también, pero como en el caso de la violencia doméstica, eso no quita que haga falta una de género).

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  10. Jeipi dijo:

    Hay algo en esta frase, “Un hombre de verdad nunca golpea a una mujer, sino a los perdedores que lo hacen”, que todavía no ha sido comentado. Me refiero a la palabra “perdedores”. ¿Qué quiere decir? ¿Que si no son perdedores ya no los golpean? ¿O acaso que por golpear a una mujer ya se es un perdedor? Desde luego, la frase hubiera sido igual de comprensible sin esa palabra, pero el caso es que ahí está. ¿Por qué?

    El “loser” es una figura recurrente en la literatura y el cine del siglo XX, tal vez porque es un tipo representativo de la sociedad de la época. Se le representa como alguien destrozado y desesperado, pero al menos yo no lo asociaría especialmente con el maltratador. No me imagino a un perdedor golpeando mujeres (porque las ha perdido), sino más bien ahogando sus penas en whisky barato. Pero la frase aludida empieza mencionando un “hombre de verdad” y lo contrapone a los perdedores, con lo cual se da a entender que los perdedores no son hombres de verdad y se llega a la conclusión de que un “hombre de verdad” debe ser, preferiblemente, un triunfador.

    No, si cuanto más se analiza la frase más prejuicios le salen.

  11. @Jeipi

    Es una forma de verlo. Mi interpretación inicial es que el golpear a las mujeres te convertía en un “perdedor”, pero a falta de más contexto se le podría dar otra vuelta de tuerca.
    De lo que no hay duda es de que la palabra “perdedor”, aunque tenga su contrapartida femenina “perdedora”, ha sido una palabra aplicada mayoritariamente a hombres, especialmente la palabra inglesa “loser”. Se reserva a esos hombres que no consiguieron subir en la jerarquía laboral y por tanto no sirven para nada, y a los que se asume que no llegaron lejos por un defecto de carácter, aunque en realidad pudiera ser por otros motivos..

  12. :mauro dijo:

    El concepto “violencia de genero ” es tuerto. No ve la totalidad de ka problemática. Si quieren prevenir se debe trabajar con las mujeres la violencia verbal con la que maltratan a los hombres y aveces fisica tb. No quita que tb haya hombres golpeadores sin motivoa o provocaciob pero que hace la mujer para que esto suceda ?

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  16. Pablo dijo:

    La gente que comenta sobre los géneros en las palabras no sabe absolutamente nada de etimología

  17. Magi dijo:

    La violencia entre varones está aceptada, por ejemplo se ve bien en los deportes de masa , que además levantan pasiones, en el boxeo, los diferentes tipos de lucha (libre, grecorromana …) artes marciales, es algo explícito, pero en general gran parte de los deportes tienen el remanente de esa violencia entre hombres , y si bien hay versiones femeninas, no suelen tener el mismo éxito.

    También he leído que los videojuegos que más venden son los más violentos .

    Pero sobre lo de que la violencia contra las mujeres está mal vista, depende en que cultura y época , en los últimos años hemos visto mucha noticias sobre las mujeres asesinadas, la violencia de género .. Pero no siempre fue así . Por ejemplo los humoristas más famosos en su época en España Martes y trece hicieron una parodia riéndose de las mujeres maltratadas en 1991, nada menos que en el especial de nochevieja :

    Por ejemplo Obama dijo que lo de pegar a mujeres no era cosa de verdaderos hombres (y no mencionó lo de pegar a varones ) Sin embargo en las zonas rurales de los Balcanes es típico oír que no eres un hombre de verdad si no pegas a la mujer .

    Otro ejemplo son los clérigos y líderes religiosos musulmanes que enseñan a pegar a la mujer :

    • ¿Tienes alguna fuente para lo que afirmas de los Balcanes?

      Lo que voy a decir ahora no quiero que se interprete en ningún caso como una justificación de la violencia hacia la mujer, sino ponerla en contexto. En el Islam, como pasaba en las sociedades cristianas, la corrección mediante el uso de la fuerza sólo se podía llevar a cabo bajo circunstancias (y por razones) específicas y tenía limitaciones, de no observarlas sí se consideraba abuso doméstico. Cuando se respetaban esos límites se consideraba similar a azotar a un niño por portarse mal, que es distinto del abuso infantil que implica el empleo de mayor fuerza y/o se hace por capricho.

      Repito que con todo esto no justifico. Me parece igual de horrible cuando se aplicaba en circunstancias concretas y bajo ciertos límites que cuando no. Pero he de recordar esto porque al hombre muchas veces se le condenaba por las acciones de su esposa, y éste era el instrumento que le daban para evitarlo. El hombre se hacía cargo de controlar a la mujer, y las autoridades de controlar al hombre, al que por cierto también le aplicaba castigos corporales cuando transgredía. Aquí elaboro un poco el tema:

      https://quiensebeneficiadetuhombria.wordpress.com/2014/04/26/la-violencia-domestica-en-la-edad-media-y-moderna/

      Luego hay quienes consideran que las justificación de corregir mediante la fuerza la esposa proviene de una mala traducción (o una traducción interesada), pero ésa es otra historia.

      • Magi dijo:

        Lo de los balcanes lo leí hace tiempo en un reportaje de la National Geographic.

        Pero he visto noticias como esta que me han dejado..

        http://planoinformativo.com/nota/id/452845/noticia/hombres-se-manifiestan-en-pakistan-para-reclamar-el-derecho-de-abusar-y-matar-a-sus-esposas.html

      • Bueno, el titular de esa noticia es sensacionalista, y peor aún, falso. Los grupos conservadores se han opuesto porque como siempre, han defendido que la Sharia (la ley islámica) debe ser la única que gobierne, junto a iniciativas legales inspiradas en ella, y que este tipo de legislación les suena a injerencia extranjera no islámica. Cito lo que dijo uno, bastante alejado de ese titular:

        “We all have agreed that domestic violence and ill-treatment of women should end and we will welcome laws in this regard. But the clauses in this bill will eventually lead to the break-up of society,” he added. “This is not right in an Islamic country and many clauses in the Bill are contrary to Quran and Sunnah.”

        http://www.dawn.com/news/1243896

        Desconozco si las palabras que aquí cito son sinceras o no, o cuales son los detalles, pero me parecen suficiente como para no saltar tan rápido a las conclusiones del titular.

      • Magi dijo:

        “Luego hay quienes consideran que las justificación de corregir mediante la fuerza la esposa proviene de una mala traducción (o una traducción interesada), pero ésa es otra historia.”

        El problema de intentarlo justificar o minimizar por ese lado, son los pedazo palos que se ven en los vídeos y las fotos y las expresiones faciales .

      • No comprendo a qué te refieres. La interpretación liberal del Islam que mencioné afirma que golpear a la esposa no está permitido en el Islam porque consideran que la traducción correcta es “separarse” (divorciarse) en lugar de “golpear”.

        http://islamic-myths.com/2008/01/13/islam-forbids-wife-beating/

        Por supuesto, el problema de la religión es que quien busque una justificación para hacer el mal la acabará encontrando en las escrituras, igual que también la encontrará quien desee hacer el bien. Ahí radica el poder de la religión.

      • Helena dijo:

        Hay un cuento de John Steinbeck titulado The Murder, publicado por primera vez en 1938. Transcurre en California, en la época en que los primeros europeos se asentaron allí. Un granjero de origen británico se casa con una chica de origen eslavo. Durante la boda, el padre de ella le dice al yerno que debe pegarle cuando se porte mal porque esa es la costumbre entre los eslavos. Al yerno le horroriza la idea. Inician la convivencia y la chica se muestra poco atenta, indiferente hacia su marido, ensimismada… Hasta que un día el marido la descubre en la cama con un primo suyo. Dispara al hombre y la azota a ella. Después de eso ella se vuelve una esposa más devota y entusiasta. No sé hasta qué punto es fiable como fuente, es un cuento y puede reflejar solo los prejuicios de la población de origen británico sobre la de origen eslavo. Es corto, puedes leerlo aquí: http://www.unz.org/Pub/NorthAmericanRev-1934apr-00305

  18. Pepe dijo:

    Sobre Martes y Trece hay que ver la otra cara de la moneda

  19. Magi dijo:

    La más famosa obra de la literatura árabe Las mil y una noches habla de la violencia contra las mujeres por el simple hecho de ser mujeres, (por motivos misóginos ) .

    El protagonista es un rey que descubre que su mujer le es infiel y le corta la cabeza a ambos .

    Luego decapita a todas las mujeres de la corte . Luego le ordena a su visir que le consiga una esposa cada día para asesinarlas al día siguiente .

    Solo se salva Sherezade porque le cuenta un cuento, pero deja el final para la siguiente noche y así durante muchas noches..y al final ella se salva de la muerte.

    • Sí, pero la cuestión es: ¿se trata al rey como si fuera un modelo a seguir? ¿Un hombre ejemplar?

      • Magi dijo:

        No lo sé, porque tampoco nadie hace nada contra él , aunque se trata de alguien con poder.

        Pero hay un cuento Europeo parecido llamado Barba Azul , que también trata sobre un hombre que asesina a todas sus mujeres, hasta que una lo descubre y pide ayuda a sus hermanos que le asesinan a él.

      • En las Mil y Una Noches se espera que el lector se ponga del lado de Sherezade, no del rey. Igual que en Barbazul.

      • Isidro dijo:

        Hola, Magi. Aunque ya te ha preguntado Carlos al respecto, hemos de insistir en esa cuestión del “modelo a seguir”. Seguramente, hay miles de películas (o de novelas) donde algún hombre mata o maltrata a mujeres. La cuestión es si el personaje que perpetra esos crímenes es presentado al público como un héroe o como un villano. Sistemáticamente encontrarás que en todas las obras se le presenta como un villano, como un ser repelente. Si algo aprenden los niños con estas obras de cine o literatura es que el héroe siempre o casi siempre es quien salva a las mujeres o las cuida, y el villano quien las ataca. Yo no sé de nadie que simpatice con el personaje del rey que decapita a las mujeres y dudo mucho que la intención del autor sea presentarlo como alguien que caerá simpático al lector.
        Por tanto, si se trata de comprobar qué tipo de violencia legitima y enseña la cultura (la nuestra al menos), no hay duda al respecto: la que se perpetra contra la mujer está sistemática y duramente condenada. Si quieres discutir este punto, no hay problema: por favor, cita aquí 15 o 20 obras de cine, literatura, etc., donde se ensalce la figura del hombre que agreda a las mujeres y sea presentado como un modelo a imitar. Ya ves que no pido mucho habida cuenta de las miles y miles de obras de cine o literatura existentes y al alcance de cualquiera.
        Quizá no esté de más recordar aquí la fama que les espera a los hombres que no atienden a las mujeres en apuros. Y conste que aquí no estoy hablando de ficciones, sino de la dura realidad. En la entrada de Wikipedia sobre el Titánic podemos leer (se refiere a otro naufragio, claro):

        “Tras el desastre, uno de los sobrevivientes más vilipendiados y vituperados por la prensa estadounidense y británica fue Bruce Ismay, por abandonar el barco cuando aún quedaban muchas mujeres y niños en él. La sociedad de Londres lo acusó y lo etiquetó como uno de los mayores cobardes de la historia. El 30 de junio de 1913, Ismay dimitió de la presidencia de la International Mercantile Marine Company y de la presidencia de la White Star Line, siendo sustituido por Harold Sanderson. ”

        Saludos.

  20. Magi dijo:

    Hola Isidro, te respondo , mi intención con estos comentarios era hacer ver las diferencias culturales que existen en este aspecto . Por supuesto que los hombres asesinos y malvados eran vistos como los villanos y se luchaba contra ellos, si bien las mujeres asesinas y villanas que también existen al estilo viuda negra, tampoco se nos pone como ejemplo a seguir a las mujeres, causan rechazo tanto en hombres como mujeres.

    Pero es que las diferencias culturales si son evidentes, porque en una cultura muy antigua como los antiguos pueblos nórdicos, las mujeres tenían derecho a divorciarse de inmediato si habían sido maltratadas , pero en el islam hay clérigos diciendo como las mujeres deben ser maltratadas y no lo tienen fácil para escapar de un marido maltratador, con lo cuál no quiero decir que es que todos los hombres islámicos son maltratadores . Me refiero a la diferencia cultural (que además varía según las regiones, grupos ..)

    La violencia contra los varones es evidente, y las cifras están ahí, hay más hombres asesinados que mujeres, pero las causas y el porcentaje también varía según los lugares, porque hay lugares bastante seguros para los varones y otros muy peligrosos .

    • En esto he de decir que hay una diferencia entre la teoría y la práctica. En la teoría no conozco ninguna cultura que permita golpear a las mujeres “porque sí” y sin limitación alguna. Generalmente es sólo como último recurso y con limitaciones (como aparece en el Islam), claro que por supuesto no lo justifica en absoluto, pero se percibe como algo más parecido a disciplinar a un niño (diferente del abuso infantil).
      Recordemos la mujer afgana que hizo portada en la revista TIME y cuyo marido le cortó la nariz. Se nos presentó como una ocurrencia cotidiana en Afganistán, pero lo cierto es que los propios talibanes ya habían advertido al marido que no la maltratara y después de aquel incidente el maltratador tuvo que huir porque no sólo las autoridades, sino también los talibanes habían dado una orden de caza y captura para él. Lo cual no los hace “buenos” ni mucho menos pero es necesario saberlo para ver estas cosas en perspectiva.

      http://www.ibtimes.co.uk/afghanistan-taliban-police-hunt-man-who-chopped-off-wifes-nose-1538926

  21. Magi dijo:

    Algo que tengo claro es que la ficción es ficción . La mayoría de los chicos jóvenes hoy día están apasionados con los videojuegos , los cuáles suelen contener violencia , pero eso no significa ni mucho menos que en su vida real sean violentos, para ellos es un hobby .

    Que en la literatura aparezca un hombre muy malvado o uno muy heroico no significa que en esa cultura todos los hombres sean de este tipo.

    Pero si que hay diferencias culturales reales entre unos lugares y otros.

    • Isidro dijo:

      Hola, Magi.

      Sí, la ficción es ficción, yo también lo tengo claro. Pero es que has sido tú quien ha referido una obra de ficción con la intención de que esa ficción era una representación de la realidad o una forma de legitimar la violencia real contra la mujer.
      El feminismo sí le da una enorme importancia a la ficción, e insiste en la idea falsa de que la violencia contra las mujeres es una violencia “estructural”, simbólica y cultural. Insiste en que la violencia contra las féminas impregna toda la cultura. Pero es justamente al contrario: la violencia contra el hombre (con independencia del sexo del victimario) impregna toda la cultura. La única violencia que pueda estar justificada contra la mujer es aquella que, como dice Carlos, se emplea para corregirla.

      Sí, hay diferencias culturales, pero estas diferencias se explican por las circunstancias. Allá donde el hombre está obligado a ser el cabeza de familia y responder por las acciones de la esposa y los hijos, el hombre tiene la potestad de corregirlos. Las madres también han tenido siempre la responsabilidad de educar y responder por sus hijos pequeños y por eso también han tenido siempre la potestad de corregirlos con castigos proporcionales y moderados. Y te puedo asegurar que en épocas pasadas las madres corregían a sus hijos con el uso de la fuerza e incluso la violencia. Si alguien está dispuesto a criminalizar los actos correctivos que algunos hombres imponían a sus mujeres, también deberá estar dispuesto a criminalizar a las madres por ejercer cierta violencia contra sus hijos para corregirlos. Y otra cosa más: algunos hombres cometían abuso de autoridad contra sus mujeres (y, generalmente, también contra sus hijos) y esto se debe decir y denunciar; pero, igualmente, algunas madres también abusaban y abusan de su autoridad respecto de sus hijos. Pero no es justo que los excesos de unos pocos maridos o madres nos sirvan de pretexto para condenar a todo el colectivo de maridos y madres.

      En este punto tal vez tú objetes que es lógico que las madres tengan potestad para corregir a los niños por carecer estos de autonomía, pero que no es lógico ni justo hacer lo propio con las mujeres (hijas o esposas), pues estas, a diferencia de los niños, sí son autónomas y con capacidad para ser tratadas como iguales a los hombres. Pero no es así, amiga Magi. La verdad es que las mujeres siempre han estado tuteladas y protegidas por los varones de la familia (o del Estado), y la verdad es que ellas siempre han admitido la superioridad del hombre para enfrentarse al mundo. A cambio de admitir esa superioridad, las mujeres recibían protección y no eran patológicamente incapaces de agradecerla. No diré provisión, porque durante buena parte de la historia humana la contribución económica de la mujer a la familia no ha sido menos importante que la que hacía el hombre. Yo diría que era pareja. Obviamente, no pretendo hablar de todas las épocas sino en un sentido general.

      ¿Pero tienen algún fundamento esa creencia en la superioridad del hombre (bien por cualidades físicas o de otro tipo)? Mi opinión es que sí tiene fundamento en cuanto a la capacidad de enfrentarse al mundo físico: levantar puentes, hacer rascacielos, carreteras, pantanos, idear y manejar maquinaria pesada, etc. O hacer la guerra, etc.

      Pero incluso en el caso de que las mujeres estuvieran igualmente capacitadas como el hombre para acometer esas tareas, hay que tener en cuenta que las personas juzgamos la realidad de acuerdo con lo que percibimos, y resulta que durante la mayor parte de la historia LAS CIRCUNSTANCIAS han apartado a las mujeres de ese tipo de tareas físicas, pues estaban obligadas, igualmente por LAS CIRCUNSTANCIAS, a parir y criar niños. Esto, parir y criar, no era una imposición del varón a la mujer, sino una imposición de la vida misma, por razones tan obvias que cualquiera que piense en ello lo verá con claridad. Podríamos concluir que la fuerza de la costumbre (mujeres pariendo y criando) impuso a todo el mundo una serie de percepciones y juicios sobre la mujer, a la que, sin duda, se la creyó menos capaz de lo que en realidad es.

      He de insistir en la cuestión de que las mismas mujeres creían (repito que a mi juicio con acierto) que las mujeres eran inferiores al hombre respecto de ciertas labores o empresas y que esta creencia no fue el resultado de una imposición masculina o patriarcal. ¿Alguna prueba al respecto? Sí, por supuesto. Mary Wollstonecraft, una de las primeras feministas de la historia, admitió la superioridad de la fuerza y el valor masculinos. Puede leerse en Wikipedia lo siguiente (entrada sobre Mari Wollstonecraft):

      “En cualquier caso, las peticiones de igualdad contrastan con sus declaraciones acerca de la superioridad de la fuerza y el valor masculinos. Wollstonecraft mantiene, en la conocida y ambigua frase: “No se concluya que quiero invertir el orden de las cosas; ya he asegurado que, por su constitución, los hombres parecen diseñados por la Providencia para lograr un mayor grado de virtud. Hablo refiriéndome a este sexo en general; pero no veo motivo alguno para concluir que sus virtudes debieran diferir a causa de su naturaleza. De hecho, ¿cómo sería posible si la virtud es una constante eterna? Debo, por tanto, si razono consecuentemente, sostener tan enérgicamente que ellos siguen ese mismo fin como sostengo que Dios existe.”

      Podría remitirte también a palabras de Simone de Beauvoir sobre las causas del mayor privilegio masculino, de las cuales se puede deducir que, para esta autora, el mayor valor masculino para la guerra otorga a los hombres un mayor estatus social. Podría replicarse a esto que eso ha sido así porque las mujeres han sido apartadas por el hombre de la guerra y sus honores anejos, pero esto sería tanto como seguir admitiendo la superioridad agonista del hombre, pues solo por ser superior en estas cuestiones podría el hombre apartar a la mujer de la guerra. Si no recuerdo mal, también Virginia Wolf sentía una clara envida por la mejor condición masculina para la aventura y el acometimiento de grandes y épicas empresas.

      Hoy, ese expreso reconocimiento que la mujer de cualquier época hacía de la superioridad del hombre para acometer empresas épicas se ha trasmutado en ponzoñosa e implícita envidia en las feministas, quienes ni bajo tortura admitirían ninguna suerte de superioridad del sexo masculino. Sin embargo, su empeño en parecer hombres (sobre todo las feministas lesbianas) deja patente la envidia que siente por su condición. Y es lógico que así sea, pues el deseo de ser hombres es una consecuencia directa de la diatriba que el feminismo hace –paradojas de la vida- de la femineidad, de la condena que hace de la maternidad y demás virtudes femeninas. La feminidad todavía podía ser vista como una virtud en los primeros tiempos del feminismo, cuando mujeres como Carrie Nation, Lucretia Mott, Lucy Stone, Elizabeth Cady Stanton, y Susan B. Anthony atacaban la inmoralidad del hombre (marido borracho) y exhibían con orgullo la continencia, la superioridad moral femenina y su rechazo del vicio “típicamente” masculino. Pero a las feministas de hoy ya no pueden hacer tal cosa y solo les queda lo masculino como ejemplo a seguir, pero, obviamente, siempre bajo la tensión psicológica que impone su relación de amor/odio hacia lo masculino.

      El problema que siempre está presente en todo esto es la injustificada asunción feminista de que las mujeres han sido sujetos pasivos en la construcción de ideas y creencias sobre los sexos. Es un error afirmar que “a las mujeres SE las consideraba inferiores, débiles, dependientes, etc.” No, la verdad es que las misma mujeres SE consideraban así, y no porque se lo impusiera nadie. Ellas tenían inteligencia de sobra para juzgar lo que veían y comprobaban a cada momento, sin necesidad de que nadie les dictase al oído lo que debían pensar o creer. La trampa en que han caído las mismas mujeres (feministas) ha sido denostar las virtudes y capacidades femeninas, quedando, así, a merced de la envidia hacia el otro sexo. Una envidia tonta por lo demás, pues la suerte de los hombres no acostumbra ser mejor que la de las mujeres, y para mí tengo que muchos serían los que cambiarían todos los honores recibidos (generalmente póstumos) por un poco más de vida terrenal y algo más de paz.

      Saludos.

  22. Pepe dijo:

    Lo que dice Magi no es ninguna tontería, está muy extendido que hasta hace muy pocas décadas en España la sociedad veía bien que el marido “pusiera en su sitio” a su mujer, y no hablo de alguna torta puntual sino palizas, de que a la mujer su familia le decía “hija, aguanta”, es algo que he oído muchas veces, y no necesariamente de ultrafeministas. Creo que en eso hay una parte de verdad, como que la gente no se metía en cosas de pareja y que las separaciones no estaban bien vistas, pero eso era en todos los casos, sea la víctima de maltrato ella, él o los hijos.

    • Nadie ha dicho que sea una tontería, sólo quería matizar. Las palizas y los asesinatos no los pone nadie en duda. En el caso de la mujer afgana el asunto no fue privado: llegaron a mediar líderes comunitarios y hasta los talibanes antes del infame inciente (ver en el enlace anterior). En España tampoco fue siempre un asunto puramente familiar, como ya se constató en otro artículo:

      https://quiensebeneficiadetuhombria.wordpress.com/2015/08/22/la-violencia-domestica-en-castilla-durante-la-baja-edad-media/

      La historia no es siempre una línea ascendente en el progreso, y a algunas cosas en el pasado reciente pueden haber sido peores que en un pasado más remoto. Como también se comentó, es posible que la violencia doméstica se agravara cuando la Revolución Industrial fue eliminando las defensas tradicionales que la mujer tenía en ese sentido.

      https://quiensebeneficiadetuhombria.wordpress.com/2014/04/26/la-violencia-domestica-en-la-edad-media-y-moderna/

      Sólo señalo que todas las culturas donde he estudiado este fenómeno, aquellas que lo permiten, sólo lo hacen bajo circunstancias muy concretas y con limitaciones (lo cual, repito, no lo justifica), pero no “por cualquier cosa” y “al grado que uno quiera”. Otra cosa claro, es que haya una brecha entre la teoría y la práctica.

    • Magi dijo:

      Gracias Pepe , yo he oído lo mismo , que el maltrato había que aguantarlo.

      Además en la época franquista estaba prohibido el divorcio. Pero incluso cuando se legalizó, los divorcios estaban mal vistos y no eran muy frecuentes.

      Esto de los divorcios tan frecuentes como lo conocemos ahora, en España es algo bastante reciente.

      • Isidro dijo:

        Magi, yo también he oído alguna que otra vez eso de que la mujer “tenía que aguantar lo que viniera”, pero me parece que le damos una interpretación diferente. Lo de “aguantar lo que venga” era una frase de resignación, pues al carecer la mujer de independencia económica, no tenía más remedio que soportar al marido abusón. Esto es muy diferente a interpretar esa frase en el sentido de que era obligación de la mujer aguantar cualquier abuso del marido. Yo he oído ese tipo de frases infinidad de veces a trabajadores amargados por los abusos de sus jefes: “Mi jefe me está explotando, pero tengo que aguantar”. Y salvo que la explotación sea humanamente insoportable, casi todo el mundo le recomendará que aguante porque quedarse sin trabajo suele ser un mal todavía peor que los abusos de poder del jefe. Pero nadie piensa que el deber moral del empleado sometido a su jefe sea aguantarlo, ni nadie piensa que los jefes o empresarios tengan derecho a explotar a sus empleados. Análogamente, nadie piensa que el deber moral de la mujer de antes fuera aguantar al marido salvaje, ni nadie piensa que los maridos salvajes tengan derecho a maltratar a sus mujeres.
        La dependencia económica de la mujer en nuestras sociedades es una consecuencia de la Revolución Industrial. Esa dependencia pudo facilitar, sin duda, que los hombres de mala ralea se aprovecharan de la situación y cometieran abusos contra sus mujeres o hijos. Pero lo que ha quedado demostrado por los estudios científicos actuales es que, en una situación de relativa igualdad laboral, el maltrato entre cónyuges heterosexuales es recíproco y simétrico.
        Por último, sería absurdo pensar que en pasadas épocas ningún marido sufrió maltratos de su mujer, completamente absurdo. Sin embargo, ¿cuántas veces hemos oído a hombres de pasados años lamentarse de los abusos de la esposa? Yo ninguna vez. La razón de ello no es la inexistencia de hombres maltratados, sino el silencio general de los maltratados. Incluso hoy, cuando se ha generalizado la denuncia contra los abusadores en todos los órdenes de la vida, hablar de hombres maltratados por sus esposas sigue siendo motivo de mofa y rechifa.

  23. Pepe dijo:

    Isidro
    “Pero lo que ha quedado demostrado por los estudios científicos actuales es que, en una situación de relativa igualdad laboral, el maltrato entre cónyuges heterosexuales es recíproco y simétrico.”

    Un/a feminista te diría que en tiempos de Franco las mujeres se las educaban para ser dulces y sumisas, por lo cual, no pueden ser maltratadoras, o no en la misma cantidad, o si se les maltrata no es por su género.

    Sobre la igualdad laboral, pues si asumes esa versión, es asumir la versión del maltrato feminista en lo que se refiere al s XIX y parte del XX. Claro, se supone que tenemos que asumir la versión feminista sobre el franquismo, si la mujer no tienen indepedencia económica no puede salir del maltrato, por supuesto, no concebimos que en el franquismo haya mujeres maltratadoras.

    Cuelgo la versión de una feminista, para quien le interese.
    http://bastadesexismo.blogspot.com.es/2012/01/por-que-la-violencia-de-mujeres-contra.html
    Ahora, si un varón pega o mata a su pareja, por celos, o porque ella lo quería dejar, es violencia de género, porque ese varón usa su posición dominante para castigar a una persona que tiene una posición “inferior”.

    ¿Inferior por qué? Pues porque a las mujeres se les enseña a ser más sumisas, dulces, comprensivas, no violentas; entienden, por ejemplo a través de la televisión, que su cuerpo está a disposición de los varones, lo cual conlleva una serie de actitudes y reacciones en situaciones de violencia.

    Y a los varones, se les enseña que tienen un poder sobre el cuerpo de las mujeres, que cuando dicen “no”, hay que escuchar “sí”; cuando los niños ven mujeres desnudas en gigantografías en la calle, en los programas de televisión, etc., entienden que una mujer es un bello objeto que puede ser usado como mejor les parezca.

    O sea, niños y niñas reciben constantemente mensajes contradictorios: por un lado les hablan de igualdad de género, igualdad en la ley, etc., pero, por el otro, la sociedad les manda imágenes de mujeres sumisas y de varones dominadores, como por ejemplo cuando un niño mira debajo de las faldas de una niña.

    En la palabra “violencia de género”, por lo tanto, hay una idea de dominación, de poder. La psicoanalista Eva Giberti lo explica así en el diario Página/12:

    “En la familia, la tradición patriarcal insiste en hacerles creer a los hombres y a las mujeres que el género femenino es una propiedad privada y que, por lo tanto, el varón puede tomar decisiones corporales sobre ella, puede golpearla, puede violarla y, sobre todo, exigirle que lo sirva. En los casos de violencia física, los golpeadores no son hombres con antecedentes policiales porque no se pelean con otros, pegan sólo a su mujer, o a veces a sus hijos, lo que demuestra que no son enfermos, sino que lo que tienen es necesidad de disfrutar del abuso de poder”.

    ¿Por qué dije, en otra entrada, que la violencia de una mujer contra un varón no es violencia de género?

    Pues porque detrás del gesto de una mujer violenta, no hay toda una sociedad que haya alentado ese gesto, esa mujer no usó su posición de género dominante en la sociedad para imponer lo suyo a una persona en posición de dominación.

    Un varón que golpea a una mujer, en cambio, hizo caso a un sistema que lo “alienta” a ser violento, y lo hace para marcar su territorio, para demostrar que él es el dueño de la vida de esa mujer, desfigurándola, quemándola, matándola.

  24. Babel dijo:

    No me parece adecuada la comparación de mujer-trabajador y hombre-jefe. Un jefe cuando gana dinero piensa en su beneficio y el trabajador cobra menos de lo que genera para la empresa.
    Sin embargo, una mujer tiene a su disposición el mismo nivel de vida del marido y la obligación del marido es deslomarse trabajando para que a ella y a sus hijos no les falte nada..

  25. Pingback: Una respuesta más a otra crítica sobre los memes que tratan la discriminación masculina | ¿Quién se beneficia de tu hombría?

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